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Recién terminamos estas fiestas primaverales y en realidad hay tres imágenes que Dios quiere que captemos, que recordemos de estas fiestas primaverales. A veces me gusta escuchar al auditorio, aquí, a los que escuchan. ¿Qué piensan? Que es la primera imagen que hay, una figura, una representación de la primera imagen. ¿Qué me pueden decir? Que es esa primera imagen. Es el cordero, representando a la Pascua. La segunda imagen es el pan sin levadura, pero hay una tercera imagen que a veces nos olvidamos. ¿Cuál cree que puede ser esa tercera imagen? Es la gavilla mesida que se llevaba a cabo durante estos días de las fiestas primaverales. Vayamos a Levítico 23. Entonces Dios, en su forma inimitable de hacer las cosas, puede resumir todas estas lecciones en tres imágenes. La de un cordero, la de el pan sin levadura y de la gavilla mesida. Noten en Levítico 23, versículo 15. Y dice, y contaréis desde el día que sigue el día de reposo. Y aquí no me dice aquí, aquí vale a sábado en mi Biblia.
Día reposo es Shabbat en Hebreo. Contaréis desde el día que sigue el día reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mesida.
Y aquí otra vez la palabra Shabbat. Siete sábados cumplidas, se van hasta el día siguiente del séptimo día reposo.
El séptimo sábado. Contaréis 50 días, de ahí viene la palabra pentecostés. Entonces ofreceréis el nuevo grano al eterno. Y así entonces ya nosotros empezamos a contar esos días para guardar la fiesta de pentecostés.
Este sábado es cuál sábado de este conteo? Así es, la primera semana que ya estamos contando.
Y lo que se hacía justamente entre la Pascua, teníamos el primer día de Panes y Levadura, y después teníamos el sábado entre los Panes y Levadura, que se contaba.
Y se empezaba a contar y se mesía una gavilla de trigo o de cebada, lo que fuera la cosecha, ante Dios para ser aceptada. Y de ahí en adelante ya podían empezar a cosechar la cosecha de primavera.
Lo importante de todo esto es que como Cristo murió justamente el día miércoles a la tardecer, Dios iba a estar en la tumba tres días y tres noches, no partes de un día, como quieren decir los protestantes, porque aquí está la falla en ese razonamiento. No dice, y contaréis tres días, porque es cierto que tres días pueden ser parciales, pero son tres días y tres noches. Entonces uno no puede eliminar las noches, y las noches son de 12 horas también. Entonces tiene que haber 72 horas, tres días y tres noches, y Cristo dijo que iba a hacer la señal de que él era Mesías.
Ahí Mateo 12.40 lo pueden leer, que entonces él murió justamente el miércoles a la tardecer. Empezamos con el primer día de panes sin ledura, que era el jueves. Tenemos el segundo día que estuvo en la tumba, que fue el viernes, y después vino el día sábado. Y a la tardecer, cuando el sacerdote estaba mesiendo, esa gavilla como primeros frutos, Jesucristo resucitó entre los muertos, el sábado justo en la puesta del sol. Y entonces, cuando ya vinieron más tarde, las mujeres vieron que la tumba ya estaba abierta.
Y los ángeles que estaban allá dijeron que Cristo había resucitado, tal como lo había dicho. Y para nosotros es muy importante porque de la gavilla mesida es donde uno empieza a contar la fiesta de Pentecostés, y es lo que nos dice Jesucristo en hechos. Son cosas que la gente puede leer sin prestarle mucha atención, pero es porque no entienden las fiestas santas y la importancia que tienen en el Nuevo Trestamiento en hechos capítulo 1.
Aquí nos dice, en el versículo 1, Lucas escribiendo este libro, este libro hechos dice en el primer tratado o teófilo a quien dedicó este libro, hablé acerca de todas las cosas que Jesucristo comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido, a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas, indubitables, que significan sin dudas, apareciéndose durante 40 días.
Él resucitó en el momento de la Gavilla Mesida y iban a ver 40 días que se estaban contando, 40 días y hablándoles acerca del reino de Dios y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, después de esos 40 días, quédense acá, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual les dijo, oísteis de mí, porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. ¿Y cuándo fue que recibieron el Espíritu Santo? Capítulo 2, versículo 1. Y en realidad aquí lo que dice es, cuando llegó el conteo al día 50, eso lo que significa, cuando llegó el día de Pentecosés, estaban todos unánimes juntos, todos estaban obedientes, se habían quedado en Jerusalén.
