La figura profética de la abominación desoladora tiene mucho que ver con el papel del pecado en el templo de Dios actual: El creyente que ha aceptado a Jesucristo como su salvador.
Dios el Padre es muy claro en cuanto a lo que requiere de nosotros para ser hijos suyos en su Reino. La desobediencia tiene un alto precio para el cristiano convertido. Mensaje entregado el 24 de octubre de 2020.
El perdón de todos y cada uno de nuestros pecados, tuvo un precio que habría de pagarse para que no sufriéramos la muerte eterna. Valoremos la preciosa sangre de Cristo, que murió para darnos vida. Mensaje entregado el 17 de marzo de 2018.
Nuestra motivación principal como cristianos debe ser emular la vida ejemplar de Jesucristo para convertirnos en las primicias que le prosiguen.
Para que el sacrificio de Cristo tenga su efecto purificador en nuestras vidas, debemos cumplir nuestra parte de dar la espalda al pecado.
Dar gloria a imágenes o a fenómenos de la naturaleza ha sido parte importante de nuestra historia como humanidad. Sin embargo, nosotros alabamos a un Dios que conocemos por su carácter y por su relación con nosotros.
El rey Saúl hacía las cosas a su manera, desobedeciendo abiertamente las órdenes de Dios, y pese a las amonestaciones de Samuel, se justificaba continuamente. ¡Aprendamos a escuchar la reprensión del Eterno a tiempo!
Las acciones que los humanos realizamos al margen de la Ley de Dios, dibuja un muro que nos distancia de nuestro Padre Eterno.
Enfrentar problemas en nuestras vidas cristianas, nos permite mejorar continuamente para perfeccionar nuestro carácter.
Dios, en el inicio de la historia, nos obsequió su obra. No obstante, perdimos esa heredad por causa del pecado. ¡Podemos recuperarla!
La fiesta de Panes sin Levadura nos enseña sobre la constante y dificil lucha para alejarnos del pecado. Pero hay una enseñanza más en esta misma festividad: ¡debemos aferrarnos a la verdad y la justicia de Dios para facilitarnos nuestro andar!