Paralelos entre Elias, Juan el Bautista y los dos testigos

El último capítulo del antiguo testamento es una poderosa profecía para nuestros días. ¿Cómo podemos usar este regalo de Dios?

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Ahora sí estamos listos para el mensaje principal. Hermanos, sabían que el último capítulo del Antiguo Testamento es una profecía, no solamente para esos días, sino también para nuestros días. Que Dios como para concluir el Antiguo Testamento nos recordó lo que iba a venir. Entonces, la palabra clave aquí tiene que ver con la profecía. Porque vamos a estar hablando de las profecías que vienen en el espíritu y el poder del profeta Elias. Algo importante para nuestros días, porque esto nos va a afectar a todos. Así que vayamos al último capítulo del Antiguo Testamento, Malakias 4.

Este fue el último profeta que hubo en ese entonces. Y hubo un lapso aproximadamente de 400 años, antes de que el siguiente profeta se levantaría, que fue el profeta Juan el Bautista.

Y noten aquí en este capítulo 4 de Malakias, que está dividido en cuatro partes. Vamos a empezar en el versículo 1. Y aquí tenemos la descripción del día del Señor. Sabemos que eso no ha llegado todavía, pero va a venir. Va a venir ese día del Señor y se aproxima. No piensen que está tan lejano en el futuro. Dice versículo 1. Porque aquí viene el día ardiente como un horno. Y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa. Aquel día que vendrá los abrazará ha dicho el eterno de los ejércitos y no les dejará ni raíz ni rama. Entonces sabemos que Dios va a castigar a los impíos. Va a llegar un momento que Dios ya no va a tolerar tanta maldad y pecado.

Después aquí de hablar de ese día del Señor, versículo 2, vemos que el día del Señor es algo positivo para los que le obedecen. Los que están cumpliendo con Dios no va a ser el día en que van a ser castigados. Todo lo contrario, noten versículos 2 y 3, habla de los que le obedecen que van a arregosijarse. Cuando eso suceda, dice más a vosotros los que teméis mi nombre. Cuérense que la palabra temor no significa miedo, sino que es respeto profundo. Lo que profundamente respetan mi nombre, lo que Dios significa, lo que Dios enseña, dice nacerá el sol de justicia y en sus alas traerá salvación hablando de Jesucristo.

Y dice, y saldréis y saltaréis como becerros de la manada. Otra traducción dice, seréis libres y felices como terneros que salen de un establo. Si han visto en la parte agrícola donde tienen canado, cuando el ternero está lleno de energía. Y claro, cuando está en el establo no puede salir, pero tan pronto como abren el portón, la puerta, ese tenero sale y salta porque tiene tanta energía. Así de alegres vamos a estar nosotros cuando venimos.

Vemos ese día de la avenida de Jesucristo. Vamos a saltar con gozo, vamos a alegrarnos tanto. Y entonces aquí dice, versículo 3, oyareis a los malos los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies en el día en que yo actué, ha dicho el eteno de los ejércitos. La única forma que vamos a estar ahí presentes es cuando ya serán transformados en seres espirituales, que seremos parte del equipo de Jesucristo y vamos a ver cómo todos estos van a ser incinerados, van a ser castigados por Dios.

Y entonces aquí en la tercera parte es una advertencia y un recordatorio que Dios nos entrega a todos. Para ese tiempo, de los tiempos del fin, cuando ya va a venir el día al Señor, Él dice, acordaos de la ley de Moisés Misiervo, al cual encargué en Oreb, que significa ahí el monte de Sinaí, donde entregó los diez mandamientos, dice, ordenanzas y leyes para todo Israel, que no nos olvidemos de las leyes de Dios, como tantos lo han hecho.

De hecho, por eso estamos guardando este día sábado, porque el día sábado es el día santo de Dios. Eso fue uno de los primeros mandamientos que Dios entregó. Cuando dice ahí en Génesis 2, de uno al tres, dice que Dios descansó el día séptimo y lo santificó, que significa lo separó para uso sagrado.

Y de ahí empezó el ciclo semanal, que no se ha interrumpido a través de toda la historia, y que el pueblo judío sigue guardándolo. Y tenemos el calendario de Dios, que está basado en los siete días de la semana, y que cada sétimo día es un día de escanso, es un día de asistir a la iglesia, también es un día de estar con la familia, de relajarse, de pensar en las cosas de Dios, estudiar la Biblia, porque los otros seis días tenemos para todo lo demás. Pero el séptimo día es cuando nos reimpigorizamos, renovamos esa parte espiritual de nosotros.

Y de hecho, el calendario de Dios es tan exacto, que cuando ya empieza estos ciclos de siete días en las semanas, después tenemos el ciclo de meses. La palabra mes se deriva de la luna, que una lunación toma 29 días y medio para dar toda una vuelta.

