Para caminar sobre las aguas

El carácter del apóstol Pedro, pasó de ser uno emocional a uno espiritual gracias al cambio de perspectiva propiciado por el espíritu santo de Dios. Mensaje entregado el 13 de enero de 2018

Transcripción

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Se suele decir que la televisión tiene una especie como de magia, la magia de televisión. Y se dice eso porque cuando vemos un contenido audiovisual que alguna vez es atenta contra las leyes del tiempo y el espacio y quizás la lógica se ve como una magia, se ve como un truco, se ve algo increíble. Lo cierto es que una cámara de televisión de las producciones, una o varias cámaras, pueden tomar muchos ángulos diferentes.

Y quizás pueden estar ocho horas trabajando en una escena y la escena dura diez minutos. Pero estuvieron ocho horas trabajando con la luz, con los actores, con la posición, con los planos, etcétera. Las diferentes tomas y la posterior edición de ellas y la juxtaposición, es decir, poner un plano tras otro y la lógica que generan hace como una magia. Para nosotros cuando vemos una película, un corto o un contenido audiovisual.

Pero hoy no solo se puede crear esta imagen o esta magia en un set de televisión, no se necesitan a Televisa para crear este tipo de producciones, hay películas hoy completas que son grabadas con un teléfono. Una película se puede filmar hoy día con un teléfono, se puede editar, se puede trabajar como una editora limitada, pero se pueden hacer películas incluso desde el teléfono, grabar y editar con el teléfono.

Y se pueden generar trucos con estos medios de registro modernos. Años atrás vi uno de ellos que mostraba un ilusionista o un mago, como se le decía, que estaba dentro de una piscina, de una alberca, entonces el ilusionista, alrededor de algunas personas, estaba caminando sobre el agua.

Uno ve el vídeo y dice realmente se ve, se siente que el mago está caminando sobre el agua. Todo al final resultaba un truco. Cámaras, edición, etcétera, etcétera. Pero era un truco bastante bien logrado. Otro que me llamó la atención un tiempo atrás fue la de unos jóvenes que hicieron un vídeo casi como un documental respecto a la práctica de un nuevo deporte que le llamaron Montañismo Líquido.

Montañismo Líquido, ¿qué era esto? Decían que había que usar unos zapatos especiales ahí. Decían el zapato, todo lo que tenía. Y con un entrenamiento de velocidad muy duro que ellos tenían y con una convicción de creer que se podía caminar sobre el agua, ellos podían correr después de la orilla de un lago, correr unos cuantos metros sobre el agua.

Y la imagen lo muestra, el vídeo lo muestra. Y crean la ilusión. Obviamente también es un truco. Había una madera abajo que ellos pisaban levemente, entonces hay toda una manipulación de la información para hacernos creer esta magia. Pero esta semana vi otro que me gustó mucho. Y quizás ustedes lo han visto por ahí. Vi a tres mujeres caminando sobre el agua, tres mujeres de nado sincronizado. Y caminando las tres sobre el agua. Y entonces el vídeo muestra unos segundos y dice, ¿cómo es posible que estas mujeres caminan sobre el agua?

Porque lo encontré bastante convincente. Vamos a dar la respuesta de este truco, pero en la conclusión. No se las voy a dar todavía. Porque en el medio, que es todo el desarrollo que tenemos hoy día, vamos a ver tres aspectos para que nosotros, como cristianos, podamos caminar sobre el agua. Echemos nuestra red de pesca sobre la vida de Pedro, para ver qué es lo que sacamos aquí como lecciones.

El título del mensaje es para caminar sobre el agua. Para caminar sobre el agua. Este tema de caminar sobre el agua, ha sido muchas veces conversado por nosotros y por la mayoría del mundo cristiano del mundo. Por muchas iglesias, muchos mensajes, sermones, artículos, vídeos, etcétera. Y trucos también, como se los comenté. Sabemos, tenemos el estudio respectivo de que el ingrediente principal de esta acción de caminar sobre el agua es la fe, que es lo que le faltó a Pedro en el camino.

Hombre de poca fe, entonces él se cae. Pero Pedro logró caminar un momento. Solamente que se inquietó, dudó y entonces él se hundió. Esta escena de Pedro caminando sobre el agua, es muy viva para nosotros, es muy real para nosotros, porque nos representa como seres humanos. En el sentido de que algunas veces creemos tener mucha seguridad en nuestras cosas, en nuestro camino espiritual, y de repente viene algo y nos empieza a botar, nos empieza a jalar hacia abajo, a tirar hacia abajo.

