Para acceder al gran tesoro que Dios guarda para nosotros al final de los tiempos, necesitamos fijar nuestra mira en los negocios de nuestro Padre, alejándonos del pecado.
La fiesta de Panes sin Levadura nos enseña sobre la constante y dificil lucha para alejarnos del pecado. Pero hay una enseñanza más en esta misma festividad: ¡debemos aferrarnos a la verdad y la justicia de Dios para facilitarnos nuestro andar!