En el contexto de Pentecostés, recordemos las instrucciones de Dios para la observancia de sus días santos y nuestra disciplina en la vida cotidiana.
El maravilloso futuro que Dios planea para la humanidad puede iluminar nuestro diario andar.
Dios tiene un poderoso propósito para la familia en este mundo. A final de cuentas, desea hacer de nosotros una gran familia espiritual.