Cuando el final es el comienzo

Ir desde la nueva Jerusalén hasta nuestro tiempo actual, nos brinda una buena perspectiva de lo magnífico que es el plan de salvación de Dios, representado en sus 7 fiestas santas.

Transcripción

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Buenos días. Espero que todos estén muy bien. Feliz fiesta a cada uno de ustedes y que Dios nos siga acompañando en este hermoso lugar. Gracias por la música especial. Muy bonita. Muy bien. Quiero que me levanten la mano todas las personas que reconocen el objeto que les voy a mostrar en este momento. ¿Quién reconoce este objeto? No todos, pero sí gran parte de la audiencia. Este es un casete. Un casete de audio. Entre los años 70 y 90, estos aparatos, llamados casetes, fueron el formato popular para grabar y para reproducir el registro sonoro de una manera análoga. Entre este elemento consta de una cubierta de plástico. Al interior tiene una cinta, la que va avanzando hacia atrás y hacia adelante linealmente. No se pueden hacer saltos como hoy día con los aparatos digitales. Es una manera de avanzarla linealmente. Si nosotros estamos al principio de la cinta y queremos ir al final, tenemos que avanzar paso por paso hasta llegar al final. Y si nos encontramos al final y queremos ir al principio, tenemos que retroceder la cinta linealmente para llegar al principio. Para todos los que no saben o no son familiares a este aparato, a este cassette, les preguntaré ¿y cómo escuchamos esto? ¿Cómo puede sonar esto? Una cosa tan extraña. Si fueran a un museo, se haría la misma pregunta ¿cómo podemos reproducir lo que tiene este cassette? Bueno, tengo conmigo el aparato perfecto. Tengo una casetera, así le llamábamos. Tiene unas teclas aquí en la parte superior para reproducir o al famoso play. Puedo reproducir. También puedo avanzar, si expreso la tecla para avanzar el forward o también puedo retroceder rewind. El stop también para detener la cinta. Voy a dejar mi casetera aquí porque la voy a usar. Bueno, ahí se ponía el cassette y se podía reproducir y se podía escuchar en aquellos años. Y les quiero preguntar algo. Cuando contamos una historia, ¿cómo lo hacemos?, ¿cuál es el orden en el cual contamos una historia? Probablemente va a ser del principio al final. Pero también se puede hacer del final al principio hacia atrás. De esa manera, la misma historia modifica el contexto y se asocian elementos que tal vez antes no se veían. Un punto de vista diferente. Es como ir retrocediendo la cinta hacia atrás linealmente. Por ejemplo, si nuestra historia tiene 7 actos, en este ejercicio debería ir del acto número 7 al acto número 6 al acto número 5 hasta llegar al 1. Y esa es mi propuesta al día de hoy. Les quiero relatar una historia, el plan de Dios hacia atrás. Nos iremos hacia atrás linealmente como si fuera una cinta de cassette antigua de audio. Estoy seguro que les va a gustar mucho. Para los que les gusta notar el título, este mensaje se titula Cuando el final es el principio. ¿Y qué les parece ahora que tenemos una casetera y tenemos un cassette? ¿Les parece si lo pongo acá y vemos qué es lo que tiene este cassette? Sería una buena idea, ¿no? Gracias por el apoyo. Vamos a iniciar del acto número 7, del acto número 7 que se llama El reinado de la eterna santidad. Recuerden, vamos a iniciar del final. Así que le voy a pedir a mis compañeros que esterquen aquí porque voy a ver si suena el micrófono. Si no no importa, no pasa nada. Voy a introducir el cassette en este lugar así.

Entonces voy a presionar la tecla play, reproducir, a ver lo que se encontramos. Ojalá que no se me enrede la cinta porque eso algunas veces ocurría. Una pluma, si estoy preparado, mire, ya tengo una pluma por si acaso. Si algo le pasa, tengo la técnica. Gracias. ¿Quiere ver si se escucha el micrófono este? No? Ok, no importa, lo pongo acá. Ahí va, escuchamos.

