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Ya hemos regresado entonces de la Fiesta de los Tabernáculos, el último grandía, las últimas fiestas del año. Y generalmente viene un pequeño bajón, una pequeña desánimo que todos sufrimos cada año. Sobre todo ahora que vemos por delante estos dos meses ya estamos entre medio de las fiestas paganas que se empiezan a celebrar en el mundo. Ya empezamos ahora hace poquito con Halloween, estamos con todos los santos, después todos los muertos. Son tres fiestas paganas que a todos nos invaden y luego vamos a tener esto de las figuras femeninas de yeso que ascienden al cielo, que bajan, que hacen milagros.
Estas santas que la gente cree y tiene fe, también tenemos un mega cumpleaños cristiano, entre comillas, en diciembre, que en realidad a todos ya sabemos la veneración al dios Saturno, mezclado con esta fiesta pagana y con algo supuestamente cristiano, con muchos luces, cantos, mucho con su mismo también.
Y como guinda el pastel tenemos este errito de renovación anual donde la gente se propone hacer cosas, hay mucha, mucha superstición respecto a este nuevo año romano que la gente también celebra y que también resulta ser bastante pagana. Este año este bombardeo que recibimos cada año es cada vez más fuerte, cada vez más intenso y nos invade en nuestros barrios, nuestros lugares de trabajo, lugares de estudio, nuestras vidas nos invaden estas fiestas paganas.
Entonces, en este momento vivimos estas tres fiestas que comenzamos a hablar al principio de Halloween, todos los santos y todos los muertos, fiestas que extrañamente se han confabulado en un sincretismo, en una unión de varias fiestas que se han unido en estos días y que los une en un concepto bastante extraño que es el concepto de la muerte, estas tres fiestas que tenemos ahora en estos momentos.
Este paganismo, este sincretismo y esta mentira que está toda revuelta como una ensalada podríamos decir, entonces tiene algo en común que significa el concepto de lo que es la muerte. Y el mundo le teme a la muerte. Eso es un hecho en mucha gente que le teme a la muerte, es algo que quizá nosotros podríamos temer en buen sentido, en el buen sentido de que la oportunidad de vida es hoy para hacer nuestra labor, para llegar a ese reino.
Pero la gente que no tiene esta noción del plan de salvación, este temor a la muerte, básicamente este temor a la muerte ha sido el producto de varios humanos o ideas a lo largo del tiempo, podríamos decir, humanos megalomaníacos también que se han dejado también influenciar por Satanás para establecer ciertas ideas respecto a la muerte, e incluso la primera mentira, de no morirás. También tiene mucho que ver con esto. Lo paradójico es que a pesar de que la gente le tema a la muerte y tenga ese sentimiento, para ellos les suelta atractivo el concepto de la muerte.
Todas estas fiestas, entonces hay un marketing respecto al consumismo que hay, la segunda fiesta que deja más dinero en el año, la primera es Navidad y la segunda ahora es Halloween. Tengo aquí un dato de una empresa española que se llama funidealia.com, una empresa en línea que ofrece máscaras y discfraces y dice que las máscaras del terror han aumentado un 50% en estos días que anteceden a la celebración de Halloween con respecto al año pasado. A este incremento considerable también entran productos como sangre falsa, dentaduras de drácula, etc. Los medios le entregan a las masas lo que las masas quieren consumir y hacen entonces su negocio.
Y los productos relacionados con cazadores de fantasmas, con experiencias paranormales, con exorcismos, con vampiros, hombres lobo y zombies. Todo esto funciona como un imán para atraer a toda la gente. ¿Y qué consuman estos productos? Majoritariamente los jóvenes. Dichos productos están manifestados en películas, en libros, historietas, publicidad, juegos, juguetes, ropa, música y hasta comida.