Porque dudamos, la fe, estamos de acuerdo que nunca se mantiene al 100%, tiene altos y bajos. Y por eso que el relato de Pedro, cuando camina sobre el agua, es muy vírido para nosotros. Nos sentimos muy relacionados y identificados con lo que le pasó a Pedro, así como a Pedro, a nosotros también nos entra el miedo, el pánico y la debilidad.

Entonces, echemos la red sobre la vida de Pedro, porque con sus situaciones vamos a sacar estas tres lecciones. Pedro nació en Betzahida, esto queda al noreste del mar de Dalilea.

Pero vivía en Capernaum, un poquito más hacia el oeste, cuando fue llamado por Cristo. Su hermano, Andrés, quien era un discípulo de Juan el Bautista, ya venían con el conocimiento de Juan el Bautista, eran discípulos, aquí el hermano de Pedro, Andrés. Y fue Andrés quien le trajo a Cristo, a Pedro, dice la Escritura. Cristo, cuando vio a Pedro, le dijo inmediatamente y le llamó en forma Aramea Cephas. Entonces, ¿te recuerdan esa partecita?

¿Qué quiere decir en griego Petros o Piedra? Es diferente a Petra o roca, que es algo más grande, la roca y la piedra. Esto es muy importante tenerlo claro, porque en Mateo 16, que es un versículo que se toma mucho para decir que en realidad sobre Pedro estaba toda la iglesia, y es el Papa, y Roma, y toda la iglesia católica, se basa en este versículo. Del versículo 16 al 18 en Mateo 16, el contexto es muy diferente. Aquí Pedro reconoce que el hijo del hombre era Cristo. Tú eres el Cristo, tú eres el hijo de Dios viviente que estaba con ellos. Entonces Cristo lo mira y le responde, y tú eres una piedra, Pedro, Petros. Y sobre esta roca, Cristo edificará en mi iglesia.

No hay complicación en el contexto, es muy sencillo entenderlo. Tú eres Pedro y yo soy la roca, y aquí va a estar fundada entonces la iglesia. Es muy sencillo comprender este versículo, pero se malentiende en lo que ya comentamos. Creen que Pedro era líder y toda la iglesia comenzó con él, pero eso no es así. La única roca es Cristo, tanto en el antiguo como en el Nuevo Testamento. Todos podemos compararnos con Pedro, porque todos somos piedras, pero vivas.

Que hemos confesado que Cristo es el Hijo de Dios. Hemos confesado su nombre. Acompáñame aquí de primera de Pedro rápidamente, donde hace Pedro ya en la tercera etapa de su vida, llamas Mayor, en la carta de 1 Pedro 2, versículo 5. 1 Pedro 2, versículo 5. También ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este modo llegan a ser un sacerdosio santo para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo.

Todos somos piedritas o piedras vivas, porque confesamos y reconocemos que Cristo es el Hijo de Dios. Así como Pedro lo hizo. Así como se comentaba en el sermóncillo, es la piedra, somos piedras, pero no estamos sin hertes, somos vivas, por confesar que Cristo es el Hijo de Dios. La vida de Pedro en las Escrituras se puede dividir en tres partes.

La primera lo vemos en la parte de los evangelios. Pedro y todas estas situaciones que nos llaman mucho la atención con Jesucristo, hasta que niega a Jesucristo. Entonces viene una segunda parte, ya cuando recibe el Espíritu Santo en el Libro de los Hechos. Ya vemos a otro Pedro, en los sermones que él da al comienzo del capítulo 2 y 38. Ahí vemos esa parte que le hace un sermón inspirado por el Espíritu Santo, muy diferente a como él era antes.

Y la tercera parte de su vida es cuando escribe las cartas. Primera y segunda de Pedro. Ahí vemos también un Pedro más humilde, más dedicado y todavía más espiritualmente maduro en ese sentido. En el primero en la primera etapa de Pedro, vemos a un Pedro que, aunque era perspicaz, y digo, decimos perspicaz porque él fue el único que dijo, tú eres el Cristo.

Confesó que en el Cristo lo reconoció ahí delante de todos los discípulos que estaban ahí. Era muy perspicaz, vio cosas que los otros no vieron. En el mismo tiempo, Pedro era muy impulsivo, cobarde y torpe. Pero este pescador de hombres caminó sobre el agua, con todas sus características que conocemos. Sí sabemos que se hundió, pero lo logró por unos segundos, al menos. Esto nos va a caminar hasta la primera parte, poquito a poco, de los tres consejos para caminar sobre el agua.

Pero antes de eso, el mundo de hoy, el mundo cristiano, generalmente o tal vez mayoritariamente, trata de mantener a sus iglesias con sus feligreses con un ingrediente muy atractivo. Y no solamente las iglesias, también el comercio y cuantas otras cosas más. La emoción, la parte emotiva que tiene que ver con nosotros como seres humanos, como seres emotivos.

