Las joyas de Dios

Una de las promesas más conmovedoras de Dios, es que a su debido tiempo hará juicio a sus justos. Y entonces, si hallamos gracia frente a sus ojos, nos reconocerá como su gran tesoro. Mensaje entregado el 24 de noviembre de 2018.

Transcripción

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Una de las escrituras favoritas mías en la Biblia se encuentra en el libro de Malacías, capítulo 4. Espero que sea también una de sus favoritas después que la lea y que se las explique. Bueno, aquí en Malacías, capítulo 3. Perdón, es... no es Malacías. Miqueas, un poquito para atrás. Miqueas, miqueas, me confundí aquí un poquito. A ver, acá. Ay, esperense. Ya no vi, mi apuntes. Estábamos bien. Sí, estaba bien. Malacías 3. Vayamos a Malacías 3. Nos dice versículo 13 de Malacías 3. Dice, vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice el eterno. Y dijisteis, ¿qué hemos hablado contra ti? Habéis dicho, por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley y que endemos a fligidos en presencia del eterno de los ejércitos? ¿Algún a veces se han sentido así? Bueno, ¿de qué sirve?

Mira, estoy pasando por estas duras pruebas. Las cosas no van como yo pensaba. Y que uno dice, bueno, que demás es servir a Dios. Porque dice versículo 15. Decimos, pues ahora bien, aventurados son los soberbios y los que hacen impiedad no solo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon. Dios muchas veces es misericordioso. Él no va a castigar a todo el mundo en esta vida. Ellos van a tener que rendir cuentas después. Pero en este mundo, donde Dios no está aquí, controlando el mundo, Satanás es el Dios de este mundo. Y Dios lo ha permitido por ciertos propósitos. Pero hay personas que dicen, bueno, mire, yo pensé que me iba a llover bendiciones del cielo todo el tiempo y pasan por duras pruebas y empiezan a dudar. Y ven otras personas que han hecho cosas malas y son prosperadas y que hasta maldicen a Dios y no le pasa nada. Entonces Dios escucha a veces cuando uno se siente así. Entonces, ¿qué dijo Dios?

Entonces vamos a seguir. Dice, entonces lo que temían al eterno, hablaron cada uno a su compañero y el eterno escuchó y oyó y fue escrito libro de memoria delante de él para que los que temen al eterno y para los que piensan en su nombre. Esto está hablando el libro de las recompensas que van a venir en el futuro. Dice, Dios, esto es una promesa de él y serán para mí especial tesoro.

Esta palabra en el hebreo significa joyas, preciosas, gemas, algo relumbrante. Dice que ustedes un día van a ser como las joyas que resplandecen ante el resto del mundo. Serán mi especial tesoro, ha dicho el eterno de los ejércitos. En el día que yo actúe, entonces lo que Dios dice es, tengan paciencia. Si Dios está a cargo de todo, Él va a juzgar las cosas en su debido tiempo, no sin paciente, no se desesperen porque temporalmente les puede ir bien al impío. Dice, en el día en que yo actúe y hablando de su pueblo, y los perdonaré como el hombre que perdona a su hijo que le sirve a ser muy paciente y misercordioso con nosotros, entonces os volveréis y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve. Un día Dios va a sacar todas las cosas a cuenta, Él va a enderezar todo lo que anda a chueco, Él se ocupa de eso. Él dice, manténganse firmes que un día van a cosechar una recompensa inimaginable, que el ser humano no puede captar la grandeza de ello. Dice, esperen, perseveren, aguanten.

Sigan sirviendo a Dios. Y es un hecho que en la Biblia Dios nunca dijo que su camino iba a ser fácil seguir.

