#96 - Josué 10-12: "El día largo de Josué; la conquista de Canaán"

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#96 - Josué 10-12

"El día largo de Josué; la conquista de Canaán"

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Comienza en el capítulo 10, cuando se forma una liga de cananeos contra Israel y Gabaón. Cinco de los "reyes" o gobernantes de las ciudades cercanas forman una alianza con el "rey" jebuseo de Jerusalén, el de Hebrón, el de Jarmut, el de Laquis y el "rey" de Eglón. Deciden atacar a los "traicioneros" gabaonitas.

Al enterarse, los gabaonitas acuden a los israelitas en Gilgal para que los defiendan. Josué se asegura de consultar a Dios primero, que les dice: "No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti" (Josué 10:8). Los israelitas acuden a Gabaón, donde los ejércitos enemigos ya están a las puertas de la ciudad.

Josué usa otra táctica militar, la de la sorpresa, y ataca de noche a la liga de los cinco gobernantes. Dios supervisa la batalla e interviene según es necesario.  "Josué… los hirió con gran mortandad en Gabaón; y los siguió por el camino que sube a Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda. Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la batalla de Bet-horón, el Eterno arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada. Entonces Josué habló al Eterno el día en que el Eterno entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón; y tú luna, en el valle de Ajalón, y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos… Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero" (Josué 10:11-13).

Ante la aplastante derrota, los cinco reyes huyeron a una cueva en Maceda donde son capturados, y según las instrucciones de Dios, fueron rápidamente sentenciados y ahorcados (Josué 8:2-29; 10:26-40).  

Sobre "el día largo de Josué" hay un increíble relato que ocurrió hace unos años atrás y apareció en la revista, Boletín Informático de Comprensión con el título: "Nuevo Descubrimiento de la NASA". "¿Sabía usted que el Programa Espacial de la NASA en los EE.UU. recientemente comprobó la veracidad de un hecho en la Biblia al cual se lo había considerado como un "mito”?”.

"El Sr. Harold Hill, presidente de la compañía automotores Curtis de Baltimore, Maryland y consejero del Programa Espacial de la NASA, relata el siguiente suceso: "Recientemente, una de las cosas más asombrosas que Dios ha hecho entre nosotros le ocurrió a nuestros astronautas y científicos espaciales en Green Bell, Maryland. Estaban verificando la posición del sol, la luna y los planetas para saber dónde se encontrarían estos astros dentro de cien años y en los próximos mil años”.

"Es indispensable saber estos cálculos para poder enviar satélites al espacio y evitar que choquen con otros objetos una vez que hayan entrado en órbita. Se debe proyectar la órbita en términos de la vida del satélite y saber la posición de los planetas para que su atracción gravitacional no afecten a sus órbitas y choquen entre sí. Se hizo que el computador corriera a través de los siglos y, de repente, se detuvo. El computador empezó a dar una señal roja de alerta e indicaba que había algún error en la información que había recibido o con los resultados al ser comparados con las normas astronómicas establecidas. Decidieron entonces llamar a la oficina de mantenimiento para revisar el equipo. Los técnicos, sin embargo, encontraron que el computador funcionaba perfectamente bien”.

"El director de operaciones de la IBM quiso saber cuál era el problema y para su sorpresa, la respuesta fue: 'Hemos encontrado que falta un día en el universo, según ha transcurrido la historia'. Comenzaron a rascarse la cabeza, no había una respuesta lógica." (El universo normalmente pierde un segundo en su desplazamiento después de muchos millones de años).  

"Entre los científicos presentes había uno que conocía la Biblia y dijo: "Una vez escuché en un estudio bíblico de la iglesia que el sol se detuvo'. Ellos no le creyeron, pero como no tenían ninguna respuesta le dijeron: 'Muéstranos'. Luego tomó su Biblia y leyó en el libro de Josué algo bastante absurdo para ellos. En ese pasaje, Dios le decía a Josué: 'No tengas temor de ellos; porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos prevalecerá delante de ti' (Josué 10:8). Josué estaba preocupado de que el enemigo se escapara con la llegada de la noche. Entonces, Josué le pidió a Dios que detuviera el sol. Y así sucedió. 'El sol se detuvo y la luna se paró... y no se apresuró a ponerse casi un día entero'. Los ingenieros del Programa Espacial exclamaron: '¡Ese es el día que faltaba!'. 

"Usaron el computador para retroceder a la época de Josué según la Biblia y descubrieron que el tiempo perdido de ese entonces fue de 23 horas y 20 minutos. Sin embargo, no era un día completo de 24 horas como el que se había perdido. Leyeron nuevamente en la Biblia y allí decía: ‘casi un día entero’ (Josué 10:13). Estas ‘palabritas’ en la Biblia fueron muy importantes.  

