Los regalos de Dios

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Los regalos de Dios

Para muchas personas, los regalos vienen en forma de objetos, juguetes o dinero. Pero existen regalos que sobrepasan cualquier cosa que podamos comprar a nuestros hijos. Uno de esos regalos verdaderamente grandes es la alegría natural del corazón. Cierta persona expresó que la alegría del corazón es para el alma lo que la salud es para el cuerpo y lo que que la cordura es para la mente. Es la prueba de la normalidad. La alegría del corazón no se puede comprar, pero puede heredarse por medio del ejemplo y por la enseñanza de los valores correctos.

El apóstol Pablo se dio cuenta que Jesucristo había llenado los corazones de los creyentes con sustento y alegría (Hechos de los Apóstoles 14:17 Hechos de los Apóstoles 14:17si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones.
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). La alegría nace cuando aprendemos a estar contentos con la vida que tenemos, mientras nos esforzamos por mejorar y prepararnos para la vida eterna. Este fue uno de los grandes regalos que Dios le dio a Jesucristo para que nos lo transmita. Pablo escribió que Dios ungió a Jesucristo con óleo de alegría (Hebreos 1:9 Hebreos 1:9 Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.
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). Que el aceite fluya sobre ti en abundancia y sea visto por todos en lo que haces (Isaias 61:1-3 Isaias 61:1-3 [1] El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; [2] a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; [3] a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
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).