Lo que dijo es que bien valdría la pena al final, que bien valdría la pena cuando todo concluye. Uno nunca se arrepentirá en ese entonces. Noten lo que nos dice Mateo capítulo 7, versículo 13 al 14. Mateo capítulo 7, versículo 13 y 14. Cristo dijo sobre el camino de vida de Dios. Dice, entrar por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición. Que significa la muerte. Y muchos son los que entran por ella, porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida. Y pocos son los que la haya. Poquitos tienen el privilegio que tenemos nosotros de ser llamados, de andar por ese camino angosto, según sus leyes, según su verdadero camino, sin falsedades, sin mentiras creadas por los hombres que Satanás ha usado para engañar religiosamente a este mundo. Recuerden lo que dijo Juan en Apocalipsis 12, versículo 9. Dice que el diablo, quien engaña al mundo entero, no una pequeña minoría, dice que es la gran mayoría del mundo que están engañados y ni lo saben, porque no han examinado cuidadosamente las raíces de sus creencias, de dónde provienen.

Dios dijo que este camino iba a significar aflicciones. Juan, capítulo 16, versículo 33. Juan, capítulo 16, versículo 33.

Cristo dijo, estas cosas hoy he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confía, yo he vencido al mundo.

Sí, vamos a pasar aflicciones, pero tenemos esa paz interior de estar haciendo las cosas bien ante Dios. Esa es la paz que sobrepasa todo conocimiento, una paz tranquila, que uno sabe que esto es lo que Dios espera. Y ahora, andamos por su camino a angosto, en que pocos llegan a ello. También nos dice que vamos a ser probados, pero Dios va a ayudarnos a través del tiempo. Noten, en Salmos, Salmos 34, versículo 14.

Dice, Salmos 34, versículo 14. Dice, apartate del mal y haz el bien. Busca la paz y síguela. Los ojos del eterno están sobre los justos y atentos sus oídos al clamor de ellos. Versículo 19. Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará el eterno. Sí, tenemos esa esperanza. Sabemos que Dios va a estar con nosotros en las buenas y en las malas. En tiempos de salud, en tiempos de enfermedad, Él sabe lo que nos está pasando. Él no está limitado como el hombre. Para Dios nada es difícil ni imposible, pero es según la voluntad de Dios. Tenemos que entender eso. En marcos 10, aquí hay una descripción de lo que es seguir el camino verdadero de Dios. Marcos 10. Empezando en versículo 28. Nos dice lo siguiente. Entonces, Pedro comenzó a decirle, aquí nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué pasa con las personas que ponen a Dios primero, que se sacrificaron en sus vidas para seguirle a Él? Dijo, ¿cuál era nuestra recompensa? ¿Cuál es nuestra bendición? Y Cristo contestó, desierto digo que no hay ninguno que haya dejado casa o hermanos o hermanas o padre o madre o mujer o hijos o tierras, que son las herencias, que son las cosas materiales, por causa de mí y del Evangelio, que no reciba 100 veces más ahora en este tiempo. Curioso, porque muchas personas no properan enormemente, pero el Espíritu de Dios está en uno y Él está bendiciéndolo, no como en el mundo, que vienen tantas desgracias y todo tipo de dolores de corazón.

Y de cabeza, aquí nos habla de estas bendiciones. Y yo puedo comprobar, en mi vida, a los 17 años, yo conocí esta iglesia y yo decidí seguirla, no por la gente, no porque tenían algo bonito, no porque tenían las verdades de Dios, que estudié las escrituras y comprobé a los 17 años, que esto es lo que Dios decía.

Yo guardaba el domingo, leí la escritura, primero lean en un diccionario, en cualquier diccionario, ¿qué va a decir? Primer día de la semana. ¡Ah! Yo pensé que Dios bendijo el séptimo día de la semana. ¿Alguien está mal? Bueno, me di cuenta, la Biblia no está mal. Son las enseñanzas de los hombres que están mal, porque Cristo nunca habló de guardar el primer día de la semana.

Ni siquiera el término domingo aparece en la escritura, el término sábado, ¿sí? Es mi Biblia en todas partes, si ustedes ven, siempre dice, aquí equivale a sábado. El cuarto mandamiento, vean ahí, dice, aquí equivale a sábado. Dios no cambió el cuarto mandamiento, no lo borró y le metió otro por ahí. ¡Ay, sí, ahora es primero! Ahora lo cambié. No, nunca cambió el cuarto mandamiento.

