Porque Dios es amor

Juan 4:18 nos dice que Dios es amor… ¿Se ha preguntado cómo manifiesta Dios su amor por nosotros?

Transcripción

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Me gustaría empezar este mensaje con una pregunta intrigante. Yo sé que todos tienen sus escrituras favoritas en la Biblia. Y si le preguntara cuál es la escritura más importante de toda la Biblia, ¿cuál estimaría a ustedes qué sería? Bueno, yo hice esa pregunta. Hay distintas respuestas. Una persona mencionó Génesis 1.26, que Dios dice, «Hagamos al hombre nuestra imagen». Definitivamente es una escritura muy importante. Mateo 6.33, que nos dice que buscar, primeramente, el reino de Dios y su justicia. Y todas las demás cosas serán añadidas. Juan 3.16, que Dios amó tanto al mundo que entregó a su hijo. Pero yo les atrevo a decir que, después de meditar sobre esto, hay una escritura por encima de las demás que yo considero es la más importante. Y es una que se repite dos veces en la Biblia. Ya saben que cuando es algo importante, que Dios quiere hacer recalcar el punto, lo repite en la Biblia. Es la escritura primera de Juan 4.8, que también se repite en el versículo 16. Y es «Dios es amor». Y para mí es la escritura que marca el paso para las demás escrituras en la Biblia. Porque eso describe lo que Dios es. Y como Él es el ser más importante y grandioso de todo el universo, y más allá del universo, la característica principal de Dios, que está descrito en la Biblia, para mí es lo más importante. Y así entonces, en este sermón titulado, «Porque Dios es amor», entonces punto, punto, punto. Porque Dios es amor, eso entonces tiene un resultado, que es tan importante para todos nosotros. Y desde luego uno debe preguntarse qué es el amor en la Biblia. Porque sabemos que esa palabra se ha trillado, hay muchos tipos de amor, hay ese amor infantil, hay un amor juvenil, que es más que nada como un tipo de sensación, de una atracción, a veces abrumadora hacia el sexo opuesto, que cuando uno es adolescente uno ha sentido. En inglés se menciona como amor de cachorro, como el perrito, que también la persona está con una, se dice, amor más inmaduro, puede ser que después madura ese amor. Pero en la Biblia el amor es algo mucho más profundo, mucho más importante. En el diccionario de estudio, que usé la palabra en el griego es agape, y lo define como amor, una relación cariñosa, una buena voluntad hacia otros, la benevolencia. A mí me gusta la descripción más exacta, es el amor sacrificado, el amor sacrificado, que significa que uno está dispuesto a sacrificarse, su propio interés por el bien de otro, es un amor que se sacrifica para el bienestar de otra persona. Aquí en este diccionario nos dice, se trata de Dios haciendo lo que Él sabe, es lo mejor para el hombre, y no necesariamente lo que el hombre desea. Quizá la persona piensa que el amor de Dios sería conseguirse un nuevo automóvil, o una nueva casa, o que sea la persona con una salud perfecta. Eso es algo que quizá uno quiere, pero aquí Dios sabe lo mejor para nosotros. En Juan 316, aquí este diccionario menciona, dice porque Dios amó tanto que la palabra agape al mundo que ha dado, y que quiso dar, no lo que el hombre quiere, sino lo que Dios sabía que el hombre necesitaba. Es decir, Dios entregó a su Hijo en sacrificio para traer el perdón al hombre, para poder recibir el perdón de nuestros pecados. De ahí parte el amor de Dios. Ahora, la definición bíblica aparece en 1 Juan capítulo 13. Yo le he leído lo que dice un diccionario, pero en la Biblia tenemos la definición, la explicación de lo que significa el amor.

