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Me gustaría que me acompañaran al libro de Isaías, capítulo 44 y versículos 12 al 15. Mientras lo buscamos, les hago la siguiente mención. Los hay de madera, de metal, de plata, de oro, de múltiples formas y símbolos. La imaginación del artista, fiel, puede dar a luz cualquier tipo de representación. Isaías 44 y versículos 12 en adelante. Dice así. El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos y trabaja en ello con la fuerza de su brazo.
Luego tiene hambre y le faltan las fuerzas, no bebe agua y se desmaya. Versículo 13. El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en formas de varón, a semejanza de hombre hermoso para tenerlo en casa.
Corta cedros y toma ciprés y encina todo tipo de maderas, que crecen entre los árboles del bosque, planta pino, que se grie con la lluvia, el pino también. De él se sirve luego el hombre para quemar y toma de ellos para calentarse, enciende también el horno y cuece panes. Además hace, además, un dios y lo adora, fabrica un ídolo y se arrodilla delante de él. Hasta ahí. El tema de la idolatría en estos días es bastante candente y brilla como bronce al calor del desierto. Y hablando de bronce y desierto. Si para Dios la idolatría es tan abominable, y es una manera muy abominable para intentar adorarlo, que no está dentro de sus instrucciones, ¿cómo es que Dios mismo le mandó a Moisés construir serpientes de bronce en el desierto para que los hijos de Israel no murieran?
El día de hoy vamos a hablar de la idolatría, un tema encallado profundamente en el corazón del hombre, para entonces comprender también la razón divina de la construcción de las serpientes en el desierto por Moisés, que son también un símbolo de Cristo. El título de hoy es Cristo y la idolatría. Cristo y la idolatría, ¿para quiénes les gusta escribir los títulos? Y me gustaría comenzar el desarrollo de este mensaje de la idolatría, la primera parte citando el libro de Apocalipsis. El libro de Apocalipsis habla bastante de la idolatría.
Vemos que la idolatría persiste aún cuando van a comenzar eventos en el mundo realmente impactantes, realmente fuertes. En el quinto sello, que es la gran tribulación, recuerden estar los cuatro primeros sello, los cuatro jinetes de Apocalipsis, luego está el quinto sello, que es la gran tribulación.
Y luego viene el sexto sello, que son las señales en los cielos. Y aquí lo que sucede en este momento es que los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes y todo siervo y libre se esconderán en las cuevas, porque van a querer esconderse de quién, de quién está asentado sobre el trono. Hablamos de Dios el Padre y se van a querer esconder de la ira del Cordero. Eso lo pueden leer en Apocalipsis 6 del versículo 15 al 17.
Noten en esta parte que la frase o lo que describe la escritura es que grandes y pequeños y todos ellos reconocen a estos dos seres, adiós el Padre y el Cordero. En el orden de los acontecimientos de estos siete o tres siete, que son siete sellos, siete trompetas y siete plagas, que también se le llaman copas, vemos un poco más adelante que luego del sexto sello se abren las siete trompetas, siete sellos, siete trompetas y siete copas o plagas.
Luego del sexto sello se abren siete trompetas. En la quinta trompeta, que son las aflicciones humanas, vemos estos ejércitos, estas hordes de langostas que van a tormentar a los hombres por cinco meses. Dice, estamos solamente recordando lo que sucede aquí, después lo pueden estudiar, Dice que los hombres buscarán la muerte y no la hallarán, ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. Esta trompeta también se conoce como el primer ahí. Esto está en Apocalipsis 9 del 5 al 6. Y aquí si me gustaría que le llenemos la siguiente parte, sobre el segundo hay o también la sexta trompeta, que es la destrucción militar y estos 200 millones de soldados que Juan escuchó su nombre.
Vamos a Apocalipsis 9, por favor, si me acompañan. Apocalipsis capítulo 9, y versículos 20 al 21.
Apocalipsis capítulo 9 y versículos 20 al 21. Leamos.