Casi lo puedo mirar. La intensidad del brillo es tan fuerte que me cuesta el trabajo reconocer lo que veo. Es una ciudad diferente a todas las que han existido. Sus tres dimensiones son inmensas y todas igual. Su muro está construido sobre doce cimientos hechos de piedras preciosísimas. Tiene 12 puertas, que son 12 perlas, las que siempre están a bien. Al centro de la ciudad hay una calle de oro transparente y un magnífico árbol desde donde fluye un hermoso río de agua fresca.

Aquí no hay noche, pero tampoco día, como le conocemos de hecho, no hay sol ni tan poco luna. Dos grandes seres iluminan esta ciudad y los únicos que pueden ingresar a ella son los que han sido inscritos en el libro de la vida del Cordero. Voy a poner el stop. ¿Me gusta cómo suena eso? Acompáñeme, por favor, Apocalipsis. Voy a dejar esto acá. Apocalipsis 21. Versículos 10 al 12. Apocalipsis 21. Y versículos 10 al 12 vamos a leer nuestras Biblias.

Dice, Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo de Dios, teniendo la gloria de Dios, y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima como piedra de jaspe, diáfana como el cristal.

Tenía un muro grande y alto con 12 puertas y en las puertas 12 ángeles y nombres inscritos, que son los de las 12 tribus de los hijos de Israel. Versículos 22 y 27 del mismo capítulo. Apocalipsis 21, 22 al 27, dice, Y no vi en ella templo, porque el Señor Dios Todo-Poderoso es el templo de ella y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella, porque la gloria de Dios la ilumina y el Cordero es su lumbrera. Y las naciones que hubieren sido salvas, se andarán a la luz de ella, y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.

Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. Y llevará la gloria y la honra de las naciones a ella. Versículo 27, si interesante, no entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino que solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. Este es nuestro acto número 7. 7. 7 es el último acto donde la nueva Jerusalén va a descender del cielo sobre la tierra. Es interesante considerar que Moisés, a pesar de que fue instruido en la cultura egipcia por cuatro décadas, todas las instrucciones que él le enseñó a Israel no tuvieron un atisbo de la cultura egipcia.

No vemos nada de la cultura egipcia en las instrucciones que Moisés le compartió a Israel. Las leyes, los mandamientos, el arca del pacto, el diseño, de la construcción, la mesa de los panes, de la proposición, el candelero de oro o la menorá, las cortinas, el velo, el altar, la orden sacerdotal de Aarón, como sumo sacerdote, sus ropas, los elementos, las vestimentas, el urín y el tumín. Nada de esto tiene relación con la cultura egipcia.

¿De dónde sacó Moisés? Las ideas. ¿De dónde sacó Moisés? El diseño. Acompáñeme a Éxodo 25. Éxodo 25. Y versículo 40 rápidamente. Éxodo 25. Y versículo 40. Dice, mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte. Dios le mostró a Moisés las cosas que debían construirse aquí en la tierra. Es decir, una copia de lo que hay arriba en el cielo acá en la tierra. Una copia adaptada. El libro de Hebreos capítulo 7, 8 y 9 nos habla detalladamente de todo lo que estoy mencionando. El fin de nuestra historia es el acto número 7 y ocurre cuando el cielo desciende a la tierra.

Apocalipsis 21, volvamos a Apocalipsis, versículo 7 y 8. Apocalipsis, capítulo 21 y versículo 7 al 8. Dice, el que venciere heredará todas las cosas y yo seré su Dios y Él será mi Hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y a sufre que es la muerte segunda.

En el capítulo 21, verso 27, leímos que solamente en esta ciudad estaban inscritos aquellos o estaban solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero. Solamente ellos pueden estar en esta ciudad. Los que no están inscritos, como dice ahora el verso 8, serán lanzados al lago que arde con fuego y a sufre, muriendo por segunda y última vez. Suena eso intrigante que mueran por segunda y última vez. La pregunta es ¿Cómo se produjo la diferenciación de seres y por qué no fueron inscritos en este misterioso libro aquellos que fueron lanzados a este lago de fuego?