Pero vamos a hablar hoy de una cultura en particular. La cultura zombie. Vamos a hablar de la cultura zombie. Se han realizado numerosos psychoanálisis respecto a la cultura zombie, ya que no es coincidencia que estos últimos 10 años ha habido un incremento en esta cultura sobre la sociedad y están produciendo cada vez más productos relacionados a esta cultura. Y estos estudios demuestran o arrojan resultados que esta cultura ya significa el símbolo de un miedo colectivo y que ya forma de una cultura popular globalizada.
Este auge de las películas o series o productos zombies ha tenido entonces estos últimos 40 años, pero los últimos 10 han sido más y que hoy ayudan a analizar los miedos que tiene la sociedad, ya que la sociedad se ve reflejada en esta cultura zombie. Hay todo un sistema ahí que se puede investigar y que se puede abordar entonces para saber por qué la gente teme y cómo la gente canaliza esos miedos con esta cultura.
Aquí tengo unos datos. No sé si usted sabía que en algunos países hacen lo que se denomina paseos zombies, que no son más que nada gente que se disfraza de zombie, que se mueve como zombie, hay que intentar asustar a la gente normal. Se reúne mucha gente a hacer eso. No sé si usted sabía que se han realizado carreras zombies. También es un amaratón donde la gente corre normalmente, pero tiene que escaparse de gente disfrazada de zombie.
Tiene que llegar a la meta antes que el zombie la trape. ¿Sabe usted que incluso gobiernos desarrollados han implementado planes de contingencia frente a un posible ataque apocalíptico zombie? ¿Esta es la realidad de hoy? Tan incerta está la cultura zombie en nuestra sociedad y yo sé que todos los jóvenes se están riendo porque es verdad lo que estoy hablando. ¿Y qué me dicen de esta famosa serie de televisión que quizás algunos de ustedes han visto?
La conocen. Esta serie de televisión que se llama Walking Dead o Muertos Caminantes, si lo traducimos. Muertos Caminantes. ¿Ha escuchado de esa serie de televisión? Vamos a tomar el nombre de esta serie, de Walking Dead o de los Muertos Caminantes y la vamos a comparar el argumento de la serie con nuestras vidas. El argumento que tiene esta serie de zombies con nuestra vida cristiana.
Ese es el objetivo que vamos a hacer ahora. Escuche bien. Lo cierto es que los zombies han existido. Los zombies han existido. En la cultura Abu Dhu en Haití se solía aplicar un veneno químico en polvo extraído del pez globo sobre ciertos personajes y estas quedaban con un metabolismo ralentizado en un coma inducido o simplemente drogados, imposibilitando una conducta voluntaria del afectado. Se piensa que utilizaron esta técnica sobre personas para convertirlas en esclavas en los campos de cultivo.
Esto es un hecho. Esto es el fundamento de toda la gente que ha inventado estos seres zombies, pero esto es el nombre real incluso de algo que está registrado en Haití. Marvel comenzó en el cómic. Las historietas cómicas comenzó con personajes zombies por los años 40. Walt Disney también hizo lo suyo, donde en el 49 aparece el pato dona al frente de un zombie como de dos metros y se asusta y sale corriendo.
Y a lo largo de los años, a partir de 1940, hemos visto muchas cosas en los cines y en todo lo que nos rodea sobre todo en esta época. Y llegamos entonces a esta serie de Walking Dead. El argumento de la serie. ¿Cuál es el argumento de la serie? Un policía estadounidense originario de Kentucky despierta de un estado de coma después de un accidente ocurrido estando de servicio para encontrarse con un mundo lleno de zombies, sin saber qué ha pasado a su alrededor, emprende la búsqueda de su familia.
Con el paso de los capítulos se ve cómo se une a los supervivientes que va encontrando en busca de un lugar para establecerse y estar seguros o al menos poder hacer frente a la amenaza zombie que les acecha. Aunque en realidad la causa de la aparición de los zombies no se revela, estos pasan a un papel secundario dando lugar al desarrollo humano de los personajes y a las diferentes formas de enfrentarse ante este panorama de persecución, muerte y destrucción que han provocado los caminantes de la muerte.
