El invierno y las Fiestas de Dios

Las Fiestas Santas de Dios son muy distintas a las fiestas del mundo. Para comprenderlas, nada mejor que ejemplos cercanos. Mensaje entregado el 17 de octubre de 2020.

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En algunas partes del mundo, hay personas que tienen la capacidad o la ventaja de poder moverse temporalmente a otro estado o país o locación geográfica cuando el clima no es favorable. Estos lo pueden hacer tal vez por problemas de salud o simplemente porque el exceso de calor o el exceso de frío es algo con lo cual no quisieran ellos lidiar. No les gusta. Recuerdo que hace algunos años con mi esposa llegamos a vivir temporalmente en los Estados Unidos, en Ohio, por ahí por enero, en pleno invierno, que era bastante bonito ver todo blanco en las mañanas, las calles. Era algo que nosotros no habíamos experimentado. Los dueños de casa donde nosotros vivimos aquel tiempo tenían otra propiedad más al sur, en Florida. De hecho, ellos acostumbraban todos los años a irse al sur a Florida a escaparse del frío. Bueno, esto de moverse a un lugar para pasar específicamente en un invierno es un concepto llamado Invernar. Invernar.

Y se relaciona entonces con pasar el invierno en otra parte, pasar el invierno en otra parte. Por otro lado, no debe confundirse con Ivernar, con H y B de burro. Ivernar. Una cosa es Invernar y otra cosa es Ivernar. No son sinónimos y debemos tener claridad de estos conceptos para comprender lo que vamos a analizar y a concluir al final de este mensaje. Este es el primer sábado, después de todo un año de cosechas. Iniciamos hoy un período sin fiestas anuales que durará entre 5 y 6 meses.

Va a terminar el otoño, va a comenzar el invierno en este hemisferio del mundo. Y no será hasta la primavera cuando comencemos otra vez con las tan ansiadas y bonitas fiestas anuales, las fiestas bíblicas, las fiestas santas de Dios. Por eso, el día de hoy vamos a hablar retroactivamente de la próxima estación que se acerca, el invierno y el cómo podemos invernar sin hibernar. El título del día de hoy es el invierno y las fiestas de Dios. El invierno y las fiestas de Dios. Vamos definiendo estos conceptos un poco más allá y luego vamos a ver algunos temas bíblicos.

En el ámbito informático se utiliza el concepto de hibernar, H y B de burro, hibernar. ¿Qué es esto? Una reducción al mínimo de energía de los periféricos, de la pantalla, del disco duro, etc. para que cuando se le dé la orden al computador de despertarse, reaccione lo más rápido posible sin perder nada de lo que tenía antes de entrar en el estado de hibernación.

Algunas personas les gusta, otras no. Es un concepto que se utiliza en la informática, en los computadores.

También debemos tener claridad que este concepto en realidad viene de los animales. Porque tal como veíamos cuando niños, que llegaba al cazador a la cueva y no había nadie, pero se encontraba con un gran oso que estaba durmiendo.

Este oso está tomado de la naturaleza y en realidad es un proceso, es un estado que se llama hibernar. Es un estado fisiológico, algo que realmente le suceda a los animales. Es un estado donde el animal inicia frente al inminente frío y la escasa comida. Y entonces consume el mínimo de energía posible, o gasta el mínimo de energía posible.

El instinto del animal hace que se esconde en un lugar que lo proteja porque también va a quedar vulnerable. No vemos a un oso hibernando en la punta de un cerro para que todos lo vean. Siempre están escondidos. Hay otros animales, la marmota, unas ardillas, el oso pardo, algunas serpientes que tienen este ciclo en el año cuando va a llegar el invierno. Un animal en estado de hibernación tiene una respiración bajo el nivel normal, o sea, respira muy poquito. La temperatura desciende y así no metaboliza enzimas y no consume reservas de energía que tienen su cuerpo.

Es un estado bastante fascinante. Es común decir que los seres humanos invernamos. Eso es común decir. Es decir, pasamos el invierno en otro lugar. Ahora, los seres humanos hibernamos, hablando del otro concepto de los animales. Bueno, podríamos decir que tenemos ciertos efectos fisiológicos cuando vienen los fríos del invierno. Yo creo que a todos nos da más ganas de tomar más té, más café o una leche caliente.

