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Ok, ahora vamos a comenzar con el mensaje principal. La música siempre es un medio para llegar un poco a tranquilizar nuestros corazones y a preparar un poco más nuestra mente para recibir la palabra de Dios. Como introducción al mensaje de hoy, me gustaría relatarles una conversación que tuve algunos años atrás con compañeros de trabajo. En este lugar, todos los días, al llegar la hora de la comida, la mitad de las personas salían afuera a comer a un lugar específico y la otra mitad compartía comida en el mismo edificio. Existía una regla de oro en estas comidas. No se debía conversar de nada del trabajo en absoluto, ya que era un momento de pausa. Cada vez que alguien apenas se acercaba a cualquier tema referente al trabajo, todo le decíamos silencio. No, no hablemos del trabajo. Claro, algunas veces era un poco complicado desconectarse de lo que era el trabajo por la intensidad que había, pero era como lo hacíamos. Nos ayudábamos. Recuerdo una de estas conversaciones a mediados de diciembre, en una de estas charlas, los empleados quienes tenían hijos pequeños comenzaron a recordar su niñez y de sus experiencias mágicas navideñas. También conversaban las diferentes técnicas que ahora utilizaban con sus niños pequeños para hacerles creer la fuente de sus regalos. Lo mismo que ellos vivieron cuando niños ahora se lo estaban aplicando a sus hijos. Y esto lo hablaban con risa, con ternura, como algo cómico. Yo los escuchaba con silencio, pero al buen rato los interrumpí con la siguiente pregunta. ¿Qué sucedió cuando crecieron y se dieron cuenta de que era mentira lo de Santa Claus o lo de la Navidad que ustedes conocieron cuando niños? Fue todo lo que dije. Empecé a escuchar una cantidad de explicaciones y excusas de por qué había sido bueno creer en estas cosas, en esta magia que envuelve esta época. Yo nunca les dije que había sido malo o que había sido bueno, sino que les dije qué les había sucedido a ellos cuando crecieron. Entonces empezaron con una postura muy a la defensiva a proteger sus creencias ingenuas que tuvieron en su niñez. Y del grupo hubieron varios defensores, también hubieron algunos que callaron y otros que también vacilaban un poco de lo que hablábamos. Todas las escenas se me había olvidado de la memoria, pero esta semana leí algo que me hizo recordarla. Leí una conversación de un conocido en los medios sociales, de un conocido mío en los medios sociales. Entonces aquí en Facebook, como usted sabe, una persona puede hablar de algo, luego lo viene a la otra y van generando una conversación hilada, una detrás de otra. Y en este caso lo que me llamó la atención de esta conversación de este hilo de conversación fue lo siguiente. Y les quiero decir que esta conversación fue real. El conocido pregunta, ¿me habré perdido de algo maravilloso al no haber creído nunca en Santa Claus? Es lo que le pregunta. Y empezaron a responder. Una persona le dijo, no sé, pero te perdiste hartos regalos por no hacerle cartas. O bien, recibiste muchos calcetines en vez de autos. Otro le dice, obvio, esas navidades donde uno creía eran mágicas. Luego este personaje pregunta, ¿no es muy cruel mentirle así a un niño?
