En su infinita misericordia, nuestro Padre nos da la oportunidad de disfrutar su fiesta de Tabernáculos.
El género humano esta destinado a un fin muy particular: ser una familia con Dios. No obstante, esto requiere de un largo proceso que inicia con aquellos bautizados en la verdadera Iglesia. ¡La Iglesia son las Primicias de la siega del Eterno!
En el marco de la fiesta de Panes Ácimos, reflexionemos sobre el cambio que debemos hacer en nuestras vidas para estar en el Reino de Dios.
¿Qué es lo que Dios hace por sus hijos fieles? ¿Cómo Dios anima y protege a sus hijos?