De hecho, se ingieren más azúcares, chocolates. Al parecer, el cuerpo nos pide más energía porque pasamos más frío. Nos movemos más lentamente. Y no necesariamente por la gran cantidad de ropa que tenemos encima, sino porque tenemos que malgastar, porque tenemos que usar esta energía o la poca energía que tenemos. No sé si han visto a los niños que son algunas veces exageradamente abrigados porque hace frío. Y además, la mamá es friolenta. Entonces los pobres tienen el frío a una mamá friolenta que casi siempre sucede.

Entonces casi no pueden doblar las rodillas ni los codos para poder caminar y parecen como astronautas. Yo recuerdo cuando niños entre otoño y invierno, mi madre nos empezaba a nosotros, como todos los niños, a poner pijamas un poco más gruesos para dormir las noches, más calientitos. Uno de esos días, me recuerdo, me estaba preparando para ir a la escuela y hacía tanto frío en la mañana, tanto tanto frío, que tomé la decisión, sin decirla a nadie, y me puse el uniforme en la camisa encima del pijama, la parte de arriba.

Tiene tanto frío y dije, me voy a ir calentito con mi pijama y me fui feliz. Entonces, claro, las primeras dos, tres horas ni un problema, no pasé nada de frío, pero llegó el recreo. Salí un poco el sol, los chicos empezaron a jugar fútbol, con lo que encontraron en el piso, y yo también quise jugar algo de fútbol. Pero entonces comencé a sudar más de la cuenta y en un acto prácticamente involuntario, me empecé a desabotonar la camisa, porque tenía tanto calor.

Y me dio tanta vergüenza porque me di cuenta que traía un pijama debajo de mi camisa y además tenía estampada un patodón al bien grande. Así que me volví a tapar y me fui calladito y no le dije a nadie. Ya el otro día ya pude jugar fútbol tranquilo en el recreo. Bueno, los animales hibernan. Como lo vimos, los seres humanos hibernan. Pasamos el tiempo de invierno en otro lugar y parece que también hibernamos un poco. Por lo que estamos hablando, igual no conozco ningún ser humano que duerma todo el invierno. Todo esto sucede en esta época del año, cuando se vislumbran cambios en el clima que anticipan los fríos del invierno.

Y todo esto tiene mucho que ver con nosotros. Tiene mucho que ver esto con nosotros. Veamos. ¿Qué pasaban del antiguo Israel? El agrícola y la antigua nación de Israel todavía se mantienen ciertos ciclos, pero lo podemos ver con mayor claridad en la antigüedad. La parte productiva del año de Israel consistía o se desarrollaba durante tres estaciones, primavera, verano y otoño.

Desde esta última, desde otoño, había una pausa hasta el inicio de la otra primavera del otro ciclo, del otro año, donde se iniciaban las cosechas nuevamente. Esta pausa en el periodo es el invierno. Nosotros el día de hoy, que somos israelitas espirituales, no funcionamos en base al alimento directo que la tierra y la cosecha de ella nos da. No somos campesinos, no estamos familiarizados con esta dinámica. Y entonces, al no estar familiarizados con estos ciclos, se suelen olvidar ciertos aspectos que tienen interesantes implicaciones sobre lo que realizamos como obediencia a nuestro Dios, con los diezmos, con las ofrendas y específicamente con la celebración y la observancia de las Fiestas Santas durante el año.

Acompáñeme, por favor, a la primera escritura que está en el libro de Éxodo, capítulo XXI. Capítulo XXIII, y versículos 14 al 17.

Éxodo, capítulo XXIII, y versículos 14 al 17.

Dice lo siguiente.

