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#186 - Jeremías 23-26: "Profecía para las 10 tribus de Israel; la época axial"

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#186 - Jeremías 23-26

"Profecía para las 10 tribus de Israel; la época axial"

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#186 - Jeremías 23-26: "Profecía para las 10 tribus de Israel; la época axial"

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A Jeremías le toca advertirle al pueblo lo que viene y las razones por el castigo. Pero como las profecías vienen de Dios, no son sólo para ese entonces, sino que también se cumplirán totalmente en los tiempos del fin, justo antes del establecimiento del Reino de Dios.

Como menciona Pedro: “...para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2da Pedro 3:8 2da Pedro 3:8Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.
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). Es decir, para Dios, lo que estaba ocurriendo en Judá y lo que vendría finalmente con el establecimiento del Reino de Dios, equivalen a menos de 3 días suyos, o para nosotros, en escala humana, unos 3000 años.

Por eso Dios puede contrastar en Jeremías 23 a los pastores inútiles de ese entonces con el Gran Pastor que regirá a Israel en su segunda venida: Jesucristo. Dice: “¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño!... He aquí que vienen días, dice el Eterno, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamará: el Eterno, justicia nuestra. Por tanto, he aquí que vienen días dice el Eterno, en que no dirán más: Vive el Eterno que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, sino: Vive el Eterno que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Israel de tierra del norte, y de todas las tierras adonde yo las había echado; y habitarán en su tierra” (Jeremías 23:1-8 Jeremías 23:1-8 [1] ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. [2] Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. [3] Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. [4] Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová. [5] He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. [6] En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra. [7] Por tanto, he aquí que vienen días, dice Jehová, en que no dirán más: Vive Jehová que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, [8] sino: Vive Jehová que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Israel de tierra del norte, y de todas las tierras adonde yo los había echado; y habitarán en su tierra.
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). Este segundo Éxodo será mayor.

También es la prueba clave de que no se han perdido las 10 tribus norteñas de Israel. Aquí no está hablando de una pequeña banda de exiliados de Judá que volverán de Babilonia, sino de un futuro Éxodo (o salida) de las tierras del norte y de otras, donde serán llevadas en cautiverio en los tiempos del Fin. Cristo las liberará en su venida. A este tiempo se refiere Isaias 11:10-16 Isaias 11:10-16 [10] Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa. [11] Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. [12] Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. [13] Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín; [14] sino que volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab les servirán, y los hijos de Amón los obedecerán. [15] Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto; y levantará su mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias. [16] Y habrá camino para el remanente de su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto.
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: “Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí (Cristo)... alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía... y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra”.

En otras palabras, o Dios nos está diciendo la verdad cuando promete traer a toda esta casa de Israel a su tierra en la venida de Cristo y que son las naciones anglosajonas los descendientes de ellos, junto con Judá; o nos está mintiendo (cosa que no puede hacer). Si miente, entonces podemos creer al cristianismo tradicional que dice que estas tribus de Israel se perdieron en el tiempo y son imposibles de rescatar. ¿Qué creerá usted, la Palabra de Dios, o la palabra de los hombres?

En esta sección de “Los Profetas” veremos confirmada una tras otra vez esta gran verdad en la Biblia sobre la supervivencia de la casa de Israel y de Judá hasta nuestros días y todas las profecías relacionadas a ellos en los tiempos del Fin.

Dice La Enciclopedia Británica: “ANTIGUOS ALEMANES: Los pueblos alemanes o teutónicos son una rama de los Indo-Europeos. Sus orígenes son un problema de profunda oscuridad. Unas de las dificultades más grandes es la escasez de evidencias arqueológicas relacionadas a la parte norteña de Alemania y la sureña de Suecia al final de la Edad de Bronce (500-400 a.C.) y el 2do siglo a.C.” (p. 40).