Este es el argumento de la serie y es un argumento bastante simplón, es bastante sencillo, no tiene nada de nuevo y no digo que no tiene nada de nuevo porque ya de las años 40 comenzaron este tema de los zombies, sino que lo digo por lo siguiente. Y si me acompañan por favor el primer versículo de hoy en Lucas 9, Lucas 9 y versículo 59, Lucas 9 versículo 59, dice aquí y dijo a otro, hablando de Jesucristo, sígueme, él le dijo señor déjame que primero vaya y entierre a mi padre, 60, Jesús le dijo deja que los muertos entierren a sus muertos y tuve y anuncia el reino de Dios.
Obviamente aquí es Jesucristo hablándolo a un nivel espiritual, hablando de los muertos espirituales que entierran a sus muertos, es lo que yo me baso hoy día para desarrollar este concepto de este argumento que no es nuevo en esta serie de televisión. Antes de la famosa serie de televisión Walking Dead y antes de la horrible práctica del veneno este para ser esclavos en IT, el hijo de Dios en la carne manifestó una gran diferencia espiritual entre los muertos y los vivos, entre los muertos y los vivos.
Aquí entonces los muertos que entierran a sus muertos habla Dios en la carne y habla de los vivos, hablando de esta persona que debería seguir a Jesucristo y le dice que debe anunciar o predicar el evangelio del reino de Dios.
Entonces espiritualmente hablando, ¿estamos muertos o estamos vivos? ¿Estamos muertos o estamos vivos? Comparemos entonces esta serie de televisión con nosotros y veamos los dos grupos. Primero el grupo de los muertos o de los zombies o de los muertos caminantes, como usted lo quiera ver. Primero la serie de televisión. En la serie de televisión entonces están estos zombies, estos personajes, estos muertos, caminantes. Ellos forman parte de la gran mayoría. Está lleno de zombies en la tierra, está lleno de zombies y no tienen una aparente autonomía, sino que solamente buscan contagiar a los pocos vivos que quedan. Eso es lo que buscan estos personajes. Es como si estuvieran hechizados, como si estuvieran nublados o cegados buscando siempre satisfacer su hambre sin pensar más en nada. Entonces esto lo podemos comparar con el mundo de hoy a un nivel espiritual. Nosotros también vemos que la gran mayoría de la gente en el mundo ha desistido de seguir creyendo en un creador amoroso.
¿Dónde está Dios? Preguntan ellos. No lo ven porque hay tanto sufrimiento en el mundo y dejan de creer en Dios. Y entonces el egoísmo, el individualismo y la maldad se extienden más sobre nuestra tierra y en los corazones de las personas porque se van separando de la creencia de un Dios, un Dios vivo. No los culpamos. No los culpamos a ellos. Hay mucha desigualdad en la tierra. Hay muchos problemas en la tierra. Tantos problemas en tantos sentidos que es difícil hoy encontrar a una persona que crea en Dios. Es difícil. Cada vez es más difícil.
Y dentro de ese pequeño grupo de personas que creemos en Dios, quienes de esas personas guardan los diez mandamientos, quienes guardan las siete fiestas santas, aún menos. Todavía hay una minoría mucho más pequeña todavía. Acabamos de entonces como comenzó, como estábamos hablando, de terminar la fiesta de los tabernáculos y último grandía. Y esto debería entonces revelar o reflexionar. Debería ayudarnos a pensar que no es acaso esta una tremenda y maravillosa verdad que hoy tenemos de nuestras manos que Dios nos ha revelado.