Este escenario profético nos ayuda a poner en perspectiva lo lastrosa que es la idolatría. La misma que vemos todos los años en muchas festividades sin críticas, que fueron absorbidas por el imperio romano y que fueron disfrazadas como cristianas, siglos después de que el Hijo de Dios fundara su iglesia con los apóstoles. Dios, ya hemos visto que ha sido muy insistente con su pueblo para que no se mezclara con sus las creencias de los otros pueblos paganos a su alrededor. La iglesia primitiva jamás se mezclo con estas festividades. No vemos que los apóstoles se hayan mezclado con los romanos para decirles que podían celebrar el supuesto Sol Invictus, pero que también le podían llamar Cristo. Sabemos que esa idea surgió tres siglos después, en Roma, después de Cristo, en manos de un fiel devoto a las Saturnalias Romanas y fiel devoto también a su perfil político y muy inteligente para poder controlar las masas por medio de ciertos ajustes de fechas y también con estos reemplazos de nombres. Para Constantino, los nombres de Baal, Molok o Siris, Mitra, Dionisio, Tamus, Nîm, Rod, el Dios Sol e incluso Cristo eran exactamente lo mismo. El mundo se ha quedado con este último nombre, Cristo. Y aunque muchos saben que todos los nombres anteriores de la lista que mencionamos son fácilmente trazables en la historia y que sirvieron como base uno encima de otro para construir una gran torre de Babel, esto no es tomado en cuenta por aquellos millones de feligreses pseudo-cristianos que celebran su nacimiento de Cristo. Ellos no se han dado cuenta y no quieren darse cuenta que están celebrando cada año en realidad el nacimiento del Dios Sol, Nîm, Rod, Tamus, Dionisio, Mitra, Osiris, Moloc, Baal y que le llaman Cristo. Respecto al año nuevo, o noche vieja, es también un ajuste de fechas, de festividades, paganas antiguas originadas en Badilonia. El antiguo calendario romano comenzaba antiguamente en primadera el año nuevo, el 25 de marzo. Pero lo cambiaron al actual 1 de enero por el Senado, en el año 153 a.C., debido a las muchas alteraciones que los emperadores le produjeron. Una vez que Roma se cristianizó más adelante en el siglo IV, la festividad del año nuevo continuó como una práctica pagana. Y entonces fue cuando la Iglesia oficial, en un esfuerzo para rivalizar con esta corriente pagana, inventó lo que se llama la circuncisión del Señor.
Ocho días después de la Navidad o la de la Saturnalia. Navidad y año nuevo son realmente festas paganas bien hermanas en su origen e historia y no tienen nada que ver con un verdadero cristiano moderno que se dice ser seguidor de Cristo. En Navidad dicen adorar a Cristo y ni siquiera hablan del Dios el Padre, sino de la aberrante adoración a una supuesta Virgen María, o Astarte, o Semíramez y sigue la lista hacia atrás. Y ponen un niño también, un bebé ahí para adorarlo. Y el año nuevo se intenta renovar espiritualmente la persona con esperanzas de un buen año, bajo ciertos ritos bastante ridículos que no garantizan absolutamente nada. La Biblia habla explícitamente de conmemorar la muerte de Cristo y de ser renovados por el Espíritu Santo de Dios en el bautismo y habla de recordar cada año ese pacto en la Pascua, la primera fiesta del plan de salvación de Dios que celebramos cada año en primavera. Si quiere tener un año abundante, guarde los mandamientos de Dios. ¿Qué es esto de Navidad de año nuevo? ¿Qué es esto de Navidad y año nuevo? Es la manera humana, la alternativa de celebrar a Dios y de buscar ser renovados. Es una alternativa que el hombre ha querido buscar para celebrar a Dios y para ser renovados para tener un año abundante. Es pura y llana idolatría. Todos los elementos circundantes que vemos en estos días manifiestan un grado de idolatría, al mismo tiempo de muchísima superstición. Vamos a Romanos 1.25. Yo sé que es un versículo que se lee mucho, pero necesitamos aquí hacer hincapié en esta parte, por la segunda parte que vamos a estudiar. 1.25 solamente podemos leer todo el capítulo que hace todo un desarrollo Pablo a los romanos, pero en el versículo 25 dice, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, fíjese el cambio que hay aquí, verdad por mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al creador, el cual es bendito por los siglos amén. No hay vuelta a quedarle a esto de la Navidad y del año nuevo. Es una alternativa, es un cambio que el ser humano ha fabricado. La idolatría es una alternativa, es el reemplazo de la verdad, es poner una cosa en vez de Dios. Y nuestro Dios es un Dios celoso que nos pide obviencia. Así demostramos el amor hacia Él, le desagrada enormemente la idolatría. La idolatría es pecado de rebelión y de obstinación. Recuerden lo que le pasó a Saúl cuando viene Samuel y le viene a tirar las orejas. Se los leo, se los leo, dice. Y Samuel dijo, en el primer Samuel 15, 22, 23, se complace el eterno tanto en los holocaustos y víctimas como en que se obvedesca a las palabras de Dios. Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios y el prestar atención que la grosura de los carneros. 23, porque como pecado de adivinación es la rebelión y como idólos e idolatría, la obstinación, por cuanto tú desechaste la palabra del eterno, el también te ha desechado para que no seas rey. Y podemos darle muchas vueltas a esto de la idolatría. Nosotros en la Iglesia obedecemos a Dios, no participamos en nada que tenga que ver con las festividades paganas, tradiciones de hombres, tal como la Navidad y el Año Nuevo, y nos encontramos justamente en la mitad. Y ya vendrán las otras de reyes magos, etcétera, etcétera, etcétera. De Autonomio 5810, ya como para ir finalizando esta primera parte, que yo sé que muchos sabemos, conocemos, respetamos, estudiamos, pero hay que darle un refuerzo a esto algunas veces, porque puede ser muy, entre comillas mágicos, lo que sucede alrededor con estas fiestas paganas. De Autonomio 5810, Autonomio 5 y del 8 al 10.