Le responden, y esto yo nunca lo había escuchado de nadie. Dice, aunque no me creas, yo vi al viejo pascueron su trineo y la estrella de Belén a los cinco años. El niño lo vio. Y ahora adulto le dice que lo había visto. Aunque no celebro Navidad porque es una fiesta que supuestamente es religiosa y la religión para mí no tiene validez. Otra persona le dice, te perdiste el amanecer al lado de la estufa o chimeneas esperando a que el viejo se comiera las típicas galletas y el vaso de leche. Otra persona le dice, como decía alguien más arriba, te perdiste las navidades mágicas. Esas de niño donde todo puede ser real, donde no sabes si Santa habrá o no lo he ido tu carta o si recibirás lo que pediste, etcétera. En cambio, el saber la verdad que no existe tal sataclós de saber que tus papás te podían o no regalar o ir el mismo día por tu regalo, en mi opinión, pasa a ser un regalo común y corriente. Y vuelvo a preguntar a esta persona que no tiene nada que ver con la iglesia. Sí, pero no es cruel engañar a alguien y le responden lo último que le dicen. ¿Por qué sigues pensando eso y escuchen bien esto? No es una mentira, para mí es más bien una ilusión. Ningún niño se ha muerto ni traumado por la mentira de la Navidad, y hasta ahí termina esta conversación. Esto que yo expongo en este momento, deja el manifiesto lo que la gente piensa respecto a estas festividades que hoy día se dicen ser cristianas y que abarca un alto porcentaje del globo. En el mundo entero se vive este ambiente festivo. Les comentaba hace unos minutos ya tuvimos la experiencia de las posadas. Y en el globo hablando ya más globalmente, el lado oriental, en el lado oriental, existen algunas dediciones respecto a estas celebraciones por el Islam, por los budistas, judíos. Y en Europa también están los católicos y están los ortodoxos. Estos últimos celebran su Navidad el 7 de enero y esto lo hacen porque no aceptaron el calendario gregoriano que hoy la gente se rige. Pero aquí, en este continente donde nosotros vivimos el continente americano, es el único en su totalidad donde prácticamente de norte a sur esta festividad se celebra en masa, estando todos de acuerdo en su fecha y en su significado.
Si somos cristianos, entonces debemos vivir como la palabra dice de Cristo, cristiano.
Con esto me gustaría leerles un versículo para desarrollarlo en profundidad.
Cristo en persona expone lo siguiente en nuestras Biblias. No vayan ahí porque lo vamos a revisar un poco más adelante. En Juan 424 dice, adorar a Dios en espíritu y en verdad. Adorad a Dios en espíritu y en verdad. Ese es el título de este mensaje.
¿Qué significa vivir en espíritu? Adorar en espíritu y en verdad.
Y si la verdad nos hace libres, ¿de qué nos hace libres?
Desarrollamos entonces estas y otras respuestas a continuación.
Hace algunas semanas atrás, exactamente el 10 de octubre, en este mismo lugar, estuvimos hablando del tema de Halloween o Sam Hain. Tuvimos hablando del día de todos los santos, del día de los muertos.
Y desarrollamos un tema en profundidad acerca del sincretismo que hoy día hay. Y qué provocó que estas festividades que acabo de mencionar, se unieran en fuerza en una mezcla de un paganismo disfrazado como un cristianismo. Recuerde la definición del sincretismo. Un sincretismo está definido como dos sistemas religiosos con todas sus creencias, costumbres, ritos, formas de organización y normas éticas respectivas para unirse y formar un sistema nuevo. Eso es lo que significa sincretismo. Dos sistemas religiosos que con sus creencias, costumbres, ritos y su organización isoética se unen y forman uno nuevo. Hay algo que la gente tiende a utilizar de manera casi inmediata, que lo utilizan como excusa cuando se le pregunta por qué celebran ciertas navidades, ciertas pásquas o ciertos Halloween. Esta excusa son los niños. A los niños se les pone por delante. Los niños hoy parecen ser los demandantes de sus derechos y los adultos son sus voceros y los que cumplen estas demandas. Algunos de ellos aún sin poder hablar, sin saberlos, son colocados por sus padres o por los adultos dentro de esta corriente del consumismo y del engaño. Los niños siempre han sido este buen pretexto de no cambiar las tradiciones preestablecidas. En la Pascua que el mundo celebra, vemos los huevos de chocolate, vemos a un conejo, que distan una distancia pero tremenda de lo que es una Pascua en realidad, según la Biblia. Vemos a Halloween con sus disfrazes, sus dulces, sus travesuras. Y ahí están los niños que son atraídos por esto. Y obviamente ahora la Navidad, los regalos, también luces, los cánticos, vacaciones y todo lo que un niño le puede interesar. ¿Cómo podríamos quitarle esta magia a los niños? ¿Cómo podríamos quitarle este encanto? ¿Seríamos acaso muy crueles si lo hiciéramos? En todas estas festividades, los niños a quienes se les envuelve en una fantasía, se hace para que dejen volar su imaginación y para ser los felices. La fantasía y la imaginación son las que se hacen los niños.