Primera de Corintios 13, versículo 1. Yo otra vez la palabra aquí es agape, un amor sacrificado. Dice, si yo hablas lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o símbolo que retigne. Aquí la palabra amor significa tener la actitud de ese amor sacrificado. Si uno hace las cosas con otro motivo, dice que eso para Dios no tiene el mismo valor. Hay que estar bien motivado. Por eso aquí dice que aunque uno pudiese manifestar todo tipo de dones, pero si está motivado en forma equivocada, aquí dice que nada sirve. Y si tuviese profecía y entendiese todos los misterios y toda ciencia y que trasladase los montes tuviera esa fe y no tengo amor, nada soy. Pablo quería indicarles a los corintios que tenían ciertos dones espirituales, precisamente esa primera etapa de la iglesia, cuando entraron tantas personas de diversas nacionalidades, de diversos idiomas, los apóstolos no podían dar con diez diccionarios, cuando llegaban a estas áreas, la persona hablaba en distintos idiomas, especialmente en un lugar como Corinto, que era un puerto cosmopolitano, que era uno de los lugares ejes de...

por lo menos no fue terremoto.

Y en el Mediterráneo, donde había tanto comercio, llegaban marineros de tantas partes, y aquí era una zona de muchos idiomas, y entraron hermanos, algunos hablaban griego, otros latín, otros...elamitas y persas y todo. Entonces Dios les entregó un don para entender los distintos idiomas. Qué fantástico sería. Por ejemplo, si me empiezo a hablar en inglés, si no entiendes inglés, no entiendes nada que estoy diciendo. Pero estoy hablando en inglés. Si no tienen el don de lengua, no me entienden. Pero en ese entonces se lo entregó a los corintios. Pero Pablo estaba diciendo, mire, aunque tengan todos estos dones, hermanos, si no tienen ese amor hacia la otra persona, hacia Dios, ese amor sacrificado, no les va a servir en forma espiritual. De hecho, puede ser un impedimento, como pasaba que se habían envanecido por esos dones. Siguiendo aquí dice, Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado como un mártir, y no tengo amor de nada me sirve, si no está bien motivado. Ya ha habido todo tipo de personas que pueden ser sinceras, que hayan sacrificado por su fe, pero si no tienen ese verdadero motivo, es interesado. No para el propio engrandecimiento. Dice que de nada le sirve ante Dios. Y aquí empieza a repetir y explicar, el amor es sufrido, de ahí viene, es sacrificado. No busca lo suyo. Dice, es benigno. El amor no tiene envidia, no hace eso motivado por envidia.

El amor no es hactancioso, no anda dándose espalditas a uno mismo, ahí no se anda considerando tan importante. No habla de sí mismo, habla de los demás, trata de eficar a los demás. Es una característica, si uno ve que la persona habla 80% de sí mismo y 20% de otros, ¿qué les dice eso? Que es hactanciosa, que está hablando de sí mismo. Pero el amor, el amor maduro de Dios, es uno que no enfoca en uno mismo. Uno de los conceptos que vamos a hablar en el campamento, es aquí tienen estos postres, el donut, ¿se dice?

El donut. Dona. Bueno, ¿y qué tiene el donut? Tiene un hoyo en el centro. Y así deberíamos ser nosotros. Tener un hoyo en el centro. El yo se saca. Y uno está pensando en el otro, en el bienestar, en ser considerado, ser cortés, pensar en el bienestar del otro, no de uno mismo. Y a veces, ver una silla inmediatamente, querer tomarla, bueno, si hay una dama, entregale a la dama.

Piensa en una persona anciana. Es lo que está hablando aquí. Dice, no se envanece. Entonces, cuando recibe un puesto, no lo considera como algo para aferrarse y ahí apoderarse, pero aquí no se envanece. Es una oportunidad de servir. Y es un sacrificio. Usar la autoridad y el poder para el bienestar del otro, y no para el engrandecimiento de uno mismo, que fue el gran error de Lucifer, que empezó a usar el poder para su propio engrandecimiento, hasta que vino una rebelión contra Dios.