Por eso es muy común escuchar una noticia de un gran concierto cristiano. Vamos a orar todos juntos un día, hay mucho sentimiento, hay llanto, hay risa, hay júbilo, hay gozo. Parece ser que mientras más las emociones estén agudas, llama más la atención de las personas. Y eso algunas veces puede sentirnos atraídos por estas corrientes, que es como... Aquí en México los niños tenían un jodito que era un pequeño popote con una cosa a cerrir.

Entonces se soplaba y había una pelota que se mantenía por el aire que uno soplaba. Como que se mantiene así de manera temporal, pero en cualquier momento se puede caer. Es muy inestable. Pero el cristiano de la Biblia, o lo que nosotros entendemos y hemos leído y estudiado, nunca ha recibido instrucción alguna para que se deje llevar por las emociones o por extensión que siga su corazón. Hemos hablado varias veces esto. Al contrario, hay un análisis que se le requiere al cristiano convencido de que debe calcular para creer realmente lo que vamos a hacer.

¿Qué me dice a mí? ¿Dele al pueblo qué marchen? ¿Qué marchen? Romanos 12 es... Romanos 12 y versículo 1. Es un pasaje que habla el 1 y el 2. Romanos capítulo 12, versículo 1 y 2. Así que hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta.

¿Qué es lo que el mundo está diciendo en todas partes? Yo soy así, me tienen que aceptar. Este es el movimiento LGTD. Es que mi corazón me dice que soy así y mi corazón, y tienes que respetarme por lo que dice mi corazón.

El mundo actual se rige por las emociones y estas rigen qué es bueno y qué es malo. Prácticamente no hay nada malo, porque si está del corazón, entonces está bien. Las emociones pueden ser ciegas, pueden ser engañosas, y hasta malvadas. Es muy peligroso.

Romano 12.1 dice que nuestra creencia, nuestro culto, nuestro sacrificio es un culto racional. No quiere decir que sea carente de emoción, porque sí tenemos emoción, pero no estamos siendo dominados. No tenemos la emoción que es diferente. Por eso Pablo para contrarrestar aquí en la carta a los romanos, lo que el mundo dice nos habla de la lógica mental que debe existir en nuestro raciocinio, nuestro culto, nuestra creencia.

Calcular los gastos como es el primer punto de la gente que se quería bautizar. Sí, me siento muy lleno de amor. Bueno, a ver, Lucas. ¿Qué dice Lucas respecto a calcular los gastos?

No vaya a ser que después que edifiques tu torre, ya no puedas terminarla y todos se rían de ti. Por eso es un culto racional. Hay emociones comprometidas. Dios siente emociones, pero no actúa por las emociones. Es un mundo complicado y peligroso. No vamos a hablar de las intenciones. La intención de la persona era tan buena y estaba tan lleno de amor para respaldar esta situación de las emociones. Porque tiene que ver mucho con las intenciones. Hitler tenía muy buenas intenciones, llamaba mucho a su pueblo, pero cómo hizo las cosas. Entonces el tema de intenciones tampoco no cabe aquí y no nos vamos a meter en ese ámbito.

Pero respecto a este tema, intenciones, emociones y todo eso, el primer punto para caminar sobre el agua o sobre las aguas es el siguiente. Es que... ¿Lo bueno? Ahí sí. El primer punto entonces es que debemos ser íntegros. Íntegros para caminar sobre el agua. ¿Qué es esto? Básicamente, ser guiados principalmente por nuestro culto racional.

Y no culto emocional. Las emociones van y vienen, suben y bajan. Pero hay algo que debe mantenerse y debe dejarnos a nosotros en nuestras convicciones intactas. No me refiero a que seamos robots, como habíamos dicho, sino que seamos equilibrados y maduros espiritualmente. Pedro dice, set sobrios y velad. Eso hablamos ahora de la sobriedad. Conocemos el relato de Mateo 14 de Pedro, caminando sobre el agua.

Pero vamos a leerlo, porque esto tiene mucho que ver con el mensaje de ahora. Vamos a Mateo 14. Mateo capítulo 14 y versículo 23. Mateo 14 y versículo 23. Dice, despedida la multitud, subió al monte a orar aparte. Y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas, porque el viento era contrario.

Ahí se quedaron los discípulos aquí. Y en el versículo 25, más a la cuarta vigilia de la noche, esto es de la madrugada, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron diciendo un fantasma y dieron voces de miedo. Pero enseguida Jesús les habló diciendo, ¡tened ánimo! ¡Yo soy! ¡No te maes! ¿Y adivinen quién fue el primero? Con que tenía un ímpetu característico en este relato. La piedra, Petros. Entonces le respondió Pedro y dijo, ¡Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas!