Y 235 lunaciones, desde el principio de ese ciclo, 235 meses o lunaciones, llegamos al momento igual, donde el sol, la luna y las estrellas vuelven a su lugar, el ciclo de 19 años. Y así es como hemos estado contando.

Este ciclo sabático de los meses, de las fiestas santas, todo esto Dios lo fijó en la Biblia. Continuando entonces con esto de no olvídense, porque está advirtiendo del castigo que va a venir sobre la tierra. Noten lo que dice versículo 5. Aquí se introduce la última parte. Antes de que venga Jesucristo, por segunda vez, dice, Dice, aquí yo os envío el profeta Elias, antes que venga el día del eterno, grande y terrible.

Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres. No sea que yo venga y hiera la tierra con maldición. Es decir, el castigo puede ser mucho más severo, si él ve que la gente ha dejado sus leyes, si ha dejado que no está escuchando, lo que es la obra de Elias en los tiempos del fin con el poder y el espíritu de Elias.

Entonces vamos a ir por partes, porque quiero mostrarles, como esta profecía en Malakia 4, se va a cumplir, y estos son los paralelos que vamos a ver. Los paralelos entre el profeta Elias en el antiguo testamento, por qué se usa él como un modelo. Después tenemos al profeta Juan el Bautista, que fue el primer tipo de Elias que vino para preparar la primera avenida de Jesucristo. Y después tenemos el último paralelo en los tiempos del fin, que es que Dios también tendrá ese espíritu y poder de Elias. Les voy a hablar un poco de esa obra que se ha estado llevando a cabo.

Y que culminará con los dos testigos, que tendrán el poder de Elias y del Iseo. Eso todavía no han aparecido estos dos profetas, pero cuando Dios los levante, entonces la iglesia tiene que prepararse para huir al lugar de refugio y protegerse de lo que viene en el futuro. Entonces aquí tenemos tres paralelos. Profeta Elias, Juan el Bautista, que preparó la primera avenida de Cristo y esta obra con el poder y el espíritu de Elias, que prepara la segunda avenida de Jesucristo.

Vamos a ir entonces. Primero, aquí en Malacías dice que este profeta Elias disarra volver el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres. ¿Qué significa eso exactamente? ¿Es solo que los hijos van a reconciliarse con los padres y los padres se van a reconciliar con los hijos? No, es mucho más profundo que eso. Vayamos a Lucas 1, porque no tenemos que adivinar.

La Biblia mismo se interpreta a sí misma. La Biblia tiene las respuestas a tales preguntas. En Lucas 1, versículo 14, hablando aquí de la profecía relacionada a la avenida de Juan el Bautista.

Aquí dice el ángel, que es el ángel Gabriel. Nos dice versículo 13, vamos a empezar ahí, dice, pero el ángel le dijo, sacarías, no temas. Porque tu oración ha sido oída y tu mujer, Elizabeth, te dará a luz a un hijo y llamará su nombre Juan. Después se llamaría Juan el Bautista. Y tendrás gozo y alegría y muchos se regocijarán de su nacimiento, porque será grande delante de Dios, no beberá ni sidra y será lleno del Espíritu Santo aún desde el vientre de su madre.

Entonces sabemos que hay tres personas que nacieron ya con el Espíritu Santo dentro de ellos. El primero es el profeta Jeremías, que ahí a principios del libro Jeremías, Dios dice que yo te escogí y puse ahí mi Espíritu antes de que nacieras. El segundo es Juan el Bautista y el tercero fue Jesucristo, los tres que nacieron ya con el Espíritu Santo por la misión que iban a tener. Entonces continuando dice versículo 16 y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.

Esta es la misión que tenía Elias y lo tuvo Juan el Bautista, que era predicar el arrepentimiento de los pecados, que las personas tenían que volver a obedecer a Dios y sus mandamientos. Noten en versículo 17. Y irá delante de él con el Espíritu y el poder de Elias. Esa es la frase clave. Los judíos hasta hoy piensan que un día va a llegar el profeta Elias desde el cielo o algo así. No es así.

Está hablando con las mismas características que el profeta Elias. Aquí tenemos un paralelo, que significa que no es la misma persona, pero va a cumplir un papel muy parecido. Noten lo que dice. Y que hará él. Hay malaquía. Cuatro leímos eso. Para hacer volver los corazones de los padres a los hijos y de los rebeldes a la prudencia de los justos. Para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto. Entonces la verdad es de Dios tenía que existir en los tiempos del fin.