Es parte de la ley divina que le escribió con su propio dedo. Dios no se equivoca. Entonces me di cuenta que yo estaba mal y tuve que arrepentirme. Empecé a guardar el día sábado, a los 17 años. Y mi familia era católica, así que me hizo la vida imposible. Tenía que arrancarme por la puerta trasera, donde tenía mi compañero de clases a una cuadra distancia, esperándome en el auto para que pudiéramos arrancarnos, ir a los servicios que era una hora y media de viaje, la iglesia más cercana.

Y eso lo hice por nueve meses. Llevo un momento que mi padre me dijo, si tú sales y vas a esa iglesia otra vez, en ese día, dices, no vuelvas a la casa. Y, ¿sabe? Yo dije, yo no voy a dejar el sábado. Tomé el teléfono, llamé al ministro de ese ciudad y le dijo, parece que voy a terminar mi escuela secundaria allá en esa ciudad.

Y volví a mi casa y empecé a empacar mis cositas. Y entonces, cuando vieron que mis padres, que no me iba a doblegar, entonces ellos se doblegaron y me dijeron, no, que ese aquí está bien. Nunca más me molestaron, porque mi fuerza de voluntad para servir a Dios era más grande que mi fuerza de voluntad para obedecer a mis padres, cuando tiene que ver con cosas bíblicas. Entonces bueno, así partimos todos, dejando padre, madre, esposo, esposa, carreras a veces.

Pero dice, Cristo, que recibirá 100 veces más ahora, en este tiempo. Casas. Bueno, sí, perdí una fuente de ganancia, pero la gané a través de las bendiciones de Dios. Tenemos una casa, podemos servir a los hermanos. Hemos servido cientos de hermanos. Silvio puede atestiguar, que ahora ya después de como 25 años, que lo veo a él, pero él era un huésped en la casa.

Estábamos listos, veníamos, almorzábamos todos juntos. Era la casa de Dios para atender a las personas. Y también dice, hermanos, hermanas, madres, hijos. Bueno, aquí en la iglesia yo entré como un huérfano, solito. Pero hay madres que me atendieron en la iglesia. Hay hermanos y hermanas, son todos parte de esta familia espiritual de Dios. Gané una familia espiritual. Hasta hoy día es la primera. Después viene mi familia física.

Pero primero es la familia que tengo en la iglesia. Y siguiendo aquí dice, y tierras, así que van a tener ocupación, van a tener trabajo, que Dios va a proveerles si son fieles y con persecuciones. Así que no piensen que el mundo va a felicitarlo, porque usted entra en la iglesia. Los va a perseguir, los va a hostigar. Es parte de calcular los gastos. Es parte de poner las manos en el arado y no mirar para atrás. Hay que seguir arando y concentrándose en esos surcos de la vida y el trabajo, como estábamos hablando con Bernardo, que él hizo ese tipo de trabajo.

¿Qué pasa si uno mira para atrás? Entonces dice que se desconcentra uno, pierde el enfoque y ya el surco no queda derecho. Entonces todos los otros empiezan a salir de su lugar. Por eso es que una vez que uno pone las manos en el arado, cuando se bautiza y recibe el Espíritu Santo de Dios, ya tiene estos surcos adelante. Ya no puede estar diciendo, ay no, yo quiero volver a mi antigua vida, porque mira, aquí no tengo persecuciones y yo sigo la corriente del mundo.

Lo va a tomar como soy de ellos. No, este es un camino difícil, porque el mundo no nos va a felicitar y no nos va a ayudar. Pero noten que más con persecuciones y en el siglo venidero, recibirán la vida eterna. Una vida junto con Dios Padre y con Jesucristo, en que serán santos glorificados, serán cuerpos espirituales que brillarán como el sol mismo. Nunca tendrán hachaques, enfermedades, problemas, dolores, todo eso desaparece. Entonces Dios dice, bien vale la pena hacer un pacto conmigo.

Tuve hablando hace un tiempo atrás con una persona, joven en la iglesia, que creció, y bueno, tuvo su momento cuando se apartó de la iglesia. Y pasó por muchas pruebas y dificultades, poco como el hijo pródigo, que gastó todo su dinero en el mundo y después se dio cuenta lo mal que había pasado y volvió. Y entonces no fue suficiente, porque otra vez salió un rato y volvió y ahora está integrado. Y yo le pregunté, ¿cómo es que ha podido volver y te ha podido mantener, a pesar de todas las pruebas que has tenido?