¿Ven? ¡Incorporate! ¡Camina! Para que comproves que yo soy. Y descendiendo Pedro de la barca andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pedro no hizo caso del cansancio que tenían todos. De la oscuridad, el frío, la incertidumbre, el hambre, el sueño, la fatiga, ni las grandes olas y vientos fuertes que había en la escena.

Él no hizo caso a nada de eso. Solamente escuchó la voz y dijo, ¡A ver, si eres tú, entonces que yo camine igual que tú! Su carácter impulsivo y emocional provocó que se incorporara sobre las aguas para dar unos pasos.

Pedro realmente sentía y creía firmemente en esa situación y lo hizo creyendo que era Cristo, su mentor, el Hijo de Dios. Pero... pero flació, decayó. Este ímpetu resultó por un momento también muy educativo para el resto de los que estaban viendo esa escena. Siempre nos enfocamos en Pedro, pero el resto que estaba sentado, igual de temeroso, vio a Pedro caminar.

Entonces, ¿qué habrán pensado ellos? Fue un momento muy importante de aprendizaje en el tema espiritual para ellos. Ellos estaban siendo edificados y mentoriados por Jesús. Todo el tiempo Cristo les enseñaba cosas, de manera pública y de manera privada. Entonces, esto le llevó a que él pudiera caminar por unos segundos. Pero este mismo carácter de Pedro hizo también que se equivocara tremendamente en otras escenas. Veamos algunas. Las conocemos. Cristo fue negado tres veces y cuando Cristo se le dice a Pedro, negó que iba a negarlo tres veces. Mateo 26.35. No te negaré. Inmediatamente le dijo, no, no, yo no te voy a negar.

De manera intempestiva. Otra escena sacó su espada y le cortó la oreja a Malcos, uno de los guardias que venían a presar a Cristo aquella noche. Inmediatamente sacó la espada y la lanzó para defender a su maestro, a su mentor. No quería que se le llevara preso, obviamente. Eso está en Mateo 26 y versículo 51. Otro. Se negó a que Cristo le lavara los pies. ¿Cómo tú me lavas los pies? Apuntando ahora un poco a Pazco. Luego Cristo le explica, entonces, ¡ah, ya!

Entonces lávame completo, la mano y cabeza. Entonces como que va de un lado a otro, su actitud o su carácter. Él no comprendió la situación. Eso está en Juan 13.6 al 9. Y hay otra ocasión que voy a detener menos minutos, que voy a leer, vamos a leer a continuación, que no se lee muy seguido.

Las anteriores son las que conocemos, las que muestran las películas y las que mayormente se utilizan en los mensajes o los estudios. En el momento en que Pedro confesó a Jesús a Cristo como el Hijo del Dios Viviente y dice la Escritura, Cristo le dice que dicha revelación no fue por carne y sangre, sino por Dios el Padre, que le reveló a Pedro que ese era el Cristo, el Hijo del Dios Viviente. Inmediatamente después de esto, dice la Escritura que Cristo comenzó a predicar que iba a padecer y a ser muerto y resucitar.

Cristo empezó a decir, señores, yo me tengo que morir, tengo que sufrir y voy a resucitar.

Vamos a Mateo 16, 21.

Vamos aquí. Mateo capítulo 16 y versículo 21. Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas y ser muerto y resucitar al tercer día. Imagínense que usted tiene un profesor en la universidad que aprecia mucho, le dice, señor, me tengo que morir.

Entonces usted dice, no quiero que te mueras, eso es la lógica, ¿no? ¿Por qué te vas a morir?

Y entonces adivine a quién no le gustó la idea de que su maestro muriera, a la piedra, a Pedro.

Pero lo interesante de este relato, este versículo, no es que Pedro solamente diga, no, no quiero que te mueras, porque yo quiero el bien para ti, quiero que estés con nosotros, quiero que vivas con nosotros. No solamente fue oponerse a lo que Cristo estaba diciendo, no quiero que te mueras.

Pedro no entendía muchas cosas y su carácter emocionalmente agudo hizo que Cristo le dijera lo siguiente, en Mateo 16, 23.

Cuando Pedro le dice a Jesucristo, oye, mejor no te mueras, eso no es bueno, ten compasión de ti. Y el versículo 23 dice, pero él volviendo se dijo a Pedro, quítate delante de mi Satanás, me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. No fue solamente que él quisiera, no quisiera que se aumentó en muriera, la actitud aguda, emocionalmente impetuosa, provocó que se opusiera a la voluntad de Dios. ¿Eso es lo que Cristo le dice?