Y que iba a haber una obra mayor en ese entonces. Para llamar a las personas para que no se dejen arrastrar por el camino equivocado y sufrir las consecuencias. Esto ha sucedido a través de la historia. Lo que pasó con Noé cuando predicó. Decía que era predicador de justicia. Y estuvo advirtiéndoles. Y cuántas personas convirtió Noé.

Nadie. Solamente su familia. Y una vez que entraron en el arca y Dios cerró la puerta con todos los animales adentro. Entonces esperó Dios un tiempo más. Como una semana y empezó a llover. Y no terminó de llover hasta 40 días enteros. Y cuántas personas estaban tocando. ¡Ahora sí estoy arrepentido! ¡Ahora sí voy a obedecer a Dios! Esos son los arrepentidos muy tardes. Llegan al arca demasiado tarde. Todavía está la puerta del arca abierta para todos nosotros.

Entonces aquí dice que va a preparar y dice cambiar el corazón de los rebeldes a la prudencia de los justos. Y que entonces en las mismas familias de la iglesia, que los hijos puedan obedecer el camino de Dios. No porque los padres le están pidiendo, sino por ellos mismos. Que esto sea su iglesia. Que uno esté comprometido con Dios. Porque es la única seguridad que tenemos. Porque sabemos que Satanás sigue engañando más y más al mundo. Ya se ha vuelto horrible lo que se está viendo el nivel de decadencia.

Ya estaba comentando que uno prende la televisión y las cosas que se ven son horripilantes. Ya no hay decencia. Ya nada es como era antes. Se está pervirtiendo la humanidad a un punto como los tiempos de Noé. Y por eso la obra y el espíritu de Líaz estuvo en Juan el Bautista. Y de hecho, él preparó el camino, hizo su parte. Cuántas personas convirtió? No muchas. Pero los que se convirtieron, después se convirtieron en discípulos de Jesucristo. La gran mayoría se convirtieron en muchos de los mismos apóstoles. Eran primero discípulos de Juan el Bautista. En Mateo capítulo 11, versículo 7, Jesucristo mencionó el papel de Juan el Bautista y lo identificó como el que iba a venir con el espíritu y el poder de Líaz. Mateo capítulo 11, versículo 7, Jesucristo dijo Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente. ¿Qué saliste y saber al desierto? Una caña sacudida por el viento, es decir, algo débil, llevado por las cosas o un roble espiritual. Juan el Bautista fue un roble espiritual. ¿Qué saliste a saber? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? ¿Que iba a ser una persona urbana? No, Juan vino porque la sociedad en ese entonces necesitaba arrepentirse. Y el vino advirtiéndoles de lo que venía. Dice, ¿Ea aquí los que llevan vestiduras delicadas en las casas de los reyes están? Pero, ¿Qué saliste y saber? ¿A un profeta? Sí, os digo. Y más que profeta, porque este es de quien está escrito. Ehe aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti. Eso es la profecía en Malacías 3-1, que también tiene que ver con la última parte de Malacías 4, que ya leímos. Y, si te cierto, os digo, entre los que nacen de mujer, no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista. Pero el más pequeño en el reino de los cielos mayor es que él.

Hablando del papel que tuvo, que fue el papel más importante, preparar el camino para la llegada del Mesías. Si vamos un poquito más adelante, Mateo, capítulo 17, versicón 9, aquí vemos que Jesucristo identifica, sin lugar a dudas, a ese profeta que iba a venir en la misma forma que Elias, Mateo 17, versicón 9. Dice, cuando descendieron del monte Jesús, les mandó diciendo, no digáis a nadie la visión, porque esto fue una visión.

Cuando estuvo ahí con Moisés y Elias, no significa que ya habían resucitado Moisés y Elias, pero era una visión de lo que iba a venir en el futuro. Cuando Jesucristo regresa, ahí vamos a ver a Elias, a Moisés, como ellos mismos lo vieron. Dice, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos. Entonces, sus discípulos le preguntaron diciendo, ¿por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elias venga primero? Yo le expliqué que los judíos hasta hoy día piensan que hay un profeta del pasado que va a aparecer. Pero eso no es el caso, sino es un tipo de ese profeta que va a aparecer. En el 11 de versículo, respondiendo a Jesús, les dijo, a la verdad, Elias viene primero, hablando de para y restaurará todas las cosas, preparará el camino para la avenida de Cristo. Más os digo que Elias ya vino y no lo conocieron. Los líderes judíos no reconocieron a Juan el Bautista como el verdadero servidor y mensajero. Por eso, resasaron a Juan el Bautista en su gran mayoría y después resasaron a Jesucristo mismo, aunque tenían ese testimonio de Juan. Dice que no, sino que hicieron con él todo lo que quisieron, lo mataron.

