Para estudiar la Biblia

Comprender la Biblia puede parecer un desafío dificil de comenzar. Los siguientes siete principios bíblicos, pueden ayudarnos a dar el primer paso a escuchar la Palabra de Dios. Mensaje entregado el 30 de octubre de 2021.

Transcripción

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Les quiero hacer una pregunta. ¿A quién nos reunimos el día de hoy? La respuesta puede resumirse en una sola palabra. Venimos a estudiar. Y entonces, ¿qué vamos a estudiar? También la respuesta aquí es bastante simple. Vamos a estudiar la palabra de Dios, la Biblia. Pero la Biblia es un libro bastante complejo. De comprender tiene profecías, tiene guerras, tiene leyes, principios, tiene poesía. ¿Cómo podemos entender mejor este antiquísimo libro sagrado que Dios ha conservado para todos nosotros en estos tiempos tan turbulentos? Rápidamente me gustaría comentarles cuál es la idea de este mensaje. Y me gustaría tomar una de las sugerencias que está descrita en el libro, en el folleto, ¿Cómo entender la Biblia? Y vamos a ver los siete puntos que ahí se mencionan para que cada vez que nosotros podamos leer la Biblia tengamos un panorama general y siete puntos para poder comprenderla mejor. Por eso el título del mensaje de hoy es para estudiar la Biblia. Para estudiar la Biblia. Y vamos a Mateo 7 para iniciar...

Mateo capítulo 7, versículos 28 y 29. Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Los evangelos de Mateo Marcos, Lucas y Juan son una parte esencial de las sagradas escrituras. Los evangelios registran la vida del Hijo de Dios, también Hijo de Hombre, como se le llama. Registras su nacimiento, su misión, su legado y principalmente las lecciones para vivir una vida de santidad. Dentro de los evangelios, una de las enseñanzas más profundas e importantes la encontramos en el libro de Mateo, por lo menos una de las versiones de los evangelios en Mateo, donde está esto del monte.

Comienzan en Mateo 5 y también están en Lucas 6. En Mateo, donde hay tres capítulos que describen todo este sermón 5, 6 y 7, podemos extraer un versículo, podemos decir clave, cuando dice, no penséis que he venido a abrogar la ley o los profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir, como dice Mateo 5 y 17. ¿Y por qué es clave? Porque el sermón del monte, que inicia con las bienaventuranzas, que nos enseña a orar, colaboración modelo, a no juzgar la regla de oro también, hay muchas cosas aquí interesantes. Y lo que se enfoca, o el tema general, o más importante de todo, es amplificar la ley de Dios con un lente nuevo.

De cumplirla, es decir, darle la dimensión espiritual de la ley. Oísteis que fue dicho tal cosa, y Jesús entonces muestra la parte profunda de la ley, no que se dejara de hacer, sino que ahora se cumpliera en su profundidad.

De todas estas grandes lecciones y verdades del maestro que encontramos en estos capítulos, en este sermón del monte, llama la atención la reacción al final, lo que acabamos de leer. La gente le llamaba la atención, se admiraban porque enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Entonces entendamos un poco esto. Aquellos escribas, es decir, los expertos de la ley, estos eruditos, doctos, que tenían todo el conocimiento y todos los libros, ellos demostraban su intelecto y sabiduría en su hablar la mayor parte del tiempo, citando a otros eruditos en el pasado, que escribieron o dijeron tal cosa.

Y de hecho es una práctica que se continúa realizando en las comunidades judías. Esta mecánica, tristemente, ha estado dañando las sanas doctrinas que hemos encontrado en la Biblia y que hemos enseñado durante muchos años en la Iglesia. Nosotros debemos tener mucho cuidado de no inmiscuirnos en esta sabiduría, una sabiduría que es de hombres, y mantener siempre el ancla firme por sobre todo el texto original, la Biblia. Lo que haya dicho un rabino, por muy erudito que haya sido, no significa que haya nuevas verdades, ni tampoco deben cambiar lo que se ha enseñado a la luz de las Escrituras por tantos años en la Iglesia.

