La vida cristiana supone realizar cambios de fondo en nuestras vidas; necesitamos vencer el pecado ¡huir de él!. La Biblia nos presenta una fórmula práctica para iniciar nuestro crecimiento espiritual.
Las parábolas de Lucas nos revelan que solo el amor y misericordia de Dios, pueden salvar y nosotros debemos regocijarnos de la vida que él nos ofrece.
Cuatro analogías de la vida cristiana que podemos obtener al observar una maratón.
Nuestra naturaleza humana nos orienta continuamente al egoísmo. Nuestra batalla para ser generosos y altruistas, debe ser más diligente aún.
Limpiar nuestras mentes y corazones para presentarnos ante Dios es un paso fundamental para celebrar adecuadamente la Pascua. Preocupémonos de que la imagen que mostramos al mundo, sea sincera y verdadera.
¿Qué ha pasado en nuestra vida durante este último tiempo? ¿Hemos pasado por un año de tragedias y triunfos? ¿Cuál es nuestro punto de vista sobre estas cosas?
Pablo nos dice en I de Corintios ....Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron......
El cómo las decisiones de nuestro pasado van creando nuestro presente y la necesidad de ser conscientes de ello
Debemos prestar atención a las advertencias de Cristo y al mismo tiempo continuar con la tarea que nos dejó.