Así también el hijo del hombre padecerá de ellos. Entonces, los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista. Entonces, Jesucristo habló de que ya hay un tipo de Elias que apareció en su primera avenida, que fue Juan el Bautista, pero que va a venir otro con el espíritu y poder de Elias y la obra que se va a llevar a cabo en esos tiempos del fin. Veamos bien rápidamente lo paralelos entre el Ministerio de Elias y más tarde el de Eliceo, porque Eliceo terminó el Ministerio de Elias. Eliceo no completó todo. Es importante hacer cuenta que hubo dos que estuvieron involucrados y siendo milagros y cumpliendo con la voluntad de Dios en el Antiguo Testamento, en ese entonces. Uno fue el Elias y el otro eliceo. Veamos en 1 de Reyes, capítulo 17. Aquí es donde aparece el Elias, el profeta.

Primero de Reyes, capítulo 17, versículo 1. Esto era en el tiempo del rey Akhab, de Israel, uno de los peores reyes, con su esposa Jezabel, que hicieron apostatar y que dejaran el camino de Dios la gran mayoría de los hijos de Israel. No estamos hablando de los hijos de Judas, de esa zona del sur, sino que era el rey de esos 10 tribos de Israel. Versículo 1. Y ese entonces el Elias, Tizvita, que era de los moradores de Galad, era en el territorio de Manacés y era un pequeño pueblo de Tizba, de donde él había venido.

Y habló con el rey Akhab. Se cita muchas agallas de presentarse a un rey y la reina, que estaban persiguiendo a los profetas de Dios en ese entonces.

Así que él aparece ahí y le dice a Akhab, vive el eterno Dios de Israel en cuya presencia estoy, es decir, el viene como mensajero de Dios, que no habrá lluvia ni roció en estos años, sino por mi palabra.

Entonces hizo una profecía, dijo, mira, ya no va a llover y iba a suceder por tres años y medio. En ese entonces se secaron los ríos, los arroyos, empezó una hambruna, y el rey Akhab, con su esposa, estaban persiguiendo, tratando de matar a Elias, por lo que él había hecho. Dios sabiendo de ese peligro, entonces Dios le dijo, va a tener que esconderte. V. 2 vino a él palabra del eterno diciendo, apartate de aquí y vúélvete al oriente y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán.

Peberás del arroyo y yo te he mandado a los cuervos, yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. Y él hizo conforme a la palabra del eterno, pues se fue, y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán, y los cuervos le traían pan y carne por la mañana y pan y carne por la tarde. Y bebía del arroyo. ¿Cómo lo gustaría tener pajaritos que le traigan la comida todos los días? Eso le pasó. Dios controla a los animales. Él controla el clima.

El otro día vimos unos cuervos bien grandes y son fuertes. Imagínense estas criaturas que han visto estos tremendos cuervos y que andan siempre robándose comida por aquí y por allá. Bueno, ahora se volvieron servidores del profeta Elias.

En el siglo VII, dice Pasados, algunos días se secó el arroyo porque no había llovido sobre la tierra. Por fin, hasta el río Jordán bajó a un nivel donde no había arroyos que estaban saliendo. Y después él se fue a esta zona de lo que era el Líbano en ese entonces, en Sarepta. Bueno, no voy a entrar en este detalle, pero aquí podemos ver en 1 de Reyes 18.1. Siguiente capítulo.

Dice Pasados, muchos días vino palabra del eterno a Elias en el tercer año, hablando del tercer año de la sequía, diciendo, ve, muéstrate a cab y yo haré llover sobre la faz de la tierra.

Fue pues Elias a mostrarse a cab y el hambre era grave en Samaria. Por eso Dios puede cerrar esas llaves de agua del cielo y cualquier lugar se seca. No importa lo que haya, tarde o temprano, si no se renueva el agua termina agotándose. Y ya saben, donde no hay agua no hay plantas, no hay vida. Entonces el hambre era cero en ese entonces.

Y entonces habla de Abdias, que era un general, es un relato bastante chistoso lo que tenemos acá. Vemos que la Biblia tiene buen humor y el Abdias era en gran manera temeroso del eterno, porque cuando Esabel destruía los profetas del eterno, Abdias tomó a 50 profetas y los escondió de 50 en 50 en cuevas y los sustentó con pan y agua. Y entonces este general Abdias fue enviado y entonces se encontró con Elias, que iba a hablar con el Rey acá, versículo 7. Yendo a Abdias por el camino se encontró con Elias y cuando lo reconoció se postró sobre su rostro. En vez de atacarlo, éste era un hombre de Dios que igual había estado protegiendo al pueblo de Dios en forma secreta.

