Señales de los tiempos

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Hace casi 2.000 años, un grupo de hombres se presentó ante Jesucristo con la intención de ponerlo en una situación incómoda. Le pidieron que les diera alguna señal milagrosa para probar que él era quien decía ser. La respuesta de Jesús, registrada en Mateo 16:2-3, no fue la que ellos esperaban.

Él les dijo: “Cuando anochece, decís: ‘Buen tiempo’; porque el cielo tiene arreboles. Y por la mañana: ‘Hoy habrá tempestad’; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!”(énfasis agregado).

Jesús ya había llevado a cabo muchos grandes milagros, y era indudable que ellos lo sabían. La evidencia estaba frente a sus ojos, pero se rehusaban a aceptarla, así que Jesús los llamó por lo que eran: hipócritas y farsantes. A continuación Jesús les hizo notar el resultado de su incredulidad y les dijo que su carencia de entendimiento espiritual los había cegado ante lo que debería  haber sido más que obvio. Las señales de los tiempos estaban frente a ellos, pero habían decidido hacer caso omiso de ellas.

¿Significan algo para nosotros las palabras de Jesucristo hoy en día? ¿Podría la falta de entendimiento espiritual cegar a los individuos —o incluso a una nación entera— ante ciertos peligros que deberían ser obvios? ¿Estamos ignorando las señales de advertencia que intentan desesperadamente llamar nuestra atención?

Veamos algunos indicadores sobre la salud y estabilidad nacional de los Estados Unidos. Esta nación actualmente pide prestado un 40 por ciento de lo que gasta. El presupuesto federal de 2012 fue de casi USD 3.8 billones, una cifra estratosférica casi imposible de entender. Así se desglosan los gastos del gobierno federal:

        •      USD 316.3 mil millones por mes.

        •      USD 73 mil millones por semana.

        •      USD 10.4 mil millones por día.

        •      USD 433 millones por hora.

        •      USD 7.2 millones por minuto.

        •      USD 120.370.37 por segundo.

Como el 40 por ciento de estas cantidades es prestado, Estados Unidos pide prestado y gasta USD 48.000 (el equivalente a los ingresos anuales de una familia promedio) cada segundo.

A fines de 2012, el déficit federal superó oficialmente la cifra del producto interno bruto (PIB), es decir, el valor total de todos los bienes y servicios que esta nación produjo en el año. Si se divide la deuda total de Estados Unidos por su número de habitantes, la porción que le toca a cada uno es mayor que la deuda per cápita de los habitantes de naciones europeas gravemente endeudadas, como Grecia, ¡de la que escuchamos tanto en las noticias!

Estados Unidos gasta más de 400 mil millones de dólares anuales solo para pagar los intereses de su deuda, de los cuales una cuarta parte va a China. Solo este monto es suficiente para financiar todo el gasto militar de China—y un ejército que está alcanzando agresivamente a Estados Unidos y desafiando sus fuerzas militares en Asia y en el Pacífico. De hecho, por culpa de los irresponsables gastos de su gobierno, ¡los contribuyentes estadounidenses están financiando el crecimiento del ejército chino! A pesar del poderío de Estados Unidos, esta nación es cada vez menos eficaz en el escenario mundial.

En los países del tercer mundo se reúnen multitudes para burlarse de los Estados Unidos y escupir en su bandera. En septiembre pasado, un grupo de terroristas libios asesinó impunemente al embajador estadounidense—el primer embajador que ha sido asesinado desde 1979.

¿Qué está sucediendo? ¿Qué nos están diciendo estas señales? Es crucial que usted conozca y entienda las señales reveladas en esta edición, porque ellas están reestructurando no solo la nación de Estados Unidos, ¡sino también el
mundo entero!

-Scott Ashley, Editor

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Scott Ashley

Scott Ashley es editor gerente de la revista Beyond Today, de los folletos de la Iglesia de Dios Unida y del curso de estudio bíblico impreso. Él y su esposa Connie, viven en Arvada, Colorado, un suburbio de Denver. Él también pastorea las congregaciones en Denver, Colorado Springs y Frisco, además de impartir clases de Los Evangelios en el Centro Biblico Ambassador. El señor Ashley asistió al Colegio Ambassador en Big Sandy, Texas, graduándose en 1976 con estudios en Teología, con ampliaciones en Periodismo y Oratoria. Fue ahí cuando se interesó en las publicaciones, una industria en la que ha trabajado por mas de 40 años.

Durante su carrera, ha trabajado para muchas editoriales en diversos puestos. Ha sido empleado por la Iglesia de Dios Unida desde 1995, revisando los planes, escrituras, ediciones, y producciones de la revista Beyond Today, los 35 folletos (en inglés), y las 12 lecciones del curso bíblico. Sus principales intereses son la Biblia, la arqueología, Historia y el Medio Oriente.