Tres veces en el año me celebraréis fiesta. La Fiesta de los Panes y Levadura guardarás siete días comer a los Panes y Levadura, como yo te mandé en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto y ninguno se presentará adelante de mí con las manos vacías. Versículo 16, también la Fiesta de la Siega, los primeros frutos de tus labores que hubiera sembrado en el campo, y la Fiesta de la cosecha, la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo. Tres veces en el año se presentará todo varón delante del eterno al Señor. Generalmente nosotros leemos deuteronómico 16, 16, aquí tenemos Éxodo 23, muy seguidito a los diez mandamientos de Éxodo 20, una página donde vienen las instrucciones sobre las fiestas, sobre las temporadas, que son tres. Eran tres oportunidades que fueron establecidas en momentos específicos del año. Como nos mencionan, la Bítico 23-4 dice, a las cuales convocaréis en sus tiempos, no en el tiempo que tú puedas, le dice al hombre Dios, sino que lo que Dios ha definido en ese calendario. Estas tres presentaciones de todo varón en Israel estaban asociadas con el producto que se cosechaba de la Tierra en dicho período, con el producto que se cosechaba de la Tierra en dicho período. Vámonos entonces, esta es la mirada retrospectiva hacia el punto que nos encontramos ahora después de un año, de cosechas y en miras hacia la próxima estación, que sería lo que termina de otoño y que comenzaríamos en invierno. Si nos vamos en esta mirada retrospectiva, vamos a ver el inicio del año, la primera temporada que consiste en las dos fiestas de Pascua y Panecilevadura. En esta época, en Israel, la gente se presentaba y traían sus racimos de Cebada. Hay que relacionar esto, la primera temporada Pascua y Panecilevadura con la Cebada, para ofrecer a Dios la primicia de sus cosechas, vale decir, los primeros frutos cosechados de Cebada. De esta manera, la nación de Israel asentaba la confianza en Dios para que con su ayuda, con la ayuda de Dios, tuvieran un año abundante y bendecido. Así comenzaba el año productivo de Israel, en esta primera temporada, donde está esta cosecha de Cebada.

A medida que nosotros, en el tiempo actual o moderno, y donde nos encontramos en el año ahora, nos vamos acercando al final o al inicio de los años civiles, que hablamos de diciembre y enero, comienzan y siempre sucede después de tabernáculos, ¿no? Y octavo día, comienzan a invadirnos todas estas festividades que han pervertido de una manera tan irrisoria lo que Dios le enseñó a su pueblo. ¿De qué hablamos? De Halloween, el día de los muertos, el día de los santos, el día de la supuesta nacimiento de Cristo con Navidad, todas las vírgenes, los magos, etcétera, etcétera. Entonces, estos rituales, estas festividades paganas, incluyen muchos rituales que buscan supersticiosamente tener un año abundante, porque están casi como llegando al fin de año, civil. Destaca dentro de estos el año nuevo, dentro de estas festividades, que se dice que no son religiosos, pero en realidad se puede hacer un estudio muy extenso de todas las raíces religiosas que tiene la celebración del año nuevo.

Hoy, esto de las 12 uvas, de la ropa interior de color rojo, amarillo, el color que diga la señora o el señor que ve el futuro, estas vueltas que se dan a la cuadra o a la manzana con maletas para que el próximo año ya tenga mucho viaje, las velas de colores, limpiar la casa, etc. La gente, un poco jugando, un poco en serio, desea tener un próspero año nuevo, por medio de qué, de estos rituales que son bastante absurdos. Hay mucha superstición ahí, inyectada el 31 a las 12 de la noche. Ahora bien, ¿cómo Dios le dijo a su pueblo que iniciara su año? Nosotros somos un grupo de cristianos, seguimos al Dios hebreo, al Dios de la Biblia, seguimos a Cristo. ¿Cómo Dios le dijo a su pueblo que iniciara el año? Bueno, primero que todo el año no iniciaba en diciembre, entre diciembre y enero, sino por ahí por marzo, cuando el clima primaveral era propicio para comenzar la primera cosecha, la desevada. Así comienza el año. Vamos al Levítico 23. Por favor, Levítico capítulo 23, versículos 10 al 11. Levítico, el libro del Levítico capítulo 23, versículos 10 al 11. Habla los hijos de Israel y Diles. Cuando hayáis entrado a la tierra que yo os doy y seguís su miedz, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. La versión de la Biblia lenguaje sencillo es un poco más específica y dice, deberán llevarle al sacerdote el primer manojo de sevada que cosechen. Versículo 11. Todos los años hablamos de esta ceremonia tan impresionante que tiene una implicación tan actual sobre la figura de Jesucristo, el antitipo de Jesucristo que anteriormente se hacía.

Con la gavilla mesida, al presentarse a Dios para ser nosotros aceptados por medio de su sacrificio. Esta época es Pascua y Pan en Silvadura. Y dentro de los siete días de Pan en Silvadura, en su sábado semanal, es cuando se llevaba a cabo esta ceremonia de la gavilla mesida.