Y le dijo, no eres tú mi Señor Elias. Y él respondió, yo soy. Había estado tres años o más buscándolo, nadie podía encontrarlo. Dice, yo soy, ve y di a tu amo, aquí está Elias. Pero él dijo, ¿en qué he pecado para que entregues a tu siervo en mano de acá para que me mate? Vive el Eterno tu Dios, que no ha habido nación, ni reino a donde mi Señor no haya enviado a buscarte. Y todos han respondido, no está aquí. Ya reinos y naciones él ha hecho jurar que no te han hallado. Y ahora tú dices, ve, di a tu amo, aquí está Elias. Acontecerá que luego que yo me haya ido el Espíritu Eterno te llevará a donde no, yo no sepa. Y al venir yo y dar las nuevas acá al no hallarte, Él me matará. Y tu siervo teme al Eterno desde su juventud. Entonces aquí estaba aterrado este siervo, dice. Porque Elias, sabemos que tú estás con Dios y Dios te hace desaparecer cuando es necesario. Y bueno, Elias entonces le dijo, no te preocupes, yo voy a ir. En versículo 16, entonces Abdias fue a encontrarse con Acab y le dio el aviso y Acab vino a encontrarse con Elias. Y cuando Acab vio a Elias, le dijo, ¿creen que dijo hoy tú eres un hombre de Dios? Y mire lo que ha pasado, estamos arrepentidos. No, como siempre estos hombres con el corazón endurecido, como vemos hoy día, corazones de gobernantes en el mundo, como destruyen, acaban de caer un avión, porque el general no le había complacido y lo tumbaron ese avión, mataron 10 personas. Eso pasó hace 3 días atrás, ahí en Rusia.

Y aquí vemos otro tipo de cabeza dura como Acab y cuando le respondió, le dijo, ¿eres tú el que turbas a Israel? Las personas pueden endurecerse tanto que nunca reconocen sus propios pecados, tan listos para atacar a todos los otros. Es como dicen de señalar a otra persona, pero cuando uno señala, crees dedos que están apuntando hacia uno y no reconoce uno su propia falta. Y Elias le respondió, Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre. Dice, dejando los mandamientos del eterno y siguiendo a los vaales, los falsos dioses.

Envía pues ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo y los 450 profetas de Baal y los 400 profetas de Acera que comen de la mesa de Jezabel. Esto entonces es un reto. Dios la había dicho Elias, haz esto cuando vayas a ver a Acab. Y Elias lo cumplió. Aquí también hay otra parte que es bastante chistosa. Voy a resumirla para no... Ustedes pueden leerlo más tarde, pero se reúnen los 450 profetas de Baal. Tienen un altar y están ahí pidiendole que caiga fuego del cielo. Que muestren a todos estos israelitas que estaban ahí en la planicie.

Que va a leer el verdadero Dios. Estuvieron toda la mañana y se cortaban, haciéndose como para que Dios de ellos los tomara en cuenta. Pero en vez, no se escuchó nada.

Y dice, versico 27. Y aconteció al mediodía que Elias se burlaba de ellos diciendo, grita en alta voz, porque Dios es hablando de Baal. Quizá está meditando o tiene algún trabajo o va de camino. Tal vez duerme, está tomándose una siesta. Y hay que despertarle. Y ellos clamaban a grandes voces y se sahaban con cuchillos y con lancetas, conforme a su costumbre. A propósito de eso es porque debemos cuidar nuestros cuerpos y no cortar nuestros cuerpos. No hacer nada con ellos. La Biblia dice que no debemos estar haciendo unos tatuajes y otras cosas, porque el cuerpo es de Dios. Es para honrar a Dios. Es algo que debemos mantener, esa pureza como el templo de Dios. Y cuando el ciclo 30 dijo Elias a todo el pueblo, acérquense a mí y todo el pueblo se le acercó y él arregló el altar del eterno que estaba arruinado. Y aquí entonces él preparó. No le tomó mucho tiempo. Y ahora era el turno de Elias para ver si Dios ya ve el verdadero Dios o no de Israel. Entonces le echaron agua sobre el altar para que nada de fuego pudiese prenderlo. Versico 36, cuando llegó la hora de ofrecer el holocausto, se acercó el profeta Elias y dijo, y aquí vemos una oración que aproximadamente le tomó como 15 segundos. 15 segundos para decirlo. Los otros estaban horas con su rosario y plegarias. Nada pasó. En 15 segundos un verdadero hombre de Dios y Dios responde. Dice, eterno Dios, te habrán de Isaac y de Israel. Sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel y que yo soy tu siervo y que por mandado tuyo he hecho todas estas cosas. ¿No se estaba mandando el solo? Eran las instrucciones de Dios. Respóndeme, eterno, respóndeme, para que conozca a este pueblo que tú, Jehová, eres el Dios y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. Vuelve el corazón de los padres, a los hijos, a los hijos, a los padres, a Dios. Esa es la función de los padres. Educar a los hijos para que también sigan el camino de Dios que trae múltiples bendiciones. Dios abre las puertas a los que siguen su camino. ¿Para qué privarse de bendiciones? Tatando de hacer las cosas de su manera.

