Terminando la fiesta de Panes sin Levadura, tenemos que recordar en qué consiste nuestra vida espiritual. Y eso, hace de cada día un gran día para comenzar de nuevo.
Seamos perseverantes en nuestro esfuerzo por desarrollar el carácter santo, justo y perfecto de Dios ¡Alcancemos el sueño de la vida eterna!
Evaluarnos continuamente es uno de los grandes principios de la vida cristiana, en tanto nos retorna al camino correcto. Pero ¿qué es lo que debemos analizar de nuestras vidas?