Herejías que niegan a Jesucristo encarnado
El gnosticismo, que estaba comenzando a gestarse a fines del período del Nuevo Testamento, fue una herejía diabólica y muy influyente.
Los gnósticos enseñaron la falsedad de que el espíritu siempre es bueno y la materia (incluyendo el cuerpo humano) siempre es mala. El "docetismo", que es una rama del "gnosticismo", enseñó que el cuerpo de Cristo era aparente y no real. El "cerintianismo", otra de sus variantes, enseñó que el Cristo divino se unió a Jesús (el hombre) durante su bautismo y luego lo abandonó, antes de su muerte.
Por otro lado, algunos de los ebionitas, o “los pobres”, como se les decía a los primeros judíos cristianos, supuestamente enseñaban la herejía de que Jesús no era divino y rechazaban su preexistencia.
Todas estas ideas refutaban la verdad de que Jesucristo efectivamente vino “en la carne” (convertido en un ser físico capaz de morir) y que más tarde murió. Pero la única manera de que la muerte de Jesús pagara por los pecados de toda la humanidad era que él fuera Dios y hombre a la vez, al momento de morir. Usted necesita saber la verdad acerca de Jesucristo, quién era y qué enseñó. Para más información, solicite o descargue de internet nuestro folleto gratuito "La verdadera historia de Jesucristo".