No harás para ti escultura ni imagen, alguna cosa que esté arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas y las servirás, porque yo soy el Eterno Tudios fuerte, celoso, que disito la maldad de los hombres, de los peros donde los padres, sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen. Aborrecen, es como desechar, como tenerlo en segundo, tercero, cuarto, quinto lugar y poner primer lugar, una imagen de lo que sea. Y versículo 10, ¿Y qué hago mis ylicorias a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos? Más claro, echarle agua. Con todo lo anterior que hemos visto, vamos ahora a ver lo que sucedió con la serpiente de bronce en el desierto. Y aquí se pone el tema todavía más interesante. Vamos a número 21, donde está este relato, versos 8 y 9. Por ahora, vamos a leer solamente el verso 8 y 9. La Biblia tiene un signúmero de imágenes y símbolos. Y la serpiente en el desierto es uno de los más intrigantes e interesantes que vamos a ver ahora. Números, capítulo 21 y versículos 8 al 9. Y el Eterno dijo a Moisés, haste una serpiente ardiente y ponla sobre una hasta y cualquiera que fuera mordido y mirare a ella vivirá. Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre una hasta y cuando alguna serpiente mordía alguno, miraba la serpiente de bronce y vivía. Veamos un poquito de contexto que nos puede ayudar a comprender en la primera parte de este estudio de la serpiente en el desierto. En números de los capítulos al final del 14, podríamos decir del 15 al 20, vemos los 38 años o 38 años de los 40 que el Israel estuvo en el desierto. En el capítulo 21 o al final del 20 y comienzos del 21, está Israel a punto de llegar o muy cerca de llegar a la tierra prometida. Tuvieron un problema antes de llegar aquí o del punto de las serpientes, que es el contexto que antecede a esto. Tuvieron un problema con los descendientes de Esaú, que se les llama los Edomitas, porque tenían que pasar por sus tierras. Este camino de los reyes que comunica a Mesopotamia y Edom, por donde entraba la tierra de Palestina. Los Edomitas negaron el paso y de hecho los amenazaron con guerra. Se mostraron ahí bastante heridos frente a ellos. Esto es una de las cosas que sucede antes de la serpiente. También muere a Arón y es enterrado en el monte Orr. Eso es también lo que sucede antes a la serpiente. Entonces Israel tuvo que desviarse para entrar a la tierra prometida y rodeó la tierra de Edom y llegó a un lugar desértico y que pasó aquí. El pueblo se desanimó. Fíjense la actitud del pueblo en el versículo 5 de número 21. Ya estábamos aquí.
En el versículo 5 dice, y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés. ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua. Nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano. Estuve viendo unas otras versiones de la Biblia y le llaman un pan desabrido, pan fofo o comida miserable, por la cual habían vivido 38 años en el desierto. Y aquí viene esta actitud que tiene el pueblo contra Dios y contra Moisés. Y entonces leamos ahora el versículo 6 y 7. Entonces envió entre el pueblo serpientes ardientes que mordían al pueblo y murió mucho pueblo de Israel. Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo, hemos pecado por haber hablado contra el Eterno y contra ti, ruega el Eterno que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo. Eso es lo que tenemos que entender antes de estudiar lo de la serpiente. Porque esta actitud rebelde y desagradecida de Israel trajo como consecuencia esta horda de serpientes venenosas donde muchos murieron. Dice, hemos pecado por haber hablado contra ti, contra Dios y contra ti, dice el pueblo Moisés. Ellos se arrepienten y entonces es cuando viene la instrucción de construir estas serpientes de bronce para ponerlas en palos altos en un hasta. Y si alguno era mordido por estas serpientes letales, la única manera de sobrevivir era mirándolas. Ok.