¿De qué hablamos? Hablamos de los nombres sagrados de Dios, algo que se vuelve a hablar y se vuelve a hablar otra vez. Hablamos de la Divinidad y Eternidad de Jesucristo, que fue un ángel, que fue un ser creado. Y de cualquier otra costumbre judía, o que haya dicho un rabino sabio, que puede estar diciéndonos algo diferente y tal vez algo más innovador o atractivo, o incluso peor algo superior a las sagradas Escrituras, a lo que hemos entendido y comprendido gracias a la misericordia de Dios.

Jesucristo nunca citó a algún sabio judío que dijo o escribió algo en el pasado. Solamente él citaba la palabra de Dios, no un libro extrabíblico. Por eso dice que se admiraban de él quienes lo escucharon en el monte, porque enseñaba como quien tiene autoridad. Y no como los escribas, lo dice la Escritura. Y los escribas citaban a otros autores, no de la Biblia, pero otras ideas. Y esos autores habían citado a otros antes y así era una cosa, una cadena interminable.

Nuestra autoridad es la Biblia, el libro que estamos leyendo en este momento. Y aquí, estos principios para comprenderla mejor. Son siete principios, son siete puntos. El primero, el verdadero evangelio. Punto número uno, el verdadero evangelio. ¿Cuándo fue la última vez que escuchó una noticia positiva en el noticiero de la radio, de la televisión? O tal vez que haya leído en un periódico impreso o en el internet? Y le voy a dar cinco segundos.

Si en estos cinco segundos no se acordó de uno al menos, yo no me acordé de ninguna, quiere decir que no son muchas las cosas positivas que son informadas en los medios de comunicación día a día. En la época de Jesucristo había un aced, un deseo de escuchar algo positivo también. Un mundo en el Medio Oriente, toda la zona de Palestina, Judea y todo lo que se expandió el Imperio Romano. Toda esta zona no había nada más que guerras, matanzas, había mucha corrupción, había mucha inmoralidad. Y eran parte de la comillas normalidad que el mundo vivía. Por lo tanto, el mundo estaba cansado de esto. Querían escuchar un mensaje de esperanza, que no fuera violento, sino respetuoso para con todos. Un mensaje limpio, simple, un mensaje de esperanza. Vamos a Marcos 1, Evangelio de Marcos 1. Hablando de lo que es este Evangelio, el verdadero Evangelio.

Marcos 1, versículos 14 al 15. Dice después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio del Reino de Dios. Diciendo, el tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios se ha acercado. A repentíos y creed en el Evangelio. Ciertamente, Juan el Bautista, aquella voz que claman el desierto, predicó esto también. Preparó el camino para la avenida de Jesús, la personificación de este Reino de Dios. El Rey mismo venía. Preparó este camino del Rey. Y él, entonces, este hijo de David, el Mesías, fue quien comenzó a formalizar esta buena noticia. La buena noticia. El Reino de Dios se ha acercado. El Reino de Dios se ha acercado. Evangelio, del griego Evangelion, significa un informe favorable de un evento significativo. Eso significa Evangelio. Los Evangelios no son solo al registro de la vida-muerda y resolución de un ser divino hecho carne, sino que el cumplimiento de grandes profecías y el anuncio de otras que ocurrirán muy pronto. Nosotros, al igual que el mundo antiguo hace dos mil años atrás, estamos sedientos de escuchar una noticia positiva. ¿O no? Un cambio, una esperanza, una esperanza que sea convincente y que nos conforte el alma, que sea creíble. Esa noticia es que viene un gobierno perfecto. Y cuando llegue ese gobierno, nunca será destruido, como nos habla el perfecto Daniel. Vamos a Daniel 7. Daniel capítulo 7. Porque no es solamente que venga el reino, aquí hay algo que lo hace doblemente feliz y esperanzador. Daniel capítulo 7 versículos 26 y 27.