Historiadores admiten que los asirios desaparecieron de la historia. A dónde fueron, no tienen idea. No fueron asimilados como los babilonios sí fueron con los persas. El historiador Arnold Brackman comenta en su libro, El Destino de Nínive: “Nada quedó ni de Nínive ni de Asiria, salvo vagos recuerdos, leyendas, mitos y tradiciones transmitidas en la literatura sacra y profana... Nínive desapareció tan rápidamente de la vista que cuando Jenofonte condujo a sus diez mil griegos por el sitio, doscientos años más tarde, en su celebrado reconocimiento del imperio persa, no llegó a comprender que Nínive estaba bajo sus pies” (p. 20-21). Es interesante notar que el único historiador que refutó la idea de que se perdieron los israelitas fue un judío, Josefo, que escribió: “El grupo entero del pueblo de Israel permaneció en ese país [Asiria], mientras que las dos tribus de Judá y Benjamín se encuentran actualmente en Asia y Europa sujeta a los romanos. Las Diez Tribus de Israel actualmente se encuentran más allá del Río Eufrates [zonas del Caúcaso por donde llegaron al norte de Europa] y consisten de una gran multitud, que no se puede calcular en números” (Antigüedades de los Judíos, libro 11, cap. 5, sec. 2). 

De esta manera podemos ver que el rastro de estos pueblos asirios e israelitas ha estado oculto al mundo en general, pero el libro, “La Llave Maestra de la Profecía” revela las pruebas bíblicas e históricas que rellenan el cuadro. Como vemos en esta sección de los profetas, Dios le estaba revelando que el pueblo de Israel no desaparecería, como tampoco el de Judá.

Dios ahora indica que una de las razones principales por el castigo del pueblo de Dios es la corrupción del ministerio. Dice: “A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí... porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa hallé su maldad, dice el Eterno... en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma... de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. Así ha dicho el Eterno: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros” (Jeremías 23:9-16 Jeremías 23:9-16 [9] A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí, todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominó el vino, delante de Jehová, y delante de sus santas palabras. [10] Porque la tierra está llena de adúlteros; a causa de la maldición la tierra está desierta; los pastizales del desierto se secaron; la carrera de ellos fue mala, y su valentía no es recta. [11] Porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa hallé su maldad, dice Jehová. [12] Por tanto, su camino será como resbaladeros en oscuridad; serán empujados, y caerán en él; porque yo traeré mal sobre ellos en el año de su castigo, dice Jehová. [13] En los profetas de Samaria he visto desatinos; profetizaban en nombre de Baal, e hicieron errar a mi pueblo de Israel. [14] Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra. [15] Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. [16] Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová.
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).  

Sobre esta sección comenta Unger: “Los falsos pastores de Judá sirven como trasfondo para introducir la alentadora profecía sobre el reagrupamiento y la restauración del Reino de Dios bajo el Mesías, ‘el renuevo justo’. Esto se cumplirá en los tiempos del Fin y abarcará el Éxodo final” (p. 349). Halley añade: “En cuanto a los falsos profetas, eran el más grande de todos los estorbos para la acogida de los mensajes de Jeremías; hombres que se decían profetas de Dios, proclamando en el nombre de Dios sus propios mensajes y sirviendo sus propios fines; siempre clamando, “Jeremías miente; nosotros somos profetas de Dios, y Dios nos ha dicho que Jerusalén está a salvo” (p. 280). Un último punto importante para entender el juicio severo contra Judá viene del Comentario Exegético: “Jerusalén y Judá fueron todavía peores que Samaria y las diez tribus por cuanto mayores eran los privilegios de aquellas, tanto mayor era su culpa. Tenían el Templo entre ellos, cosa que no tenían las diez tribus; así y todo, practicaban su idolatría en el mismo templo” (p. 692). 