Siguiendo la analogía de la casetera, ahora voy a presionar la tecla Rewind para ir retrocediendo. Recuerden, del acto 7 vamos hacia atrás. Entonces voy a presionar la tecla Rewind. Solo un momento. Vamos a esperar que avance la cinta. Antes teníamos más paciencia. Por ahí está bien. Voy a poner stop.

Acto número 6. La extinción del ser humano. La extinción del ser humano. Voy a describir la escena como que estuviera relatando este cuento desde ese punto de vista. Nos encontramos en un momento espeluznante. El último ser humano que existía acaba de ser incinerado en un lugar de fuego y azufre. Todos los que fueron lanzados aquí no estaban registrados en un libro que le llaman el libro de la vida del Cordero. Pero estas personas no fueron inscritos porque no supieran del libro. Sino que ellos no quisieron estar en este libro. No quisieron que sus nombres fueran inscritos aquí. De hecho, algunos habían sido inscritos. Pero volvieron a sus vidas pasadas y al final sus nombres fueron borrados. Ya habían muerto antes y fueron traídos a la vida nuevamente para ser juzgados por sus obras, recibiendo la condena de ser lanzados a este lugar espantoso. Apocalipsis 20, versículos 13 al 5. Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el aves que tragaron los muertos que había en ellos. Y fueron juzgados cada uno según sus obras y la muerte y el aves fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Versículo 15, y el que no se hayó inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego. El acto número 6 en este relato es la extinción del ser humano, como le conocemos. Seres que fueron traídos a la vida nuevamente con el fin de ser sentenciados. ¿Son acaso los únicos seres que pasó antes de esto? ¿En qué se convirtieron si acaso hubo otros seres? ¿Qué ocurrió antes? ¿Qué tenemos que hacer para avanzar en la historia? Retroceder nuestra cinta. Y voy otra vez, rewind. Lo voy a dejar ahí un momento.

Jóvenes, ya llegamos. Tranquilos. Aguanten. Por ahí más o menos. Le voy a poner stop.

Acto número 5. Acto número 5. No es el Mambo number 5, es el acto número 5. Si el acto número 6 fue impactante, este acto lo es mucho más. Porque ha vuelto a la vida una inconmesurable cantidad de personas. Se juntó hueso con hueso. Ligamento con ligamento, músculo con músculo. La sangre les empezó a fluir por los tendones, por las venas, las arterias. Gente que proviene de muchas eras de la historia. Se puso de pie. Se les ha dicho que no van a ser arrojados al lago de fuego. Al contrario, se les ha dicho que van a ser instruidos, que van a ser educados, que van a ser enseñados en base a un libro muy antiguo, el cual ellos nunca entendieron. O nunca oyeron hablar de él. Un libro llamado Biblia. Así tendrá la oportunidad de poner en práctica lo aprendido y sus obras hablarán si acaso desean vivir conforme a ella o no. Se les ha prometido que si acaso lo hacen, sus nombres serán inscritos en el libro de la vida del Cordero. Este es el acto número 5. No les dije el título. El acto número 5 es el justo juicio. Este es el acto número 5. El justo juicio. Apocalipsis, capítulo 20, versículos 11 al 12. Dice y vi un gran trono blanco. Dice y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. De delante del cual huyeron la tierra y el cielo y ningún lugar se encontró para ellos. Y di a los muertos grandes y pequeños, di a pie ante Dios. Y los libros fueron abiertos. Ahí está la Biblia. Y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida del Cordero. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros según sus obras. Muchos cristianos en el mundo interpretan este momento donde se van a recompensar a los justos y se van a castigar a los malvados. De una manera muy simple. Le llaman el juicio final. Y le temen mucho porque será aquí cuando se decidirá todas las cosas por un implacable juez. Como lo pintó Miguel Ángel en la capilla Sixtina. Este es el final juicio, el juicio final. Pero se les olvida algo. Hay una información muy importante acá. Que el plan de Dios es perfecto. Y todo lo que hace él está lleno de justicia. Para la gente que será resucitada en ese momento, en el acto número cinco, este juicio será el mejor juicio de todos. Porque Dios realizará una resurrección macida de todas las personas que murieron en esta vida, sin conocerlo. Sin haber leído la Biblia. Sin haber escuchado siquiera a Dios y su palabra. Acompáñeme 1 Pedro 4 y versículo 17. 1 Pedro 4 y versículo 17.