Daniel capítulo 7 versículos 26 y 27. Pero se sentará el juez y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin. Aquí podríamos resumir todo lo malo que ha hecho el ser humano, todos los políticos que han creído hacerlo bien, todas las matanzas que han habido, los desastres, los accidentes, la administración, el robo, la corrupción, todo esto que el ser humano ha hecho mal, versículo 26, va a venir el juez y le van a quitar el dominio de todos, a todos ellos, para que sea destruido y arruinado hasta el fin. Y 27 viene entonces lo que viene a ser dispuesto, y que el reino, el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo se ha dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán. Como decíamos, que triste es ver que muchas veces, cuando hay campañas políticas para que alguien suba y sirva al pueblo y muestre tantas esperanzas que prometen muchas cosas, y cuando el carisma, la imagen y algunas veces la corrupción misma los levanta y ellos llegan arriba, ¿qué sucede? Se dejan todo para ellos, se sirven a sí mismos. Y ya todo lo que dijo, que escuché una vez, que la memoria colectiva de un diálogo o de una conferencia de alguna de estas personas tiene más o menos una oración de ocho meses. Ya si pasaron ocho meses, ya lo que hayan dicho, ya se nos olvidó. Nadie, yo no veo a nadie anotando ahí qué es lo que dice la persona, pero generalmente sucede que uno lo olvida. Las características del reino de Dios son muy diferentes. Este reino de Dios será compartido con quienes deseen participar de él. El pueblo santo del Altísimo se menciona aquí en Daniel. La buena noticia es que viene este reino y que podemos ser parte de él. Eso es una gran noticia. Entonces, punto número uno, cerrando este punto número uno, para estudiar la Biblia, debemos considerar esta gran noticia del verdadero Evangelio del reino de Dios, que viene pronto, y del cual podemos ser parte. Punto número dos, la salvación es creación. La salvación es creación. Hablando sobre esto de ser parte del reino, que habla la Biblia, ¿qué significa realmente ser parte de un gobierno perfecto y eterno? Vamos a Ephesios capítulo uno y versículo trece. Ephesios capítulo uno y versículo trece.

Ephesios uno, versículo trece. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.

Ser parte del reino es también llegar a aquella salvación. Esa salvación bíblica no es la idea humana que alguien dijo cien años atrás, sino que lo que está escrito en la Escritura, lo que Dios nos ha dicho. En ella nos hablan que podemos llegar a hacer esta nueva creación. En Ephesios, que acabamos de leer, nos habla de este sello, no como un sello de calidad, para quienes han oído y creído, y por consecuencia y por implicación, practicado. Los principios por los cuales se rige este reino venidero. Es decir, viene un reino que tiene reglas, que tiene principios que se rige de una manera muy específica. Entonces, ¿cómo podemos llegar ahí? ¿Cómo podemos llegar a ser parte de ese reino? ¿Cómo podemos ser salvos, en otras palabras? ¿Cómo podemos ser esa nueva creación dentro de ese reino? Es por medio del Espíritu Santo. Ese es el sello. Vamos a I Corintios 15, el capítulo de las resurrecciones.

I Corintios 15, versículo 50.

Casi los últimos versículos de este capítulo. Pero aquí hay una clave para entender algo que se desprende de este proceso para llegar al reino. Primero acorriente es capítulo 15 y versículo 50. Pero esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. Nosotros necesitamos el Espíritu Santo para ser engendrados, para encaminarnos hacia el reino de Dios, hacia nuestra salvación. Esto no quiere decir que ya seamos salvos, o la persona se bautiza. No quiere decir que ya cumplió, que ya es salva. Porque si fuera así, ya recibiríamos el reino de Dios en este presente.

¿Y quién lo ha recibido? ¿Quién se ha transformado? Ahí vemos en Hebreos 11 que ninguno ha recibido ese galardón. Están todos descansando a aquellos muertos en Cristo esperando. Nadie ha recibido esta transformación. Nadie ha heredado el reino todavía. No obstante, siendo carne y sangre, sí, mientras somos carne y sangre, estamos siendo guiados por este poder del Espíritu Santo para llegar a ser salvos, para llegar a ser una creación espiritual perfecta. Aquí es cuando nos vamos a vestir de incorrupción e inmortalidad en la glorificación de los santos, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, a la avenida, a la segunda avenida de Jesucristo.