Si analizamos por un momento y ponemos en una balanza comparativa, los inicios del año del hombre o el ciclo del hombre que lo ha puesto por alguna razón, inicia, si lo comparamos con Israel, en este lado del hemisferio, inicia en invierno, el 1 de enero.

Y también incluye una serie de artimañas para relacionar ceremonias y rituales extraños y así tener una supuesta abundancia el próximo año. Eso es lo que el hombre celebra el 31 a las 12 cada año.

Sin embargo, Dios enseñó a su pueblo cómo iniciaba un buen año, primero que todo, confiando en Él.

Porque lo poco que se cosechaba de esa cebada se consagraba, se le daba en su nombre y se iniciaba así entonces estos primeros frutos, la cebada, con la gavilla mesida.

Esto es respecto a la cebada. Entonces cuando hablemos de cebada, inmediatamente tenemos que hablar pascua y pánese elevadura y tenemos que centrarnos en la primera temporada de fiestas. Y así es como se inicia el año, al inicio de la primavera. Estos elementos hay que reunirlos y juntarlos mentalmente en ese lugar, en el inicio del año. Vamos en esta mirada retrospectiva a lo siguiente. El trigo era un fruto que todavía no maduraba hasta la segunda temporada. Y esta segunda temporada es pente costese. Cuando terminaba la primavera, iniciaba el verano. Por eso entregué por día interna a todos la imagen de las fiestas. Porque ahí uno puede ver las temporadas del año o las estaciones del año, las fiestas en el momento en el cual se llevaban a cabo. Entonces uno va relacionando esto con las estaciones. Estamos hablando de la primera temporada, inicios de primavera.

Cuando termina la primavera y inicia el verano, tenemos pente costesa. Y tenemos la imagen que ustedes pueden ver. Termina la primavera, inicia pente costese. Y tenemos entonces ahora la cosecha del trigo. Que es un fruto maduro. El trigo era obviamente más abundante que la primera. Noten que vamos a leer nuevamente éxodo. Y tenemos que destacar que Dios instruyó a un pueblo que era neófito en cuanto al tratamiento de la tierra y sus frutos. Porque Israel de dónde venía? De Egipto. Y se dejó en el desierto 40 años. Entonces, ¿qué experiencia tenían ellos para tratar la tierra? Muy poca, siendo esclavos en Egipto. Por siglos. Vimos el capítulo 23 de Éxodo. Veamos ahora el capítulo 34 del libro de Éxodo. Un poquito más adelante. Éxodo capítulo 34. Y versículo 22. Éxodo capítulo 34 versículo 22. Dice, también celebrarás la fiesta de las semanas. La de las primicias de la ciega del trigo. ¿De qué estamos hablando ahí? Vemos el versículo 18. Es cuando habla de los pánes y levadura. Páscoa y pánes y levadura de la primera temporada. Y en el versículo 22 nos está hablando de la fiesta de la ciega. O de la fiesta de las semanas. ¿Qué corresponde a la fiesta de Pentecostés? Continúa el versículo y habla entonces de la fiesta de la cosecha a la salida del año. Esa es la tercera temporada que ya vamos a ver en un momento. Entonces, se bada, hay que relacionarlo con los primeros frutos del año. Páscoa y pánes y levadura de la primera temporada. El fruto del trigo, primicias del trigo, hay que relacionarlos con el día de Pentecostés, con la segunda temporada. Espero que podamos ir avanzando y metiendo mentalmente, o si pueden hacer un dibujo o palabras que reúnan, una primera temporada, cebada, pánes, páscoa, y cebada, como dije, y luego una segunda temporada con el trigo, con la fiesta de Pentecostés. Entonces vamos avanzando, porque en este punto, hay que tenerlo muy claro para poder hacer una conexión más profunda de todas estas cosechas. Acompáñame primera de Corintios, capítulo 15.

Ya creo que me habrán adivinado cuál es el punto en el capítulo 15, porque es el capítulo de las resurrecciones de los muertos de primera Corintios que Pablo nos escribe aquí. Vamos a ver el versículo 23.