Estoy buscando mi Biblia. Ya llegó, ya llegó. Aquí está. 1 Pedro 4 y versículo 17. Alguna vez leé la Biblia como la cinta de cassette. Tarda un poquito, pero llegamos. 1 Pedro 4 y 17. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. Y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al Evangelio de Dios? Aquí hay un análisis interesante. La misma oportunidad de las personas del acto número cinco, se nos está dando en este momento. Hoy día nosotros estamos en un juicio, no en una condena. Estamos en un juicio que dura este tiempo. Estamos comprendiendo sus verdades, estamos entendiendo las escrituras, estamos siendo instruidos, enseñados de sus preciosas verdades. Nadie en esta sala no sabe lo que es tabernáculos. Todos sabemos lo que es la fiesta de tabernáculos. Por eso estábamos aquí. Tenemos la oportunidad de aplicarlo aprendido. Y se nos está ofreciendo la Biblia, las enseñanzas y la vida eterna. Se nos está ofreciendo ser inscritos en el libro de la vida del Cordero. El justo juicio que nosotros estamos recibiendo en esta vida, ellos también lo recibirán cuando sean regresados a la vida en esa segunda resurrección. Y de eso se hablará al final de la fiesta en el octavo día. Bueno, no lleva a una pregunta que solo puede responderse retrocediendo la cinta. ¿Qué pasa con las otras personas? Y los que hoy están recibiendo esa oportunidad, ¿dónde están en nuestra historia, en nuestro cuento? Ya saben lo que vamos a hacer. Rotreseder la cinta. Voy con rewind otra vez.

Por ahí está bien. ¿Les parece? Ok. Voy a poner stop. Acto número 4. La restauración milenial. Se estuvo hablando en el primer mensaje de esta palabra tan interesante. Voy a describir la escena. ¿Cuál es el panorama? El panorama es muy placentero. Se ven grandes y extensos prados de tierra con agricultores. Abuelos, padres, hijos, nietos cosechan el fruto de su trabajo y descansan bajo su higuera en paz, en reposo. Los niños, hay niños acá. Estoy contando una historia para todos y los niños acá escucharán. ¿Qué descripción hay? Juegan con los mejores juguetes que puedan existir. Animales cariñosos. Ayer se habló de esto. Animales protectores. Y no son solamente gatos o perros, sino que son serpientes, osos, leones, tigres. Su naturaleza sorprendentemente ha sido cambiada y ya no hace daño alguno. Qué hermoso. Todas las personas están muy animadas, muy contentas en sus tierras, pero también todo el planeta. Todo el mundo está muy contento porque están restaurando la tierra. Desde hace ya siglos hay una sola religión en el mundo y hay un solo centro de enseñanzas. Jerusalén. Tierra de paz. Estas personas que viven en la tierra son ayudados, son asistidos por otros seres que son parecidos a ellos. Son como seres humanos. Parecen ángeles, pero no son ángeles. La gran mayoría de ellos había muerto en sus vidas pasadas. Y unos años atrás, junto con ellos, fueron transformados a lo que ahora son los santos glorificados. Apocalipsis 20 y versículo 6. Este es el acto número 4. La restauración milenial. Apocalipsis capítulo 20, versículo 6. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. La segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. Acompáñeme ahora al profeta Daniel, capítulo 7 y versículos 25 al 27. Daniel. Capítulo 7, versículos 25 y 27. Dice así. Y hablará palabras contra el Altísimo y a los santos del Altísimo que brantará, y pensarán cambiar los tiempos y la ley, y serán entregados en su mano hasta tiempo y tiempos y medio tiempo. Pero se sentará el juez y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino y el dominio y la Majestad de los Reinos debajo de todo el cielo sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán. Este es el acto número 4. Esto es lo que representa esta hermosa fiesta de tabernáculos.