Desde la humanidad y la historia vemos rebelión tras rebelión, porque las personas se aferraron y no se dieron cuenta que Cristo vino a servir y no a ser servido. Tenemos que desprendernos el dono, sacar el centro. Nosotros no debemos ser el centro de la atención. Y ese es el ejemplo que Cristo nos dio. Siguiendo aquí dice, no hace nada indebido. Piensa antes de actuar. ¿Ofenderá esto a la otra persona? Es esta la manera que Cristo actuaría, que Dios quisiera, que se hiciera. No busca lo suyo. No está ahí para acaparar premios y todo tipo de alabanzas.

Dice, no se irrita. No guarda rencor. No es una persona rencorosa, que ya está ahí año tras año, todavía ofendida, amargada. Las personas, si están motivadas por ese verdadero amor, logran superar eso. Logra perdonar. Logra cambiar y avanzar. No estancarse por algo que ha pasado en el pasado. No se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. No disfruta cuando alguien recibe algo y que vea a una persona buena, sufrir injusticia.

Uno no goza de eso. Dice, más se goza de la verdad, de las cosas que son verdaderas, todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. Siempre está dispuesto a dar el beneficio de la duda. Y de vez en cuando uno va a pasar por decepciones, uno va a darse cuenta que no todo el mundo está motivado así para que salgan a campo abierto y se manifiesten las verdaderas actitudes.

Y esto es lo que nos dice Pablo acá. El amor nunca deja de ser lo más importante, como nos dice aquí, v. 13. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, tres grandes virtudes cristianas. Y sepero el mayor de ellos es el amor, estar bien motivado, tener ese donut en que el ego no es el centro, el ego es lo que daña todo, porque es el mío, yo, quiero primero las cosas.

Y eso es algo que hay que aprender a superar, porque ese ego está en todos nosotros y es tan fácil darle rienda suelta. Y la Biblia dice que tenemos que restringirlo, limitarlo, vaciarlo lo más posible. Y a través del tiempo se ven las verdaderas motivaciones de las cosas, porque las personas hacen lo que hacen. Y si está motivado solamente por el engrandecimiento de la persona, se va a ver eso. Y si la persona lo está haciendo para el engrandecimiento de otros, tarde o temprano se va a ver, se van a ver los frutos.

Entonces tengo aquí 7 puntos que quiero cubrir rápidamente, debido a que Dios es amor, debido a que Dios es amor, entonces sabemos que todo eventualmente será para nuestro bien. Es una escritura en Romanos 828, Romanos 828. Déjeme leerles aquí, Romanos 818, 28 mejor dicho. Dice y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.

Esto es a los que conforme a su propósito son llamados. Eso es lo primero que sabemos, que estamos en buenas manos, que Dios está guiando nuestras vidas. Todo es agradable. Vamos a pasar por momentos agrios, difíciles. Pero Dios promete que si seguimos abandolo a Él, poniéndolo a Él primero, que todo va a resultar para bien a largo plazo, no a corto plazo. Entonces, estas son las promesas que podemos contar en ello. A veces, cosas que pueden padecer como maldiciones, cuando uno lo mira después, cuánto aprendió de ello. Quizás no aprendió tanto en términos espirituales hasta que haya pasado por esa prueba.

Me recuerdo algo que el señor Dennis Luecker, que estuvo acá en México hace unos años atrás, y que él mencionó que en los momentos más difíciles de su vida, en las pruebas más crujientes que pasó, dice que cuando miraron hacia atrás, fue un periodo de mayor crecimiento espiritual. Tuvieron que superar cosas difíciles, probada la paciencia, la perseverancia, la humildad, y salieron más purificados, que es lo que queremos más que cualquier otra cosa.

También esta escritura no quiere decir que para todo el mundo todo va a resultar para bien. Él nos dice a los que le aman, que significa lo que le obedecen, lo que lo siguen. Es una promesa de Dios a los que le siguen, que él no va a permitir que las cosas al azar pasen sin que él haya intervenido.