Que Cristo muriera era una necesidad tremendamente importante, por eso estamos acá.

Pero que Cristo lo miró, le dijo quítate de mi Satanás, tú estás poniendo la vista aquí como humano, y no en las cosas de Dios.

Ser integrales significa que nuestras decisiones deben ser tomadas emocionalmente de una manera madura.

Es decir, con un correcto equilibrio, porque como acabamos de ver, la emoción, o esa impetuosidad, es ciega, peligrosa, y puede llevarnos como a Pedro e incluso llegar a estar en contra de la voluntad de Dios.

Es muy profunda esa reflexión.

Puede llevarnos a que digamos no algo cuando en realidad Dios sí lo va a hacer, o viceversa, negarnos la voluntad de Dios.

Pues somos personas cargadas de emociones, y por eso estamos en ese juego.

Por eso la primera es ser íntegros, que significa las decisiones, o lo que digamos, o lo que no hagamos, deben ser tomadas con integridad, es decir, de manera madura, tal cual como Pedro ya en hechos lo hace, y en sus cartas también lo hace en la tercera parte de su vida.

Además de ser íntegros, veremos que nos ayudará mucho también a ser positivos todo el tiempo.

Ser positivos todo el tiempo. Esa es la segunda consejo para caminar sobre el agua.

Ser positivos todo el tiempo.

La hora más fría y oscura de la madrugada es por ahí por la cuarta vigía, en la noche, como cuando se apareció a Jesucristo.

Según dicen los pescadores, incluso yo he conversado con algunos ahí, que es el momento más oscuro que hay. Antes de que ya comienza a salir el sol, hay un momento como más profundo, más negro en la noche, que es esa cuarta vigía, cuando se apareció a Jesucristo, frente al barquito.

Pero Pedro tuvo una visión positiva en un momento negativo.

Por eso el consejo es ser positivo todo el tiempo.

¿Por qué es fácil ser positivos cuando todo anda bien, como se dice los amigos? O cuando no anda bien y con dinero, no le faltan los amigos.

Pero aquí el consejo es que hay que ser positivos sobre todo en los momentos que no son tan buenos.

¿No era un buen momento para ellos estar ahí en ese barquito flotando en la noche, sin tener idea de lo que iba a pasar?

Solo Pedro tuvo las agallas para dejar de lado todo lo negativo y llegar a caminar sobre las aguas.

Él fue el único que no le hizo caso la parte negativa de esa escena.

Y para tomar como un ejemplo bien bonito aquí de la parte positiva en todo el tiempo, que hay que ser positivos todo el tiempo, vamos a dejar de lado un poco a Pedro y vamos a traer ahora a Pablo y Silas.

El relato cuenta que había una extraña muchacha que estaba endemoniada, que empezó a molestar a Pablo y a Silas.

Esto fue en Filipos.

Y después de muchos días tan cansado estaban los apóstoles, Pablo y Silas, de esta mujer. Y Pablo sabía discernir espiritualmente que esta mujer sí estaba endemoniada y tenía espíritu de adivinación.

El nombre de Jesucristo le pide a ese espíritu que se vaya de ahí, que deje a esa mujer.

Y como la mujer ya no tenía ese espíritu endemonizado, ya no podía adivinar, ya no podía leer el tarot, o leer el horóscopo donde se ganaba mucho dinero a sus jefes, los jefes dijeron, mira, me arruinaste el negocio, te vas a la cárcel.

Es por eso que Pablo y Silas llegan a la cárcel por esta situación.

Los acusaron de alboroto, les rasgaron la ropa, los azotaron mucho y los metieron en la cárcel, todo por sanar a una mujer endemoniada que los estaba molestando.

Injusto o justo, eso es secundario. Lo que viene ahora es lo interesante, hecho 16.

Hechos capítulo 16 y versículo 23.

Hechos capítulo 16 y versículo 23 a la 25.

Y después de darles muchos azotes, los echaron en la cárcel, ordenando al carcedero que los guardara con seguridad.

El cual, habiendo recibido esa orden, los echó en el calaboso interior y les aseguró los pies en el cepo.

No los metió en una cárcel de cinco estrellas.

Aquí fue una situación bastante oscura y hasta los aseguraron con los pies.

Como eso se ven en las películas, como a medianoche Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios y los presos los escuchaban.

Este relato para mí y yo sé que para ustedes también es realmente sorprendente.

¿Cómo estos hombres, a pesar de la circunstancia tan trágica y depresiva que estaban viviendo, en un oscuro calaboso estaban abandonados, amarrados, dolidos por los muchos azotes, probablemente hambrientos, sedientos, oraban y cantaban.