Entonces, estamos en ese proceso. Pero solamente ahí vamos a ser transformados. Vamos a hacer esa nueva creación espiritual. Y ya no nada que ver con carne y sangre como somos hoy. Entonces, cerrando el punto número 2, para estudiar la Biblia, debemos considerar que la salvación es un proceso que inicia con el bautismo y que tiene como objetivo final ser transformados a esta nueva criatura espiritual y perfecta.

Por eso la salvación es también una creación. Vamos al punto número 3. Los símbolos. Los símbolos. Uno de los errores más comunes que hay, que cometemos cuando leemos algo en la Biblia, es que cuando no se entienden estos símbolos, empezamos a darle algún tipo de explicación, quizás de manera intuitiva o especulativa también, sobre lo que uno piensa al respecto.

Lo cierto es que muchos de estos símbolos están asociados a profecías. Resulta todavía más atractivo tratar de dilucidar lo que realmente está diciendo tal versículo. Podemos echar a fluir nuestra imaginación y podemos llegar incluso a conjeturas o incluso hasta dogmas basados en una especulación.

Y eso es lo que es un error también. Y la pregunta es, cuando leemos estos símbolos, estamos considerando el texto, es decir, la Biblia por completo o y o su contexto. Podríamos decir dos contextos, el contexto inmediato y el contexto en el cual está toda la Biblia, que se debe interpretar asimísima. ¿Está haciendo eso? ¿Estamos haciendo eso para poder interpretar correctamente lo que Dios ha comunicado en estos símbolos que encontramos? Hay veces que Dios revela los símbolos y lo menciona tal cosa es tal cosa.

Hay veces que resulta algo ambiguo y Dios lo ha dispuesto así, que quede ambiguo. Y hay veces en que realmente no se explica. No podemos explicar algo que no entendemos cuando sencillamente la Biblia no lo dice. Por ejemplo, siempre se habla de esta mujer que se sienta en muchas aguas en Apocalipsis. ¿Qué significa eso? La misma escritura lo define, lo explica. ¿Qué quiere decir tiempo tiempos y la mitad de un tiempo de Daniel o de Apocalipsis? ¿Qué es eso? Bueno, también está su explicación. ¿Qué es esto del cogoyo desde donde fue trasplantado el principal renuedo sobre el monte alto que nos habla el profeta Ezequiel?

¿Qué significa esa concedras plantas, con la hija del rey? Se dequías con toda la continuación que Dios hizo hacia el norte desde Israel para continuar con la casa de Judá a Israel. ¿Qué me dicen de la frase Mene Mene tequiel parsín? ¿Qué significa esto? Que recibió el rey de Babylonia en aquella noche de jolgorio y de fiesta. Esos dedos que escribieron esa mano, de Dios que escribió este mensaje. ¿Qué me dicen de las parábolas de los evangelios? ¿Cuánta imagen, cuánto símbolo hay y que Dios nos relata de una manera muy gráfica? Y en muchas veces Cristo aparta los apóstoles y les explica las parábolas.

Estos son algunos de los ejemplos que pueden ser explicados con la misma Biblia. Una imagen, un símbolo, una metáfora, un símil o el interesante arquetipo. Este concepto tan interesante en quien es un poco más dual, que lo vamos a ver en el próximo punto. Estas son las muchas maneras que Dios dispone de la información, no solo por medio de un texto plano, escrito en un idioma antiguo, sino por estos símbolos que enriquecen el significado en varias dimensiones, literales o figurativas.

¿Entendemos todo? No. Pero sí lo suficiente para estar agradecidos cada día. Y eso me lo dijo un amigo. ¿Saben cómo se llama mi amigo? Vamos a Juan 1515. No tenemos que estar desesperados tratando de entender todo lo que está escrito, todos los símbolos. Hay veces en que no hay información. Y tal vez llegue el punto en que Dios, de esa inspiración a través del espíritu, está en el espíritu santo.

Entonces, el tema aquí es estar tranquilos con lo que entendemos y estar agradecidos. Y el mi amigo que me dijo esto fue, aquí lo vemos en Juan 1515, ya no os llamaré siervos porque el siervo no sabe lo que hace su Señor, pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he dado a conocer.