Yo sé que aquí muchos lo han hecho jóvenes también, que cuando uno es joven es mucho más fácil entrar. Yo entré a los 17 años. No tuve tiempo para meterme en el mundo y seguir todo ese camino y arrepentirme de tantas cosas. ¿Qué bendición cuando uno empieza a joven y encuentra una joven que también está siguiendo el camino de Dios? Y los dos comparten esas bendiciones y después tienen hijos que comparten esas bendiciones y nietos y todo esto. Obviamente van a haber pruebas. Nada está garantizado en esta vida, pero sabemos que Dios está allanando el camino. Él está queriendo bendecir a cada uno de ustedes si lo dejan. Pero si uno no lo hace a la manera de Dios, no esperen recibir las bendiciones de Dios. Es tan sencillo como eso. Entonces, Él comenzó a pedirle a Dios que interviniera que tú vuelves a ti, al corazón de ellos. Entonces cayó fuego del eteno y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo. Y aún lamió el agua que estaba en la zanja. Y lo evaporó todo. Viendolo todo el pueblo se postraron y dijeron, eteno es el Dios. Eteno es el Dios. Entonces, el Iaz les dijo prender a los profetas de Val para que no escape ninguno y ellos los prendieron y los llevó el Iaz al arroyo de Cison y allí los degolló. Y ahí se acabó la falsa religión que estaba agobiando al pueblo y ahí se restauró el camino de Dios. Y eso es lo que hizo el profeta Elias. Y también eso fue lo que hizo Juan el Bautista, volvió a las personas al camino verdadero de Dios.

Y así llegamos ahora a primero de Reyes 19, porque Elizeo tuvo una gran victoria, pero cuando se enfrentó a las iras de la reina Jezabel, vaciló. Se asustó. Dice, versículo 1, Acab dijo a Jezabel la nueva de todo lo que Elias había hecho y de cómo había matado a Espada a todos los profetas. Entonces envió a Jezabel, a Elias, un mensajero diciendo, así me hagan los dioses y aún me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. Ella hizo una amenaza. Bueno, ya Elias sabía que tenía a Dios, había hecho tanta cosa, pero como dice, no hay casi nada tan terrible como el desquite de una mujer. Es tremenda lo que se puede producir, ese tipo de desquite y odio. Y entonces, en el B3, viendo el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida. Y de ahí llegó al monte, aquí dice, de Jorab. En el B8, se levantó y comió y bebió y decidió que con la comida caminó 40 días y 40 noches hasta Oreb, el monte de Dios. Empezó a sentirse mal. Ay, de mí, y Dios lo consoló y le dije, mire, yo estoy contigo. Elias le dijo, es que ya, ya no puedo más. Ya he hecho todo lo que podía hacer. Y así, entonces, Dios le concedió y entonces, en B15, le dijo el Eterno, vé, válvete por tu camino, por el desierto de Damasco y llegarás y unjirás a Asael el por rey de Siria. Así que Dios iba a intervenir para eliminar a los peores de los reyes que había a Jehú, hijo de Nimzi, unjirás por rey sobre Israel. Entonces, iban a eliminar a Kab y Jezabel y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel Meola, unjirás para que sea profeta en su lugar, o en tu lugar. Entonces, Eliseo continuó con la obra para restaurar el corazón de los hijos a los padres, a los hijos, al camino de Dios. Porque no es solo los padres que a Dios les interesa, también les interesa a los hijos.

Entonces, ya hablamos de cómo Juan el Bautista llevó a cabo una obra parecida de volver los corazones de los hijos a los padres y de los padres a los hijos. Aunque Juan el Bautista no hizo ningún milagro, pero cumplió su papel. Hay diferentes funciones que los profetas tienen. Y ahora vamos a ir no al profeta Elias, no al profeta Juan Bautista, sino vamos a ir a la profecía de los dos testigos, porque ellos van a recibir el poder y el espíritu de Elias. Veamos en Apocalipsis capítulo 11. Apocalipsis capítulo 11.

Van a notar los paralelos, las similitudes que hay entre el profeta Elias, lo que él hizo, Juan el Bautista y estos dos testigos. Primero, en Apocalipsis 11, versículo 1 y 2, tiene que ver con la iglesia en ese entonces, antes de que Dios actúe y levante estos dos profetas. Dice lo siguiente, versículo 1. Entonces, me fue dada una caña, semejante a una vara de medir. Esto es una forma de medir, de evaluar algo que se va a llevar a cabo. Y me dijo, levántate y mide el templo de Dios y el altar y a los que adoran en Él.