Pues hay personas que se van y nunca regresan, pero él sí, y lo que me contestó me impactó. Se lo voy a decir la próxima vez que vengo. Ah, no, está bien. ¿Están escuchando? Sí. ¿Están atentos? ¿No se están durmiendo? Ah, qué bien. Bueno, lo voy a contar. Él dijo, mire, yo en mi trabajo con negocios y todo, yo hago contratos, pero ya saben, hay contratos que se hacen, se deshacen, todo tipo de problema, porque no se cumplen aquí, allá.

Dice, yo no hice un contrato con Dios, que se podía romper. Yo hice un pacto con Dios, un pacto de por vida, y Dios me recogió, a pesar de todas mis falencias. Qué bonito. Ya saben que Abram hizo un pacto con Dios, y cuando, ahí en Génesis 15, cuando Dios ya estaba comprometiéndose con Dios, con Abram le dijo, haz por aquí un surco, una línea, y se corta los animales en dos pedazos, y ponlos aquí. Y entonces le dice a Abram, ahora camina por este surco, y después de que Abram lo hizo, entonces se dio la presencia de Dios en una nube radiante, y la presencia de Dios pasó por el mismo camino.

Y el pacto, la palabra, significa cortar un pacto, significa hacer un pacto que, como yo corto este animal, si yo no cumplo, que así me hagan a mí, que me corten en dos. Y Dios estaba dispuesto a pasar por ahí, y dice, mis promesas con Abram serán firmes, y Abram también se comprometió. Entonces, cuando hacemos el pacto de bautismo, nosotros caminamos entre esos animales cortados, y estamos diciendo, si no somos fieles que nos corten al respecto, esto no es un juego, esto es algo serio, pero las bendiciones son inmensas. Si uno tiene la visión de decir, yo quiero ser parte del reino cuando Cristo venga, yo quiero ser parte de esa primera resurrección que resucita antes que todos los demás, y que van a servir a Dios, y que van a ser glorificados por una eternidad.

Quieren ser parte de esas primeras filas que van a estar ahí, siendo instruidos y bendecidos por Cristo, bueno, hay que caminar. Por esa hilera, hay un pacto que estamos haciendo. Entonces, quiero recordarles cuatro áreas en nuestra vida que debemos cuidar. Si queremos entrar en ese reino, si queremos que Dios nos bendiga, hay cuatro áreas de nuestra vida que debemos enfocar. Yo lo comparo aquí, pueden ser cuatro patas de una silla, aquí tengo una silla, ya sabes, si tuviera tres patas, sería estable?

No, ¿verdad? Igualmente, en nuestras vidas, si no tenemos estas cuatro patas, no vamos a tener estabilidad. Y Dios espera que nosotros cuidemos esas cuatro áreas. La primera es la vida espiritual. La vida espiritual es la primera pata de esa silla, también a veces digo una mesa, pero sea como sea, son cuatro patas. ¿Por qué es la vida espiritual lo primero, lo más importante? Bueno, aquí vayamos a la parte de Mateo 16, Mateo 26, que dijo Cristo, dice, ¿Por qué aprovechará al hombre si ganar todo el mundo y perdieras su alma? ¿Está hablando aquí de la vida espiritual? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? ¿Sabes, si uno destruye esta pata?

¿Usted cree? Puede tener todo lo otro. Puede tener una vida física, abundante, pero si usted perdió esa oportunidad a la vida eterna, ¿y con qué va a pagar usted eso? Es lo más importante que nosotros queremos, tener esa vida eterna. No es garantizada. Hay que hacer su parte. Dice, verse 27, Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

La vida espiritual es lo más importante, porque es lo que va a durar en el futuro. Si uno no tiene vida espiritual, ya entonces aquí dice, no hay nada físico que usted puede comprar ese alma. No hay nada que compense por la pérdida de su vida espiritual. Entonces, tal como se mencionó en el primer mensaje, lo que es la meditación, lo que es el estudio de la Biblia.