Ese es nuestro amigo que nos ha explicado todo lo más importante que está aquí en la Biblia. Entonces, cerrando el punto número 3. Para estudiar la Biblia debemos considerar que hay muchos símbolos e imágenes que pueden ser explicados con el mismo texto y su contexto. Debemos evitar darle una interpretación humana a los símbolos que aparecen en las sagradas escrituras. Entonces, ese es otro punto para también entender mejor la Biblia cuando la estemos estudiando.

Punto número 4. La dualidad. Parte de la mente grandiosa y perfecta de Dios se puede vislumbrar por medio de este principio de la dualidad. La dualidad es una manera formidable de enseñarnos sus verdades, conectando ideas o acciones del pasado con el presente y algunas veces hasta con el futuro. Por ejemplo, si tomamos la próxima temporada de fiestas, ¿Cuál es la próxima temporada de fiestas? Pazco y panecilevadura. Si tomamos esto de que ya viene pronto en el 2022, podemos hablar de Israel y podemos hablar también de la Iglesia, como esta dualidad comparativa entre una cosa y otra, conectadas y con esa intención de enseñarnos y tomar las lecciones que Israel tuvo, que se pueden aplicar a la Iglesia de hoy en día.

Podemos hablar de Egipto como símbolo del mundo, como símbolo del pecado, que todos los años se habla de este símbolo, de esta dualidad. Podemos hablar incluso de Farahón como Satanás. Podemos hablar del Cordero Pascual, que se sacrificaba como el Cordero Inmolado de Jesús. Y hay, entre otras, muchas más ejemplos en la Biblia que nos habla de este principio de dualidad.

Además, este principio tan didáctico tiene un fuerte vínculo con el ámbito profético. La dualidad profética es algo que ha ocurrido en menor escala y que va a volver a ocurrir con lo mismo acontecimiento, un acontecimiento parecido, pero a una escala mayor. Fíjense aquí en Mateo 24. Mateo 24.

En otro monte, Jesús, en el monte de los Olivos, donde Él va a poner sus pies. Desde aquí mismo Él nos enseña cuáles son los eventos proféticos, antes de su venida. Mateo 24.15 es uno de ellos. Dice, por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, el que le entienda. Leamos solamente eso. ¿Qué es esto de la abominación desoladora? Este es un evento que ya había ocurrido en los tiempos de Jesús. Esto fue con antígoco epífanes en la invasión a Jerusalén, casi 200 años atrás, en el pasado. 2200 años atrás podríamos hablar.

Jesús no estaba hablando de este evento, en particular, pero sí lo estaba tomando, como ese principio dual y profético de que va a volver a ocurrir. Menciona este evento, pero lo dispone hacia el futuro, justo antes de que Él regrese en su segunda venida. ¿Qué va a suceder? Igual que antígoco epífanes, va a haber otro hombre, tan tirano y despotá que va a sacrificar cerdos, va a detener el continuo sacrificio de los judíos que tienen que reiniciarse y va a ponerse en vez de Dios y va a hablar palabras en contra del Altísimo, y va a perseguir a los santos por esos tres años y medio.

¿Eso es algo futuro? Que ya ocurrió en cierta medida, pero va a ocurrir a gran escala. Ahora vamos así con un gran control sobre el mundo entero. Esto no ha ocurrido, pero esta profecía se basa en algo ya ocurrido. Y así hay otros ejemplos que podemos hablar, pero sigamos avanzando, cerrando este cuarto punto de la dualidad. Para estudiar la Biblia debemos considerar que Dios nos enseña con paralelos didácticos con este tema de la dualidad, para comprender sus verdades y así mirar el pasado y el futuro con mejor entendimiento, sobre todo con esto de la dualidad profética.

Vamos al punto número 5. La nación de Israel. La nación de Israel. Comunmente se considera a los judíos como un pueblo muy antiguo, que vivió en Palestina, que sufrió muchas guerras, persecuciones, y que se creían, o que se creían y también que se creen, un grupo de personas especiales escogidas por Dios. Y les llaman erróneamente judíos a todos ellos, resumiendo o considerando todo el pueblo del antiguo testamento incluso. La historia de Israel es muy importante, no solo para quienes nos decimos ser cristianos, sino para todo el mundo.

