Cada uno de nosotros hemos sido elegidos por Dios para llegar a ser algo. ¿Estamos llevando el adecuado proceso para llegar a esa meta?
¿Qué motivo tiene nuestra existencia? ¿Por qué es tan importante buscar a Dios y obrar conforme a sus deseos?
El proceso por el cual los cristianos debemos experimentar para poder ser perfeccionados por Dios para su futuro reino explicado en una analogía simple y práctica para el alma, cuerpo, espíritu humano y Espíritu Santo de Dios.
La Iglesia de Dios necesita tener un propósito central y particular que la cohesione y le de sentido. ¡Éste debe ser el mismo propósito que Dios tiene para la humanidad!