Esto es realmente fascinante hacer esta conexión, y hay que tener mucha claridad. Dice capítulo 15 de 1 Corintios, versículo 23. Pero cada uno en su debido orden, Cristo, las primicias, luego los que son de Cristo, en su venida. Tengo la traducción de la Biblia, el lenguaje sencillo, porque alguna vez es esa coma entre Cristo y las primicias, como que confunde. En esta versión de la Biblia, el lenguaje sencillo de versículo 23 dice, cada uno resucitará a su debido tiempo. Primero Cristo, después, cuando Él vuelva, resucitarán los que creyeron en Él. Básicamente ahí tenemos dos eventos, o dos órdenes.

Generalmente leemos estos versículos cuando hablamos del plan de Dios, lo cual es correcto y es apropiado. Pero, como mencionamos hace unos minutos, como nosotros no estamos ligados, ni relacionados, ni familiarizados con la tierra y los frutos y las cosechas y los tiempos como en la antigua Israel, no caemos fácilmente en la cuenta que Pablo, en el versículo 23 del capítulo 15, de 1 Corintios, también está hablando de la cebada y el trigo, de la primera temporada en las fiestas de Dios y de la segunda temporada en las fiestas de Dios. Porque si recapitulamos, tenemos qué. La primera temporada de fiestas de Pascua y Pan de Silvadura está hablando del fruto de la cebada, está hablando de la gavía mesida, que es un símbolo de Cristo. En esta primera temporada de fiesta, Pascua y Pan de Silvadura, Cristo, Su muerte, Su resurrección, y Su... se presenta a Dios, somos aceptos y justificados por medio de Su sangre, y así podemos acceder a ese camino de salvación. Esa es la primera parte.

Y la segunda parte de 1º acurrinte 1523, nos está hablando de la segunda temporada de fiesta, relacionada con pentecostés, donde el fruto es, que es el fruto trigo. Recuerden los dos panes con levadura que se presentaban en el día de pentecostés.

En las versiones de 1º acurrinte 1523, las mencionan la segunda parte, luego los que son de Cristo. O también, después, cuando él vuelva, resucitarán los que creyeron en él, como pentecostés. Es interesante notar... Hay muchos detalles que no podemos abarcar de estas comparativas y símbolos. Es interesante notar que el primer manojo de la sevada, de la Gavía Mesida, incluye también, de la que se mesía en el sábado, en el Sábado Semanal, dentro de Panes y Levadura, de la primera temporada de fiestas, Pazco y Panes y Levadura, esta ofrenda incluía un cordero de un año. Incluía 4 kilos de harina con aceite. Incluía un litro de dino. Todos estos símbolos están estrechamente vinculados a Cristo y Su sacrificio. Eso está en Levítico 2313, si lo quieren leer, con mayor detención. Eso es la primera temporada. Y la segunda temporada de trigo, que se ofrecía dos panes de la mejor harina, cosidos con levadura. Con levadura. Ese detalle es importante, porque este es un símbolo relacionado más con la Iglesia y los imperfectos seres humanos que la conformamos. Se espente costés. Hay mucho más que ver aquí, pero tenemos que avanzar en el objetivo del mensaje, con los frutos de la tierra, las cosechas, y ahora tenemos que irnos a la próxima temporada, la tercera, la que acabamos de finalizar hace unos días atrás. Y para hablar del tercer producto, que se cosechaba de la tierra en otoño, vamos a leer aquí igual 1º de Coriente, capítulo 15, y vamos a leer del versículo 24 al 28, porque aquí está hablando de esta parte. Fíjense, dice... Bueno, le damos el 23 que dice, pero a cada uno en su debido orden, Cristo a las premicias, luego los que son de Cristo en su venida. Grupo número 1, grupo número 2, luego Pentecostés, el trigo, como lo vimos con la Iglesia, y del 24 en adelante, que dice, luego el fin, cuando entrega el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia, porque preciso es que el reine, hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies, y el postrero enemigo que será destruido es la muerte, porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies, y cuando dice que todas las cosas han sido sujetas a él, claramente se aceptúa que el que sujetó a él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas estén sujetas, le estén sujetas, entonces también el hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. Esto no es un trabalengua. Si uno lo lee con detención, tiene muchísimo sentido. Y todos estos versículos que lo que hacen, nos están resumiendo, todos los eventos que simbolizan las fiestas de otoño. Trompetas, expiación, tabernáculos y octavo día. Cristo pondrá sus pies sobre el monte de los olivos y suprimirá todo dominio desde ese momento. Empezará a ejecutar su reino en su venida. Suprimir todo dominio. ¿Quién es el Dios de este siglo?