Hablamos un poco de símbolos en este momento. Ya vimos el contexto, ya vimos el versículo, vimos lo que es la idolatría. Y el símbolo de la serpiente es sin duda alguna para todos, símbolo de pecado. La serpiente antigua es uno de los nombres de Satanás que en el Apocalipsis se revelan, Apocalipsis 20, cuando es atado o atada. Y la serpiente antigua fue la que se manifestó como una serpiente en el huerto para engañar al hombre, introduciendo así la mentira, el engaño, el pecado, la muerte en el hombre. Pero el símbolo de la serpiente de bronce en el desierto no es tan directo como parece y se necesita tener una mente abierta para comprenderlo. Y espero que lo logremos en los que queda de mensaje. Porque el mismo apóstol Juan, inspirado por Dios, habló de este símbolo, pero no habló de Satanás. Acompáñeme a Juan, capítulo 3, al Evangelio de Juan, capítulo 3, versículos 14 al 15. Pueden hacer una conexión ahí en sus Biblias sobre lo que fue en números 21 y ahora en Juan 3, 14 y 15. Dice así. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, ahí está el evento de la serpiente en el desierto, y luego continúa. Así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado para que todo aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna. Estamos hablando aquí de la situación de Jesús y Nicodemos y todo esto de la ser de nuevo, que es un tema que ya hemos tocado, pero aquí se pone este tema de Juan en versículo 14 y 15. Claro está que vemos el símbolo de la serpiente como un símbolo satánico, como dijimos. Entonces, ¿cómo puede este símbolo satánico también representar a Cristo? Según lo que habló aquí Juan, 3, versículos 14 y 15. El apóstol amado escribió el Evangelio que lleva su nombre más de 50 años después de que ocurriera el sacrificio y la resurrección de Cristo y registró aquí las víbiles que tienen letras en rojo es cuando Cristo habla y es registrado por algunos de las personas, mayoritariamente los evangelios. En hechos también hay por ahí un par de cosas en rojo que son las palabras de Jesús que el Espíritu Santo les dio a recordar, a los apóstoles para que quedaran para nosotros. El apóstol Juan escribió esto después. El significado de esto o de la resulección o de la muerte y la resulección de Cristo ya estaba bastante madurado en Juan y nos presenta este vínculo fascinante entre la serpiente en el desierto que levantó Moisés por orden divina, no fue idea de Moisés, y la mismísima figura de Cristo. La clave aquí está en que la serpiente de bronce en el desierto prefigura a Cristo en un momento en particular, en un momento en particular de su vida próximo a su muerte física. Tal vez el rey David conocía lo que sucedió con sus ancestros en el desierto de números 21. Tal vez el rey David conocía lo que había pasado con estas serpientes, pero no tenía la visión tan clara con lo que sucedería con nuestro Señor Jesucristo. Tal vez como hoy día tenemos la palabra de Dios completa. Acompáñame a Salmos, capítulo 22, porque aquí ya empezamos a echar la raíz doctrinal o el entendimiento más maduro de estos de números 21. En Salmos, capítulo 22, lo sucomentamos al principio, en que tenemos que estar pensando ahora que quedan 90 y dos días para Pascua. Salmos 22 y solamente el versículo 1. ¡Solamente el versículo 1! Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor? El rey David, por haber pecado, estuvo lejos de Dios. ¿Por qué es lo que nos separa de Dios? Nuestras transagresiones, como menciona Isaías 59, específicamente en el versículo 2. El rey David experimentó una amarga soledad, tal vez la peor de las soledades que alguien pudiera sentir cuando Dios se aleja de nosotros.
Cristo también experimentó esta soledad, pero, a diferencia del rey David, él no cargó o él no llevaba pecados, él no pecó. Cristo no pecó en ningún momento. Elí, elí, la masa bactánea. Esto es Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mateo 27 y 46 registra el arameo y su traducción. En este momento, como Cristo cargó con nuestros pecados, hubo una separación con Dios el Padre. Cristo estuvo solo y sus palabras lo confirman. Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Me siento solo. Por primera vez, los seres que siempre habían estado juntos en amor desde la eternidad hasta este punto de la historia se separaron. ¿Qué dolor tan inmenso para la familia de Dios? ¿Imagina usted separarse un momento de sus hijos?