Sabemos el caso de José, que fue a ese calaboso, que pasó por una tras otra dificultad. Sus propios hermanos querían matarlo, lo vendieron como esclavo, después lo metieron en una cárcel en forma indebida. Él había hecho lo correcto. La esposa de Potifar fue la que lo acusó falsamente y él terminó un calaboso. Él no hubo que haber dicho, ¿Dónde está Dios en todo esto? Pero él no perdió la confianza. Y después, al final de su vida, como nos dice aquí en Génesis, al final de todas las peripecias que tuvo que pasar, y fue enaltecido por Dios y el faraón en Génesis 50, versículo 20, se dirigió a sus hermanos.

Dice, vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. A veces no sabemos por qué pasan todas las cosas, pero si ponemos a Dios primero en nuestras vidas, Él después va a mostrar por qué pasaron las cosas, a veces, inclusive en esta vida, no vamos a recibir todas las respuestas.

En la resurrección Dios nos va a explicar cada detalle, cada cosa, y cómo Él lo estaba llevando a bien. ¿Por qué? Porque Dios es amor. Es incapaz de hacer algo malo para alguien. Es incapaz de ser mal motivado, porque Dios es amor. Sabemos que Él maneja mejor las cosas.

Sí, lo ponemos primero. Ahora si no, lo ponemos primero, si lo dejamos de lado, entonces uno está a la sala en este mundo. Y Dios ya no lo trata a uno como a un hijo. Veamos la segunda parte, el segundo punto. Porque Dios es amor. Él no nos dejará ser probados o tentados más allá de lo que podemos soportar. Esta es otra promesa. Si Dios igual estará a cargo. Nos dice en 1 Corintios 10, versículo 13. 1 Corintios 10, versículo 13.

Dice, no os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana. Pero fiel es Dios que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir. Sino que dará también juntamente con la tentación la salida para que podáis soportar. Lo importante aquí es buscar esa salida. Hay personas que no le piden a Dios. Que le muestre cómo superar lo que uno está pasando.

Que lo ayude a perseverar en la prueba o la tentación que está pasando. Noten en Santiago, capítulo 1. Santiago, capítulo 1. En el versículo 12. Dice, bien aventurado el varón que soporta la tentación. Porque cuando haya resistido la prueba, la palabra tentación y prueba son análogas o similares. Dice, recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que le aman. Otra vez aquí vemos la calificación a los que le aman. Dios permite pruebas para perfeccionarnos, para refinarnos, para purificarnos.

Y hay que ver las pruebas que uno pasa más del lado de uno. ¿Qué puedo aprender? ¿Qué es lo que Dios busca? ¿Cómo debo yo manejar esto, según Dios? Como bien se ha dicho, a veces las personas dicen, bueno, yo tengo 30 años de experiencia. Pero a veces es realmente un año de experiencia que se ha repetido 30 veces. Porque la persona no ha aprendido la lección. Sigue cometiendo el mismo error. Entonces, porque uno es mayor, no significa que ha sacado, provecho y ha superado las cosas. Sino que siempre sigue cayendo en la misma trampa, en el mismo hoyo, no logra superarlo y pasan los años y no ha avanzado. Entonces, es diferente tener 30 años de experiencia, que tener un año de experiencia repetido 30 veces.

Dice versículo 13. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie otra vez. Porque Dios es amor, es incapaz de hacer algo que realmente nos perjudique como un padre y madre que quieren lo mejor para sus hijos. Como decía Cristo, ¿qué padre o madre cuando el niño tiene hambre, en vez de un pescado, le da una piedra? Yo no he visto que un padre sea tan malo para que el niño se rompa los dientes. Entonces, si un ser humano, como tenga ese amor paternal, que hace las cosas para el bien de sus hijos, cuánto mayor es Dios para querer el bien para nosotros. Pero a veces, como vamos a ver, Él permite que pasen cosas para despertarnos.