La fantasía y la imaginación del niño no tienen nada de malo. Pero ahora son bombardeados por imágenes, juegos, dulces, chocolates, cánticos, disfrazes en torno a estos sincretismos. ¿Y qué nos dice Dios? ¿Qué nos dice Dios respecto a los pequeños? Instruy al niño en su camino y cuando fuere viejo no se apartará. Todos conocemos ese versículo de Proverbios 22.6. ¿Cuál camino estamos hablando acá? ¿De cuál camino hay que enseñar al niño para que no se aleje cuando viejo? Veamos aquí, en Salmo 78, algo complementario a Proverbios 22.6. Vamos a ir a Salmo 78. Vamos a comenzar en el versículo 3. Salmo 78, versículo 3. Las cuales hemos oído y entendido que nuestros padres nos las contaron. No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera, las alabanzas del eterno y su potencia y las maravillas que hizo. Aquí habla de no encubrir a los niños, de no encubrirles estas verdades. 5. Él estableció testimonio en Jacob y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos. 6. Para que lo sepa, la generación venidera y los hijos que nacerán. Hablamos de la generación de los niños, de la generación de la futura. Y los que se levantarán, lo cuenten a sus hijos. Hablamos de tres generaciones hablando de lo mismo. ¿Y todo esto para qué? ¿Para qué hablarle a los niños? ¿Para qué hablarle a los hijos de esto? A fin de que pongan en dulces y frases cuentos su confianza? Claro que no. ¿Qué es lo que dice acá? A fin de que pongan en Dios su confianza. Y no se olviden de las obras de Dios. Y fíjese lo último que dice aquí en versículo 7, que guarden sus mandamientos. Estos versos nos aclaran en el panorama de que no debemos ocultarle nada a los niños, a nuestros hijos. Esta fe que los adultos profesan no debe ser ocultada.
Tampoco debemos andarles contando un cuento de un caballero, algo pasado de peso, que anda en un trineo volando por los techos de las casas. Piensen, ¿qué es fe? ¿Pueden desarrollar los niños en estos cuentos? Cuentos que cuando sean grandes quedarán en el olvido, porque no son nada más que mentiras.
Los hijos deben conocer estas cosas, de las que hablamos en Salmo 78, a fin de que pongan en Dios su confianza. Y la confianza no está basada en dulces, en regalos y frases, símbolos que son utilizados para traer a los niños a estas costumbres paganas de hoy. Nada de eso es de Dios.
Si los hijos ponen su confianza en Dios, podrán también, entonces, guardar sus mandamientos. Y como dice Proverbios, cuando fuera viejo, no se apartará del camino del cual fue instruido. Veamos aquí, segunda de Teimoteo. Segunda de Teimoteo, y veamos el capítulo 3. Vamos a comenzar en el versículo 13. Segunda de Teimoteo, capítulo 13, versículo 13. 13 al 15. 13 al 15. Más los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. Aquí hablando Pablo a Teimoteo. 14. Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste sabiendo de quién has aprendido. Y el 15. Y que desde la niñez ha sabido las sagradas escrituras las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe, que es en Cristo Jesús. Teimoteo sabía las sagradas escrituras de niño y fue instruido en este camino. Y Pablo le dice, te pueden hacer sabio para qué, para la salvación por la fe, que es en Cristo Jesús. Y aquí está el versículo 16. Toda la escritura es impirada por Dios y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia. La escritura es muy clara. Los vivos y verdaderos cuidó de su pueblo en el pasado con milagros que hasta el día de hoy se recuerdan. ¿Por qué cree usted que todas las culturas antiguas precolombinas tienen su propia versión del diluvio? Recuerden que la tierra se volvió a polar con los hijos de Noé. Y este hecho se diluvó también de generación en generación por todas las culturas que poblaron la tierra. Y algunas de ellas incluso las adoptaron como parte de su mitología. El Dios vivo y verdadero nos entrega un futuro esplendoroso de un gobierno perfecto con Cristo a la cabeza, ofreciéndonos hoy la oportunidad de ser partícipes y Dios no es hombre para que mienta. Volvamos entonces ahora al sincretísimo de la Navidad. Retomemos la situación actual de este acontecimiento que está a pocos días de ocurrir o que ya está ocurriendo. Al menos este evento tiene relación con un nacimiento, el pasado importante que era Halloween, solamente hablaba de la muerte, solamente hablaba de los muertos. Y este ahora habla del nacimiento, de un nacimiento. ¿Quién nace? ¿Qué se celebra exactamente en los próximos días? O hacer un pequeño resumen del origen, porque no vamos a entrar en mucho detalle. Así como el solsticio de verano se celebra una fiesta pagana conocida como la noche de San Juan. Así también se optó en el solsticio de invierno, una celebración romana del nacimiento del Dios Sol Invicto, o las llamadas Saturnalias, que hacían referente al su Dios Saturno. Hoy estos nombres claramente no son lo que resuena en las publicidades y en las calles, sino que se cambió la simbología, convirtiendo esta fecha en el supuesto día del nacimiento de Cristo. Como les decía, no vamos a hondar mucho en los orígenes, porque la verdad es que existe un gran material de internet y libros para que podamos argumentar lo erróneo y lo pagano que es esta festividad, que no tiene nada que ver con Cristo, ni con su ejemplo, ni con la Biblia. Vayamos a Juan 13, por favor.