Habiendo siempre estado con ellos, incluso nosotros cuando somos hijos y nos separamos de nuestros padres, es un dolor para nuestros padres. Todavía no tengo hijos tan grandes, pero evidentemente será un dolor difícil de madurar. Y aquí vemos que fue una separación y esta separación por amor a nosotros es realmente fascinante, porque fue por nosotros, como dice Juan 1316, por amor. Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz fue sobre él y por su yaga fuimos nosotros curados. Eso está en Isaías 53, versículo 5, que siempre lo vemos en la época de Pascua. Acompáñeme en Segunda de Corintios capítulo 5. Estamos viendo el trasfondo o esto que simboliza esta serpiente en el desierto en este momento de Jesús, que la misma escritura hace la conexión. En Segunda de Corintios, capítulo 5 y solamente el versículo 21, hay muchas otras escrituras de esto. Creo que podemos encontrar gran variedad de ellas, pero estamos solamente hablando de las principales. Segunda de Corintios capítulo 5, versículo 21, al que no conoció pecado, Cristo nunca pecó, dice, por nosotros lo hizo pecado para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él. Cristo cargó con nuestros pecados y el pecado y su instigador son representados por una serpiente. En ese momento del calvario, Cristo estaba sobre un palo agonizando, cargando con todos nuestros pecados de toda la humanidad, sintiendo la soledad más profunda que alguien pueda sentir. Por eso, la escena de la serpiente en el desierto fue un símbolo que prefiguraba lo que Cristo haría en el futuro, de cargar con el pecado sin ser pecador, como lo acabamos de leer en Segunda de Corintios 5, 21. Os podríamos decir para que se entienda un poco más de ser por un momento una especie de serpiente por lo que representa. No me malentiendan, porque Cristo no era ninguna serpiente en absoluto, pero era el momento que representaba eso porque cargó nuestros pecados. Además, comprender a Eli, Eli y la Masabaktani implica comprender también el sentimiento de soledad para Dios, el Hijo, y también para Dios el Padre, que alguna vez se nos olvida. Esta carga emocional y también el símbolo de la serpiente o el pecado nuestro en Él. Él llevó eso, por nosotros cargó eso. No es que era, pero tuvo que hacerse. Entonces ya podemos comprender y ver poquito a poco con mayor amplitud por qué Dios mandó a construir estas serpientes en el desierto. Ahí podemos empezar a comprender un poco más. Esta era la única manera para los israelitas de que al ser mordidos, al tener una sentencia biológica de muerte en su sangre por el veneno de estas serpientes venenosas, era la única manera que ellos podían sobrevivir mirándolo, mirando a esta serpiente y nosotros. ¿Cómo podemos vivir cuando tenemos eso que se llama el pecado en nosotros? ¿Y ninguno no ha pecado? ¿No hay hombre que no haya pecado? Romanos 3.23, Romanos 6.23, todos hemos pecados y estamos todos mordidos por la serpiente venenosa. Para nosotros ¿Cómo podemos vivir? Igual que los israelitas, mirando a Cristo, poniendo los ojos en Jesús. Acompáñenme a Ebreos 12.
Ebreos 12. Los primeros tres versículos.