La meditación ha sido una de las herramientas en esta caja de herramientas más útiles en la vida mía. Yo empecé la meditación a los 17 años, a maravillarme en la palabra de Dios, en sus juicios, en sus leyes, y esa meditación creo que mencionaste Salmos 119.97 o no. Ya, vayamos allá. Esta es otra que se puede aplicar. Salmos 119, versículo 97, dice, ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, porque siempre están conmigo, siempre estoy pensando, ¿cómo aplicarlos mejor?

Más que todos mis enseñadores he entendido, porque tus testimonios son mi meditación. Dos veces lo repite, más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos. Entonces aquí vemos la importancia de estudiar la palabra de Dios más que cualquier otra cosa. Desde luego que hay estudios importantes y universitarios, yo saqué mi título universitario en dos distintas materias, español y teología. Estudía duro, pero sabe, la palabra de Dios es la más importante. Eso es lo que yo medito día y noche sobre ello para poder compartir esos conocimientos.

Si yo no lo sé, ¿cómo se lo voy a entregar a ustedes? Yo tengo que hacerme la tarea de estudiarlo, de desmenuzarlo para que sea fácil para ustedes entenderlo. La segunda pata, vamos a decir, de esta silla, es la vida personal. La vida personal, porque ustedes tienen que cuidarse a ustedes mismos.

La Biblia exige que uno se preocupe en Lucas, capítulo 4, versículo 23. Lucas, capítulo 4, versículo 23. Este es un principio básico. Se aplica en muchas áreas de la vida. No. Nos dice Cristo.

Él les dijo, sin duda me diréis este refrán. Médico, curate a ti mismo. Primero, aplica esos remedios en tu propia vida y después podrás enseñar a otros. Si uno ve a un médico y el médico anda ahí todo enfermo, sí, pero, mira, quiero darles una receta buena para que mejoren. Uno dice, bueno, pero ¿y por qué no se lo aplico él? ¿Por qué está tan mal? Entonces, dice, no, primero aplica el remedio a usted y vea que sea sano y que le ayude y entonces se puede aportar a otras personas.

Entonces, tenemos una gran responsabilidad por nuestra vida personal. Cuidarla, asegurarse que estas leyes de la salud también se apliquen. Nosotros hace años atrás tuvimos un folleto que se llamaba las 7 leyes de la salud radiante. Quiero compartir con ustedes un poco estas 7 leyes de la salud radiante. He tratado de aplicarla en mi vida. Primero que nada, cuide lo que come. Cuide lo que come porque usted se va a convertir en lo que ha comido. Come basura, su cuerpo va a terminar como basura.

Se va a echar a perder. ¿Qué se pone a un ser humano cuando se compra un automóvil? Le pone aceite quemado a su motor, aceite chatarra, que va a entorpecer, que ese aceite quemado no va a lubricar. Pero nosotros comemos cosas que nos hacen daño. Después tenemos problemas de estómago, problemas de intestinos, digestivos. Muchas veces hay que verlo. Y quiero tocar ese punto un poco más tarde, más en detalle.

Segundo, higiene y vestimenta. La higiene y la vestimenta. La higiene de mantenerse limpio, haciado, porque vienen muchas bacterias. Muchas personas se enferman porque no se lavan, no se limpian bien. Entonces llegan todas estas bacterias. A veces se meten en la oreja, se meten por las narices, tienen dolores de oído, tienen todo tipo de cosas. Entonces es importante. Y también, si anda la ropa toda su dienta, transpirada, y que uno la cuelga y se la vuelve a poner, muchas veces las bacterias están llenas en la ropa. Por tanto, la vas a limpiar.

Tercer punto. Tome sol y respire aire fresco. Si uno está en lugares muy oscuros todo el tiempo, húmedos. Entonces salga un tiempo. Tómese el sol. La vitamina D es tan importante. Y también respire el aire fresco. Si está en un lugar donde el aire está viciado, salga de ahí. Tómese. Si trabajan en fábricas donde están respirando gases tóxicos, pongas una mascarilla.

