El Comunicado: Los próximos 30 años
Al acercarnos a nuestros 30 años sirviéndole, estrenamos un diseño renovado y nuevas secciones.
Treinta. En las Escrituras, esta cifra suele asociarse con la madurez y el comienzo de una nueva etapa. Al completar nuestra tercera década de servicio a usted, nuestro lector, hemos dedicado tiempo a reflexionar sobre cómo hacer de
El Comunicado una publicación aún más útil y agradable
de leer.
Desde sus inicios, El Comunicado ha acompañado el crecimiento de la Iglesia de Dios Unida en el mundo de habla hispana publicando noticias, testimonios y una fiel enseñanza de la Palabra de Dios. Este boletín informativo existe para servirle a usted, nuestro miembro y lector, y con ese propósito presentamos hoy un diseño renovado y a todo color.
Lo primero que notará es una presentación más clara y ordenada: una tipografía más legible y mayor espacio para facilitar la lectura. Este nuevo diseño armoniza la apariencia de El Comunicado con la de nuestras demás publicaciones, como Las Buenas Noticias, de manera que el paso de una a otra le resulte natural y familiar.
Junto con este nuevo diseño incorporamos secciones especialmente pensadas para usted. En la sección Para nuestros lectores jóvenes ofreceremos contenido dirigido a los más jóvenes de las congregaciones. Además, estrenamos Luz de esperanza, una sección que abordará, desde una perspectiva bíblica, los desafíos emocionales y psicológicos que actualmente enfrentan muchas personas. Y, como siempre, seguiremos publicando noticias y anuncios de nuestras congregaciones.
Y aunque cada número le llegará con la misma regularidad de siempre, lo invitamos a disfrutar también de la edición digital de El Comunicado, disponible en iduai.org.
Estos cambios son, ante todo, una manera de servirle mejor. Le agradecemos su fidelidad a lo largo de estos años y lo animamos a compartir con nosotros sus comentarios y sugerencias. Con la mirada puesta en los próximos treinta años, seguiremos trabajando para llevarle contenido que edifique su fe y fortalezca su caminar cristiano. EC
—Debbie Orsak