Recursos para los miembros de la Iglesia de Dios Unida

Jonás, la obra de Dios y nosotros

Usted está aquí

Jonás, la obra de Dios y nosotros

Ya en el año 800 a. C., Israel había sufrido una constante opresión militar por parte de los sirios y de la superpotencia de la región, Asiria. Y a pesar de dos siglos de reyes pecadores, idolatría y desobediencia a Dios después de la muerte de Salomón, Dios declaró por medio de Jonás que extendería su misericordia a Israel porque recordaba su promesa de no destruirlo totalmente por causa de su nombre (2da Reyes 14:25-27 2da Reyes 14:25-27 [25] El restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel, la cual él había hablado por su siervo Jonás hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer. [26] Porque Jehová miró la muy amarga aflicción de Israel; que no había siervo ni libre, ni quien diese ayuda a Israel; [27] y Jehová no había determinado raer el nombre de Israel de debajo del cielo; por tanto, los salvó por mano de Jeroboam hijo de Joás.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

Él llevó a cabo esto durante el reinado de Jeroboam II, aunque este “hizo lo malo ante los ojos del Señor” (2da Reyes 14:24 2da Reyes 14:24E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y no se apartó de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
, Nueva Traducción Viviente). Dios usó poderosamente a Jeroboam para salvar a Israel y mostrar así que, por amor a su pueblo, él puede valerse incluso de un hombre espiritualmente imperfecto para llevar a cabo su voluntad. Con el tiempo, Asiria atacó directamente a Israel y le exigió pagar un enorme tributo para evitar ser invadido, lo que convirtió al rey de Israel en un gobernante títere, algo que los israelitas detestaban (2da Reyes 15:19-20 2da Reyes 15:19-20 [19] Y vino Pul rey de Asiria a atacar la tierra; y Manahem dio a Pul mil talentos de plata para que le ayudara a confirmarse en el reino. [20] E impuso Manahem este dinero sobre Israel, sobre todos los poderosos y opulentos; de cada uno cincuenta siclos de plata, para dar al rey de Asiria; y el rey de Asiria se volvió, y no se detuvo allí en el país.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). En medio de esta opresión, Dios le pidió al profeta Jonás que fuera a Nínive, la capital de Asiria, con una advertencia de destrucción si no se arrepentían de sus malas acciones.

En el libro de Jonás podemos aprender importantes lecciones sobre cómo opera Dios a través de su obra. Echemos un vistazo más de cerca.

El llamado de Jonás y su reacción inicial

El relato comienza así: “Vino palabra del Eterno a Jonás, hijo de Amitai, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí” (Jonás 1:1-2 Jonás 1:1-2 [1] Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: [2] Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Pero Jonás huyó en un barco con destino a Tarsis, al otro extremo del mundo. Una extraña tormenta se levantó y estaba a punto de destruir el barco cuando los angustiados marineros echaron suertes para ver quién causaba el fenómeno, lo cual reveló que Jonás era el culpable.

Ante la insistencia de Jonás, a regañadientes lo arrojaron por la borda y la tormenta amainó. Jonás fue tragado por un gran pez especialmente preparado por Dios, y al cabo de tres días y tres noches el animal lo vomitó en la orilla (Jonás 2:10 Jonás 2:10Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Después de haber sido salvado milagrosamente, estaba arrepentido y agradecido (Jonás 2:9 Jonás 2:9 Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Una vez en tierra, recibió de nuevo las órdenes de Dios (Jonás 3:2 Jonás 3:2Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). No es de extrañar que esta vez obedeciera de inmediato, y una vez en Nínive, proclama el mensaje de Dios: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida” (Jonás 3:4 Jonás 3:4Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Lo que sucedió a continuación fue simplemente asombroso: los ninivitas se arrepintieron y declararon un ayuno en toda la ciudad (Jonás 3:5-9 Jonás 3:5-9 [5] Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. [6] Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. [7] E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; [8] sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. [9] ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

Como resultado de su sincero arrepentimiento, Dios “se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo” (Jonás 3:10 Jonás 3:10Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