Entonces, aquí los que están adorando a Dios son medidos, son evaluados por Dios y van a ser protegidos por Dios. Él sabe quiénes son. Dice, pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte y no lo midas.

No van a ser evaluados y salvados. Dice, porque ha sido entregado a los gentiles y ellos oyerán la ciudad santa cuarenta y dos meses, que son los tres años y medio que hay del tiempo del fin, antes de que Jesucristo venga. Entonces, es curioso que en los tiempos de Lía subieron tres años y medio de probar al pueblo y se lleva a cabo la obra de Elías después de eso, Juan el Bautista también estuvo en los tiempos de preparando el camino de Jesucristo y ahora tenemos tres años y medio que se van a llevar a cabo estas profecías. Y él dice, versículo tres, los testigos que profeticen por 1.260 días, que es la misma cantidad que esos cuarenta y dos meses. Estamos hablando de ahora en días vestidos de silicio, igual que el tiempo de Lías, van a estar de luto por lo que ven en este mundo. Todas las atrocidades, susciedades que necesitamos personas que vienen de luto. Vestidos de silicio, estos testigos son los dos olivos y los dos calenteleros que están en pie delante del Dios de la tierra. Aquí cuando se habla de olivos sabían que el aceite de olivo es simbólico del Espíritu Santo. Van a estar llenos del Espíritu Santo de Dios y entonces vemos poderes milagrosos que se les entregan para llevar a cabo su gobra. Y si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos. ¿Cómo pasó en los tiempos de Elías? En segundo de Reyes 1, cuando vinieron esos 50 soldados contra Elías, Elías oró y cayó. Un tremendo relámpago que fumigó a los 50. Volvieron otros 50 más. También lo amenazaron a él. Cayó otra vez fuego del cielo, como un relámpago donde se fulmina todo lo que hay abajo. Y después, el tercer grupo de 50 vinieron, pero arrodillados y disculpe el señor Elías. Elías lo respetamos y a ellos le salvó la vida. Pero aquí van a tener esos mismos poderes que sale fuego de la boca de ellos y devora a sus enemigos. Y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. Si alguien le dispara, se va la distancia, da vuelta y mata al que disparó. Otro milagro que se va a cumplir. Estos tienen poder para cerrar el cielo a fin de que no llueva en los días de su profecía. Así que van a haber una tremenda sequía mundial. Porque Dios está castigando al mundo por todas las atrocidades que han pasado. Y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre. Volverlas no potable. No se va a poder tomar esas aguas. Y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. Entonces aquí vemos como el espíritu de Elias y el Iseo van a tener tremendos poderes.

La Iglesia en ese entonces ya habrá ido a su lugar de protección. Pero hay muchos que se van a arrepentir por la obra de estos dos testigos. Y que también se van a limpiar en ese entonces. Y eso consiste más que nada en la era del laudicea. De esa tibieza espiritual que van a tener que pagar muy caro. Por esa tibieza y van a tener que pasar por la gran tribulación. Pero hay muchos que igual se arrepienten y serán parte de la iglesia por la obra y el ministerio de esos dos testigos. Al final de esos tres años y medio, versigo 7, cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado, hablando de Jerusalén. Porque ese entonces estará bajo el mando de el falso profeta y la bestia. Estos dos hombres malignos que van a surgir también. Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio. Y no permitirán que sean sepultados. Y todos los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán y se enviarán regalos unos a otros. Porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra con qué? Con las verdades de Dios. Nadie quería soportarlos. Nadie quería cambiar su religión.

Mucho menos musulmanes. Todo tipo de fanáticos que hay. Uno le entrega este es el camino de Dios. Volver a la ley de Moisés. Como es amplificada por Jesucristo en el Nuevo Testamento. Pero Cristo no empezó nuevas leyes. Él la magnificó. Noten en Isaías 42.

En Isaías 42 vemos la función de Cristo. Cuando Él vino, no era como dijo Él. Que no vino a abolir la ley. Ni los profetas. Isaías 42.

Esta es una profecía de la Avenida de Cristo.

Aquí dice versículo 1.

Aquí mi siervo. Yo le sostendré mi escogido en quien mi alma tiene contentamiento. He puesto sobre él mi espíritu. Él traerá justicia a las naciones. Hablando de la forma que Él va a continuar con mansedumbre. Y dice versículo 20.

Que ve muchas cosas y no advierte que abre los oídos y no oye. El Eterno se complació por amor de su justicia en magnificar la ley. Y engrandecerla. Eso es lo que Cristo hizo. Le añadió la dimensión espiritual que faltaba. No era solo la letra del antiguo testamento, sino el espíritu del nuevo testamento que se combina.