Juan 13, y vamos a leer el versículo 15.
Juan 13, versículo 15. Cristo mismo nos habla aquí, porque ejemplo os he dado para que como yo os he hecho vosotros también hagáis. Con esto preguntémonos, ¿acaso celebró Cristo alguno de sus cumpleaños o de sus nacimientos? ¿Quién de los apóstoles celebró el nacimiento de Cristo? Sabemos la respuesta. En Juan 13, Cristo hablaba del ejemplo de la Pascua. Fiesta que sí registra la celebración por Él mismo y por los apóstoles en la Biblia, así como el resto de las fiestas santas que tenemos expresadas en el antiguo testamento y en el nuevo testamento.
Vayamos a 1ª de Juan, por favor. Vamos a leer unos versículos acá. En 1ª de Juan, capítulo 2 y versículo 4. En 1ª de Juan, capítulo 2 y versículo 4. El que dice, yo le conozco y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. Por esto sabemos que estamos en él. Y el versículo 6. El que dice que permanece en él debe andar como él, anduvo. El que dice que permanece en él debe andar como él, anduvo.
Entonces, ahora vamos a repasar un relato a la Biblia en el nuevo testamento, donde Jesucristo tiene una conversación con una mujer samaritana en el pozo de Jacob. El pozo de Jacob es arqueologicamente muy interesante e importante, ya que es uno de los pocos asentamientos con probabiles que existen hoy y que están relacionados con un relato en la Biblia. Al comienzo del libro de Juan, del capítulo 4, ya vamos a ver ahí, aquí habla de que Cristo emprendió un camino rumbo a Galilea y debía pasar por Samaria. Cansado de su andar, se sentó en el pozo de Jacob. Aquí se encontró con una mujer samaritana que venía en busca de agua. Entre samaritanos y judíos existía una rivalidad muy grande y su relación entre ellos estaba muy deteriorada. Sin embargo, tenían algunas semilitudes. Vamos a ver ahora, entonces, Juan, Evangelio Juan, capítulo 4. Sí, ya están ahí. Qué bueno. Juan 4. Vamos a comenzar en el versículo 20. Aquí la mujer, estamos en el medio de esta conversación de Cristo con esta mujer. Y la mujer le responde a Jesucristo, nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Aquí el comentario de este versículo para comprenderlo es que los samaritanos provenían mayoritariamente de Babilonia y habían sido traídos por los asirios 700 años antes. Los samaritanos aceptaban el pantateuco, es decir, los cinco primeros libros de la Biblia. Y en este monte, llamado Jericín, solían hacer sus sacrificios. Este pueblo esperaba al Mesías y creían que su sede sería en este monte de Samaria y no en Jerusalén.
Entonces ahora, versículo 21, ¿qué es lo que le responde Jesús a la mujer? Que decía que ustedes, los judíos, dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar. Jesús le dijo, mujer, el 21.