Vamos a leer. Ebreos 12. Y vamos a ver los primeros tres versículos. Dice así. ¿Ya están ahí? Por tanto, nosotros también teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, de este veneno de serpientes que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. ¿Dónde iban a llegar los israelitas? A la tierra prometida y faltaba tan poco para llegar. Y versículo 2. Puestos los ojos en Jesús. El autor y consumador de la fe, el cual, por el gozo puesto delante de él, sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Versículo 3. Considerad aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo. Fíjense, alguna vez se dice análisis que uno hace sobre la serpiente y todo eso, ahí está todavía más explícito. Considerad aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Estos versículos son realmente alentadores, complementan todo el estudio de Israel físico y nos ayudan a nosotros a tener entonces los ojos puestos en Jesús para adquirir la vida eterna, la vida espiritual eterna. Y ese es el ejemplo que nos entrega el pueblo de Israel, como dice I Corintios 10. Por algo se escribió todo eso, ¿no? Porque era solamente historia. Hay mucho que aprender de la historia. O si no estamos expuestos a repetir los mismos errores, si no conocemos la historia. En este caso, la historia bíblica. Como conclusión, ya a este mensaje que hemos hablado el día de hoy, postulamos y presentamos todo lo que es la idolatría, o gran parte de ello. Estamos en medio de la idolatría, estamos entre estas dos fechas las más importantes para la comunidad cristiana, Navidad y Año Nuevo. Dejamos claro que nosotros no formamos parte de nada de esto. No quiero que se acerquemos a estas festividades ni en físico ni en virtual, en ningún tipo de manifestación, porque eso es lo que Dios nos manda. Eso es lo que nosotros debemos escuchar de parte de nuestro Dios. Y lo que vimos en la segunda parte fue esto de la serpiente en el desierto. Estamos seguros que esto no fue idolatría. Como algunas veces algunas personas dicen, yo adoro una cruz, yo adoro un árbol, yo adoro una imagen, igual que Israel y la serpiente en el desierto. Esa persona no entiende lo que hoy día nosotros hemos desarrollado por la misericordia de Dios. Para los israelitas, el hecho de levantar una serpiente fue un acto de vida o de muerte. Si no se levantaba esa serpiente, se morían por esa mordedura. Y esto prefiguró lo que Cristo hizo por nosotros, cargar con nuestros pecados, separarse de Dios el Padre y morir y resucitar y darnos esa vida eterna. Y este hecho es hoy, para nosotros, también un acto de vida o de muerte. En el desierto, aquí no hubo una veneración. No se arrodillaron frente a la serpiente, no la adoraron, no encenderon incienzos, no ofrecieron sacrificios, no hubo libaciones, no derramaron aceite, ningún tipo de líquido, no hubo oraciones, no hubo comidas, no hubo guirnaldas, no hubo regalos, no hubo nada brillante, nada de eso. La maldición de su muerte en su sangre era sanada al poner sus ojos en la figura de esta serpiente de bronce. No fue una idolatría. Esto nos acerca en lo más mínimo, en lo que el hombre con sus ideas tan terrenales y paganas ha buscado para representar a Cristo, al verbo, al logos, a Dios, por medio del cual se ha hecho todo lo que vemos a nuestro alrededor.
Hoy día lo pintan, lo hacen de madera, de plástico, de lo que encuentren en forma de bebé. Qué burdo, qué absurdo, qué simplón y qué humano y qué cosa más idolatra es la que vemos por todas partes cada vez que se acerca el fin de año civil. No caigamos en el pensamiento humano, en ese corazón perverso que nos hace maquinar todo este tipo de ideas. No caigamos en ese pensamiento humano y tan estrecho que cayeron los israelitas. Como ejemplo debemos tomar nosotros para no seguir.
¿Saben por cuánto tiempo? Lamentablemente los israelitas mantuvieron la serpiente entre ellos. No fue dos años cuando llegaba una tierra prometida, no fueron 10 años, fue casi un milenio, fueron 800 años que mantuvieron esta imagen de la serpiente en el desierto. Obviamente no era la idea de Dios, pero el ser humano aquí también cayó en la idolatría, lamentablemente.
Y fue objeto de culto y de idolatría esta serpiente. Ese fue otro tema. Eso es lo que el pueblo hizo, pero no fue lo que Dios les instruyó. Y creo que tenemos muy claro fue qué fue lo que Dios les instruyó. Al final el rey Ezequías, un rey bueno y justo destruyó todas estas esculturas. Pódenlelo en la historia después como estudio personal. Y ya vimos que en Apocalipsis, cuando comenzamos al comienzo de este estudio, vimos que en Apocalipsis la idolatría se va a mantener prácticamente hasta que venga a Cristo. Se va a mantener hasta el último momento. Y la idolatría es un grave pecado, de rebelión, de obstinación, como lo leemos en Samuel. No caigamos en ella. Comprendamos los misteriosos y maravillosos, comprendamos los misterios y las maravillas de Dios que nos ha revelado a nosotros en estos tiempos, que son los tiempos postreros. Mantengámonos alejados de la idolatría. Mantengamos nuestra mirada en Cristo. ¿Se acuerdan por qué Pedro se hundió en el agua? ¿Dónde comenzó a mirar Pedro? A su alrededor. Ya no tenían los ojos en Jesús, hombre de poca fe. Mantener los ojos en Cristo nos va a ayudar a poder caminar sobre las aguas y nos va a alejar incluso de la idolatría. Mantengamos nuestra mirada en Cristo reconociéndolo, sabiendo lo que hizo por nosotros. Algo realmente maravilloso y también pidiendo que pronto venga por segunda vez a la tierra, que así sea. Buenas tardes a todos.