Y dice, versículo 4, y fueron todos llenos del Espíritu Santo, que es el símbolo de Pentecosés.
Y es la razón por la cual nosotros guardamos el día de Pentecosés ya con este significado del recibimiento del Espíritu Santo, que no sólo ahora es Jesucristo, sino también la primitia entre los muertos, pero ya hay un grupo de primitias que se están preparando para la primera resurrección, de los cuales aquí estamos nosotros, siguiendo fielmente las enseñanzas de Dios.
La importancia que tiene todo esto, radica en la resurrección de Jesucristo, en esa tarde de la Gavilla Mesida. El mundo no toma esto en cuenta, andan con conejillos, con huevitos para la Pascua Florida, que de hecho la Iglesia Católica tenía tanta enemistad contra los guardadores de estas fiestas santas, que ellos instituyeron otra fecha, que hoy día se llama Pascua de Resurrección. Ellos no guardan la Pascua Bíblica, sino que ellos guardan lo que es un día artificial, que no se encuentra en la Bíblica, que no está autorizada por Dios, y que es en realidad un sustituto para la Pascua Bíblica. Hubo tres grandes fallas y doctrinas erradas que fueron establecidas en el Concilio de Nisea, el primer Concilio Católico en el año 325 en Nisea, y hubo tres decretos que realmente desviaron a las personas. El primero era el decreto de no guardar la Pascua Bíblica, y fijaron otras fechas que hoy día es la Pascua Florida. Eso no era algo establecido en la Bíblica, pero la Iglesia dijo que si no se guarda, enviaremos las tropas, confiscaremos sus casas, porque son herejes. Así que se estableció la condena de Erejía si se guardaba la Pascua Bíblica. Se tenía que guardar el Domingo de Resurrección. La segunda era que había que guardar el Domingo en vez del sábado. Se estableció que ya no se podía guardar el sábado bíblico, sino que ahora era el Domingo el primer día de la semana, que se establecía como señal de la Iglesia Católica. Eso es la marca que tienen ellos. El primer día. ¿Dónde en la Biblia se guarda y se considera santo? El primer día de la semana. En ninguna parte. El cuarto mandamiento dice que es el sábado, el día santo. Ese fue el segundo decreto. El tercero, que se debe observar la natividad del Dios Sol en el 25 de diciembre. ¿Ustedes pueden ver las fechas que hay en el 25 de diciembre? Bueno, ese es el natalicio del sol, que el día del sol es domingo, y ahora se iba a fijar el nacimiento que lo pusieron como de Cristo el 25 de diciembre. Entonces ya con esos tres decretos se encumbró el día domingo, de resurrección, del día del sol como natalicio, el 25, y lo que era el domingo en vez del sábado. Así que con una movida y firma acá de tinta, se hicieron el cuarto mandamiento, la Pascua Bíblica, y lo que es establecer la fiesta de un Dios pagano, que era el Dios Sol, en vez de lo que es la muerte de su Cristo. En la Biblia no aparece su nacimiento, porque en la Biblia nos dice que es mejor el día de la muerte que se ha hecho en la Biblia del nacimiento, y Cristo no quería que adoraran su nacimiento, que fueran y celebraran su muerte por todos nosotros. Bueno, ahora esto nos lleva otra vez a la parte de la resurrección, Vayamos a 1 Corintios, capítulo 15. 1 Corintios, capítulo 15, empezando en el versículo 13. Pablo lo dice muy claro. Si Cristo no resucitó entre los muertos, nuestra fe es zembano.
Dice versículo 13, porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Si nadie ha resucitado, tampoco lo hizo Cristo. Y si Cristo no resucitó, van a entonces nuestra predicación. Van a es también vuestra fe. Porque entonces el Salvador realmente no murió, pues nuestro pecado y no resucitó. Y está la diestra de Dios Padre. Y dice, ¿y somos hallados falsos testigos de Dios?
Porque hemos testificado de Dios que Él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es van a aún estáis en vuestros pecados. Nadie ha pagado por los pecados de uno. Uno tendrá que morir por su propio pecado y hasta ahí llega. La buena noticia es que dice acá, ¿entonces también lo que durmieron en Cristo perecieron si no van a resucitar?
Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de comiceración de todos los hombres. ¿Para qué sacrificarse tanto? ¿Para qué luchar contra el mundo? Sí, da igual porque todos van a morir. No va a haber un juicio en el futuro. Ahora dice versículo 20, más ahora Cristo ha resucitado los muertos, primicias de los que durmieron es hecho. Y aquí otra vez el símbolo de esa gavilla mesida, que eran las primicias, los primeros frutos de la cosecha que se llevaba a cabo aquí en la primavera.
Siguiendo aquí dice, porque por cuanto la muerte entró por un hombre, que fue Adán, también por un hombre, dice la resurrección de los muertos. Se dio cabida para eso. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
Así que todo ser humano, que haya nacido desde los tiempos de Adán, hasta el final y la avenida de Cristo, todos los seres humanos, tienen una resurrección en el futuro. Cristo murió por cada persona que ha vivido, dice versículo 23, pero cada uno en su debido orden. Aquí la palabra orden se refiere a un grupo, por ejemplo, de soldados que marchan. Son columnas, cada uno de acuerdo a su grupo que va a resucitar.
Dice aquí, Cristo las primicias. Cristo fue el primero que resucitó de entre los muertos que está arriba con Dios Padre. Luego, los que son de Cristo en su venida. Entonces, no son todos los que van a resucitar cuando Cristo regresa. Son los que han recibido el Espíritu Santo en esta vida. Y nosotros aquí rastreamos ese grupo desde Abel el Justo, a través de todos los hombres y mujeres fieles del antiguo destamento. Ahí tenemos a Abraham, a Sarah, a Moisés, a Esther, todas las hombres y mujeres de la fe.
Ellos son parte que están durmiendo ahora, que van a ser resucitados en la venida de Cristo. Van a ser parte de esa primera cosecha de la cual Cristo fue la primicias. Cristo va a trabajar con todo este equipo de las primeras frutas, de las primicias. Cristo va a resucitarlos para gobernar el mundo que viene. Y los santos que han sido fieles van a ser parte de esta primera resurrección. Pero no todos resucitan en ese momento. Y por eso Pablo continúa diciendo, luego, después de esa primera resurrección, viene el fin. Cuando esto tiene que ver, cuando ya viene la segunda resurrección, después de esos mil años, todos son aquí resucitados.
Las personas en su ignorancia han sido llevados por este mundo, el Dios de este mundo. La gran mayoría ni tuvieron la menor idea de lo que era la verdad de Dios. Satanás lo ha ocultado tan astutamente. Ve mi padre, que ya murió hace como 30 años atrás. Era un buen hombre, trabajó como médico, atendió a las personas. Nunca se riqueció. Nosotros nunca vivimos ahí en una mansión, no vivimos en una casa modesta. Él ganó lo que era necesario.
Pero él no tenía la menor idea de qué significaba la existencia. ¿Por qué nació él? ¿Qué significa esta vida? Él la vivió y murió. Bueno, él no murió en Cristo. Pero sí va a resucitar después de esos mil años y va a tener una oportunidad para conocer la verdad de Dios. Igual que los niños y bebes que han muerto, que ni siquiera tuvieron la oportunidad. O personas incapacitadas que no tienen la oportunidad de razonar y de ser convertidos.
Todos esos tienen una oportunidad en el futuro. No se han perdido. No es en vano lo que ha pasado. Y hay una resurrección final, que es la resurrección de condenación. De todos los que se han empedernido pecadores que hicieron grandes, horrendas cosas y llegaron a cauterizar sus conciencias. Ya no sienten ningún arrepentimiento, no sienten ningún tipo de culpa. A ellos les gusta matar o violar o asesinar lo que sea aquí.
Pero Dios es el que juzga quienes están en esa última categoría. Porque esos van a resucitar al final y nos dice aquí en Malacías, podemos leer en Malacías capítulo 4. Cuando Cristo vuelve, ya viene, esto aquí está describiendo la primera resurrección en Malacías 4-2. Dice, más vosotros los que teméis mi nombre, lo que realmente tiemblan ante la palabra de Dios y la cumplen, dice, nacerá el sol de justicia que Cristo va a venir brillante como un sol.
