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#141 - 2 Reyes 17: "Los asirios"

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#141 - 2 Reyes 17

"Los asirios"

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Es importante estudiar quiénes eran estos asirios y cómo proféticamente se repetirán muchos de los eventos en los tiempos del fin. También veremos las evidencias para identificar a los asirios con la Alemania moderna.

Según Génesis 10:8-12 Génesis 10:8-12 [8] Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra. [9] Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová. [10] Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar. [11] De esta tierra salió para Asiria, y edificó Nínive, Rehobot, Cala, [12] y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
, el origen de los asirios se remonta al periodo después del Gran Diluvio. «Nimrod… salió para ASIRIA, y edificó a Nínive (la capital)». Luego de establecer su reino en Babilonia, que se convirtió en la primera civilización, llamada Sumeria, Nimrod subió al norte y creó el estado asirio. Halley comenta: «Asiria fue fundada en alguna época anterior al 2000 a.C. por colonizadores babilonios y durante muchos siglos estuvo sujeta a Babilonia o en conflicto con ella… Nínive fue fundada por Nimrod, poco después del Diluvio… Cerca del 1300 a.C. Salmanasar I y su hijo arrojaron de sí el yugo babilónico y reinaron sobre todo el valle del Éufrates. Después Asiria decayó. En 1120-1100 a.C. Tiglat-pileser I (contemporáneo con Samuel) hizo nuevamente de Asiria un gran reino. Sobrevino otro periodo de decadencia durante el cual se levantó el reino de David y de Salomón. Luego vino la época brillante de 300 años durante los cuales Asiria era un imperio mundial… alrededor del 785 a.C. Dios había enviado a Jonás a Nínive, en un esfuerzo para apartarla de su carrera de conquista brutal. Dentro de los 60 años siguientes, o sea en el 721 a.C. los ejércitos asirios completan la destrucción del reino norteño de Israel» (p. 195,331).

Cautiverio de IsraelUCG.org/Google Earth

¿Cómo se llegó a conocer tanto de este antiguo imperio asirio? Hasta hace dos siglos atrás casi no se sabía nada respecto a Asiria. Arnold Brackman en El destino de Nínive dice: «En 1817, cuando nació Austen Henry Layard, (el descubridor de Nínive) no había ninguna prueba tangible de que Nínive, la capital del imperio asirio, del que se afirmaba que había perdurado por más tiempo que todo otro imperio anterior o posterior, hubiera existido. Por lo tanto, no había evidencia alguna de que hubiese habido un imperio asirio. La Biblia contenía numerosas referencias a Nínive como «aquella gran ciudad», y ciertos fragmentos de su historia, conservados por geógrafos e historiadores griegos y romanos, atestiguaban su antigua gloria, esplendor y notoriedad. Así, aunque Nínive y Asiria habían sido «nombres familiares desde la infancia», como lo expresara Layard 34 años más tarde, «es sólo cuando nos preguntamos qué sabemos realmente de los asirios que descubrimos nuestra ignorancia de todo lo relativo a su historia e incluso a su ubicación geográfica. Nada quedó ni de Nínive ni de Asiría, salvo vagos recuerdos, leyendas: mitos y tradiciones transmitidas en la literatura sacra y profana. Ni un resto de evidencia tangible sobrevivió para probar que Nínive había existido» (p. 7, 20).