¿No les parece increíble comprender un plan diseñado por Dios desde antes de la fundación del mundo y que hoy día conocemos y que podemos guardar y podemos comprender y entender? ¿Copárenlo con una fiesta de todos los santos o Halloween? ¿Qué trascendencia en el futuro tiene eso? Nada. Compárenlo con una fiesta santa de Dios. ¿Qué trascendencia tiene esa sobre el plan de salvación? No sobre un par de personas, sobre toda la humanidad. Sobre toda la humanidad. Los muertos andantes de este mundo, o los zombies de este mundo, están envueltos en sus propios problemas e ideas. Sus esperanzas están puestas sobre, por ejemplo, una ciudad que vive en el centro del planeta Tierra.
Hay gente que cree eso y que tiene ese anhelo de ir a esa ciudad algún día y poder ser felices. Hay gente que lo único que desea es hacer el bien para poder estar tocando el arpa en una nube por el resto de la humanidad. Esa es la esperanza de algunas personas.
Y también hay esperanzas que tienen la gente que desean experimentar una experiencia con seres extraterrestres para ser abducidos. Eso también es una realidad. Y esto también me recuerda a un compañero de trabajo, años atrás, que en una conversación después de un almuerzo, en una sobremesa, habíamos varios ahí conversando, y él comentó, él era muy fanático de la serie de televisión o de la película ET, todos conocen un ser bien bajito y bien cabezón. El extraterrestre que se denomina ET, y él era muy fanático, y dice que con amigos construía antenas y separaba en el techo de su casa para esperar la abducción. Esa era su realidad, esa era su esperanza. Puede darnos un poco de risa, pero también a la vez da un poco de lástima o pena saber que esas son las esperanzas de la gente, de mucha gente en el mundo que tiene esas esperanzas. Dimos aquí tres ejemplos. Estos muertos caminantes no comprenden el plan de salvación de Dios, porque no les ha sido revelado por Dios todavía. Pero si tendrán una oportunidad, eso es lo fantástico del plan, que todos ellos tendrán una oportunidad. Quizás no en esta vida, pero sí en el orden sistemático del diseño de este plan perfecto de Dios. Esta es la amorosa voluntad de nuestro Dios. Vayamos, por favor, a primera de Coriéntios 15. 1 Coriéntios 15, versículo 20. 1 Coriéntios 15, versículo 20 al 23. Más ahora, Cristo ha resucitado de los muertos primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, hablando aquí de Adán, también por un hombre la resurrección de los muertos. Y que así como en Adán, todos mueren, también en Cristo, todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden, Cristo, las primicias, luego los que son de Cristo en su venida. Generalmente se lee este versículo para la fiesta o la época de Pentecostés, esto de las cosechas. Y el punto aquí es que Dios tiene un orden para desarrollar su plan. Algunos cristianos creen que el reino de Dios está hoy establecido sobre la tierra. Y que ha descendido desde el cielo y entonces está entre nosotros. Exortan a predicar el Evangelio y salvar las almas de la tierra. Entonces, así Dios algún día puede extender su imperio en la tierra a través de este mecanismo, que hoy día se está llevando a cabo. Sí es cierto que lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán fin. Es una profecía. Y también es cierto que el reino de Dios está cerca y que debemos arrepentirnos y creer las buenas nuevas. Jesucristo habló estas palabras después de haber sido tentado por Satanás. Ahí lo pueden ver en Mateo 4. No vayan ahí, pero dice Mateo 4, 17, después de haber sido tentado por Satanás. Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir arrepentidos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Hablando de él, que el reino de los cielos que él llevaba y hasta el día de hoy seguimos predicando ese Evangelio. Misión que ha sido una tarea de la Iglesia. Y lo continuaremos haciendo hasta que venga el fin. Como dice Mateo 24. Y si supongamos que el reino de Dios ya está establecido sobre la tierra. Y como su Iglesia aquí en la tierra. Entonces, ¿cómo podríamos explicar, por ejemplo, lo que acabamos de hacer hace algunos días? A noten ahí, sacarías 14.16. Sacarías 14.16. Que dice, y todos los que se vividieron de las naciones que vinieron contra Jerusalén, algo que estamos viendo en estos días. Estamos siendo testigos de lo que sucede en Jerusalén.