A los falsos profetas, les revela su destino: “He aquí que la tempestad del Eterno saldrá con furor... No se apartará el furor del Eterno hasta que lo haya hecho, y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazón; en los postreros días lo entenderéis cumplidamente. No envié yo aquellos profetas... no les hablé, mas ellos profetizaban” (Jeremías 23:19-21 Jeremías 23:19-21 [19] He aquí que la tempestad de Jehová saldrá con furor; y la tempestad que está preparada caerá sobre la cabeza de los malos. [20] No se apartará el furor de Jehová hasta que lo haya hecho, y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazón; en los postreros días lo entenderéis cumplidamente. [21] No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas ellos profetizaban.
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). 

Hoy día, así siguen “los falsos profetas” del cristianismo tradicional, “profetizando” y predicando falsos mensajes contra la Ley de Dios (vea Jeremías 6:19 Jeremías 6:19Oye, tierra: He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon mis palabras, y aborrecieron mi ley.
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; Jeremías 9:13 Jeremías 9:13Dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual di delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella;
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); fomentando el culto a los arbolitos sagrados (Jeremías 10:2-8 Jeremías 10:2-8 [2] Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman. [3] Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril. [4] Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva. [5] Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder. [6] No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío. [7] ¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay semejante a ti. [8] Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza de vanidades es el leño.
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); enseñando a violar el sábado (Jeremías 17:19-27 Jeremías 17:19-27 [19] Así me ha dicho Jehová: Ve y ponte a la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y ponte en todas las puertas de Jerusalén, [20] y diles: Oíd la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo Judá y todos los moradores de Jerusalén que entráis por estas puertas. [21] Así ha dicho Jehová: Guardaos por vuestra vida de llevar carga en el día de reposo, y de meterla por las puertas de Jerusalén. [22] Ni saquéis carga de vuestras casas en el día de reposo, ni hagáis trabajo alguno, sino santificad el día de reposo, como mandé a vuestros padres. [23] Pero ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, sino endurecieron su cerviz para no oír, ni recibir corrección. [24] No obstante, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día de reposo, sino que santificareis el día de reposo, no haciendo en él ningún trabajo, [25] entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá y los moradores de Jerusalén; y esta ciudad será habitada para siempre. [26] Y vendrán de las ciudades de Judá, de los alrededores de Jerusalén, de tierra de Benjamín, de la Sefela, de los montes y del Neguev, trayendo holocausto y sacrificio, y ofrenda e incienso, y trayendo sacrificio de alabanza a la casa de Jehová. [27] Pero si no me oyereis para santificar el día de reposo, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de reposo, yo haré descender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.
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). Son hipócritas (Jeremías 23:15 Jeremías 23:15Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra.
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) y hablan en contra de los verdaderos ministros de Dios (Jeremías 20:7-10 Jeremías 20:7-10 [7] Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. [8] Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. [9] Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude. [10] Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza.
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). Un día, tal como ha dicho, Dios actuará para sacar a todos estos falsos profetas de la tierra.

