La fiesta de Panes sin Levadura nos muestra la necesidad de Dios y Cristo para vivir una vida nueva, libre de pecado, más plena, feliz y provechosa. Mensaje entregado el 22 de abril de 2022.
Las Fiestas Santas de Dios son oportunidades en las que Dios extiende sus bendiciones a su pueblo. Al mismo tiempo, Dios espera que seamos proactivos con esas bendiciones, obedeciéndole. Mensaje entregado el 20 de abril de 2019.
Jesucristo es la figura central de la primer temporada de Fiestas Santas, así como del Plan de Salvación de Dios. Esta fiesta de panes ácimos, nos recuerda que nuestro esfuerzo es primordial para el cumplimiento de ese mismo plan.
Dios utiliza elementos físicos para darnos lecciones espirituales. La fiesta de Panes Ácimos, nos deja una lección espiritual muy profunda. Mensaje entregado el 6 de abril de 2018.
El perdón de todos y cada uno de nuestros pecados, tuvo un precio que habría de pagarse para que no sufriéramos la muerte eterna. Valoremos la preciosa sangre de Cristo, que murió para darnos vida. Mensaje entregado el 17 de marzo de 2018.
En vísperas de la Pascua, recordemos la importancia de esta Fiesta Santa en el Plan de Salvación que el Eterno tiene para toda la humanidad. Mensaje entregado el 17 de marzo de 2018.
Nuestra motivación principal como cristianos debe ser emular la vida ejemplar de Jesucristo para convertirnos en las primicias que le prosiguen.
Para acceder al gran tesoro que Dios guarda para nosotros al final de los tiempos, necesitamos fijar nuestra mira en los negocios de nuestro Padre, alejándonos del pecado.
La Fiesta de Panes sin Levadura es, al tiempo que un paso de convertirnos en mejores cristianos, un anuncio de aquello que en el Reino de Dios no sufriremos: la tentación del pecado.
Pascua y Panes sin levadura son dos fiestas estrechamente relacionadas: En la primera aceptamos el sacrificio de Cristo que limpia nuestros pecados, mientras que en la segunda nos esforzamos por mostrar nuestra disposición a estar limpios de pecado.
La fiesta de Panes sin Levadura nos enseña sobre la constante y dificil lucha para alejarnos del pecado. Pero hay una enseñanza más en esta misma festividad: ¡debemos aferrarnos a la verdad y la justicia de Dios para facilitarnos nuestro andar!
Limpiar nuestras mentes y corazones para presentarnos ante Dios es un paso fundamental para celebrar adecuadamente la Pascua. Preocupémonos de que la imagen que mostramos al mundo, sea sincera y verdadera.