¿Se comprobaría de nuevo que la Biblia tenía la razón? Así fue. Por medio de este joven inglés, Henry Layard, Nínive y otras ciudades asirias fueron descubiertas. El relato parece tomado de un cuento de hadas. Este joven, que viajaba a Sri Lanka para asumir un puesto, se enamoró de los montículos en Irak y dedicó el resto de su vida a desenterrar este antiguo reino y el de Babilonia. Se convirtió en un gran arqueólogo y uno de los ingleses más famosos de Europa. El Museo Británico guarda como uno de sus grandes tesoros los descubrimientos de Layard, con las estatuas de toros alados y el Obelisco Negro de Salmanasar III. Comenta Halley: «Sir Austen Henry Layard, llamado el «padre de la asiriología» descubrió de 1845 a 1851, en Nínive y Cala las ruinas de los palacios de cinco reyes asirios mencionados en la Biblia, y la gran biblioteca de Azur-banipal, que se calcula haber sido de unos 100,000 tomos». Luego, Sir Henry Rawlinson, oficial británico en Persia descifró la escritura asiria llamada cuneiforme (en forma de cuñas) y así, el mundo asirio volvió a la vida, confirmando los relatos bíblicos. Halley menciona: «En los anales asirios aparecen los nombres de diez reyes de Israel y Judá: Omri, Acab, Jehú, Menahem, Peka, Oseas, Uzías, Acaz, Ezequías y Manasés. Muchos pasajes confirman, complementan o ilustran las narraciones bíblicas » (p.195).

¿Cómo era la Nínive que descubrieron? Brackman continúa su relato: «Cuando Nimrod fundó su capital, escribió Deodoro, «su intención era hacer de Nínive la ciudad más grande y más noble del mundo, e impedir que los que vinieran después de él construyeran, o esperarán construir, otra igual». Punteada por palacios majestuosos, templo, canales y jardines; sus muros se elevaban 60 metros por encima de la planicie de Asia occidental. Fortificados con 1500 torres, se decía que los muros eran tan anchos que tres carros podían circular lado a lado por encima de ellos. Como la pepita de una nuez, protegida por cáscaras exteriores, Nínive estaba resguardada por cinco muros y tres fosos. Cada una de las quince puertas de la ciudad estaban protegidas por terraplenes encastillados. Y dentro de su perímetro había más de treinta templos, «cada uno reluciente de oro y plata. Por más de 1300 años los monarcas asirios gobernaron desde Nínive y otras ciudades reales» (p.11). Halley añade: «Con sus suburbios, Nínive era de unos 48 Km. de largo y 16 Km. de ancho… La mención de Jonás, de 120,000 niños sugiere que tuvo cerca de un millón de habitantes» (p.331).

Si los asirios emigraron a Alemania, como varias evidencias indican que veremos más tarde, la similitud del carácter agresivo es asombroso. Sigue Brackman: «Tal vez justificadamente, los reyes asirios se jactaban de haber construido Nínive «para siempre» (Hitler alardeaba que su imperio duraría mil años). Sin embargo, a pesar del esplendor de Nínive y de las dimensiones de su imperio, los asirios sufrían de un profundo complejo de inferioridad. Su civilización era esencialmente prestada. Su estilo de vida lo habían tomado, en gran medida, de los sumerios (de Nimrod) y los babilonios del delta, la tierra de Sinar. Los dioses, las leyes y el idioma de Asiria, eran todos importados. Naturalmente, ellos realizaron sus propias contribuciones. Los bajorrelieves y otras obras de arte eran originales en su composición y estaban realizadas de manera brillante. Erigieron arcos, cavaron túneles y construyeron acueductos antes de los romanos… Fueron maestros de procesos industriales: fundición, esmaltes e incrustaciones. Llenaron bibliotecas con obras de matemática, astronomía y astrología. Establecieron los primeros jardines zoológico y botánico del mundo y conservaron la primera reserva de caza del mundo, característica que como observará luego Jenofonte, el griego, «permite el mejor entrenamiento para la guerra», y era en ésta donde se revelaba su genio.

«Fueron los primeros en convertir en provincias a los dominios conquistados. Hasta su época, los reyes derrotados seguían gobernando sus tierras como vasallos del conquistador. Los asirios, en cambio, reemplazaban a los nobles derrotados por magistrados asirios, o permitían que un rey vencido continuara «gobernando» con un prefecto asirio a su lado. En efecto, los asirios crearon las primeras colonias del mundo, y estados títeres y satélites (como Hitler). Poblaciones enteras eran deportadas (como sucedió a Israel), el genocidio se practicaba como un instrumento de política estatal (como Hitler hacía). Se reclutaban ejércitos. Se suprimía la opinión popular. Se instituyeron los trabajos forzados. Se desarrolló el culto a la personalidad. (Todo era parecido al nazismo).