Y un Dios justo. Y saldréis y saltaréis como becerros de la manada. Esta es una ilustración en el mundo agrícola, cuando los becerros nacen y que son todos músculos y son todas las patas largas y están llenos de brío. ¿Cuántos han visto eso en alguna granja alguna vez que cuando saltan y están tan llenos de vigor? Bueno, nosotros cuando resucitamos, cuando Cristo vuelva, vamos a andar igual que los becerros. Vamos a estar saltando de alegría, de felicidad. Es la descripción bíblica al respecto. Pero ¿qué pasa con los malvados, los pecadores empedernidos? Bueno, van a resucitar en una resurrección donde no hay. Perdón. Dice, oyaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies en el día en que yo actúe. Entonces, eso es cuando se lanzan al lago del fuego y mueren por segunda y última vez. Definitivamente quedan extinguidos. Entonces, a esto se refiere la importancia de la resurrección de su Cristo.
Ya hace poco terminé de leer un libro de un detective de allá de la zona de Los Ángeles, donde nosotros vivimos en esa zona. Y ese detective había trabajado en uno de los trabajos más duros que hay. En todo esto era el escuadrón de asesinatos. Y él se había titulado en la universidad, había estudiado arquitectura, después entró en la parte de negocios. No le gustó nada de eso y se metió como policía. Y entonces lo nombraron como detective. Y por ocho años trató todos los casos más escalofriantes de las matanzas que hay. Y este hombre no creía en Dios. Lo único que creía era en su propia familia y unos pocos amigos policías. Porque cuando uno trabaja, cientos de casos, donde la gente está encubriendo los asesinatos. Y ellos tienen que encontrar dónde están mintiendo. Y tienen que investigar todo. Y él era uno de los mejores que encontraba quiénes estaban mintiendo. Y los enviaba a la Corte con la evidencia o bien a la muerte o cadena perpetua.
Bueno, este señor que había estado ocho años de esta manera. De repente su esposa iba a una iglesia y él decidió acompañarla. Él no creía en Cristo, no creía en Dios. Pero le llamó la atención lo que empezó a leer en la escritura que nunca le había prestado atención. Le llamó la atención los evangelios. Y entonces él dijo, ¿sabe qué? Lo que están diciendo aquí en estos evangelios me suena muy parecido. A lo que yo escucho, cuando hay un crimen y tengo que citar a testigos. Y tengo que ver quién está diciendo la verdad y quién está diciendo la mentira. Y aquí hay cuatro testigos que hablan de la vida de Jesucristo. Y lo que yo voy a hacer es, voy a tomarme el tiempo y voy a averiguar como si fuera un detective con estos testigos. Ya hace dos mil años atrás. Pero voy a ver qué tanta bases tienen en lo verdadero, en la razón. Y él dijo, ¡hoy aquí voy a encontrar muchas fallas! Porque yo soy un experto. Aquí vienen las personas y me cuentan todas las historias. Y yo aquí las voy analizando, investigando. Y le voy metiendo hoyos hasta que toda la teoría se derrumba. Igual lo voy a hacer con esto. Así que empezó con el evangelio de Marcos.
Que era el evangelio en que había más testimonios de personas. Y que era uno de los primeros evangelios que se escribieron entre los cuatro. Y empezó a estudiar. Y empezó a darse cuenta. Sabe que esto no es nada como yo me imaginaba. Este testigo está poniendo evidencias. Con nombres, con lugares. Y que esta persona no tiene motivos que yo puedo encontrar. Que tiene intereses por medio. Esta persona estaba impuesto a sacrificar su vida por el testimonio que dio. Y quedó choqueado. Quedó sorprendido. Así que dijo, bueno, quizás este, pero no los otros tres. Y empezó a estudiar el de Mateo. Y después de Lucas. Y después de Juan. Y vio que todos eran testigos oculares. Y que tenían las bases de la verdad. Y este hombre se convirtió al cristianismo. Y empezó a enseñar a otros. De la evidencia que él había tomado. De un detective que no creía en nada. Esceptico. Y completamente desilusionado. Con todo lo que había visto de la humanidad. Y sin embargo aquí, en estos cuatro testimonios que él estudió. Se dio cuenta que esto no viene del hombre. Sólo puede venir de Dios. En primera de Corintios, capítulo 15.