Dios está indignado, como lo está hoy día también. Pregunta: “¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice el Eterno. ¿No es mi palabra como fuego... y como martillo que quebranta la piedra? [la Palabra de Dios es como alimento bueno (trigo), poderoso (martillo) y purificador (fuego)] Por tanto, he aquí que yo estoy contra los profetas... que hurtan mis palabras... que endulzan sus lenguas, y yo no los envié... Y al profeta, al sacerdote o al pueblo que dijere: “Profecía del Eterno, yo enviaré castigo sobre tal hombre y sobre su casa... pues pervertisteis las palabras del Dios viviente... y pondré sobre vosotros afrenta perpetua, y eterna confusión que nunca borrará el olvido” (Jeremías 23:28-40 Jeremías 23:28-40 [28] El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. [29] ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? [30] Por tanto, he aquí que yo estoy contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano. [31] Dice Jehová: He aquí que yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: El ha dicho. [32] He aquí, dice Jehová, yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová. [33] Y cuando te preguntare este pueblo, o el profeta, o el sacerdote, diciendo: ¿Cuál es la profecía de Jehová? les dirás: Esta es la profecía: Os dejaré, ha dicho Jehová. [34] Y al profeta, al sacerdote o al pueblo que dijere: Profecía de Jehová, yo enviaré castigo sobre tal hombre y sobre su casa. [35] Así diréis cada cual a su compañero, y cada cual a su hermano: ¿Qué ha respondido Jehová, y qué habló Jehová? [36] Y nunca más os vendrá a la memoria decir: Profecía de Jehová; porque la palabra de cada uno le será por profecía; pues pervertisteis las palabras del Dios viviente, de Jehová de los ejércitos, Dios nuestro. [37] Así dirás al profeta: ¿Qué te respondió Jehová, y qué habló Jehová? [38] Mas si dijereis: Profecía de Jehová; por eso Jehová dice así: Porque dijisteis esta palabra, Profecía de Jehová, habiendo yo enviado a deciros: No digáis: Profecía de Jehová, [39] por tanto, he aquí que yo os echaré en olvido, y arrancaré de mi presencia a vosotros y a la ciudad que di a vosotros y a vuestros padres; [40] y pondré sobre vosotros afrenta perpetua, y eterna confusión que nunca borrará el olvido.
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).  

Recuerden ahora que el ministerio de Jeremías abarcó tres etapas del cautiverio de Judá. El comienzo fue en el año 626 con sus predicaciones como un joven. En el año 605, Nabucodonosor derrota a los egipcios en Carquemis, un momento épico en la historia. Egipto nunca más se levantará como poder. Además, comienza el dominio de Babilonia como un Imperio Mundial de ese entonces. Dios está detrás del auge de Babilonia, y usa a Nabucodonosor para castigar a estas naciones relacionadas con Israel.

Dice Halley: “En el 609 a.C. Nabucodonosor fue puesto a la cabeza de los ejércitos de su padre. Invadió los países al oeste, arrebató de Egipto el control de Judá en el 606 a.C., y llevó a Babilonia algunos cautivos judíos, entre ellos Daniel. En 605 a.C. quebrantó el poderío egipcio en la célebre batalla de Carquemis. En 597 a.C. sofocó una nueva sublevación en Palestina, y llevó cautivos a Babilonia al rey Joaquín y muchos otros, incluso a Ezequiel” (p. 304). Es ahora cuando Dios le revela a Jeremías cuánto tiempo durará el dominio de Babilonia, 70 años, y también el exilio de Judá. 

En el capítulo 24, Dios compara a los judíos que obedecen lo que Jeremías aboga y se someten a este instrumento de Dios, Nabucodonosor, quien llama “mi siervo” (Jeremías 25:9 Jeremías 25:9he aquí enviaré y tomaré a todas las tribus del norte, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y los pondré por escarnio y por burla y en desolación perpetua.
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) a buenos higos. Se someten al castigo, son buenos ciudadanos en Babilonia, y luego podrán volver a Judá tras 70 años. Los malos higos (en hebreo asquerosos) son los que resisten el castigo de Dios, no se someten a Nabucodonosor y forman una alianza con el faraón de Egipto. Estos serán destruidos en su mayoría.