Mujer, créeme que la hora viene cuando ni en este monte, hablando del monte de Jericín, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22. Vosotros adoráis lo que no sabéis. Nosotros adoramos lo que sabemos porque la salvación viene de los judíos. Este versículo dejan claro de que Cristo menciona que la religión de los samaritanos no era la correcta porque no adoraban, porque adoraban lo que no sabían. Y por otra parte, la religión verdadera sí provenía de los judíos. Como dice, nosotros adoramos lo que sabemos porque la salvación viene de los judíos.
Leamos el versículo 23 ahora. Más la hora viene, y ahora es cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre. ¿En qué? En espíritu y en verdad. Porque también el Padre, tales adoradores, busca que le adoren.
24. Dios es espíritu, y los que le adoran, de nuevo, en espíritu y en verdad, es necesario que le adoren. 25. Le dijo la mujer, sé que ha de venir el Mesías llamado el Cristo, cuando Él genericó, nos declarará todas las cosas. 26. Jesús le dijo, y en ese caso, le daba la palabra de Dios, y le declarará todas las cosas. 26. Jesús le dijo, yo soy el que habla contigo. La historia sigue su relato. La mujer le cuenta a los hombres, la gente empieza a creer de Cristo, y ustedes pueden seguir terminando la historia. Pero lo importante de este relato es la manera de adorar en espíritu y en verdad.
El cómo adorar a Dios, y aquí está explicado, con el ejemplo de Jesucristo. Si los amaritanos adoraban lo que no sabían, entonces ellos no podrían acceder a una salvación, porque la salvación venía a través de la religión verdadera de los judíos.
Y por ende, ella debía adorar ahora en espíritu y en verdad, una correcta adoración, una verdadera adoración.
¿Ve a usted que se le adore a Dios en las calles, en espíritu y en verdad?
En estas fechas es bueno destacar lo que Cristo, como ejemplo y enseñanza, nos deja de las sagradas escrituras en este relato. ¿Cómo entonces adorar en espíritu y en verdad? ¿Cómo ser aptos para ser buscados por Dios? Aquí Cristo nos dice que Dios busca a los verdaderos, adoradores. Poco extraña la palabra, si se dice, muchas veces, de adorar.
El versículo 24 que leemos ahora, Dios es espíritu y los que le adoran en espíritu y en verdad, es necesario que adoren.
Cristo sabía que dentro de poco no se adoraría más en ese lugar. Hablando del monte de Jerusalén y hablando también del monte de Jericín, sabía que enviaría la promesa del Espíritu Santo.
Aquel poder que levantó y que provocó un gran crecimiento en la Iglesia Primitiva, que está relatada en los primeros capítulos del libro de los hechos.
Si Dios no habita en templos, si Dios no habita en estatuas, crucificos, piedras, piñatas, árboles ni montañas, ¿dónde habita Dios?
Si Dios es espíritu, como dice Juan 424, ¿entonces dónde habita Dios?
Repondamos esto con la Biblia. Vayamos a 1 Corintios, por favor.
Capítulo 6. Igna0 dense 1 Corintios. Ag見o tienen Conro Node .
1 Corintios, nous volumes 9.
Ilium. Su Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros, 20, porque habéis sido comprados por precios. Glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. El Apóstol Pablo, quien fuera un instrumento para llevar la prédica de las buenas noticias del Reino de Dios a los gentiles, le dice ahora a la Iglesia de Corinto que no ignoren esta verdad. Tampoco nosotros la ignoremos. Ahora, en vez de Dios estar en un templo específico, estaría dentro de los miembros por medio del Espíritu Santo. El ejemplo de Cristo lo podemos ver aquí, después de haber echado fuera a los comerciantes cerca del templo.
Si quieren, vayamos ahí a Juan, el capítulo 2, lo que sucedió aquí. Juan capítulo 2, aquí está el relato de cuando Jesucristo habla con los judíos y les dice lo siguiente. En el versículo 19 respondió Jesús y les dijo, destruir este templo y en tres días lo levantaré. ¿Se imaginan alguien que diga que pueden destruir algo? Que aquí en el versículo 20 dice que en 46 años había sido construido y que lo destruyan y que en tres días él lo podía levantar.
