El pecado y la ley de Dios

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Nosotros creemos que Dios ha creado al hombre con el propósito de que llegue a ser parte de su familia, reciba la inmortalidad y viva en armonía con él y con sus semejantes por la eternidad (Hebreos 2:6-13 Hebreos 2:6-13 6 pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, O el hijo del hombre, para que le visites? 7 Le hiciste un poco menor que los ángeles, Le coronaste de gloria y de honra, Y le pusiste sobre las obras de tus manos; 8 Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas. 9 Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. 10 Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos. 11 Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos, 12 diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré. 13 Y otra vez: Yo confiaré en él. Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio.
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). Para poder disfrutar de la eternidad junto a Dios, debemos compartir también su forma de pensar, estar de acuerdo con su perspectiva, seguir su camino de vida, y apreciar y preservar los principios que están expresados en su ley (Filipenses 2:5-13 Filipenses 2:5-13 5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. 12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, 13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
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). En las Sagradas Escrituras, que son la revelación escrita de Dios a la humanidad, él nos revela el conocimiento esencial que necesitamos, por medio de sus leyes y enseñanzas (2 Timoteo 3:15-17). Esto establece los cimientos de la relación eterna que Dios desea tener con nosotros. De ahí que sea imperativo que cualquiera que desee tener esa clase de relación con Dios obedezca las directrices de la ley de Dios tal como están reveladas en su Palabra.

El pecado, que es la transgresión de la ley, entró en la humanidad en el huerto del Edén. Satanás les mintió a Adán y a Eva respecto al árbol del conocimiento del bien y del mal (Génesis 3:4 Génesis 3:4Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
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; Juan 8:44 Juan 8:44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
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). Contrariamente a la engañosa predicción de Satanás, Adán y Eva sí murieron. Como descendientes de ellos, todos somos mortales (Hebreos 9:27 Hebreos 9:27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
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). No es una coincidencia que la presencia universal del pecado en todos los seres humanos (Romanos 3:23 Romanos 3:23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
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) esté relacionada con la muerte y con el hecho de que Dios ha retenido su don de la vida eterna (Romanos 6:23 Romanos 6:23Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
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).

La forma en que el pecado se extiende se demuestra claramente en la tendencia generalizada que tienen los seres humanos de hacer caso omiso de la ley de Dios y desobedecerla (Romanos 8:7 Romanos 8:7Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
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). A menudo, el autoengaño es una característica que comparten aquellos que se apartan del camino perfecto de Dios (Jeremías 17:9 Jeremías 17:9Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
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; Jeremías 10:23 Jeremías 10:23Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.
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). La influencia de Satanás se distingue claramente, tanto directa (Efesios 2:1-3 Efesios 2:1-3 1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
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) como indirectamente por el comportamiento de aquellos a quienes engaña (2 Corintios 11:13-15).

Después de convertirse en el enemigo de Dios debido a su rebelión, Satanás ha ido reclutando encubiertamente a toda la humanidad en su propia batalla, ya que todo pecado, además de las consecuencias que trae para los seres humanos, es por definición algo contrario a Dios (Génesis 39:9 Génesis 39:9No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?
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; Salmos 51:4 Salmos 51:4 Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.
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).

La violación de cualquier instrucción de Dios es pecado (1Juan 5:17 Juan 5:17Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.
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), pero también podemos pecar cuando no hacemos lo que sabemos es correcto (Santiago 4:17 Santiago 4:17y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
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) y cuando actuamos en contra de nuestra conciencia (Romanos 14:23 Romanos 14:23Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.
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). Además, el pecado es una fuerza que nos esclaviza y de la cual necesitamos ser liberados y redimidos (Romanos 7:23-25 Romanos 7:23-25 23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? 25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
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). Nosotros no podemos liberarnos por nuestros propios medios (1 Pedro 1:18-19). Debido a que cualquier forma de pecado nos aleja de Dios (Isaias 59:1-3 Isaias 59:1-3 1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; 2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. 3 Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.
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; Efesios 4:17-19 Efesios 4:17-19 17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
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) y finalmente produce la muerte, no importa cuánto obedezcamos después de haber caído en transgresión, ya no podemos eliminar sus consecuencias (aunque la obediencia es un requisito que Dios espera que cumplamos). Solamente el sacrificio perfecto de Jesucristo puede liberarnos (Hebreos 2:14-15 Hebreos 2:14-15 14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.
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) y reconciliarnos con Dios.

La gracia de Dios nos permite obtener el perdón de nuestros pecados (Romanos 3:24 Romanos 3:24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
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), y así el cristiano encuentra libertad por medio de la obediencia a la ley de Dios (Santiago 1:21-25 Santiago 1:21-25 21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. 22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.
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). En lugar de ser esclavos del pecado debido a la desobediencia, servimos a Dios obedeciéndole y siguiendo su camino, lo que lleva a la vida eterna en su reino. Esto se nos ofrece como una dádiva generosa e inmerecida (Romanos 6:16-23 Romanos 6:16-23 16 ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? 17 Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18 y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. 19 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. 20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. 21 ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. 22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. 23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
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).

A los ojos de Dios es muy grave volver a nuestra antigua vida pecaminosa (2 Pedro 2:20-22). Sin embargo, el único pecado que no puede ser perdonado es el rechazo voluntario del sacrificio de Jesucristo, por el cual se hace posible el perdón de los pecados (Hebreos 6:4-6 Hebreos 6:4-6 4 Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.
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). Este pecado es descrito por Cristo como “la blasfemia contra el Espíritu Santo” (Mateo 12:31 Mateo 12:31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.
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); es el rechazo deliberado y consciente del poder y la autoridad de Dios. Después de que todos los seres humanos hayan recibido la oportunidad de ser salvos, aquellos que no hayan querido arrepentirse serán destruidos (Apocalipsis 20:14-15 Apocalipsis 20:14-15 14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
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); así se cumplirá el castigo por el pecado, la segunda muerte.

Aunque cada persona debe responder por su propio pecado (Ezequiel 18:4 Ezequiel 18:4He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.
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, 20), Satanás el diablo es identificado como el engañador de la humanidad, el verdadero responsable de que ésta haya seguido el camino del pecado (Apocalipsis 12:9 Apocalipsis 12:9Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
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; 20:1-3).

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