Es el reemplazo de los gobiernos humanos por el reino de Dios, el que nunca será destruido. Juan, el apóstol Juan en Apocalipsis y Daniel en su libro, nos dicen que los que son parte de la religión, el que no se suele eliminar, no se suele eliminar y no se suele eliminar. ¿Como es que llegamos hasta aquí en la historia? ¿Cómo es que se produjo este cambio significativo? En nuestro cuento, en nuestra historia, no podemos ver a los santos glorificados y a los santos glorificados y a los santos glorificados. ¿Cómo es que llegamos hasta aquí en la historia? En nuestra historia. Para responder, vamos a ir hacia atrás. Otra vez. Rewind. Lo bueno es que tengo pilas, así que, jala que me aguante. Que me dure la pila. No se olviden que si les queda alguna duda del cuento, pueden ir hacia adelante. ¡Fone forward! Pero eso es para después. Voy a poner stop. Acto número 3. El encierro y el perdón. El encierro y el perdón. Voy a describir la escena. ¿Dónde estamos? Acaba de ocurrir de nuevo algo muy sorprendente. Por muchos años, en la tierra, anduvo un ser muy peligroso. Y aunque antes no era así, fue humanidad y egoísmo lo que lo condujo hasta querer revelarse en contra de su rey e intentar destronarlo. Dentro de los límites que su rey lo permitía, él engañó y destruyó a muchos. Pero lo que acaba de ocurrir es nada más, ni nada menos, que su encarcelamiento. Este ser quedó destinado a un lugar donde ya no podrá seguir mintiendo por un periodo de mil años. Las personas que dieron este encarcelamiento se pusieron muy tristes, porque se dieron cuenta que habían sido engañadas por él, quien los instaba a hacer toda clase de males. Apocalipsis, capítulo 20, versículos 1 al 2. Volvamos a Apocalipsis.

Estamos en el acto número 3, el encierro y el perdón. Apocalipsis, capítulo 20, versículo 1 y 2. Vía un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano y prendió al dragón la serpienta antigua, que es el diablo y Satanás y lo ató por mil años. En este acto, Satanás será encarcelado y dispuesto en un lugar muy lejos para no engañar más a las naciones. Las personas estarán todavía muy conmocionadas porque acaban de ver algo que jamás habían pensado ver. ¿Qué es lo que inmediatamente sucedió en esta historia un poquito más atrás? Vamos a retroceder nuevamente. Vamos a ver lo que sucedió antes de este encarcelamiento y del perdón sobre estas personas en el mundo, hablando de los seres humanos. Por ahí. Acto número 2. La llegada del Señor. Acto número 2. La llegada del Señor. Describo la escena. Nunca, nunca había existido tanta conmoción en la tierra como en este momento. Un maravilloso ser con la ropa teñida en sangre descendió del cielo sobre la tierra montando un caballo blanco y trastornó todos los corazones, así como la misma tierra que se dividió en dos y en cuatro, haciendo un buen trabajo. La tierra que se dividió en dos y en cuatro haciendo un valle muy grande cuando puso sus pies sobre ella. Apocalipsis 19. 11 al 13. Apocalipsis 19. 11 al 13. Dice. Entonces, vi el cielo abierto y he aquí un caballo blanco, el que lo montaba se llamaba, piel y verdadero y con justicia, juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego y había en su cabeza muchas diademas y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino el mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es el verbo de Dios. No me voy a detener mucho en este acto porque... ...esto acto es lo que está presente cada vez que nosotros oramos a Dios. Oramos para pedirle por el clima, por enfermedades, pero siempre oramos, venga a tu reino. No me voy a detener mucho en este acto, pero voy a retroceder la cinta por última vez. Y quiero que me presten especial atención al retroceso que voy a hacer en este momento. Le voy a hacer aquí para que se escuche bien. Ojo con este rewind, último rewind que vamos a hacer.

