Las experiencias que conforman nuestra vida, tienen implicaciones de mayor alcance del que podemos ver a simple vista; como cristianos no vivimos por vivir, sino que buscamos crecer y dar frutos.
Haciendo caso al dicho "una imagen dice más que mil palabras", evaluemos el estado de nuestra fe examinando sus frutos.
Los campamentos para jóvenes son una oportunidad de compartir herramientas que ayuden a enfrentar el mundo en el cual vivimos.
Si bien el dinero es indispensable en nuestras vidas, enfocarnos en el mundo material y en la generación y almacenamiento de riquezas, difícilmente nos traerá una vida tranquila y satisfecha.
Si nos conformamos a este mundo permitiremos la adaptación de falsos valores, falsas esperanzas, falsas conductas y falsos patrones en nuestra vida.