Veamos el 20. Dijeron luego los judíos en 46 años fue edificado este templo y tú en tres días lo levantarás. Y el 21 está la respuesta a lo que Jesucristo hablaba aquí. Masele hablaba del templo de su cuerpo, Masele hablaba del templo de su cuerpo donde habitaba el Espíritu Santo y donde nosotros hoy seguimos el ejemplo de Jesucristo con el Espíritu Santo habitando en nuestros cuerpos como templo. Respecto a los templos se puede conversar y hablar bastante, pero hay uno de ellos de los cuales me gustaría comentarles algo que es el domo de la roca.
Cristianismo, Islamismo y judaísmo se han disputado un lugar físico durante décadas. El domo de la roca ubicado en Jerusalén es sin duda el centro de comprensencia de las tres principales religiones de hoy. Estos grupos evidentemente no entienden el significado de las palabras de Jesucristo, las cuales acabamos de repasar.
Y es porque el hombre alejado de Dios tiende la idolatría. El hombre, cuando se aleja de Dios, tiende a la idolatría. Y lo vamos a demostrar aquí con la Biblia nuevamente este hecho.
No vayan aquí a Deuteronomio 34. Vamos a ver un antecedente de lo que los quiero contar. En Deuteronomio 34 está hablando del cuerpo de Moisés, ya al final de su vida.
Y el versículo 6 dice y lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, en frente de Beth Peor. Y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy. Y desde Deuteronomio, ahora sí, por favor, vayamos a Judas, ya casi al final de nuestras Biblias. Vamos a ver algo que tiene relación con lo que estamos hablando. En Judas no tiene capítulo, así que nos vamos a saltar directamente al versículo 9. Es muy cortito Judas, la epístola de Judas, es muy reveladora. El versículo 9, Judas está ya antes de Apocalipsis, al final. Versículo 9 dice, pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo, el Señor te reprenda.
Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, aquel cuerpo que la Bila dice que no fue hallado. ¿Por qué disputaba Satanás con el arcángel Miguel, el cuerpo de Moisés? La respuesta es muy sencilla. Moisés, sabio de Egipto, poderoso en palabras y obras, emancipador y dirigente de Israel, líder del éxodo, legislador de Dios, guía, profeta. Esa era Moisés. Si se supiera su tumba, es decir, su cuerpo, el lugar donde el fue enterrado, entonces ¿qué sucedería?
Sería venerado por cientos de miles de personas. Vean ustedes las tumbas de hoy de algunas personas que hicieron algo bueno. ¿Cómo se veneran? Satanás, evidentemente, sabía esto y libró esta batalla con la intención de corromper al hombre tentándolo a la idolatría, porque la idolatría no se aleja de Dios. Decíamos, vea ustedes las estatuas que la gente besa, que la gente se inclina. Veamos un poco de eso en el programa de Beyond Today, hace unos minutos atrás. La gente se aferra a este yeso, a esta madera, a este fierro.
Les hablan. Han sido fabricadas por sus propias manos. ¿Y qué nos dice? Salmos 135 del 15 al 17. Si quieren lo anotan, Salmos 135 del 15 al 17. Esto que sucede hoy no es nuevo. Ya, aquí en Salmos se nos dice hablando de estas figuras que tienen boca y no hablan. Tienen ojos y no ven. Tienen orejas y no oyen. Y tampoco aliento tienen. Aliento hablando del nefes que recibió Adán al ser una criatura viviente en Génesis y que eso lo da a Dios.
De nuevo, el hombre alejado del Espíritu de Dios y de su verdad, estamos hablando de adorar a Dios en espíritu y en verdad, tiende a minimizar, a reducir la inconmesurable presencia de Dios a ciertos elementos, entre comillas, para recordarlo, a creer, para tener su fe. ¿Se acuerdan? ¿Quién dijo si no lo veo? ¿No lo creo? Eso está en nuestras Biblias. Tomás, uno de los doce, se impedía creer en la resurrección del Mesías de Cristo, pero cuando le dio, cuando palmo sus manos y el costado, entonces creyó. Tomás creyó una vez que utilizó sus sentidos humanos de la vista y el tacto.