Trompetas, expiación. Van notando cómo se van conectando las fiestas con estos eventos. Y lo que está aquí en 1. Agrointo es 15. Cristo reinará por mil años. Están tabernáculos. Y sus enemigos estarán debajo de sus pies. El quinto reino que viene a la Tierra será el que domine la Tierra y regirá con la santa justa perfecta ley de Dios desde Jerusalén.

Sus enemigos estarán debajo de sus pies. Cuando todo sea sujeto a Él, entonces no habrá más muerte y se sujetará a Dios el Padre para que Dios sea todo en todos. Podemos resumir ahí, tal vez, lo que sería más lo del octavo día.

Estos eventos que acabamos de leer en 1. Agrointo o profecía o descripción de ese futuro que tanto andalamos esta última parte o periodo del año y de estos 6.000 y 7.000 años contando al milenio, estos eventos futuros del fin y la bendinia, cosecha de la UBA, la bendinia es la cosecha de la UBA, se conectan estrechamente con qué. Vamos a Apocalipsis, capítulo 14.

Fíjense qué interesante esta parte.

Que estamos reuniendo los frutos en las cosechas, con las fiestas, con los símbolos.

Esto es lo que hemos hecho en el año. Apocalipsis, capítulo 14, versículo 18 al 20.

Siempre me llamaba la atención estos símbolos que yo de niño no tendía, pero fíjense cómo se conecta divinamente todo esto. Versículo 18, y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la os aguda, diciendo, mete tu os aguda, y bendimia los racimos de la tierra, porque sus UBAs están maduras. ¿Notan ahí alguna relación?

Con otoño, con la cosecha, con el fruto. 19, y el ángel arrojó su voz en la tierra, y bendimió la viña de la tierra, y echó las UBAs en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre, hasta los frenos de los caballos, por 1.600 estadios.

¿Notan aquí la conexión del plan de Dios con sus fiestas santas, con los productos de la tierra? ¿Este tercer fruto, que es el vino, está relacionado con los eventos futuros que las fiestas de la tercera temporada representan?

Pascua y pán en celebadura, Cebada, cabía mesida, Cristo, las primicias. Tenemos esa primera parte del año, primera temporada, segunda temporada, pentecostés. Tenemos al trigo. Tenemos a los dos panes con levadura. Tenemos a la iglesia. Otra cosecha, un poco mayor. Y el tercer momento, tenemos a Trompeta, a Expección Tabernáculo, el 8. día, con la bendimia, con el vino, con las uvas maduras. Y hablamos de qué ahora de la cosecha, del mundo entero. Si leemos ahora primera acorintios nuevamente, volvamos a Primera Acorintios, capítulo 15, versículo 23 y 24 nuevamente. Y si tenemos en la mente estos tres elementos, tres frutos, tres cosechas, tres temporadas, que son las festas santas de Dios. Y lo leemos ahora. Fíjense cómo se nos abre la claridad, que sólo Dios nos puede dar. Primera acorintios, capítulo 15, versículo 23 y 24. Pero cada uno en su debido orden.

¿Cristó las primicias? ¿Luego los que son de Cristo en su venida? ¿Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio y toda autoridad? ¿Y potencia? Cebada, trigo, vino. Tres cosechas, tres temporadas, tres frutos de la tierra, los cuales se entregaban al inicio de la primadera, al inicio del verano y al inicio del otoño.

El pueblo de Dios, que recibió todas estas instrucciones, después de haber terminado un ciclo de cosechas y frutos, entraba entonces en invierno.

Para que nosotros podamos entrar en invierno, debemos comprender cómo se desarrolló nuestro ciclo, nuestro año, que acabamos de pasar. Si fuimos fieles a Dios, guardamos todas las fiestas con sus ofrendas, con sus diezmos respectivos, seguramente Dios bendijo mucho nuestra casa.

Viene el invierno. Nos preparamos durante el año para recibir ahora el frío.

Como última parte de este mensaje y como reflexión final, vamos a volver a retomar los conceptos que definimos al comienzo de Invernar y de Ivernar.