Dice aquí que Dios no puede ser tentado por el mal, ni Él tienta nadie. Pero cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia, de sus propios malos deseos, es atraído y seducido. Entonces, la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado y el pecado siendo consumado, da a luz la muerte. Y aquí está hablando de la muerte espiritual. Que uno quebranta los mandamientos y va a tener un efecto sobre uno. Van a alejarlo a uno de Dios.

Por eso, porque Dios es amor, Él no nos dejará ser probados o tentados más allá de lo que podemos ofertar. Número 3. Debido a que Dios es amor, Él extenderá Su misericordia y gracia más allá de nuestro entendimiento.

Dios es amor, Él perdona, no se cansa de perdonar, de ayudar. En Salmos 103 voy a leerlo en esta Biblia, la nueva reina valera de 1990. Yo logré conseguir como 100 de estas Biblias allá en Chile. Y después nunca pude volver porque no siguieron con más ediciones, pero es una excelente Biblia. Y aquí en Salmos 103 ellos sustituyen la palabra misericordia más por el amor. Aquí en Salmos 103, versículo 8, dice, compasivo y clemente es el eterno, lento para enojarse, y grande en amor, que el amor abarca más que misericordia. Si uno es amoroso, también va a ser misericordioso.

Dicenó, siempre reprende, ni guarda el enojo para siempre, no nos trata como merecen nuestras iniquidades, ni nos paga conforme a nuestros pecados. Como es más alto el cielo que la tierra, así engrandeció su inmenso amor por los que lo reverencia. ¿Cuánto está lejos el oriente del occidente? ALEJÓ de nosotros nuestros pecados, versículo 13, como el Padre se compadece de sus hijos, se compadece el Señor, de los que lo reverencian o lo adoran. Es interesante en esta Biblia que dice que hicieron tres mejorías al texto. Dice una de ellos la palabra amor. Y se siempre ha parecido extraño que la palabra amor fuera tan escasa en el antiguo testamento, en la Reina Valera, en la versión. En cambio, es frecuente el vocablo misericordia, traducción de Cheséd, que ocurre 245 veces en el texto hebreo. En las últimas décadas se ha comprendido que Cheséd, que es el equivalente en hebreo a Agape en el griego, tiene un sentido más vasto y más hermoso que sólo misericordia. De ahí que las versiones recientes con frecuencia traducen este término como amor, amor constante, amor invariable. Ahora, a leer esta nueva Reina Valera, uno se siente más confortado, porque abunda la grata palabra amor. Sólo en los salmos aparece 118 veces. El Salmo 3210 declara el constante amor del eterno rodea al que confía en él. Con suave cadencia, el Salmo 136 reterra en cada verso, porque su amor es para siempre. Entonces, no es como que el Nuevo Testamento añade la palabra amor. Está en el antiguo, pero también traducido. Y en esta versión sí lo hace. Como un padre se compadece de sus hijos, Dios se compadece. Siempre podemos acudir a Él para recibir su amor, su perdón, su gracia, su favor. Número 4. Debido a que Dios es amor, que Él quiere que obedezcamos sus mandamientos como son amplificados por su Hijo, para nuestro propio Bien. Es importante recalcar esto. A veces el mundo protestante nos ataca al respecto que somos legalistas, que hablamos demasiado de la letra, de la ley, de no tomar en cuenta la gracia y el amor de Dios. Y eso es un error. Guardar la ley de Dios significa guardarla. Según Cristo, la amplificó. Es el espíritu con la letra. Y lo que decimos a los protestantes es que no basta con el espíritu. También hay que obedecer la letra. Pero la letra, sin el espíritu, es incompleta. Como los fariseos, muchas veces enfocaron tanto en lo físico de la ley y se tragaron ese camello espiritual. No tomaron el espíritu. Entonces nosotros guardamos en espíritu y en la letra todas las leyes de Dios. Así es como la Biblia lo indica. ¿Noten en 1 Juan 5? 1 Juan 5.