La ira de Jonás

¿Estaba contento Jonás de que ellos hubieran escuchado su advertencia y se hubieran salvado? No, en absoluto. Por el contrario, ¡le enfureció el hecho de que Dios los hubiera perdonado! (Jonás 4:1-3 Jonás 4:1-3 [1] Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó. [2] Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. [3] Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). La historia concluye cuando Dios hace brotar una gran planta que protege a Jonás del sol abrasador, pero luego la destruye y a Jonás se le rompe el corazón. Dios contrasta la congoja que siente Jonás por la planta con su indiferencia por el hecho de que Dios hubiera perdonado a Nínive: “Sientes lástima por una planta, aunque tú no hiciste nada para que creciera. Creció rápido y murió rápido. Pero Nínive tiene más de ciento veinte mil habitantes que viven en oscuridad espiritual, sin mencionar todos los animales. ¿No debería yo sentir lástima por esta gran ciudad?” (Jonás 4:10-11 Jonás 4:10-11 [10] Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. [11] ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
, NTV).

Juicio en dos etapas

Así, vemos que el juicio de Dios normalmente consta de dos etapas: en la primera, él muestra misericordia durante un período de posible arrepentimiento. Este período puede ser de corto plazo para una nación que está siendo juzgada, pero en el largo plazo significa que Dios extenderá su misericordia hasta los acontecimientos del tiempo del fin, cuando intervendrá decisivamente en los asuntos mundiales. Como dice 2da Pedro 3:9 2da Pedro 3:9El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
, “El Señor no retarda su promesa, según muchos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. En la segunda etapa, la maldad alcanza un umbral del que no hay vuelta atrás porque el mensaje de advertencia no ha sido escuchado. Como dice en Daniel 8:23 Daniel 8:23Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
sobre el tiempo del fin, “Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro... pero será quebrantado”.

De hecho, el libro de Nahum describe lo que más tarde les sucedió a los habitantes de Nínive: volvieron a sus malos caminos y fueron totalmente destruidos alrededor del año 612 a. C.

Nuestro rol actual

Una de nuestras principales tareas ahora es la de difundir un mensaje de advertencia, que también incluye esperanza, al mundo. Como dijo Jesús: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14 Mateo 24:14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Sí, el evangelio del Reino de Dios es una muy buena noticia, pero como muestra el contexto de Mateo 24, se avecinan tiempos muy difíciles antes de que Cristo regrese. Además, en Apocalipsis 10:5-7 Apocalipsis 10:5-7 [5] Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, [6] y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, [7] sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
y 11:18 vemos cómo Dios finalmente interviene en los asuntos mundiales y establece el Reino de Dios.

Acción en cuatro etapas

En conclusión, podemos aprender mucho de Jonás, aquel profeta inicialmente reacio, sobre cómo Dios juzga y actúa.

Aquí hay cuatro pasos de acción que podemos tomar:

1) Debemos entender la etapa en la que nos encontramos, porque todavía hay tiempo para que el mundo se arrepienta. Mientras tanto, debemos ayudar a difundir el evangelio del reino y a preparar a las personas para que se arrepientan y puedan ser parte del reino venidero.

2) No debemos alegrarnos de ver el castigo de Dios a los injustos, sino que debemos sentir compasión. Después de todo, como se dice, “Si no fuera por la gracia de Dios, yo estaría en la misma situación”. A este respecto Jesús nos dice: “Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” (Lucas 6:36 Lucas 6:36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
).

3) Llegará el momento en que el juicio de Dios no podrá ser retenido por más tiempo. Por lo tanto, debemos agradecer enormemente el tiempo que tenemos de prepararnos para el Reino de Dios y permanecer fieles, haciendo nuestra parte en la obra de Dios.

4) Podemos ayudar a llevar a cabo “la obra de Jonás” en estos tiempos actuales. Solo Dios sabe cuándo intervenir y castigar a los malhechores y al mismo tiempo recompensar a sus obedientes seguidores. De hecho, se suponía que Jonás debía dar a los ninivitas la oportunidad de arrepentirse, con lo cual se estaba cumpliendo la obra de Dios en esa región, pero él no tuvo compasión de ellos. Hoy en día, la Iglesia está haciendo una “obra de Jonás”, pero a escala mundial. En la actualidad el mundo va por el camino equivocado, tal como la antigua Nínive. La maldad del hombre nuevamente “ha subido delante de [Dios]”. Prestemos atención, entonces, a las profecías de lo que se avecina. Sigamos haciendo una obra como la de Jonás... ¡y permanezcamos fieles! Recuerde que, como aprendió Jonás, el tiempo de Dios siempre es perfecto. EC