Cantaban himnos. Algunas veces el mismo sábado nosotros no tenemos ganas de cantar. Y aquí tenemos estos hombres que vieron la parte positiva, fueron positivos a pesar de la circunstancia.

Esa es la parte llamativa de este relato.

Para poder caminar sobre las aguas necesitamos ser íntegros, como ya lo vimos.

Y aquí tenemos los hombres que fueron positivos, a pesar de que se ven en la parte de los hombres. Para poder caminar sobre las aguas necesitamos ser íntegros, como ya lo vimos.

Ser equilibrados.

No dejarnos llevar por un sentimiento aislado, sino que buscar hacer trabajar nuestro raciosinio para tomar buenas decisiones.

Y ahora, además de eso, debemos ser positivos todo el tiempo, incluso en las pruebas y en las dificultades.

Ese es el ejemplo de Pablo Isilas, o la primera parte de Pedro, cuando se levantó y caminó por unos segundos.

A estas dos características ya empezamos a ver en la tercera.

A estas dos características le vamos a añadir ahora el factor tiempo para llegar a la tercera, al tercer consejo. Es decir, se deben mantener en el tiempo para que podamos caminar largamente sobre el agua.

Pedro, ¿acuerden? Fue un poquito y pum, cayó.

Entonces, estas dos primeros consejos deben mantenerse en el tiempo para que podamos caminar largamente sobre el agua.

Uno o dos pasos, sino de corrido. ¿Hasta dónde?

Hasta Cristo, que lo estaba esperando.

Y en el futuro, hasta Dios el Padre.

Es el único mediador entre nuestro Padre, Dios y nosotros los hombres.

Para poder caminar sobre el agua, debemos ser y terminar victoriosos.

Ahora tenemos que ir con la victoria. Ser hoy y terminar victoriosos.

En el futuro. Desarrollamos este tercer punto ahora.

Apocalipsis, capítulo 2, versículo 26. También lo vemos en Mateo y muchas otras partes de las escrituras.

Y tiene relación con los otros dos puntos también. Tiene mucho que ver estos tres puntos. Se relacionan, se complementan.

Apocalipsis, capítulo 2, versículo 26. Este mensaje a las iglesias de Asia Menor.

Versículo 26, el mensaje a Teatira.

Dice al que venciera y guardara mis obras hasta el fin.

Yo le daré autoridad sobre las naciones.

La palabra al que venciere, venciere de vencer, viene del griego Nikao.

Nikao con K y con tilde gráfico en la A.

Y eso significa alcanzar la victoria. Llegar a alcanzar la victoria.

Esta palabra griega fue tomada para personificar una de sus deidades.

Pero la palabra en sí no tiene nada de pagana.

Y la vemos aquí en las escrituras, en el griego.

De hecho, esta misma palabra fue la que algunas décadas atrás, una gran marca de zapatos deportivos ha tomado. ¿Cuál será? Nike o Nike, como se puede decir, como le digan, o Nike.

De ahí viene. De ahí viene la marca de esta zapato deportivo.

Fíjense ahora en primera de Juan. Primera de Juan capítulo 5 y versículo 4. No vamos a promocionar ninguna marca hoy día, para que lo sepan.

Pero es interesante esto. Primera de Juan capítulo 5, versículo 4.

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo.

Y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.

Cuando partimos el mensaje hablamos de que estamos claro que es la fe. Lo más importante, pero aquí dimos otro enfoque.

Este versículo de primera de Juan, capítulo 5, versículo 4.

Utiliza tres veces este término, Nicao, de la victoria.

Siendo como... lo interesante de este versículo es que lo utiliza como sustantivo por única vez en las escrituras.

Y le dice, victoria. Y esta es la victoria, dice. Esa es la Nicae, tal cual como se lee la marca deportiva Nike o Nike, ahí es el griego Nicae.

Tal cual como está ahí. Por primera vez y única vez en la escritura, si superamos griego leeríamos...

Oye, estos tipos están promocionando un producto, no. Ellos tomaron aquí para promocionar sus productos.

Esta palabra tan interesante para nosotros. Es cierto que entramos en el camino de la victoria al ser engendrado por el Espíritu Santo de Dios.

Hacen hijos de Dios, pero no glorificados. Entendemos esa dinámica.

La persona recibe una pequeña porción del Espíritu Santo cuando es bautizada.

Se arrepiente, recibe el perdón, es limpiada, muere, resucita como Jesús simbólicamente, pero todavía le falta mucho. He hecho 2.38. Habla de la fórmula para comenzar, para marchar, como se hablaba en el sermóncillo.

Al contrario de lo que las personas creen, esto no significa que cuando uno se bautiza, ya.

Se compró la primera fila para venir a ver a Jesucristo cuando venga y va a tener todas las regalías.