No muchos consideran que Israel fue una gran nación. Si recordamos, la monarquía que comenzó con Saúl y luego con el Rey David y con Salomón ya fue descendiendo, pero la época de oro de Israel con el Rey David, conformada por las 12 casas unidas, las 12 tribus, los 12 hijos de Jacob, que, siendo una nación tan poderosa, tuvo una división en el norte y en el sur, una fragmentación.

Ambas partes sufrieron cautiverios. Las 10 tribus del norte no regresaron a Israel y se distribuyeron en el mundo y se olvidaron de su identidad. Eso era algo profético también. Sólo Judá y Benjamin, que conformaban la casa de Judá en el sur, regresaron a Jerusalén para continuar con sus costumbres, con su religión, con sus creencias en el templo y son quienes vemos hoy en la actualidad. Escuchamos tanto el rótulo de Judío para referirse al pueblo de Dios y esto es algo poco exacto, porque el pueblo de Dios fue Israel, es decir, las 12 tribus.

El único vestigio que vemos de su pueblo y que está identificado sin duda alguna son los judíos, que contempla las dos casas de Judá y de Benjamin. Las 10 tribus entre comillas perdidas no están perdidas, sólo han perdido su identidad y están identificadas en las naciones y podríamos hablar de Efraín y Manacés como el Reino Unido y los Estados Unidos, así someramente.

Y es un gran estudio que uno pudiera hacer. Entonces, para estudiar la Biblia cerrando este quinto punto, debemos considerar que el pueblo de Israel es una influencia activa en todo el mundo y su identidad moderna nos revelan muchas profecías para los tiempos del fin y nos ayudan a entender mucho más las escrituras. Punto número 6, penúltimo. El día sábado es un tema bastante tergiversado del mundo cristiano. La gran mayoría rechaza la idea de que sea el día séptimo.

Si vemos un poco la historia de Israel, cuáles fueron sus principales errores, que fueron dos, la idolatría y quebrantar el día sábado. El día sábado es el cuarto mandamiento de Dios. Y si deseamos entender la Biblia, deseamos comprenderla, hay que observar sus principios. Y es así como podemos hacerlo guardando el día sábado, observando su palabra. Porque este cuarto mandamiento es parte de los diez mandamientos. O acaso vamos a sacar algunos que no nos gustan y vamos a dejar solamente los que nos gustan. Los diez mandamientos son, como se le llaman, diez mandamientos. La historia, si uno tiene tiempo suficiente para estudiar cómo fue el traspaso del día sábado, el día domingo, los mismos archivos, los mismos libros, es decir, la misma Iglesia católica, reconoce que el cambio del sábado al domingo no es un tema de interpretación bíblica, no es un tema de una discusión teológica, sino más bien, es la manera de comprobar y de demostrar la gran autoridad que tiene la Iglesia católica como Iglesia tan alta, tan grande, que es capaz de modificar lo que dice las sagradas escrituras.

Eso resume el gran cambio del día sábado al día domingo.

Vamos a Daniel capítulo 7. Estábamos ahí en un momento atrás. Volvamos ahora a Daniel capítulo 7. Daniel capítulo 7. Iversículo 25. Estamos hablando de aspectos generales para entender la Biblia de mejor manera.