Otra vez la palabra ágape aparece aquí. V.2. Dicen esto, conocemos que amamos a los hijos de Dios. Cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos, pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos y sus mandamientos no son creabosos.

Entonces aquí no estamos en contra de la ley de Dios, pero no somos legalistas que sólo pensamos en la letra. Lo que decimos es que se cita las dos cosas. El sábado se guarda en espíritu y en la letra. No vamos sencillamente a guardar físicamente el sábado y no olvidarnos, que es algo mental también. Uno puede estar pensando en cosas indebidas en el día sábado, aunque uno esté acostado en su cama y diciendo que yo estoy descansando, estoy cumpliendo con Dios, pero está su mente bien. Y hay personas que dicen que no necesito guardar el sábado porque yo siempre pienso en Dios. Eso es sólo el espíritu y se está quebrantando el cuarto mandamiento. Todos los mandamientos tienen esos dos elementos. El debido espíritu, la actitud, el pensamiento y la letra al respecto. Vayamos al quinto punto debido a que Dios es amor, podemos apreciar mejor la creación a nuestro alrededor. Podemos apreciar mejor la creación que vemos alrededor nuestro. Ver su amor en la naturaleza que es una obra de arte y como Dios hizo todo con amor, nuestro cuerpo, humanos, cuántas cosas están pasando ahí que Dios diseñó cada célula, cada neurona para que podamos gustar un plato rico de comida como lo vamos a hacer. Nos dio el paladar que es uno de los cinco sentidos que tenemos. Nos dio el olfato para saborear la comida, ver que rica huele también. Todas estas cosas que nos dio que podemos apreciar mejor a nuestro creador en el campamento. Vamos a ver cosas bellas. Lo sigue. Tenemos películas sobre las maravillas de la creación de Dios. Entonces, como nos dicen, Salmos 104-24. Salmos 124- 124- 124-24. Salmos 124-24. Salmos 124-24. Nos dice ¿Cuán innumerables son tus obras? ¿O eterno? ¿Hiciste todas ellas con sabiduría? ¿La tierra está llena de tus beneficios? ¿La tierra está llena de tus beneficios? Y así podemos apreciar. Abrir nuestros ojos ante las maravillas de Dios, examinarlas y glorificar a Dios. Porque Dios es amor, podemos ver una obra hecha con amor. Sexto punto. Debido a que Dios es amor, a veces Él tiene que disciplinarnos para nuestro propio bien.

Incluso, como se mencionó en el sermóncillo, el justo hob tenía lecciones que aprender y sólo a través de las pruebas las aprendió. Igual que nosotros, en Hebreos capítulo 12, versículo 5.

Dice Yavis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige diciendo hijo mío, no me nos precies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por Él. Porque el Señor al que ama disciplina, ya sota a todo el que recibe por hijo. ¿Si soportáis la disciplina? Dios os trata como a hijos porque qué hijo es aquella quien el Padre no disciplina. A veces tiene que llamarnos la atención porque ve que andamos por mal camino y va entonces a permitir pruebas para tratar de incorporarnos y enderezarnos como un buen Padre no abandona a sus hijos. Pero a veces hace cosas para que sus hijos aprendan. Si el hijo sólo recibe todo lo que quiere, es un niño mimado y va a ser mimado cuando sea mayor y no le va a ir bien porque va a tener ese ego tan grande va a ser egocéntrico va a estar pensando en sí mismo primero y entonces no le va a ir bien.