Subirán de año en año para adorar al rey, al eterno de los ejércitos. Y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. ¿Cómo podrían explicar un versículo como es? Esas son las fiestas santas que hoy día nosotros celebramos, que hoy día nosotros guardamos año a año. Y que en el futuro toda la tierra podrá hacerlo en ese milenio.
Los muertos andantes no tienen la oportunidad de obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría a un nivel espiritual. Obviamente estamos hablando. Sólo viven sus vidas como muertos, como zombies. Y entierran físicamente a otros muertos, que lo que nos hablaba Mateo.
Pero tendrán su oportunidad en el milenio. O al final de éste, en el último gran día. Apocalipsis 20 habla sobre ese gran día donde el Espíritu Santo de Dios será derramado sobre todas las personas. Esa segunda resurrección, esa esperanza, es así que es nuestra esperanza. Una gran esperanza, una fe que debemos tener siempre en nuestro corazón. Ese es el mundo de los muertos, ese es el mundo de los zombies, este planeta que nos rodea. ¿Y qué me dicen de los vivos? ¿De los vivos? ¿Qué es lo que sucede en la serie de televisión de esta de zombies? Este grupo de personas vivas que no han sido afectadas, es un grupo que no se ha contaminado entonces de los zombies. Mientras más unidos estén, mejor luchan. Los une su sentido de supervivencia. Están unidos porque pelean la misma batalla. Algunos se cansan, se dejan y lamentablemente son atrapados por estos zombies.
Los vivos, a pesar de sus diferencias, se apoyan unos con otros para esta lucha. ¿Y creen que algún día esa lucha terminará? ¿Algún día creen que esa lucha va a terminar? Les acabo de relatar una serie de televisión relacionada con los zombies.
Pero los preguntas, si acaso usted no se sintió identificado espiritualmente con esto. Yo sí. Para mí es como la iglesia que tenemos hoy en día. Si lo miramos desde un punto de vista espiritual encaja muy bien con usted y conmigo el día de hoy, que nos encontramos en este mundo y que luchamos en contra de nuestra carne, en contra de Satanás, en contra de este mundo y los demonios de Satanás. Eso lo puede leer en Efecios 6. Esa es nuestra lucha. No es carne ni sangre. No es fácil estar en este grupo. Somos minoría. Somos atacados constantemente. Y es una dura tarea. Eso lo sabemos. Y que va a ser fácil. Sin embargo, tenemos a Dios de nuestro lado. Tenemos su palabra. Tenemos su verdad. Tenemos su entendimiento y su sabiduría. Esa sabiduría de Dios, que nos habla en Salmos 111-10. El temor a Dios, el respeto a Dios. Obecer sus mandamientos. Dios no hace las cosas al azar. Su palabra es verdad. Y ha permanecido a través del tiempo para hoy hablarnos. Con su Espíritu Santo, podemos comprender muchas cosas que incluso antes no habían sido entendidas. Acompáñeme, por favor, a Daniel 12. Daniel 12, versículo 4. Daniel 12, versículo 4, dice, Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá y la ciencia se aumentará. Esto tiene que ver con un tiempo del fin. Saltémonos al versículo 8. Daniel aquí hablando, dice, Y yo oí, más no entendí. Y dije, Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas? Él respondió, Anda, Daniel, Pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos serán limpios y enblanquecidos y purificados. Los impíos procederán impiamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán. Esos son los vivos de hoy, los entendidos que podemos hoy día comprender, algo relacionado con el tiempo del fin, que Daniel no entendía en ese tiempo. Yo, hoy más no entendí, dice Daniel. Hoy día tenemos más, porque se nos ha sido revelado, ya que vivimos mucho más cerca de ese fin de esta era. Dios ha elegido a su manada pequeña, ha sido su voluntad encaminarnos y prepararnos para su reino, reino que será establecido en nuestro país. Reino que será establecido en algún momento, pero pronto. Nadie sabe en qué momento la maldad del hombre llegará hasta el tope, hasta el límite que Dios diga un día. ¡Basta! Que se acabe esto, que diga, hasta aquí nomás llega esto. Así como en mundo prediluviano, así como Sodoma y Gomorra, llegó un punto en que Dios dijo ya, la maldad del hombre ha sido mucha.