Daniel capítulo 7. Iversículo 25. Aquí hay muchos símbolos. Hay mucha historia universal, hay mucha profecía, muy interesante estudiar, de la cual comprendemos mucho, no todo, pero gran parte de ello. Y aquí también habla sobre este hombre. En Daniel 7.25 dice de un hombre que es todo lo opuesto a Dios. Dice, y hablará palabras contra el Altísimo y a los santos del Altísimo quebrantará y pensarán cambiar los tiempos y la ley. Y serán entregados en su mano hasta que tiempo y tiempo, hasta tiempo, tiempo y medio tiempo. Aquí vemos uno de los elementos que hemos estado conversando. Vemos el tema de los símbolos, de la profecía, de la dualidad profética. Y vemos también que en el futuro alguien se va a imponer con mano dura y va a formalizar probablemente lo que hoy ya es un hecho. El domingo se va a la iglesia, no el sábado. El sábado se trabaja a mediodía. Y ellos, que son los guardadores de domingo, perfectamente pueden jugar fútbol el domingo en la mañana. Pero con tal de ir a Misa un ratito, con eso ya guardan su día de descanso. Una cosa que también no es bíblico, sino que es de sol a sol. Como lo acostumbramos en la iglesia de Dios. ¿Quiénes van el sábado? ¿Quiénes asistimos el sábado? Como dice Exo 2.31.13. ¿Quiénes asisten el sábado? ¿Obserban el sábado? Lo mantenemos como una señal del pueblo de Dios. Y la vamos a seguir haciendo. No hay verso en la Biblia que plantee un cambio de día. Porque es una señal perpetua. Entonces cerramos el punto número 6. Para estudiar la Biblia debemos considerar que Dios descansó el sétimo día, el día sábado. Que nos dejó el ejemplo de hacer lo mismo para nosotros también descansar de nuestras labores. Asistir a la iglesia, aprender más de su palabra y acercarnos a su presencia. Toda la Biblia nos habla de este cuarto mandamiento que está vigente y será muy importante y decisivo en los tiempos del fin. Ok. Punto número 7 y final. Las fiestas santas. Si hablamos del sábado como una fiesta semanal y constante, que se hace cada semana, cada séptimo día, tenemos que hablar también de los sábados anuales, como fiestas anuales. Y también constantes, cada año. Levítico 23 es muy claro para describir cada una de ellas. Hay algunas que solamente son un tipo de conteo o de ceremonia, pero no es una fiesta como tal. Algunas veces hay una confusión al respecto, pero hay que tener muy en claro cuáles son estas fiestas santas. El sábado semanal y los sábados anuales. Estas festividades no fueron instrucciones que Moisés le entregó a Israel, sino que fue Dios que entregó estas instrucciones y estas leyes, estas fiestas, y no solamente a los judíos, sino que a Israel, a las 12 tribus, a Israel. Así que cuando dicen que son fiestas judías, perdónenme, pero no fueron entregados a los judíos, fueron entregados a Israel. Cada una de estas fiestas representa una etapa en el proceso de salvación que Dios está llevando sobre la tierra. Hemos hablado larga y extensivamente sobre el simbolismo de cada una de las fiestas. En la Iglesia conmemoramos la muerte de Cristo y recibimos su perdón por los pecados cada año en Pascua. No hay ninguna instrucción de celebrar el nacimiento de Jesús, ninguna fecha al respecto. Pero sí, la muerte, conmemoramos su muerte, pedimos ese perdón, recibimos ese perdón, renovamos el pacto que hemos hecho con Dios en esa Pascua. Y luego, arrepentidos, hacemos nuestro mejor esfuerzo para vivir alejados del pecado, vivir limpios cuando Cristo ya vive en nosotros, cuando esa Pascua ya es sacrificada y vivimos limpios espiritualmente en la fiesta de los panes sin levadura por siete días.