En el capítulo 25 tenemos la profecía de los 70 años de cautiverio de Judá por los Babilonios. “Desde el año trece de Josías [627 a.C.) hasta este día, que son veintitrés años (604 a.C.), ha venido a mí palabra del Eterno, y he hablado desde temprano y sin cesar; pero no oísteis... cuando decían: Volveos ahora de vuestro mal camino... Pero no me habéis oído... he aquí enviaré y tomaré a todas las tribus del norte, dice el Eterno, y a Nabuconodosor, rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra... Toda esta tierra será puesta en ruinas, y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años. Y cuando sean cumplidos los setenta años, castigaré al rey de Babilonia... y la convertiré en desiertos para siempre” (Jeremías 25:3-12 Jeremías 25:3-12 [3] Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, que son vientitrés años, ha venido a mí palabra de Jehová, y he hablado desde temprano y sin cesar; pero no oísteis. [4] Y envió Jehová a vosotros todos sus siervos los profetas, enviándoles desde temprano y sin cesar; pero no oísteis, ni inclinasteis vuestro oído para escuchar [5] cuando decían: Volveos ahora de vuestro mal camino y de la maldad de vuestras obras, y moraréis en la tierra que os dio Jehová a vosotros y a vuestros padres para siempre; [6] y no vayáis en pos de dioses ajenos, sirviéndoles y adorándoles, ni me provoquéis a ira con la obra de vuestras manos; y no os haré mal. [7] Pero no me habéis oído, dice Jehová, para provocarme a ira con la obra de vuestras manos para mal vuestro. [8] Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: Por cuanto no habéis oído mis palabras, [9] he aquí enviaré y tomaré a todas las tribus del norte, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y los pondré por escarnio y por burla y en desolación perpetua. [10] Y haré que desaparezca de entre ellos la voz de gozo y la voz de alegría, la voz de desposado y la voz de desposada, ruido de molino y luz de lámpara. [11] Toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años. [12] Y cuando sean cumplidos los setenta años, castigaré al rey de Babilonia y a aquella nación por su maldad, ha dicho Jehová, y a la tierra de los caldeos; y la convertiré en desiertos para siempre.
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). 

Los 70 años abarcan desde la primera toma de cautivos, entre ellos Daniel, en el año 606 a.C. hasta el año 537, fecha en la que Ciro, luego de derrotar a los Babilonios, decreta la libertad de los judíos en Babilonia. Comenta Halley: “Lo más admirable es que se predice la duración exacta del dominio babilónico, una profecía sorprendente, pues no había manera posible en que Jeremías lo supiera, sino por revelación directa de Dios” (p. 281). La cifra de 70 años tampoco es al azar. Dios hace todo en forma perfecta y en orden. Explica la razón por los 70 años en 2da Crónicas 36:20-23 2da Crónicas 36:20-23 [20] Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia; y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los Persas; [21] Para que se cumpliese la palabra de Jehová por la boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos. [22] Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo: [23] Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha encargado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios sea con él, y suba.
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: “Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas; para que se cumpliese la palabra del Eterno por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo, porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos. Más al primer año de Ciro... El Eterno despertó el espíritu de Ciro... el cual hizo pregonar... El Eterno, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea el Eterno con él, y suba”.

Respecto a los años sabáticos de la tierra, el Comentario Exegético explica: “El número exacto de años de los descansos de la tierra, correspondientes a 490 años, que es el período que corrió desde Saúl hasta la cautividad de Babilonia; justa retribución por su violación del sábado (Levítico 26:34-35 Levítico 26:34-35 [34] Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo. [35] Todo el tiempo que esté asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando habitabais en ella.
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)” (p. 694). Aquí vemos una prueba de que no se aplicaron los años sabáticos en Israel, cuando la tierra debería reposar el séptimo año, quizás hubo algunas excepciones por los reyes justos, como David. Pero Dios no se olvidó de su santa Ley, y aquí cobra su palabra. También lo mismo ocurrirá en el Milenio, cuando la tierra podrá reposar por lo que no pudo anteriormente. Hablando del Milenio, Dios dice: “Mas si de su heredad diere parte a alguno de sus siervos, será de él hasta el año de jubileo, y volverá al príncipe; mas su herencia será de sus hijos... Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa” (Ezequiel 46:17 Ezequiel 46:17Mas si de su heredad diere parte a alguno de sus siervos, será de él hasta el año del jubileo, y volverá al príncipe; mas su herencia será de sus hijos.
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; Ezequiel 47:1 Ezequiel 47:1Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar.
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). 