Y Dios dice que... Cristo dice, perdón, que el día y la hora a nadie sabe, sólo mi padre sabe. Ni a un Los Ángeles del cielo, sino sólo mi padre, dice en Mateo 24-36. Sólo Dios sabe cuándo ese momento. Ahora bien, ¿quiere ser parte del grupo de los que están vivos?
¿Quiere ser parte de ese grupo? Escuche y tome nota.
Los sábados semanales, como hoy, y los sábados anuales, las siete fiestas santas, son como nuestros salvavidas. Son como nuestros salvavidas. Sucede que durante la semana, entre la semana y entre fiestas, alguna vez nos desanimamos.
Y eso pasa, a todos nos pasa. Es algo muy humano. Pero estos salvavidas son los momentos donde podemos volver a recuperar energías. Podemos compartir nuestros problemas. Podemos hablar unos con otros, darnos apoyo, animarnos, mirar junto lo que creemos y lo que saludamos a lo lejos. ¿Cómo habla ahí en Hebreos 11? O quizás, hoy un poco más cerca, del entonces en el cual fue escrito.
Son los momentos cuando nos concentramos de nuestra salvación, donde podemos ser animados unos con otros, en una santa convocación, en una fiesta que recuerda ese plan de salvación. Y aunque sabemos que la salvación es personal, de todas maneras, se implica una buena relación, los unos con los otros, debido a los seis mandamientos relacionados con el prójimo. Los primeros cuatro, cuatro están relacionados con Dios y el otro resto con nuestro prójimo. Romános 8.18, por favor. Sé que muchos ya se saben este versículo de memoria. Romános 8.18.
Romános 8.18.
Romános 8.18.
Y 19.
Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Toda la creación anela este momento. Esa manifestación de los hijos de Dios. Es increíble saber esto y entender qué es lo que sucede hoy y qué es lo que sucederá en algún tiempo corto. Toda la creación anela esto. Leamos nuevamente aquí en Lucas 9.59.
Con el cual partimos este mensaje.
En Lucas 9.59.
Lo vamos a leerlo ahora con todo el desarrollo que hemos hecho. Y dijo a otro, sígueme. Él le dijo, Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi Padre. Jesús le dijo, deja que los muertos entierren a sus muertos. Y tuve y anuncia el reino de Dios. Aquí está el fin del mensaje que hoy con mucho gusto les estoy entregando. Para ser parte del grupo de los vivos debemos tener clara nuestras prioridades. Como se nos menciona aquí en este versículo, un tema de prioridad. Cristo debe y debe ser el primero en nuestra vida. El sacrificio que hizo Dios en la carne, debemos considerarlo en todo momento. Y sólo a través de Él podemos acceder al Padre y ser parte de la familia Dios. Con arrepentimiento y el don del Espíritu Santo, como se nos menciona en hechos 2.38 cuando la Iglesia comenzó exponencialmente a tener muchos más personas dentro de la Iglesia como miembros. Romanos 6 Por favor, hayamos aquí, el libro de Romanos, capítulo 6, versículo 8 Romanos 6, versículo 8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con Él. Y si morimos con Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere. La muerte no se enseñaré a más de Él, porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas. Más en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros, nosotros, consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios, en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Si queremos vivir para Dios, en Cristo Jesús, como se nos dice aquí en Romanos, Señor nuestro, debemos evaluar nuestras prioridades. Evaluar nuestras prioridades.