Recordemos, Invernar, Invernar, como casi su palabra lo dice, Invernar de invierno es pasar el invierno en un punto geográfico diferente, porque no le gusta el invierno, se va a un lugar más caliente, que es si yo, se mueve la persona en alguna parte.

Y Invernar es el estado fisiológico de aletargamiento o somnolencia, si digo el mal del puerco, todo México se ríe porque así se dice cuando uno anda con mucho sueño. Pero el mal del puerco es eso, cuando uno le da sueño después de comer.

Este estado de aletargamiento o somnolencia, que los animales experimentan en los meses de frío en el invierno.

Por lo tanto, todos vamos a Invernar, podríamos decir, en alguna parte. En alguna parte no vas a encontrar el invierno, probablemente en casa porque nadie puede salir de casa.

Y con esto de la pandemia, entonces no hay por dónde moverse por 3, 4, 5, 6 meses, que es lo que dura este periodo. Y si vamos a Invernar, a pesar de que tengamos que abrigarnos más, a pesar de que nuestros cuerpos tal vez se muevan más lento, tal vez queramos dormir más por las mañanas, estamos muy oscuros, hace mucho frío, hay gente que nos cuesta mucho levantarnos, o tal vez queramos acostarnos temprano porque hace tanto frío, vamos a querer dormir más. A pesar de todo esto, la sugerencia es que no hibernemos.

La sugerencia es que, a pesar de todo esto, que no hibernemos. Obviamente estamos hablando aquí en un tono figurado con la connotación espiritual. Vamos a Invernar este invierno, vamos a Invernar este invierno, pero no hibernaremos este invierno.

Si me explico. Vamos a Invernar este invierno, en algún lugar, pero no debemos hibernar este invierno.

A pesar de haber cosechado todo el año, Sebada, primera temporada, Trigo, segunda temporada, Uba, tercera temporada, y de tal vez sentirnos muy llenos, no es bueno caer en ese letargo espiritual.

Debemos continuar alimentándonos espiritualmente.

No podemos quedar vulnerables por muy protegidos que nos sintamos en una oscura cueva. Y vernos los animales, en una cueva, y ahí se esconden y duermen. No podemos escondernos, no podemos sentirnos seguros, porque de alguna manera somos vulnerables.

No podemos respirar por debajo de lo normal, sino que debemos respirar con fuerza para oxigenar nuestra sangre. No puede tampoco descender nuestra temperatura corporal.

Acompáñenme a Mateo 25.

Después de Mateo 24, que son las señales del tiempo del fin, que viene seguito en el capítulo 25.

La necesidad de velar, como los tiempos de Noe.

Y también en el 25 está la parábola de las 10 vírgenes. Le vamos a partir del 3, del 3 al 7. Versículo 3 al 7 de Mateo 25, que nos habla de la parábola de las 10 vírgenes que todos conocemos.

Y aquí queda como anillo al dedo, porque dice, Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite, más las prudentes, tomaron aceite en sus vasijas juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabeciaron todas, y se durmieron. Y a la media noche se oyó un clamor, aquí viene el esposo y os salí de recibirle. Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.

Sabemos la historia, 5 y 5.

No es necesario detallarla y leerla por completo, ni elaborar una aplicación, porque la aplicación se da sola, en relación a lo que anteriormente hemos expuesto el día de hoy. Sólo podemos decir lo siguiente, Nuestras lámparas espirituales no hibernan nunca.

Nuestras lámparas espirituales no hibernan nunca.

El Espíritu Santo de Dios no debe enfriarse, ni tampoco el cuerpo que conformamos como Iglesia de Dios, el cual es el cuerpo de Cristo, debe enfriarse.

Hay que seguir respirando con fuerza para oxigenar nuestra sangre.

Tal vez sí se acabaron las cosechas en Israel, pero no debemos caer en ese letargo, ni mucho menos en esa somnolencia espiritual.

Miren, sin contar este sábado, nos quedan 160 días o 23 semanas.

Un poco más de 5 meses, ¿para qué? No estoy hablando para que llegue el 27 de marzo del año 2021, cuando celebraremos la Pascua.

163 días, 23 semanas, 5 meses, 5.23 meses, creo que era el número.

No podemos hibernar espiritualmente.