Y un poco más adelante de lo que sucede en este relato, si quieren veámoslo ahí en Juan 20. En Juan 20 y versículo 29. Perdón, si, 20 y 29. Correcto. Jesús, ya cerrando aquí esta escena de la incredulidad de Tomás, le dice en el 29. Porque me has visto, Tomás creiste. Bienaventurados los que no vieron y creyeron. Bienaventurados los que no vieron y creyeron.
Creer es fe. Y nuestra fe, ¿qué es? ¿qué es lo que es? La definición de nuestra fe, ustedes saben que está definida en hebreos 11. La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve, la convicción de lo que no se ve. Y toda la lista que ustedes tienen a continuación en hebreos 11, de los personajes antiguos que alcanzaron buen testimonio, a nadie se le dé venerando ni inclinándose a las estátuas ni alguna imagen.
¿Por qué no lo hicieron si no tenían nada de malo? ¿Por qué no veneraron a estátuas ni imágenes o crearon algo para creer, para desarrollar su fe? ¿No lo hicieron porque es el segundo mandamiento del decálogo del cual nosotros somos cristianos y respetamos y creemos? Es el segundo mandamiento, lo veíamos hace unos minutos atrás también en el programa de Beyond Today, notarás imagen. Estamos reunidos en este lugar, en este momento y lo hacemos en el nombre de Dios. Si recuerdan aquí, vayamos a Mateo 18, un poquito más atrás, Mateo 18, Mateo 18, 20.
¿Qué es lo que nos dice acá? Porque donde están dos o tres congregados o reunidos, en mi nombre, allí estoy yo, en el medio de ellos. Hoy Dios está en medio de nosotros y no está porque algo en especial tiene este hotel, sino que estamos reunidos en su nombre y nosotros como templo llevamos ese Espíritu Santo. Así como en San Luis de Potosí, en Toluca, en Tepec, en Querétaro, en Monterrey, en Tabasco y solo Dios sabe dónde más Dios está con nosotros. Estamos reunidos en su nombre. No utilizamos imágenes, no utilizamos estatuas, no necesitamos un monte especial, ni un edificio pensando que Dios habita en Él.
Cristo no lo hizo y Cristo es nuestro ejemplo. Sí, un lugar físico es importante, lo que ha acontecido últimamente en Jalpa de Méndez ha sido un evento importante, pero lo que más ha importado no es el edificio, sino que son las personas que han regresado a la Iglesia, que habían estado asparcidas y que ahora, de boca de ellos, nos dicen por fin sentimos el espíritu de paz y de tranquilidad que deberíamos sentir cada sábado y que hoy también sentimos.
Queda bastante claro el cómo debemos ahorrar en espíritu y la segunda parte de la instrucción, me refiero en espíritu y en verdad, hablar en verdad, está obligadamente ligado a lo primero. La correcta adoración en espíritu nos conduce a comprender sus verdades, espíritu y verdad. En Juan 8, 32, no vayan ahí, nos dice, y la verdad de Dios nos hace libres, y la verdad de Dios nos hace libres. ¿De qué? ¿De qué nos libera?
Cristo en su vida y ejemplo habló nada más que verdad. Aquella que oyó de su padre dice, si nuestro padre es Dios, podremos entonces oír esta verdad, al igual que Jesucristo, y no seremos esclavos de qué, del pecado. Seremos libres del pecado, al hablar la verdad.