«Según Ctesias, quien vivió en la corte persa de Babilonia, los asirios poseían una máquina militar de 1,700,000 soldados de infantería, 200,000 soldados de caballería y 16,000 carros de guerra, el ejército más formidable del mundo. Su organización militar incluida caballería y carros, infantería ligera y pesada, artillería y un cuerpo de ingenieros. Mantenían una sofisticada red de inteligencia (como la GESTAPO de Hitler). En una palabra, los asirios eran el azote del mundo conocido. En la Biblia, la llegada de las huestes asirias se caracteriza como «un torbellino». Se acercaban «rugiendo como el león… como… el mar». Y donde quiera que el ejército asirio hollaba, según el libro de Isaías, había «oscuridad y pena».

«La literatura asiria es un himno que glorifica la guerra (como la propaganda de Hitler)…»A los nobles los desollé» informaba la estela conmemorativa  de un rey. «Quemé en un fuego a tres mil cautivos. No dejé ni a un solo rehén vivo. Corté manos y pies de algunos. Corté narices, orejas y dedos de otros. Extirpé los ojos de numerosos soldados. Quemé doncellas como holocausto… el mundo no asirio era considerado por los asirios como una simple reserva privada de caza. La obsesión de los asirios con la guerra también se refleja en la historia personal de sus reyes… Según sus propios relatos, los asirios reservaban su crueldad más terrible para aquellos que se rebelaban contra su autoridad. Convirtieron a Nínive en una ciudad siniestra que exaltaba la crueldad (como la Berlín de Hitler). Cuando un grupo de egipcios tramó una revuelta, el rey de Asiria despachó tropas y «la maldición de Asur, rey de dioses, alcanzó a los conquistadores… ni un solo hombre escapó… Sus cadáveres colgué de estacas, le arranqué la piel y cubrí con ellas los muros de la ciudad» (los nazis hicieron lámparas con la piel de los cautivos). En una guerra contra la vecina Elam, los asirios no sólo dieron muerte a los vivos sino que desenterraron a los muertos» (Ídem, p. 12-15).

Brackman termina el relato con estas palabras: «Nínive era una ciudad perversa, sus reyes toscos, lujuriosos y sádicos. Las jóvenes incluidas las esposas de los nobles asirios, danzaban desvestidas ante los huéspedes reales; se practicaba el sacrificio humano; el emperador era incuestionable (como Hitler), su palabra era ley» (p. 12).

¿Qué evidencia hay de que los asirios eventualmente emigraron a Europa y específicamente a Alemania luego de ser derrotados y expulsados por los babilonios?

En el DICCIONARIO CLÁSICO de Smith, se menciona bajo el tema «Germania»: «No puede haber duda de que los alemanes emigraron a Europa desde el Cáucaso y de los países alrededor de los mares negro y caspio”. Esta región es la que abarca la antigua Mesopotamia del norte llamada Asiria.

El historiador Islas, escribiendo alrededor del año 550 a.C. en su libro PERIPLUS, menciona que esta región al sur de los mares Negro y Caspio se llama ASIRIA. Luego el historiador romano Plinio el anciano, unos siglos después, comenta en su libro Historia Natural, tomo 4, que los asirios vivían al norte del Mar Negro. No están allí hoy día porque llegaron a Europa.

La prestigiosa Enciclopedia Británica, edición de 1976 dice: «Los pueblos germánicos son una de las ramas de los Indo-Europeos. Sus orígenes son un problema de profunda oscuridad». Luego muestra un mapa de las migraciones de las tribus alemanas  a Europa. Aquí se ve claramente que vienen de la zona del Mar Negro, como las demás pruebas mostradas. Abajo una copia del mapa de la Enciclopedia Británica:

Además, según el libro de la historia alemana, IN DEUTSCHEN LANDEN dice: «La ciudad más antigua alemana, Trier, fue fundada por Trebeta, un hijo del famoso rey asirio, Ninus. De hecho, uno encuentra la siguiente inscripción en Trier: «Trier existió 1300 años antes de la fundación de Roma».