Vemos uno de los testimonios que le llamó la atención. Porque también estudió el testimonio del apóstol Pablo. En primer de Corintios, 15, versículo 1. Que es el capítulo de la resurrección. Dice versículo 1. Además, os declaro hermanos. El Evangelio. Que os he predicado. También recibisteis. En el cual también perseveráis. Por el cual, si reteneis la palabra que os he predicado. Sois salvos. Si no, creísteis en vano. Porque primero os he enseñado. De lo mismo que recibí. Que Cristo murió por nuestros pecados. Conforme a la circuitura. Estuvo sepultado tres días y tres noches. Y fue sepultado. Y recicló al tercer día. Noten aquí que ya después de tres días. Aquí el cumplió conforme a las circuituras. Que predicen esto. Y entonces aquí empezamos con todos los testigos oculares. Que apareció a Cephas. Que es el nombre arameo para Pedro. Y después a los doce. No era solamente un apóstol. Que le apareció. Sino a los doce apóstoles. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez. De los cuales muchos viven aún. Y otros ya duermen. Entonces Pablo estaba diciendo. Que mire hermano. Si ustedes quieren averiguar.
Hay más de quinientos testigos. Que están ahí en Israel. Algunos ya han muerto. Pero ustedes pueden hablar con ellos. Ustedes pueden interrogarlos. Pueden examinarlos. No hay cinco. Porque con cinco es un poco más dudoso. Con cincuenta. Uno puede decir. Bueno, quizás hubo una ilusión. Más o algo. Pero quinientos. Que uno podía ir. Y hablar con ellos. Y ellos testificaron. Que lo vieron después de que fue crucificado. Y enterrado tres días y tres noches. ¿Y saben por qué también? Es importante esto de tres días y tres noches. Porque según la ley judía. Era solo después de tres días. Que estaba definido. Que ya la persona era una muerte legal. Porque había casos de personas que lo enterraban. Y después la persona despertaba. Y lo sacaban. Pero nadie después de tres días podía hacer eso. Entonces era una forma legal. De declarar que ya esta persona está muerta. En forma definitiva. Y no solamente a estos 500. En versiclos 7. Después apareció a Jacobo. En mismo Jacobo que vimos en hecho 15. El medio hermano de Cristo. Después a todos los apóstoles. Otra vez. Y al último de todos. Como a un abortivo. Me apareció a mí. Y Pablo pudo verlo. Y en el camino a Damasco. Cristo se le apareció. Como el Cristo resucitado. Así que Pablo no estaba hablando de lo que él había escuchado. Él era el testigo. Y todos estos murieron por su fe. No hubo uno que dijo no. Si esto era un truco. Si estábamos tratando de engañar a las personas. Entonces este detective empezó con esta análisis. Todos estos testigos. Y él dijo, bueno, aquí dieron lugares donde esto se llevó a cabo. Uno podía en ese entonces averiguarlo. Y ese detective fue tan hábil con desemascarar a los mentirosos. Y poner a las personas que realmente eran culpables en la cárcel. Que se le entregó la división más difícil. Que se llaman los archivos de los casos fríos. Que son los que no sean resueltos. Y se archivan. Entonces él tomaba estos archivos. Que quizá eran 30, 50 años en el pasado. Pero que nunca se cierran por completo. Porque hubo un asesinato. Y entonces él tiene que investigarlo. Y él considera que estos testimonios son como archivos de casos fríos. Pero que uno puede igual analizarlos si son verídicos o no. Y este hombre después de toda esta investigación que hizo. No solamente comprobó que era cierto si no se convirtió.
Y fue ridiculizado por sus otros colegas. Y al final él se volvió en un predicador. Entonces aquí vemos un cambio dramático en la vida de esta persona. Y por eso este investigador ya hizo el estudio por nosotros mismos. Nosotros no tenemos que investigar y ser detectives. Y estar en todas estas clases especializadas para como desemascarar al mentiroso. No, él lo hizo por 8 años. Era un experto y usó las mismas normas. Los mismos principios. Y llegó a la conclusión que todo esto era cierto.