Aquí viene otra verdad sorprendente. Lo que Dios va a hacer ahora, no sólo afectará a la pequeña Judá, sino al mundo civilizado de ese entonces en el Medio Oriente. La moralidad de todas estas naciones había decaído tanto durante estos siglos, que habría un cambio completo de la civilización. Se llama en la historia el “tiempo axial”, mencionado por el historiador Karl Jasper, o una época crucial en la historia. Este tiempo cubriría desde 750 a.C. hasta el 200 a.C. Israel cae (721 a.C.), luego Asiria (621 a.C.), Judá (585 a.C.), Egipto (580 a.C.), Persia (333 a.C.). Es un tiempo cuando las viejas civilizaciones mueren y unas nuevas surgen, bajo los griegos y los romanos. El Imperio Romano guiaría los destinos de la humanidad desde el año 200 a.C. hasta su caída en 476 d.C. Es esta la cultura grecorromana que conocemos en la actualidad y forma la base de nuestra civilización bajo la lógica griega y la ley romana. 

En estos períodos de grandes cambios, con caídas y surgimientos de nuevas civilizaciones, hay muchas guerras, las poblaciones disminuyen, hay hambres, pestes, y la ciencia y el transporte declinan. 

Dios usa ahora a Jeremías y a otros profetas para anunciar el fin de esta civilización patriarcal. Dice Dios: “... todo lo que está escrito en este libro, profetizado por Jeremías contra todas las naciones... serán sojuzgadas por muchas naciones y grandes reyes; y yo les pagaré conforme a sus hechos... Porque así me dijo el Eterno Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da a beber de él a todas las naciones a las cuales yo te envío. Y beberán, y temblarán y enloquecerán, a causa de la espada que yo envío entre ellas... para ponerlos en ruinas y en maldición... a Faraón rey de Egipto... Filistea... Edom... Moab... Tiro... Arabia... Media... Babilonia... Y si no quieren tomar la copa... Tenéis que beber... Llegará el estruendo hasta el fin de la tierra, porque el Eterno tiene juicio contra las naciones; él es el Juez de toda carne” (Jeremías 25:13-31 Jeremías 25:13-31 [13] Y traeré sobre aquella tierra todas mis palabras que he hablado contra ella, con todo lo que está escrito en este libro, profetizado por Jeremías contra todas las naciones. [14] Porque también ellas serán sojuzgadas por muchas naciones y grandes reyes; y yo les pagaré conforme a sus hechos, y conforme a la obra de sus manos. [15] Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da a beber de él a todas las naciones a las cuales yo te envío. [16] Y beberán, y temblarán y enloquecerán, a causa de la espada que yo envío entre ellas. [17] Y tomé la copa de la mano de Jehová, y di de beber a todas las naciones, a las cuales me envió Jehová: [18] a Jerusalén, a las ciudades de Judá y a sus reyes, y a sus príncipes, para ponerlos en ruinas, en escarnio y en burla y en maldición, como hasta hoy; [19] a Faraón rey de Egipto, a sus siervos, a sus príncipes y a todo su pueblo; [20] y a toda la mezcla de naciones, a todos los reyes de tierra de Uz, y a todos los reyes de la tierra de Filistea, a Ascalón, a Gaza, a Ecrón y al remanente de Asdod; [21] a Edom, a Moab y a los hijos de Amón; [22] a todos los reyes de Tiro, a todos los reyes de Sidón, a los reyes de las costas que están de ese lado del mar; [23] a Dedán, a Tema y a Buz, y a todos los que se rapan las sienes; [24] a todos los reyes de Arabia, a todos los reyes de pueblos mezclados que habitan en el desierto; [25] a todos los reyes de Zimri, a todos los reyes de Elam, a todos los reyes de Media; [26] a todos los reyes del norte, los de cerca y los de lejos, los unos con los otros, y a todos los reinos del mundo que están sobre la faz de la tierra; y el rey de Babilonia beberá después de ellos. [27] Les dirás, pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Bebed, y embriagaos, y vomitad, y caed, y no os levantéis, a causa de la espada que yo envío entre vosotros. [28] Y si no quieren tomar la copa de tu mano para beber, les dirás tú: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tenéis que beber. [29] Porque he aquí que a la ciudad en la cual es invocado mi nombre yo comienzo a hacer mal; ¿y vosotros seréis absueltos? No seréis absueltos; porque espada traigo sobre todos los moradores de la tierra, dice Jehová de los ejércitos. [30] Tú, pues, profetizarás contra ellos todas estas palabras y les dirás: Jehová rugirá desde lo alto, y desde su morada santa dará su voz; rugirá fuertemente contra su morada; canción de lagareros cantará contra todos los moradores de la tierra. [31] Llegará el estruendo hasta el fin de la tierra, porque Jehová tiene juicio contra las naciones; él es el Juez de toda carne; entregará los impíos a espada, dice Jehová.
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). 