Evite estos problemas que después van a repercutir en la salud de uno. Número 4. Haga un tipo de ejercicio. El cuerpo está hecho de músculos. Y hay que ejercitarlos. No van a fortalecerse por cuenta propia. Una buena y fuerte musculatura ayuda. Especialmente con caídas y todo eso. Porque muchas veces, si uno se mantiene firme con los músculos, aunque se caiga, los músculos responden. Obviamente, cuando uno es mayor, tiene que moderarlo, pero igual mover las piernas, hacer algo para mantener sus articulaciones. Una vez que ya empieza uno a mover sus articulaciones, empiezan las glándulas lubricantes a lubricar todo.

Por eso es importante precalentamiento cuando uno hace ejercicio para que la lubricación en todas sus articulaciones empiece a fluir. Es muy importante eso. Número 5. Duérmalo suficiente y tome sus descansos cuando sea necesario. Es como recargar las baterías. Es como un celular. Pero a cuánta persona tienen que enchufar su celular todas las noches para que se recargan. A ver, cuántas personas recargan? Bueno, varios, ¿no? Yo lo hago, porque a veces las pilas no duran tanto. Bueno, el cuerpo cuando duerme se recarga.

Es como una pila, una batería que ya se recarga si uno no duerme lo suficiente. Y personas tienen distintos horarios. Uno aguanta en 4, 5, 6 horas, lo que sea. Pero es importante. Número 6. Evite accidentes. Con ser cuidadoso. Evite accidentes con ser cuidadosos. No ser tan arriesgado. Como se dice, no pierda su vida por unos segundos. Cuando tiene unos segundos para proteger su vida. No se apure tanto. Si el vehículo viene y uno dice, bueno, yo puedo, yo puedo.

A veces, eso fue lo último que dijo. Porque vino un tremendo accidente. ¿Por qué? Porque estaba tratando de ahorrar unos segundos. No, salves la vida. Con cuidado. Mire bien dónde está pisando. Y hay tantos peligros que se pueden evitar. Número 7. Mantenga una actitud positiva en la vida. Increíble. Todos los estudios que han salido últimamente sobre lo importante, es tener una mente positiva. Por ejemplo, unos investigadores israelíes de una firma que se llama TECHNION dijeron que al trabajar con ratones y darles el tipo de dopamina, que es lo que el cuerpo humano ayuda a la sensación positiva, y todo esto, dice que ellos probaron haciendo que los ratones estuvieran felices, haciendo cosas positivas, y dice que en experimentos se redujo el tamaño del crecimiento y el tumor en 50% dice que las emociones positivas pueden ayudar a limitar hasta el crecimiento del cáncer.

Yo estoy leyendo un tomo ahora del presidente Franklin Roosevelt, que aproximadamente a los 28 años, un hombre que era brillante, que ya había estado en varios puestos de gobierno, en ese entonces contrajo polio o poliomelitis, y perdió todo movimiento de la cintura para abajo.

Solamente podía ejercer sus brazos, pero todo aquí, sí la parte digestiva funcionaba de evacuación, pero sus piernas no funcionaron. Estuvo 7 años en terapia, levantando pesas, subiendo por las escaleras, arrastrándose, y nunca perdió la esperanza de seguir con su vida hasta 7 años, que ya con unos reforzamientos que tenía de metal en las piernas, con unas muletas, podía caminar. Bueno, volvió a la política, y se convirtió primero en el gobernador de Nueva York, uno de los estados más principales, y el que lo había postulado después, cuando él perdió su vicepresidencia, que quería hacerlo, entonces dijo, bueno, yo aquí voy a hacer entonces el poder en Nueva York, porque este hombre, imagínese un paralítico y todo, y el que a Franklin le dijo, no, me eligieron a mí, yo lo haré, y tuvo que oponerse a ese hombre porque no confiaban en él. Bueno, fue un excelente gobernador, y fue tan famoso, y el valor que tenía, era un hombre sumamente positivo, que nunca se dejó vencer. Adivinen qué, fue elegido como presidente de los Estados Unidos. Durante la gran depresión económica, y él fue el que le dijo a la gente, lo único que tienen que temer es el temor mismo, porque él lo aprendió, hizo el trabajo, levantó a los Estados Unidos de la gran depresión, y fue reelegido cuatro veces como presidente, estuvo dirigiendo la Segunda Guerra Mundial, y murió justo al final de esa guerra mundial. 16 años, fue tanto que tuvieron que hacer una enmienda a la Constitución Norteablicana, para que solamente hubieran dos términos, porque fue un hombre tan popular. Entonces, si él pueda hacer eso, nosotros también podemos ponerle ahí el hombro a la rueda. No desanimarnos. Fíjense lo que dice Proverbios 15, versículo 13.