¿Qué los judíos, escuchando las verdades de Cristo, no comprendían qué sucedía con ellos? Cristo le responde muy duramente y les dice que su padre era el diablo, así tal cual le responde. Vaya, vamos a ver ese relato en Juan 8. Juan 8, 44. Ya empezando a llegar al final de este mensaje. En Juan 8, 44, Juan 8, 44 dice, vosotros soy de vuestro padre el diablo y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en qué en la verdad. Porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla. Porque es mentiroso y padre de mentira. No morireis, dijo a Eva desde un principio. Y a 45 y a mí porque digo la verdad no me creéis. Aquí Jesucristo les dice, y los enfrenta mencionándoles que ellos, el padre de ellos era el diablo porque ellos mienten. El 12 de diciembre subimos a un puente pedatonal con mi esposa, que cruza una calzada importante. Y esto lo hicimos para ver una experiencia que no habíamos visto antes. Estas personas que caminan muchos kilómetros, que vienen cada año en esta peregrinación hacia un lugar común de adoración, que van abrazados a sus estatuas, que van abrazados a sus imágenes, a sus luces, a sus maderos, que caminan en la Día del Engaño. Esa es la calle por la cual ellos caminan hoy. En estos días el globo se ilumina de un espíritu. Hablo del mundo. Se ilumina de un espíritu. Y no hablo de un espíritu navideño, sino del espíritu que ilumina la avenida del engaño. Esta avenida, esta calle que ha construido Satanás desde un principio, desde un comienzo, con su pensamiento, Mequinador y homicida para alejar al hombre de la verdad. Esta verdad que escuchó Cristo del Padre, aquella verdad que hoy nos hace libre y que nos permite adorar a Dios en espíritu y en qué en verdad. Como conclusión a este mensaje, hemos expuesto una simple conversación real de las personas del mundo que defienden su magia, su ilusión, con otras palabras, sus festas paganas y mentiras que hoy guardan. La gente las defiende generalmente anteponiendo a sus niños, que es por los niños, que cómo le vamos a hacer algo mal a ellos y que se hace por ellos. Y algo que estuve leyendo también es que incluso hoy también se habla de una navidad laica, es decir, una navidad sin religión, sacando definitivamente a Cristo de esta fiesta para que sea nada más que una celebración comercial de compra, de compra y más compras. Se habla hoy en día de ese tipo de navidad y los ateos si la guardan. La verdad es que la torre de Babel hoy sigue en pie. La misma en donde el hombre se alejó de Dios para seguir sus propios intereses, donde la supervivencia de Nimrod, aquel gran hombre que está detallada la Biblia, para que esa supervivencia como ser espiritual y que se simbolizaba con un gran árbol que cada año se hería y donde se repartían los regalos. ¿Le hace familiar esto?
Babilonia es la madre de todas las rameras que hoy vemos con nuestros ojos.
Cuando vio Eva el fruto, cuando se lo ofreció, ¿qué es lo que pensó, qué es lo que vio?
Dijo que era bueno, se veía bueno. ¿Cómo se presenta la Navidad en los medios de comunicación?
Como algo bueno, como algo mágico, con regalos y con niños. Pero la Navidad es de origen pagano. Enseñad falsos valores y esconde la verdad. Estas razones son más que suficientes para que bajo ningún motivo pensemos que ninguna magia, ninguna luz y ningún color puedan conmovernos a inclinarnos siquiera un poco hacia ellas. Todas las festividades paganas no tienen ningún sentido y no caben dentro del plan de Dios, el plan maestro de salvación que nuestro Dios tiene con el hombre. Plan que ustedes saben está siendo desarrollado a través y explicado a través de las fiestas santas que hoy guardamos. Fiestas que no son mitos, que no son leyenda, sino y tampoco que son mandamientos de hombre. Fiestas que podemos compartir con nuestros familiares sin miedo alguno. Podemos compartir con los niños, con los jóvenes, adultos y ancianos porque estas son las verdades de Dios, no son ilusiones, son las verdades de Dios. El último comentario que hablaba esta disputa que les comenté en un principio de que será bueno o malo engañar a los niños, les recuerdo fue lo siguiente, una persona al final dice, no es mentira, consigno de exclamación, no es mentira, para mí es más bien una ilusión. Ningún niño se ha muerto ni traumado por la mentira, dice, entre comillas de la Navidad. Pero, por la ilusión de creer ser igual a Dios, al comer del fruto del árbol de la ciencia, del bien y del mal, no solo se traumatizó al hombre, sino que también entró en él la muerte, el pecado. Dios está buscando a los que le adoren en espíritu y en verdad. Entonces, hermanos, pongámonos en esa brecha para que Dios nos encuentre adorándolo en espíritu y en verdad, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, por el cual inmediante tenemos acceso a Dios el Padre, siendo libre de las ataduras del pecado que amarran y enseguecen al mundo entero. Adoremos a Dios.