Le dice Dios a Jeremías: Ponte en el atrio de la casa del Eterno, y habla a todas las ciudades de Judá... quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras. Les dirás, pues: Así ha dicho el Eterno: Si no me oyereis para andar en mi ley... yo pondré esta casa como Silo, y esta ciudad la pondré por maldición a todas las naciones de la tierra” (Jeremías 26:2-6 Jeremías 26:2-6 [2] Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla a todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé hablarles; no retengas palabra. [3] Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras. [4] Les dirás, pues: Así ha dicho Jehová: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual puse ante vosotros, [5] para atender a las palabras de mis siervos los profetas, que yo os envío desde temprano y sin cesar, a los cuales no habéis oído, [6] yo pondré esta casa como Silo, y esta ciudad la pondré por maldición a todas las naciones de la tierra.
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). Otra vez el mensaje de Dios trae serios problemas a Jeremías. “Y cuando terminó de hablar... los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De cierto morirás... En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizó contra esta ciudad” (Jeremías 26:8-11 Jeremías 26:8-11 [8] Y cuando terminó de hablar Jeremías todo lo que Jehová le había mandado que hablase a todo el pueblo, los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De cierto morirás. [9] ¿Por qué has profetizado en nombre de Jehová, diciendo: Esta casa será como Silo, y esta ciudad será asolada hasta no quedar morador? Y todo el pueblo se juntó contra Jeremías en la casa de Jehová. [10] Y los príncipes de Judá oyeron estas cosas, y subieron de la casa del rey a la casa de Jehová, y se sentaron en la entrada de la puerta nueva de la casa de Jehová. [11] Entonces hablaron los sacerdotes y los profetas a los príncipes y a todo el pueblo, diciendo: En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizó contra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros oídos.
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). Jeremías responde: “El Eterno me envió a profetizar contra esta ciudad... Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y oíd la voz del Eterno... y se arrepentirá el Eterno del mal... En lo que a mí me toca, he aquí estoy en vuestras manos; haced de mí como mejor os parezca mas sabed de cierto que si me matáis, sangre inocente echaréis sobre vosotros” (Jeremías 26:12-15 Jeremías 26:12-15 [12] Y habló Jeremías a todos los príncipes y a todo el pueblo, diciendo: Jehová me envió a profetizar contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído. [13] Mejorad ahora vuestros caminos y vuestras obras, y oíd la voz de Jehová vuestro Dios, y se arrepentirá Jehová del mal que ha hablado contra vosotros. [14] En lo que a mí toca, he aquí estoy en vuestras manos; haced de mí como mejor y más recto os parezca. [15] Mas sabed de cierto que si me matáis, sangre inocente echaréis sobre vosotros, y sobre esta ciudad y sobre sus moradores; porque en verdad Jehová me envió a vosotros para que dijese todas estas palabras en vuestros oídos.
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). Otra vez está Jeremías cerca de la muerte. Veremos qué le sucederá en el próximo estudio.