Dice, el corazón alegre hermosea el rostro, más por el dolor del corazón el espíritu se abate.

Si uno se mantiene positivo aún en las pruebas, dice aquí que va a verse alegre, pero si uno está abatido y deprimido, las enfermedades van a invadirlos con mucho más facilidad.

En el versículo 15, dice, todos los días de la afligido son difíciles, más el corazón contento tiene un banquete continuo. Claro, el que anda, no, la cosa no me van a salir, cuál es el intento, no me va a salir. Entonces claro, todo le sale mal, porque hay una regla.

El que vence, será vencedor. El que es derrotado y siempre está así, será derrotado más. El éxito engendra más éxito. El fracaso engendra más fracaso. Entonces uno tiene que levantarse, no darse por vencido. Y aquí vemos otro estudio, este estudio de Harvard.

Tengo una hija que se graduó de allá de la escuela de medicina, ya aquí, así que conoce bien este lugar. Aquí, en un estudio que se hizo, dice, el amor como base de la vida. La conclusión, según Robert Waldinger, director del estudio de desarrollo de adultos de Harvard, una cosa supera a todas las demás en términos de importancia. El mensaje más claro que recibimos de este estudio, de 75 años, de rastrear la vida de las personas, es este, las buenas relaciones nos mantienen más felices y saludables.

Punto. No es cuánto tienes en tu cuenta de ahorros, no es cuánta fama o poder alcanzaste. No, el indicador más importante para su felicidad y satisfacción en la vida es básicamente el amor. Gente que tiene amor van a ser mucho más felices. Y es lo más importante. Pero así, yo quedara sin nada, pero quedara con mis hijas, mi familia. Juntos estaría feliz. Pero aunque viviera en una mansión para la ciega y tuviera toda la parte material y no tuviera mi familia, no sería feliz. Entonces, como dice ahí, mejor comer en una esquina verduras donde hay amor, que en palacio donde hay contención y se está comiendo, ahí dice carne gruesa y rica. Bueno, no puede comerlo, pero igual es miserable.

Así, entonces, vemos que hay estos principios que debemos aplicar. Hay cinco señales en la Biblia. No son las únicas, pero cinco señales que nos separan del mundo. Dios dijo que iba a separar a su pueblo. Estas son cinco señales que debemos tomar en cuenta. La primera es la señal del sábado, éxodo 37. Déjame verlo acá para confirmarlo. Éxodo 31, perdón, del 13 al 17. Dios dice que el sábado es una señal entre él y su pueblo. Eso nos distingue, nos separa. Entonces, son cinco distintivos que tenemos. Después, las fiestas santas de Dios nos van a separar del mundo. No estamos guardando fiestas paganas creadas por el papado, seguido por los protestantes. Nunca aceptamos porque no son fiestas bíblicas, son fiestas del mundo, impuestas por los hombres. El tercero, los alimentos bíblicos nos separan del mundo. Estamos comiendo las comidas que Dios ha dicho que son limpias, que no son inmundas ante él. Noten, en Isaías 66, como esta es una señal que también nunca debemos olvidarnos. Isaías 66, en el versículo 15, cuando Cristo vuelve a la tierra, dice versículo 15, porque aquí que el eterno vendrá con fuego y sus carros como torbellino para descargar su ira con furor y su reprensión con llama de fuego cuando Cristo vuelva a la tierra. Y dice, porque el eterno buscará con fuego y con su espada a todo hombre. Eso es hombre y mujer, obviamente. Forma genérica dice aquí, y los muertos del eterno serán multiplicados. Mucha gente va a morir cuando Cristo vuelva. ¿Quiénes son? En el versículo 17, los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de cerdo y abominación y ratón, juntamente serán talados, dice el eterno. Dios no le gusta que uno esté comiendo tajadas de cerdo y de ratón y abominaciones tiene que ver con toda la parte de los mariscos, porque esos son parte del sistema ecológico de Dios. Con eso limpia los mares. Todos estos animales, bival, bosque hay, siempre están bombeando, filtrando. Si te comes el filtro, ¿cómo se va a limpiar los océanos? Por eso vienen las mares arrojas, toda esta contaminación, porque se han comido el equipo de limpieza de Dios. Los cerdos se usaban para comerse la basura en la tierra. Y para eso es el propósito de ellos. Luego tenemos la cuarta... A ver, tenemos aquí... Sí, la cuarta es el diezmo. Es una señal de Dios. Que honramos a Dios con nuestro diezmo. Noten aquí en Malacías capítulo 3. Ya estamos terminando, pero esta es mi única ocasión, que a veces solo vengo aquí dos o quizá una vez al año. Entonces es importante entregarles lo que hay. Malacías 3, versículo 8. Dice, robará el hombre a Dios. Pues vosotros me habéis robado.