En el libro La llave maestra de la profecía, el Sr. Armstrong llega a la conclusión de que el antiguo pueblo de Asiria, junto con los cautivos de la 10 tribus de Israel, llegaron a poblar las regiones germánicas y anglosajonas en Europa. Dice el Sr. Armstrong: «A lo largo de 19 reyes y siete dinastías, Israel persistió en los dos pecados de Jeroboam: idolatría y quebrantamiento del sábado. Algunos de los reyes añadieron otras prácticas malas y pecaminosas. En los años 721 a 718 a.C. Dios hizo que el reino de Asiria invadiera y conquistara a Israel, sacando a sus habitantes de sus granjas y ciudades, y transportándolos como esclavos a la costa sur del mar Caspio. Pero la casa de Judá, una nación distinta e independiente, no fue invadida hasta el año 604 a.C. Transcurridas dos o tres generaciones desde el cautiverio de Israel, surgió la primera potencia de dominio MUNDIAL, EL IMPERIO DE LOS CALDEOS (Babilonia) que invadió a Judá entre los años 604 y 585 a.C. Antes de ese momento, los asirios habían abandonado su tierra al norte de Babilonia y habían emigrado rumbo al noreste pasando por las tierras que hoy son Georgia, Ucrania, Polonia hasta llegar a lo que hoy es ALEMANIA. Los descendientes de aquellos asirios son hoy el PUEBLO ALEMÁN.

«Las 10 tribus de Israel también emigraron hacia el noroeste, pero no siguieron como esclavos de asiria en Europa. Continuaron su viaje un poco más lejos, hasta Europa Occidental, Escandinavia y las islas británicas. ¿Por qué se conocen como las tribus perdidas?… Mientras permanecieron en su tierra y se llamaron por el nombre «Reino de Israel» conservaron su identidad. Pero en Asiria dejaron de ser una nación con su propio gobierno y su rey. En condición de esclavitud, con el paso de las generaciones adoptaron el idioma asirio y así perdieron su lengua hebrea, tal como lo había predicho la profecía, y perdieron su identidad nacional… Las 10 tribus de Israel perdieron el rótulo que las identificaba: el sábado de Dios. Por eso perdieron su identidad nacional. Todas las profecías bíblicas que muestran dónde estarán los pueblos actuales de habla inglesa (Israel) cuando regrese Cristo y cuando se produzca el gran éxodo a Palestina, indican que estarán ¡Cautivos y esclavizados DE NUEVO! La profecía continúa: “Y os sacaré de entre los pueblos, y os reuniré de las tierras en que estáis esparcidos, con… furor desencadenado; y os traeré al desierto de dos pueblos, y allí litigaré con vosotros CARA A CARA. Es el Verbo quién habla: ¡Cristo! Estará sobre la Tierra en persona y contenderá con los pueblos del mundo CARA A CARA” (p. 139-144).

He aquí la importancia que tiene la identificación de la nación moderna de Asiria. Tendrá un papel muy importante que cumplir en los tiempos de fin. No sabemos cuánto tiempo falta, pero las profecías son seguras. Cristo dice: «Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que el Eterno alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria… Y el Eterno será conocido de Egipto… y los egipcios servirán con los asirios al Eterno” (Isaias 11:11 Isaias 11:11Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar.
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; Isaias 19:21-23 Isaias 19:21-23 [21] Y Jehová será conocido de Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día, y harán sacrificio y oblación; y harán votos a Jehová, y los cumplirán. [22] Y herirá Jehová a Egipto; herirá y sanará, y se convertirán a Jehová, y les será clemente y los sanará. [23] En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto a Asiria, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiria; y los egipcios servirán con los asirios a Jehová.
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). Aún no se ha cumplido esto.