Dios desea que tengamos una perfecta relación diaria con Él por medio de la oración. ¡Y no solo eso! sino que sintamos la necesidad de orar.
Vivir en el mundo nos expone a peligros espirituales muy diversos. No obstante, la Palabra de Dios puede ayudarnos a protegernos de los ataques del maligno. ¡Blindemos nuestras mentes pensando y obrando conforme a los mandamientos de nuestro Padre!
Consejos para mantenernos centrados y prevenidos, hasta el regreso de Cristo