El plan de Dios nos muestra que una vez que su hijo vuelva a la Tierra para reinar y sus santos sean transformados, iniciará una era radicalmente distinta a la actual: llena de prosperidad, paz y esperanza.
Ir desde la nueva Jerusalén hasta nuestro tiempo actual, nos brinda una buena perspectiva de lo magnífico que es el plan de salvación de Dios, representado en sus 7 fiestas santas.
El Milenio será un tiempo de profunda transformación; tan radical, que cada aspecto de la vida tendrá que ser visto y vivido de un nuevo modo.