Llegamos al acto número uno. La vida presente. La vida de hoy. Tampoco me voy a detener mucho acá porque es la que mejor conocemos. Ese es el presente de hoy. Ese es el acto, el acto número uno. Ese es el acto, el acto número uno. Ese es el acto que mejor conocemos porque lo estamos viviendo. Y tenemos varios días de fiesta para conversar y platicar al respecto con nuestros hermanos. Todavía podríamos seguir retrocediendo la cinta, pero no queda tiempo para eso. Ya se alargaría mucho el mensaje. Y nos vamos a encontrar con eventos importantes como lo que ocurrió en el año 31 después de Jesucristo, con Pente Costés. Nos vamos a encontrar con toda la historia de Israel, con su salida de Egipto, con aquella Pascua de Éxodo. Y si analizamos un poco, en este ejercicio de ir hacia atrás, las fiestas de Dios estuvieron muy presentes en cada uno de los pasos. Uno fue asociando una fiesta con otra fiesta. Yo no dije que fiesta era, pero ya lo sabemos y fuimos haciendo la conexión, recontextualizando el relato hacia atrás. Es un ejercicio interesante. Nunca mencioné las fiestas. ¿Por qué? ¿Por qué las fiestas están en la historia? Porque son la columna del plan de salvación de Dios. Solo observándolas, podemos conocer el gran amor de Dios. Podemos comprenderlo, podemos ver cómo Él trabaja, cómo se hace su voluntad sobre la tierra por medio de las fiestas de Dios. Y en este último retroceso que hice de la cacetera, espero que todos se hayan dado cuenta. Pero en este último retroceso fue muy breve, fue muy rápido en comparación con todos los otros. Y estábamos esperando y esperando. Pero el último fue un toque prácticamente. No nos quedamos esperando tanto tiempo. ¿Por qué? Es que queda muy poco mis hermanos. Queda muy poco para que Cristo venga. No pasará mucho tiempo entre el tiempo presente, el acto número uno, y el acto que le pusimos número dos, la venida del Señor. Ese es el próximo acto que esperamos que ocurra en la historia. Vamos a ir concluyendo. Voy a sacar mi casita. Acá está nuestra cinta. Nosotros iniciamos del acto número siete, Jerusalén, la celestial. Y si nos encontramos en ese punto, no lo voy a avanzar todo hacia adelante, pero si nos encontramos en el acto número siete, ¿qué sucedería si ahora, en vez de retroceder, pongo el número dos, el número tres, el número tres, el número siete, pongo avanzar, forward, ¿qué nos encontraríamos? Vamos a Isaías, capítulo nueve, y versículo siete. Isaías, capítulo nueve, y versículo siete.

Dice así, Isaías, nueve, siete, lo dilatado de su imperio y la paz no tendrá el límite sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndole y confirmándolo en juicio y en justicia, desde ahora y para siempre, el celo del eterno de los ejércitos hará esto. Si adelantamos la cinta a partir del acto número siete, este acto número siete no será el fin de nuestra historia, no será el fin del cuento que hoy día les conté, será el principio de otra magnífica. El inicio de algo todavía más grande. Es cierto, no tenemos tanta información como quisiéramos, tenemos pistas de cómo será hacia adelante, tenemos mucha información de las fiestas de estos tiempos que podemos perder, podemos hablar, podemos entender y debemos observar año con año. Y eso nos sirve para mirar hacia adelante, para mirar más allá de aquel acto número siete cuando Jerusalén descienda sobre la tierra. Y todo esto nos ayuda a comprender que el plan de Dios es perfecto y que el tiempo sea pasado, sea presente o sea presente el tiempo sea pasado, sea presente o sea futuro están en su plena voluntad. Él creó el tiempo y son sus servidores, el presente, el pasado y el futuro. Entonces mis hermanos, ¿cuál es la última frase de este mensaje? Continuemos celebrando esta fiesta con una mirada reflexiva valorando lo que sabemos, valorando lo que representa esta fiesta, el reino de Dios. ¿Será este el final o el inicio de algo mejor?

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.