"Así, parte del problema estaba solucionado. No obstante, faltaban unos 40 minutos. Si no se hallaban, habría grandes problemas en los cálculos espaciales debido a que los minutos faltantes se multiplican muchas veces en órbitas a través del tiempo. Otra vez, la Biblia vino al rescate. El científico estudioso de la Biblia recordó algo más. En otra parte se mencionaba que el sol había retrocedido. Sus compañeros le dijeron que estaba loco. Sin embargo, como no tenían otra solución, le permitieron que mostrara el pasaje. En 2 Reyes 20:10, el profeta Isaías visitó al rey Ezequías, que estaba a punto de morir. Le dijo al rey que no moriría. Ezequías no le creyó y le pidió una señal como prueba. Isaías le dio la señal diciendo: '¿Avanzará la sombra diez grados o retrocederá diez grados?' El rey le contestó: 'Fácil cosa es que la sombra decline diez grados, pero no que la sombra vuelva atrás diez grados'. El profeta Isaías clamó al Eterno y Dios hizo volver atrás la sombra diez grados. Diez grados es exactamente 40 minutos de tiempo. Veintitrés horas y veinte minutos en Josué, más los cuarenta minutos en 2 Reyes computan las 24 horas que los hombres del Programa Espacial tuvieron que añadir a la historia como el día que faltaba en el universo. Sólo así el computador continuó sin sobresaltos su análisis."

Luego de esta gran victoria, lo mejor de los ejércitos del sur de Canaán habían sido derrotados. Josué aprovechó la ocasión para tomar las ciudades montañosas de toda la región. Estas incluyeron las ciudades de Maceda, Libna, Eglón, Hebrón, Debir y Laquis. El rey de Gezer vino en defensa de Laquis, pero perdió.

La ciudad de Laquis ha sido excavada en los últimos años y hallaron que fue quemada entera. En los tiempos del hijo de Salomón, Roboam, fue reconstruida y aparte de los muros, debe ser parecida a la ciudad de conquistó Josué.  

Después de derrotar a todos de la zona sur, como es de esperar, los gobernantes del norte hicieron una alianza apresurada. "Cuando oyó eso Jabín rey de Hazor, envió mensaje a Jobab rey de Madón, al rey de Simrón, al rey de Acsaf, y a los reyes que estaban en la región del norte en las montañas, y en el Arabá al sur de Cineret, en los llanos, y en las regiones de Dor al occidente; y al cananeo que estaba al oriente y al occidente, al amorreo, al heteo, al ferezeo, al jebuseo en las montañas, y al heveo al pie de Hermón en tierra de Mizpa. Estos salieron, y con ellos todos sus ejércitos, mucha gente, como la arena que está a la orilla del mar... Todos estos reyes se unieron, y vinieron y acamparon unidos junto a las aguas de Merom, para pelear contra Israel. Mas el Eterno dijo a Josué: No tengas temor de ellos, porque mañana a esta hora yo entregaré a todos ellos muertos delante de Israel; desjarretarás sus caballos, y sus carros quemarás a fuego" (Josué 11:1-6). ("A sus caballos desjarretarás" significa cortar el tendón del tarso, o del talón, con un hábil lanzamiento de lanza" (La Arqueología y La Biblia, p. 87). 

De nuevo, Josué emplea la táctica de la sorpresa y los vence totalmente. Tomaron luego a Hazor, cabeza de todos estos reinos (Josué 11:10) y la incendian. "Así Josué lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que el Eterno había mandado a Moisés" (Josué 11:15)

Así, Josué conquista toda la zona montañosa de Canaán. Aún quedarán áreas en la costa y en los valles sin vencer. Fueron treinta y un gobernantes que fueron derrotados.

Una sorprendente evidencia de lo ocurrido lo tenemos en LAS CARTAS DE AMARNA, de una ciudad egipcia construida por Amenhotep III, hijo de Amenhotep II, el del Éxodo. Recuerden que Egipto había conquistado el área unos 100 años antes, durante el reinado de Totmes III. Luego del Éxodo, Egipto quedó en ruinas y Canaán logró cierta independencia. Sin embargo, ahora con la invasión del territorio, los reyes le piden ayuda urgente. Dice una carta: "Permita el rey su atención a los arqueros para que los arqueros del rey, mi señor, puedan salir adelante. No quedar tierras del rey. El Habiru (relacionada con "hebreos") pilla en todas las tierras del rey… Todas las tierras del rey, mis señores se están arruinando" (Diccionario Bíblico Arqueológico, p. 37).

Una de las cartas de Amarna con escritura cuneiforme grabada en una tablilla de arcilla.