Eso es una falsedad tremendamente popular y muy nefasta para el desarrollo del cristianismo.

Nadie tiene garantizada esa glorificación de los santos o perfeccionamiento de los santos cuando ven a Jesús y llame a los suyos muertos y vivos.

Al contrario, cuando nosotros decimos si voy a marchar, eso nos compromete a que debemos seguir siendo victoriosos, el nikah.

Por eso dice que somos victoriosos, sí, pero falta.

Ahora mismo decir, ya cumplimos, ya salimos victoriosos, a menos que descansemos.

Ya no tengamos más aliento, ni ciencia, ni sabiduría, porque en el Señor ya no hay nada.

Esa es otra situación, pero mientras nos queda aliento hay que seguir avanzando a esa victoria, Nike.

Porque tenemos la oportunidad hermosa de poder hacerlo por medio de Jesús, que nos marcó el camino.

Es, y repito, no estoy promocionando nada, es como ponerse unos zapatos deportivos Nike y pensar que ya ganó la carrera.

Y ni siquiera la he usado.

Al contrario, ahora que tiene puestos, estos zapatos deportivos, hay que caminar ahora por el agua.

Hay que gastar esos zapatos.

Hasta llegar al final, hasta alcanzar la victoria.

Vivir pensando que ya tenemos asegurada la victoria es un error tan común en el mundo pseudo-cristiano.

El mismo Pedro, en su tercera etapa de su vida, al escribir las dos cartas nos menciona de este peligro, de personas que enseñan esto.

Y que llenan las iglesias, porque, seamos sinceros, es muy atractivo que una iglesia diga, diga sí, y ya se te van a abrir las puertas del cielo. Es atractivo, pero es ciego, como es la parte emotiva.

Segunda de Pedro, capítulo 2. Veamos esta segunda carta de Pedro, en capítulo 2.

Y versículo 18. Segunda de Pedro, capítulo 2.

Y versículo 18. 18.

Dice, pues hablando palabras infladas y vanas, se ducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.

Les promete libertad, ya a Cristo hizo todo por ti. No tienes de qué preocuparte, eres libre.

Eso es lo que predican. Y son ellos mismos esclavos de corrupción, porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.

Eso es lo que ofrecen, eso es lo que ofrecen el mundo cristiano. Ya eres victorioso, ya la sangre de Cristo te salva, te cubre, acepta lo y serás salvo. Alcanzarás la victoria, nikah.

Estas son no más que palabras infladas y vanas, porque hablan lo que el mundo quiere escuchar. Por eso hay mucha gente en ese ámbito.

Lo que hay en su corazón, gente dolida, gente con problemas, que se escuchan una solución, claro que es atractivo.

Esto también conecta con el primer punto de ser íntegro, maduros espirituales, equilibrados entre nuestras decisiones y nuestras emociones.

Porque no lo hemos dicho, pero sí lo sabemos. Jeremilla 17.9. Nuestro corazón es engañoso y perverso.

¿Cómo vamos a confiarnos en lo que sentimos? Si es engañoso y perverso, no le pasó a Pedro eso, se interpuso a la voluntad de Dios y Cristo lo reprendió muy fuertemente.

Siguiendo con el tema de la victoria, Pablo en su carta a los romanos toma esta misma palabra, nikah, y la lleva a otro nivel. Fíjense que bonito aquí, romanos 8. Romanos capítulo 8 y versículo 37.

Estamos hablando de esa misma palabra griega, de nikah. Equipábalo también, a la carta a los romanos.

8. Versículo 37.

Antes, en todas estas cosas, somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Cuando dicen más que vencedores, toma la palabra nikah, que ya conocemos, pero la compone con...

Podremos decir un prefijo, creo que es correcto decirlo en griego, es jupernikao. Es decir, algo todavía más grande.

Más grande de lo que es la victoria en sí. Más allá que vencedores, por eso la reina Valera lo traduce como más allá que vencedores.

Pablo está hablando del mismo punto anterior del error de la salvación garantizada.

Somos victoriosos porque tenemos puesto los zapatos de la victoria, tomando la analogía de los zapatos deportivos.

Pero hay que ser más que victoriosos, más allá todavía.

Jupernikao, como supernikado, la victoria que nos está esperando Cristo allá, al otro lado del mar.

Llegar a esa victoria final. Primero a Corintios 15, versículo 57.

Primero a Corintios 15, capítulo 15.

Y versículo 57.

Muchas, no. Más gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Ahí está nuestra victoria, caminar hacia Jesucristo.

Ese es el punto final de estos tres consejos para caminar sobre el agua.

Para caminar, para marchar en este mundo espiritualmente hablando y caminar sobre las aguas, necesitamos alcanzar esa victoria.