También después de ver esto de los testigos, el detective examina los motivos. Que significa aquí por qué se cometen los crímenes. Y él dice que hay tres categorías principales que se cometen los crímenes. Se pueden reducir dinero, poder o sexo. Son las tres razones por las cuales la gente asesina a otras personas. O quiere tomarse el dinero de la otra persona. O quiere tomar el poder de la otra persona. O por los celos o por alguna otra cosa cometen asesinatos. Y cuando él examinó los relatos de los testigos, ninguno de estos querían el poder. Porque fueron perseguidos, encarcelados, denunciados, huyendo de un lugar al otro. Eso no es una forma de ganar dinero. Tampoco por el poder. Porque ellos no establecieron aquí un poder político. Todo lo contrario. Decían que no era el reino de este mundo que ellos servían. Que estas personas eran sencillas, humildes. Y que no estaban haciendo esto para tomar el nombre de Cristo. Y entonces aquí asumir un gran poder. Y lo último, y estaban dispuestos a morir por ellos. Prácticamente todos fueron muertos por su fe. Lo último tiene que ver con la parte sexual o celos. Hay grupos que se forman y que se ven. Todo tipo de mezclas sexuales. Pero estos hombres tenían sus esposas, tenían vidas correctas. No hubo ningún escándalo en la casa de Pedro, ni de Pablo, ni de otros. Entonces aquí ve que hay falta de motivos para inventar este tipo de cuento. Y la tercera prueba, la tumba vacía. Fue cuidadosamente custodiada por soldados romanos que sabían apenas de muerte. Que iban a morir si alguien iba a escaparse de esa tumba. En Mateo 27, veamos lo que dice aquí. Mateo 27, 59.
Mateo 27, 59. Dice... Y tomando José, el cuerpo, hablando de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en su sepulcro nuevo. Que había labrado en la peña y después de hacer rodar una gran piedra para cubrirla, palabra petra, a la entrada del sepulcro se fue. Estaban allí María Magdalena y la otra María sentadas delante de ese pulcro. Dice al día siguiente, que es después de la preparación, hablando aquí de la preparación que había para el día sábado, se reunieron los principales... no, esto era el primer día de Panes sin Levadura. Después del primer día de Panes sin Levadura, que era un día santo, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos antepilato, el gobernador. Diciendo, Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún, después de tres días resucitaré, manda pues que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo urten y digan al pueblo, resucitó de entre los muertos, y será el posterior error peor que el primero. Y Pilato les dijo, aquí tenéis una guardia, la guardia normalmente era por lo menos de cuatro soldados, y asegurarlo como sabéis, entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro sellando la piedra y poniendo la guardia. Significaba que hacían una tira de un lado de la piedra a la otra, y con cera caliente ponían en cada lado para que se pegara esa cinta, y después tenían un sello y tenía la emblema romana. Si ustedes tocan esto es crucifixión, muerte por crucifixión, si alguien trata de romper ese sello. En el capítulo 28, versículo 11. Bueno, vamos aquí a capítulo 28, versículo 1. Y se pasaba el día de reposo, que es el día sábado, al amanecer del primer día, esto significa que estaba empezando el primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro, y hubo un gran terremoto, porque un ángel del Señor descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, es decir, brillante, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él, los guardas temblaron y se quedaron como muertos, aquí hombres, soldados, endurecidos, y ellos quedaron paralizados al ver ese ángel. No se atrevían a atacarlo, no podían hacer nada, sus piernas estaban completamente congeladas. Más el ángel respondiendo dijo a las mujeres, no temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús el que fue crucificado, no está aquí, pues ha resucitado como dijo. Entonces, no significa que resucitó en ese momento. Era solamente la piedra que se había removido para atestiguar y señalar que ya no estaba él. Vení, vende el lugar donde fue puesto el Señor, y entonces ellos fueron y le avisaron a los discípulos, y dice versicularse, mientras ellas iban, y aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Dieron, mire, aquí vimos un ángel brillante y se removió la piedra, y nosotros no pudimos hacer nada, y no había nada adentro, y nosotros habíamos atestiguado que estaba el cuerpo anteriormente allí.
Y reunidos con los ancianos de los judíos y habiendo habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, los sobornaron, a los soldados para que mentieran con lo que había pasado, diciendo, decir vosotros, sus discípulos vinieron de noche y lo hurtaron estando nosotros dormidos.
Así que me dice, cuatro soldados y todos dormidos sabiendo que era con pena de muerte, y si esto lo oyera el gobernador, que ustedes aquí dejaron la tumba vacía, nosotros les persuadiremos, y os pondremos a salvo. Así que le dicen, nosotros sobornaremos también al gobernador.