Minimizando lo insignificante y maximizando lo más importante, nuestra salvación, el plan de salvación que por medio de Cristo podemos acceder y esa predicación del reino de Dios, como se nos habla aquí también cuando le dice al que lo quiere seguir, que predique el Evangelio del reino de Dios. Ya como conclusión, entonces después de haber vivido de esta época muy hermosa de ocho días de tabernáculos, del último grandía, venimos a esta tierra, a esta dura realidad y es bastante impactante el cambio, un contraste muy grande, blanco a negro prácticamente podríamos decir.
Y tenemos algunas veces este bajón o este desánimo. Y entonces hemos realizado hoy día un ejercicio muy interesante respecto a las fiestas que suceden hoy y un producto de lo que se está viviendo hoy, que es muy fuerte, es una serie de televisión de estos zombis y del origen de lo que significó este argumento y de esta serie de televisión que lo comparamos con nuestra vida espiritual. Lo leemos ahí en Lucas 9 y Mateo 8 del cual comenzamos a desarrollar este mensaje.
Y en las Fiestas Santas de Dios fiestas que nos ayudan a recargar esas energías, a recordar ese plan de salvación, Cristo es una figura importantísima dentro de ese plan, de cada una de esas fiestas. La revista pasada de las buenas noticias hablaba de eso. La importancia de Cristo en estas Fiestas Santas en los festivales bíblicos y vamos a comenzar un nuevo año y vamos a volver a decir que Cristo sigue siendo importante y vamos a seguir aprendiendo.
Porque ahora vienen 6 meses que no tenemos fiestas anuales que qué vamos a hacer.
Como se nos decía por ahí y ahora qué.
¿Por qué no pensar en la primera fiesta que viene ahora? En la Pascua. Pascua 2015.
Si fuera a la Pascua la otra semana estaría usted listo? ¿Estaría preparado?
¿Qué significa la Pascua para usted? La Pascua se celebra el 14 o el 15. Son preguntas que se hacen todos los años.
¿Qué tiene que ver la Pascua con los conejitos de chocolate?
¿Cuántos días estuvo Jesucristo en el Seol?
¿Qué día cae la Pascua el próximo año? ¿Qué significa los panes y levadura? ¿Acaso tengo que pedir permiso en el trabajo, en los estudios? ¿O incluso podrá usted preguntarse ¿Será el momento de considerar mi bautizo? ¿Son preguntas que nos podemos hacer hoy? ¿Por qué esperar? Hermanos, este mundo, esta sociedad va de mal en peor como se nos mencionó esta semana en el boletín informativo. Aquí en Segunda Timoteo 3-3-4, es un momento de considerar que aquí en Segunda Timoteo 3-3-4 va de mal en peor.
No seamos parte de esa maldad que va consumiendo a este mundo. No seamos Walking Dead que es el nombre de este mensaje. No seamos zombies espirituales. Seamos vivos hoy. Continuemos eso. Seamos parte de ese grupo que es minoría, que es manada pequeña para vivir para Dios en Cristo Jesús, Señor Nuestro. Evaluemos nuestras prioridades desde hoy. Llegando de la fiesta hay que considerar esto. ¿Cuáles son mis prioridades? Propongámonos un mejor año. Propongámonos estudiar más. Propongámonos más oración, más ayuno, más meditación, más familia. Permitamos que Cristo viva en nosotros para ser esos vivos espirituales. Y concluyamos aquí en Romanos 8.
Romanos 8, estábamos aquí. Versículo 10 y 11.
Romanos 8 y versículo 10.
Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado. Más, el Espíritu vive a causa de la justicia.
Y si el Espíritu de Aquel, hablando de Dios, que levantó de los muertos a Jesús, mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su espíritu que mora en vosotros. Seamos esos vivos espirituales con el Espíritu Santo de Dios en estos templos que hoy día llevamos y que hoy día combatimos esa lucha que no es contra ni sangre ni carne. ¡Tengan todos un feliz sábado!