El impulso creativo es indispensable para dar a luz una obra de cualquier tipo. La Biblia es producto innegable de la inspiración de Dios en diversos autores ¡esa es la razón de su excepcional y asombrosa consistencia interna!
Alimentémonos siempre del árbol precioso que Dios ha puesto al alcance de nuestras manos.
Con Dios podemos lograr nuestros objetivos y llegar a su reino.