Y así es entonces como tenemos estos paralelos entre el profeta Elias, el Juan el Bautista y estos dos testigos. Y ese trabajo de Elias en el espíritu y poder, creemos que estamos llevando a cabo. Ese trabajo en ese mismo espíritu y poder del señor Elias. El señor Armstrong comenzó esta etapa en 1933, cuando salió por radio por primera vez con estas verdades.

Y se amplió alrededor del mundo. Nosotros somos todos hijos y estudiantes que hemos sido educados. Yo tengo el privilegio de haber conocido el señor Armstrong por 16 años. Estuve cuatro años ahí en la institución ambasador con el señor Armstrong enseñándonos, además de muchos otros hombres.

Y nosotros seguimos. Él murió, terminó esa etapa, pero continuamos con esta obra en el espíritu y poder de Elias. Estas verdades están yendo a todo el mundo para dejar atrás las mentiras de origen pagano como el día domingo, que no es santo. Ante Dios y no se debe guardar la Navidad, la idea de la Trinidad sobre el cielo y el infierno, que uno no muere y va a uno de esos.

La inmortalidad del alma, que es falsa también, que hoy es el único día de salvación, que no va a haber otra oportunidad para la humanidad. Después de los mil años, cuando resuciten en esa segunda resurrección, van a tener la oportunidad. Tenemos el programa de televisión, la revista, que explican todo esto. Y cada sábado se le enseña más y más sobre ese espíritu, el poder y el espíritu y poder de Elias. ¿Cuál importante es retenerlo hasta el final?

Somos parte de ese trabajo. Cada uno que está acá, parte de ese trabajo de Elias. Preparando el camino, guardando la palabra de Dios en pureza y en verdad. Entonces, ¿qué pasos podemos seguir? Concretamente, ¿qué podemos hacer? Voy a darles cinco pasos aquí para seguir. Número uno, recuerden quiénes somos. Estamos respaldando el trabajo del espíritu y poder de Elias. Nosotros no nos pusimos en estos puestos.

Dios llamó. Nosotros fuimos llamados para ponernos en estos puestos. Y por eso, cada uno hace su parte. Restaurando las verdades de Dios en esta presente era mala. El espíritu de Jezabel sigue vivo. Y está muy fuerte hoy día. Número dos, recuerden lo que está por venir. Es un tiempo de problemas como nunca antes o habrá después. Si hay una película llamado Openheimer que tiene que ver con el que fabricó la primera bomba atómica que cayó sobre Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial y como ese hombre temía lo que se había soltado en ese entonces.

¿Y cómo quería que controlara esa proliferación armamentista que no pudo el detenerlo? Número tres, Dios está midiendo su iglesia. Cada uno de nosotros hay una vara que Dios nos está midiendo. Seamos esa parte que está dentro del templo. No afuera. Que no tengamos un pie en la iglesia y un pie afuera. Ponemos los dos pies adentro de la iglesia. Esfuercense por la unidad de la fe. Mantener la unidad de la fe. Porque Dios no le gusta a personas rebeldes. Queremos todos ser mansas. Sujetas a Él. Colaboradoras. Ahora que vienen las fiestas.

Espero que puedan colaborar. Y tanto que hacer. Aquí hay hermosos equipos que se están formando en México. Y que se le están entregando más responsabilidades. Para servir a Dios. Número cuatro. Podemos bien estar vivos. Cuando esos dos testigos aparezcan. Y van a ser parte de las iglesias de Dios. Sabemos que van a tener ese poder. Vamos a estar guardando el sábado.

La Fiesta Santa. Todas estas enseñanzas. Vamos a ser partes. Tenemos que prepararnos para cuando lleguen apoyarlos. ¿Sabes lo primero que voy a hacer? Por favor. Le toca a usted. Yo me voy a sentir acá.

Todos queremos aprender. Todos tenemos que estar dispuestos a dar y ceder. Como Juan el Bautista dijo, yo tengo que disminuir. Cristo tiene que crecer. Cada uno tiene su parte. Entonces, estemos listos para respaldar a esos dos testigos. Que muy probablemente los van a llegar a conocer muy bien. ¿Qué privilegio será eso? Y en quinto punto, oren para permanecer cerca de Dios y su palabra. Estudienla. Empápense de ella. Ahora vienen estas maravillosas fiestas santas. Trompetas, expiación, la Fiesta de Tabernáculos, el último gran día.

Que estemos espiritualmente listos para recibir. Porque Dios es un educador. Nos está educando a todos. Y que nunca dejemos de aprender y de crecer en el espíritu y el poder de Elias.

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Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.