Celebramos la avenida del Espíritu Santo a la Iglesia, recordamos ese momento del pentecostés que nos relata en Le Viro de los Hechos y nos alegramos de ser parte de la primera cosecha de Dios. No es la única, pero recordamos ese momento. Y agradecemos de que la Iglesia ahora tiene esa fuerza, ese poder de Dios, ese Espíritu Santo, y se distribuye en ella. Añoramos y celebramos la esperanza del regreso de Jesús en la fiesta de las trompetas. Agradecemos y observamos también el día en el cual se removerá el origen del pecado y el mundo será reconciliado con Dios en el día de expiación. Y también alegremente celebramos los siete días que se embolizan en milenio de este reino que viene. Y también alegremente celebramos durante siete días este milenio, este mundo del mañana en la fiesta de los tabernáculos. Y también deseamos que todo el mundo conozca de Dios, que todo mundo se arrepienta para seguirlo, que todo mundo pueda heredar la vida eterna cuando se derrame el Espíritu Santo sobre todo a carne, como lo profetizó Joel, como lo profetizó Pedro en Pentecostés y como lo entendemos en la fiesta del octavo día. Siete fiestas, siete importantes aspectos del plan de salvación de Dios. Se entiende mejor la Biblia cuando las consideramos y las observamos. Primero a Corintios 15. Vamos a Primero a Corintios. Estamos hablando del séptimo punto de cómo podemos entender un poco más la Biblia, considerando siete puntos y este es el último sobre las fiestas santas. En Primero a Corintios nuevamente volvemos al capítulo de las resurrecciones. Y vamos a ver el capítulo 15 y versículos 23 al 26. Me gustan estos versículos porque siento que están todas las fiestas aquí y en su contexto también, tácitamente dispuestas. Notan aquí Primero a Corintios 15, versículos 23 al 26. Pero cada uno en su debido orden. Dios no viene el día de mañana, salva a los buenos, echa el infierno a los malos y todos viven felices por el resto de la vida. Dios no es un ser humano plano, que piensa en las cosas, que pueden ser bien hechas, pero no es un ser humano, no piensa como un ser humano. Tiene todo esto en un orden específico. Cristo, las primicias, luego los que son de Cristo en su venida. Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia, porque preciso es que el reine, hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies y el postrero enemigo que será destruido, es la muerte. Estos versículos nos hablan de un orden, y ese orden lo podemos ver como una columna vertebral al plan de salvación de Dios, que tiene justamente ese orden y que se va cumpliendo en el tiempo. Estos acontecimientos forman parte del plan de Dios. Esas son las fiestas. Se encadenan, se enlazan, no son hayas, no son hayas. Se encadenan, se enlazan, no son aislados, están penetrados de una manera divina y perfecta. Jesús es la figura principal de esto. Y entonces, cuando consideramos las fiestas, a leer la Biblia se entiende mucho mejor. Entonces, punto número 7, lo cerramos. Para estudiar la Biblia debemos considerar que Dios tiene un plan perfecto y podemos conocer este misterio observando sus fiestas santas. Como conclusión a este mensaje, la próxima vez que vayamos a estudiar este libro, que tenemos cada uno en nuestras manos y que tenemos la bendición de poder seguir leyéndolo, consideremos estos puntos. Sepamos que en este libro se nos habla de un evangelio que ha sido revelado y que es una excelente noticia para todos. Bien un reino y podemos ser parte de este reino.

Sepamos que si llegamos a estar en este reino, si llegamos a participar de este reino, también vamos a estar siendo salvos. Ya no seremos carne y sangre, seremos seres creados, glorificados, espirituales y perfectos. Y ya todo lo que somos hoy, todo el cansancio del hambre, las enfermedades, serán cosas del pasado. En ese reino vamos a ser espirituales. También tengamos cuidado con los símbolos. Entendamos su significado a la luz de la Biblia de nuevo. Este es el texto que estamos estudiando hoy. No busquemos ideas fuera de la Biblia. Conectemos las enseñanzas de Dios con este principio de la dualidad que es algo tan didáctico y tan hermoso que Dios dispone aquí para aprender más de su palabra. Aprendamos más también del futuro con los eventos que han sucedido y con los que sucederán en esta dualidad profética, que también es un principio que hablamos brevemente. También recordemos que la historia de la antigua nación de Israel debe ser algo que debemos que saber. No es un antiguo pueblo esclavo que relata un viejo libro. Tiene mucho significado para nosotros. Y nos ayuda mucho también a entender la Biblia de mejor manera porque somos israelitas espirituales. Algo tiene que ver con israelita físico. Como dice I. Agurintios 10, todo lo que ellos pasaron son para nuestro aprendizaje. Para no cometer los mismos errores y para enfocarnos en la parte espiritual. Y en los últimos puntos del sábado y de las fiestas mantengamos la señal del pueblo de Dios en alto como una bandera. Y observemos cada fiesta semanal, cada sábado, así como también cada fiesta anual. Entendiendo el plan de Dios y las grandes enseñanzas que tienen para todos nosotros. Sin duda alguna, estos puntos nos ayudarán para estudiar de mejor manera la palabra de Dios. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.