Y dijisteis, ¿en qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición. Quizá no están prosperando. Porque una vez que uno entra en el pacto con Dios, Dios lo hace a uno suyo. Sujeto a sus leyes. Con el cumplimiento de sus leyes o no. Al mundo no, porque ellos no están suscritos. Ellos no están comprometidos. Pero sí, a los miembros de la iglesia. Malditos sois con maldición. Y a otros, la nación toda, me habéis robado. Trae todos los diezmos al alfolí. Y hay alimento en mi casa. Y probadme ahora en esto, dice el Eterno de los Ejércitos. Si no os abriré las ventanas de los cielos. Y derramaré sobre vosotros bendición. Hasta que sobreabunde. La bendición es que vienen de Dios. De que uno no está robando lo que es de Dios. El diezmo no es de uno. Eso es lo que Dios reserva. Ahora uno se lo puede tomar. Tomar y usar. Pero aquí se llama un tipo de robo. Y aquí, entonces, llegamos a la última señal. La más difícil de todas. Juan capítulo 13, p. 34. Juan capítulo 13, p. 34.

Cristo dijo, Un mandamiento nuevo os doe. Que os améis unos a otros. Como yo os he amado. Que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos. Si tuviereis amor los unos con los otros. Es más difícil de todos. Porque uno puede guardar el sábado. Puede llamar. Pero el cambiar su parecer. Y servir a los hermanos. Perdonar a los hermanos. Y ayudarlos en tiempos de dificultad. Eso es lo que va a mostrar. Que Dios está cambiando nuestros corazones. Y nuestras mentes. Última escritura. Entonces, aquí. Que nos habla al respecto. En Colocenses. Vayamos acá. A mí no me gusta pasarme de tiempo. Nunca lo hago. Así que, lamentablemente, que aquí se me pasó un poco. Dice versículo 12. De Colocenses 3. Dice, vestidos, pues, como escogidos de Dios, santos, llamados, de entrañable misericordia, de veninidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Soportándolos unos a otros. Y perdonándolos unos a otros. Si alguno tuviera queja, de la manera que Cristo os perdonó, así también hacerlo vosotros. Es importante, entonces, que uno sea paciente. Somos un iglesia imperfecta porque está compuesta de personas imperfectas. No va a encontrar aquí la perfección. Va a encontrar personas con problemas y dificultades. Pero estamos aquí porque sabemos que estamos comprometidos con Dios y con Jesucristo para hacer lo mejor posible. En vez de juzgar a otros, juzguémonos a nosotros mismos. ¿Qué nos está fallando? ¿Cómo podemos mejor agradar a Dios? Por eso, hermanos, Dios nunca dijo que iba a ser fácil. Lo que dijo es que bien iba a valer la pena. Manténgase firmes porque un día serán joyas, relucientes en ese maravilloso reino de Dios.

Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.