Tal vez vayamos a cabecear como todas las vírgenes.

Pero no podemos permitir que nuestras lámparas no tengan combustible para iluminar cuando haya oscuridad y cuando tengamos que calentarnos cuando haga frío y para recibir entonces al novio cuando aparezca.

Eso no puede sucedernos. Como conclusión, ¿qué es lo que hemos visto el día de hoy? Hemos dado un vistazo a la próxima estación del año, la que comenzará una vez que termine el presente otoño. Esta mirada retrospectiva que hicimos a lo anterior, que ya finalizamos en relación a las fiestas de Dios y a los frutos que se cosechaban en cada una de las temporadas, recuerden, Cebada, Trigo, Vino, Primera, Segunda y Tercera, Pascua, Pánez, Pentecostés y las cuatro de otoño.

Esto seguramente nos ha reforzado el conocimiento de la práctica, de la obediencia de Dios y nos ha ayudado a prepararnos para el futuro.

Si hay algo maravilloso de lo que nosotros leemos, entendemos y practicamos en la congruencia que hay al hacer las cosas y las bendiciones que Dios nos trae al ser obedientes a nuestro Padre.

Hay algo en el futuro que no sabemos que va a suceder.

Llegamos a esta realidad.

Hay cosas curiosas que hay en el mundo, tanto que se habla de la democracia, de los derechos humanos y saben lo que ha pasado este año, es lo que se ha visto más mermado en las naciones, por los líderes que se consideran hoy día más como líderes déspotas y autócratas, porque están coartando, están bajándole los derechos humanos y la democracia, porque es una buena oportunidad para hacerlo. Y los líderes se están aprovechando de eso.

Y todavía más paradójico están siendo los más populares.

Así nos encontró el mundo ahora que llegamos.

Así lo encontramos, no ha mejorado.

Y no sabemos qué pasará lo que queda este año civil o el próximo año.

No sabemos cómo van a ser las fiestas, pero ya te hemos ganado un año de una experiencia que nadie había pasado y que si el próximo año nos toca algo parecido, vamos a decir, ¿saben qué? Ya sé cómo hacerlo.

Se hace así, se hace así, y no pasa nada.

Entonces eso tiene que animarnos también. Ahora que terminamos. No pensar que, ¡oh, ya terminó el año, no hay nada que hacer!

¿Y Bernard? No.

El futuro es realmente un tiempo incierto.

Pero lo que sí podemos decir, con certeza absoluta, es que el futuro sugiere siempre que estemos preparados.

¿Va a hacer lo que vaya a pasar? Lo que sí podemos decir con total seguridad es que tiene que haber una preparación. ¿Cuán frío será el futuro? ¿Cuánta escasez de alimento habrá? ¿Cuán oscuro se pondrá el panorama?

Eso es secundario.

Segunda prioridad. No lo controlamos nosotros.

Lo importante es mantener el fuego del Donde Dios. Como Pablo le dijo a Timoteo en su segunda carta, capítulo 1, verso 6, adiva ese fuego, el Donde Dios que tienes dentro de ti.

Esa fuerza de Dios. Acompáñeme a la última escritura, Mateo 5.

Mateo 5, versículos 14 al 16.

Hablando de nosotros, querida familia, versículo 14 al 16, vosotros, nosotros, sois, somos la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder, ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos.

Recuerden que lo más seguro es que este invierno vayamos a cabecear, como las diez vírgenes, pero no nos quedemos dormidos, no hivernemos con nuestras lámparas vacías. ¿Qué haremos estos próximos 23 sábados de aquí a Pascua 2021?

Preparemos para invernar. Vamos a pasar al invierno, donde sea que estemos y preparémonos para no hivernar este invierno, y ser entonces una luz en medio de tanta oscuridad. Desde hoy, pongamos la mirada en Pascua 2021, en Panes 2021, en Pentecostés 2021, en la Cebada, en el Trigo, en la Uva. Pongamos los ojos en Cristo, en el Vierno, que nos enseñó todas estas cosas. Pongamos la práctica también de todo esto. Este invierno, busquemos primeramente el reino de Dios, y todo lo que nos haga falta, seguramente, y creemos que será así, será agregado, y ya no tendremos que preocuparnos. Será agregado, ya no tendremos que preocuparnos. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.