Una señal que distingue a la verdadera Iglesia, es conocer la Ley y reconocerla como nuestra herramienta para arrepentirnos y volvernos a Dios.
El espíritu humano que nos separa de los animales, no es suficiente para comprender las cosas de Dios; para ello es necesario contar con el espíritu santo.
Las acciones que los humanos realizamos al margen de la Ley de Dios, dibuja un muro que nos distancia de nuestro Padre Eterno.
Las disciplinas humanas describen el mundo (físico y social) en que nos encontramos. No obstante, no son capaces de explicar el por qué estamos aquí ¡La palabra de Dios nos brinda esa respuesta!
Con un fragmento de la historia del profeta Elías veremos tres aspectos para superar la depresión.
Hay muchas causas por las que Dios permite algunas enfermedades. En la Biblia podemos encontrar diversos ejemplos que pueden ayudarnos a entender esto, así como algunas formas de librarnos de ciertos males.