Y ellos tomando el dinero, hicieron como les había instruido, este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy. Y esto, como digo, entonces está la tumba vacía, el cuerpo nunca aparece, y cuando Cristo resucita, cambia la vida de todos los que lo ven.
Este no era un Cristo que andaba moribundo con venda, era Cristo que era un Cristo resucitado.
Ese fue el nacimiento del cristianismo por el cual estamos nosotros aquí presentes ahora. La cuarta evidencia es que los testigos sufrieron torturas, martirio, y nunca se retractó algunos de ellos, diciendo, no quiero salvar mi vida, no yo aquí soy testigo, que hubo mentiras, ninguno. Era tan fuerte la transformación de sus vidas al haber visto a Cristo resucitado de esta manera. Por eso es que cuando uno examina la evidencia, este hombre es un libro que se llama Cold Case Christianity, que significa cristianismo, caso frío, y es la investigación que él hace. Cada detalle.
Y él lo examinó de todos los ángulos como un buen detective y no pudo hallar ninguna falla.
Y cambió la vida de él. La resurrección de Cristo cambió la vida de él, igual que nos ha cambiado a nosotros la vida. Así, entonces, llegamos aquí a la conclusión.
Hechos capítulo 10, versículo 34.
Tenemos otro versículo antes de concluir, pero en hechos capítulo 10, versículo 34, todos testificaron lo mismo.
Nos dice, entonces Pedro, abriendo la boca, dijo, en verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas. Estaba aquí en frente de Cornelio, primer gentil que iba a entrar en la iglesia, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.
Dios envió mensaje a los hijos de Israel anunciando el Evangelio de la paz por medio de Jesucristo.
Este es Señor de todos, no sólo de los judíos, de todo el mundo. Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan.
Como Dios unió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y como este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él. Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén, a quien mataron, colgándole en un madero.
A este levantó Dios al tercer día e hizo que se manifestase.
No a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con Él, después que resucitó de los muertos. Y nos mandó que predicásemos al pueblo y testificásemos que Él es el que Dios ha puesto por juez de vivos y muertos.
De este dan testimonio, todos los profetas que todos los que en Él creyeren recibirán perdón de pecados por su nombre.
Ahí está el resumen del mensaje para todos nosotros.
El apóstol Juan escribió un testimonio muy parecido a éste que mencionó Pablo y Pedro.
Veamos en primera de Juan, capítulo 1, versículo 1. Uno, quizás ahora, podemos ver estos versículos con más percepción, con más profundidad.
Porque lo que Juan está hablando aquí es de su testimonio de la Resurrección de Jesucristo.
Dice, primera de Juan, capítulo 1, versículo 1.
Dice lo que era desde el principio, hablando del verbo.
Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palparon nuestras manos tocante al verbo de vida.
Ellos tocaron al Cristo Resucitado. Metieron sus manos donde estaban esas llagas.
Porque la vida fue manifestada y la hemos visto y testificamos. Siempre esa palabra. Testigo ocular.
Esto lo digo, apenas de muerte. Si tengo que morir por esto, moriré. Pero soy un testigo ocular de lo que pasó.
Y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó.
Lo que hemos visto y oído, esto os anunciamos para que también vosotros tengáis comunión con nosotros.
Estas cosas. Dice, y nuestra comunión, verdaderamente, es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos para que vuestro gozo sea cumplido. Como ellos tuvieron el gozo, ahora comparten con todo lo que creerían también en Cristo.
Hay una famosa cita supuestamente dada por Napoleón. Hubo personas que mencionan que antes de morir Napoleón, ahí en esa isla de Santa Elba, dijo lo siguiente.
Conozco a los hombres y les digo que Jesucristo no es un hombre sencillo. Entre él y cualquier otra persona en el mundo no hay comparación.
Alejandro Magno, el gran César, Carlos Magno y yo hemos fundado imperios. Pero, ¿en qué apoyamos la formación de esos imperios? Fue en la fuerza bruta.
En cambio, Jesucristo fundó su imperio sobre el amor. Y en esta hora, millones de hombres morirían por él.
Así que tenemos estos tres símbolos de estos días. Fiestas primaverales. El símbolo del cordero, el símbolo del pan sin levadura y la gavilla mesida. Hermanos, no nos olvidemos de la fe que tenemos en algo seguro, en algo contundente, la gloriosa resurrección de Jesucristo.
Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.
Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.