Debemos seguir en marcha con los zapatos puestos.

Y no dejar de pensar que somos ya victoriosos en este momento y que ya se acabó.

Y que ya tenemos la garantía.

Así como este zapato que les voy a mostrar ahora, de marca Nike.

No está nuevo. Está bien viejito. Es bastante cómodo además.

Está sucio, está gastado. ¿Por qué hay que usarlos?

No sirve nada ponerse un zapato nuevo y decir, ya, ya yo corrí mi carrera.

Hay que usarlo, hay que correr, hay que saltar, hay que caminar, hay que caerse, hay que ensuciarlos, hay que lavarlos, hay que sudarlos.

Tal vez hasta romperlos un poco.

No nos sirven un par de zapatos nuevos. Deben usarse para poder caminar sobre el agua y terminar en la victoria.

Ese nicao, finalmente.

Como conclusión, recuerden estos tres consejos para caminar sobre las aguas.

Primero, seamos síntegros, maduros, espiritualmente crecidos, sobrios.

Pedro, recuerden a Pedro, a pesar de sus buenas intenciones, cayó en varios errores por seguir ciegamente su ímpetu.

Número 2, seamos positivos todo el tiempo. A pesar de las dificultades, mantener la mira.

Pedro tuvo esa visión. Tuve esa visión positiva por un momento en medio de la oscuridad. Negativo, oscuro, difícil y de miedo.

Seamos positivos todo el tiempo. Debe mantenerse también en el tiempo, porque el tercer punto es ser y terminar victoriosos.

No nos sirve solamente ser y ponernos el par de zapatos. Tenemos que terminar siendo victoriosos. Segunda de Pedro, capítulo 3.

Segunda de Pedro, capítulo 3 y versículo 10. No son muchas cartas de Pedro, pero aquí hay un detalle bien interesante de la capacidad espiritual de visión de Pedro respecto al futuro.

Segunda de Pedro, capítulo 3 y versículo 10. El Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con gran destruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

Puesto que todas estas cosas serán desechas, ¿cómo no habéis vosotros andar en santa y piedosa manera de vivir? Esperando.

Y apresurándos para la avenida del día de Dios, en el cual los cielos encendiéndose serán desechos, y los elementos serán quemados, se fundirán.

Hay que haber un incendio que no es simbólico. No vemos en las escrituras, en Apocalipsis.

Y para nosotros, o para las personas, ojalá que nosotros no, para las personas que no estén caminando sobre el agua en el momento en que llegue eso, obviamente el día del Señor va a ser como ladrón en la noche, porque no lo esperan. Dice aquí habrá gran estruendo y una fundición en fuego de los elementos. Es decir, toda la vida física se terminará.

Pedro nos está hablando del final de la Era Física sobre la Tierra, después del milenio, después de las resurrecciones, cuando ya no existirá la muerte y el Ade se ha lanzado al Lago del Fuego, y todas las primeras cosas se hayan pasado.

Nos está hablando de la victoria, el Nicao al final, o mucho más que la victoria, podríamos parafrasearlo.

De todos los hijos de Dios, quienes recibirán cielo nuevo y tierra nueva, y la Santa Ciudad descenderá la Jerusalén a la Tierra, para que Dios el Padre y el Cordero more con el hombre y reinen por los siglos de los siglos. Eso dice la Escritura, en Apocalipsis 22.

Entonces, lo llevamos ahora al comienzo. ¿Cómo caminaban las tres mujeres en el que hay video que les mencioné? Y que era como mágico? Muy fácil.

Estas tres damas son nadadoras deportistas de nado sincronizado. Ellas aguantaron la respiración. Y estaban, no así, sino que así, cabeza abajo, emulando el movimiento de caminar.

Y la cámara estaba girada. Entonces, para nosotros que la vemos al revés, que creemos que es el derecho, creemos que están caminando sobre el agua.

Estaban tocando solamente la superficie con sus pies, así.

La cámara simplemente estaba girada. Y ellas lograron un súper buen efecto. Pero este truco nos puede servir mucho para terminar con lo siguiente en este momento.

La vida puede tener muchos puntos de vista.

Pero algunas veces necesitamos un cambio de vista radical, 180 grados en nuestra vida, para poder caminar sobre las aguas.

Un cambio radical. De pieza a cabeza, de cabeza a pie.

Para caminar sobre el agua, pongamos en práctica nuestra integridad cristiana.

Seamos positivos frente a las pruebas y alcancemos la victoria siendo victoriosos.

No veamos la vida con ojos físicos, porque no vivimos por vista, sino por fe. Para y por las cosas espirituales.

Para alcanzar el reino de Dios. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.