Siguiendo aquí dice B. 8. Pero si os deja sin disciplina de la cual todos han sido participantes entonces sois bastardos y no hijos. La diferencia entre el hijo que va a heredar las cosas de su Padre y uno que es ilegítimo, que no tiene derechos, Dios no quiere tratarnos así, quiere tratarnos como verdaderos hijos de él. Pero eso significa que vamos a tener que someternos a su disciplina. B. 9. Por otra parte tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban y los venerábamos cuando uno mira en el pasado, a veces dice qué bueno que mi padre tuvo que corregirme porque andaba mal. Todos nosotros sabemos momentos que nuestros padres tuvieron que enderezarnos para nuestro bien. Y siguiendo dice ¿Por qué? No obedeceremos mucho mejor al padre de los espíritus y viviremos. Y aquellos ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía. Pero este para lo que nos es provechoso para que participemos de su santidad. Esta es una de las arquituras también más importantes en la Biblia. Porque revela Dios quiere que seamos santos como él es santo. Él quiere vernos en su reino. No quiere que seamos rechazados. Y por eso quiere que participemos en su santidad. Si nos sometemos a Dios queremos ser parte de esa santidad de Dios. Bueno, entonces estamos en buenas manos. Él a veces tiene que llamarnos la atención para enderezarnos.

Dice versiculón 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo sino de tristeza. Pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. Entonces hay que tener esa madurez y saber, bueno, a veces yo he merecido lo que he recibido. No hay excusas. Tengo que superar ese mismo sentimientos de dolor y todo de eso. Sabemos que Dios lo permitió y Él sabe que esto puede ser para nuestra mejoría. Para ser una mejor persona para participar de su santidad. Hay que estar en el lado correcto de las decisiones que se toman, no en el lado incorrecto. Hay que saber que busca Dios seguirlo con sinceridad. Como sigue aquí diciendo en el capítulo 12 estoy por terminar. Dice por lo cual como resultado de aceptar esa disciplina levantar las manos caídas y las rodillas paralizadas. Ese desánimo que viene cuando uno no consiguió lo que quería o quizá pasó por una disciplina una prueba dura. Levantar las manos caídas y las rodillas paralizadas y hacer sendas derechas para vuestros pies para que lo cojo o lo débil no se salga del camino, sino que sea sanado. Seguí la paz con todos y la santidad sin la cual que verá al Señor. Dios tiene normas. Él nos va a cambiar esas normas. Somos nosotros a que tenemos que adaptarnos a esas normas. Y el último punto debido a que Dios es amor lo que Él más quiere es disfrutarnos en Su reino. Él quiere. Él no nos creó para ser hechaos en el lago del fuego o ser destruidos. Él nos creó porque tiene esa esperanza de que seamos parte de esa familia divina. Que seamos hijos e hijas en Su reino. Y que Él quiere conocernos personalmente que tengamos una relación íntima con Él y con Jesucristo en que mora el amor. Él quiere lo mejor para nosotros. Y por eso tenemos esa gran esperanza de que las cosas van a resultar para bien. Siempre que amemos a Dios y pongámoslo primero en nuestras vidas. En Apocalipsis 22, 3 y 4 nos dice lo siguiente para terminar Apocalipsis 22, 3 y 4 aquí al final de la Biblia nos revela el gran resultado de la creación del hombre cuando Dios venga de nuevo que es el resultado dice versículo 3 y no habrá más maldición ya no va a haber más maldad Satanás no va a existir dice y el trono de Dios y del Cordero hablando de Jesucristo estará en ella y sus siervos les servirán seremos parte de esos servidores reales de su reino y verán su rostro y su nombre estará en sus frentes cada uno tendrá el nombre de Dios será parte de esa familia verán su rostro porque el tendrá una relación personal con cada uno igual con padre y madre tienen con sus hijos ese es el fin de todo partimos con ese gran principio Dios es amor y terminamos con ese gran principio Dios también nos hará amor ese es la relación que Él busca y que ahora en la vida debemos procurar aprender hacer las cosas con ese amor sacrificado y no darnos ni por vencidos ni darnos por superados sino sigamos adelante porque Dios nos llamó a los humanos con este gran privilegio de ser llamados hijos de Dios y aprender lo que Dios es que es amor.

Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.