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Demasiado ocupados

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Demasiado ocupados

Seamos honestos: ¡la vida puede ser terriblemente ocupada! Vivo en Estados Unidos, una de las naciones más ricas del planeta, y al meditar en el antiguo refrán “El tiempo es dinero”, me pregunto qué tan ricos son realmente los estadounidenses. Comparados con muchos países en vías de desarrollo, los habitantes de esta nación se sienten más bien pobres en cuanto a sus reservas de tiempo, ¡cosa que al parecer a nadie le sobra!

¿Por qué tantos tenemos la sensación de estar demasiado ocupados, y qué podemos hacer al respecto? Anhelamos tener tiempo para relajarnos y reflexionar, ¡pero muchos estamos enmarañados en ajetreadas rutinas que absorben nuestro tiempo como una aspiradora industrial! A menudo nos decimos que encontraremos tiempo cuando nuestro horario vuelva a la “normalidad”, pero aparentemente esa “normalidad” nunca llega. ¡La lucha por encontrar el equilibrio de nuestro tiempo es real! Este tema tiene dos aspectos que podemos considerar. Veamos primero el aspecto negativo.

Bajo el yugo de Satanás

Esta es la raíz del problema: hay un diablo. Su nombre es Satanás, que significa “adversario”. Este poderoso espíritu es malvado y astuto, y nos odia (vea nuestra guía de estudio gratuita ¿Existe realmente el diablo? para aprender más).

Satanás sabe que si no puede lograr que rechacemos a Dios y sus leyes, ¡sí puede impedir que tengamos una relación cercana y activa con nuestro Creador si logra mantenernos sumamente ocupados!

Nos rendimos con demasiada facilidad, y así “no tenemos tiempo” para buscar “primeramente el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33, Nueva Versión Internacional). No obstante, es curioso que sí encontramos tiempo para las cosas de menor prioridad como revisar Facebook, Snapchat, Instagram, ver películas, juntarnos con amigos, viajar y leer novelas. Veamos ahora el lado positivo: maneras de ahorrar nuestro tiempo de ahora en adelante.

¡Respira!

Es imposible crear tiempo adicional en el día; créanme, lo he intentado. Después de haber pasado un tiempo en África, noté las diferencias culturales en términos de las prioridades en la administración del tiempo: allí las relaciones van primero, luego las fechas de entrega y la puntualidad. Desde luego, tiene que haber un equilibrio, ¡pero fue interesante ver que la vida no tiene que ser tan ocupada y estresante como en los Estados Unidos! En mi trabajo, a veces tengo que (literalmente) recordarme a mí mismo que debo respirar. ¡No es así como Dios planeó las cosas! Nuestros cuerpos no fueron diseñados para estar constantemente así de ocupados. ¡Tómate el tiempo para alejarte del estrés y respirar!

Comprende el plan de Dios

Esto suena como una tarea monumental, ¡pero nunca se es demasiado joven para buscar a Dios con todo el corazón! “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento” (Eclesiastés 12:1). Comprender el camino de Dios y buscarlo primeramente nos ayudará a tener una perspectiva correcta de la vida. Obedecer a Dios nos enseña el ritmo de su tiempo, el cual gira principalmente en torno al séptimo día de la semana, el sábado, como día de reposo. Tomarnos este día de descanso para enfocarnos en Dios refresca enormemente nuestras vidas y nos protege de la influencia del diablo.

Simplifica tu vida

En una era de distracciones como esta, nos dejamos influenciar con demasiada facilidad por las normas y tendencias de la sociedad. Los juegos de video, las redes sociales y la televisión se añaden a la montaña de aparatos, eventos y actividades que roban nuestro precioso tiempo. El tentador pero trivial abanico de distracciones nos aparta de las cosas más importantes de la vida. Varios años atrás comencé una vida sin cable televisivo, ¡un gran paso para mí! Luego liberé más tiempo al cancelar Netflix. Estas cosas no son inherentemente malas, pero pueden convertirse en nuestros pasatiempos cuando tenemos un minuto de tiempo libre. ¿Hay algo en tu vida que te ocupa innecesariamente e impide que te conectes con Dios y con tu familia?

Anhela las cosas correctas

Pídele a Dios que te ayude a enfocarte. Encontramos tiempo para lo que nos interesa, ¡así que es importante tener las prioridades correctas! Salmos 90:12 dice: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”. Después de un largo día de trabajo, mi corazón anhela conectarse a Facebook por horas, pero la sabiduría me recuerda que en vez debo encontrar algo más productivo que hacer con mi tiempo, como salir a caminar sin mi teléfono y enfocarme en la creación de Dios.

Ofrenda de tiempo

El hecho de estar ocupado no te hace una mala persona. Tal vez pienses que tus prioridades están bien, y lo mismo pensaba yo. Pero Jesucristo desea que lo pongamos a él y a su camino de vida como nuestra primera prioridad, que presentemos nuestros cuerpos “en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional” (Romanos 12:1). Hoy en día por lo general nos referimos a sacrificios y ofrendas en términos económicos, mostrando que Dios es más importante que nuestro dinero. Sin embargo, nuestro tiempo también es sumamente importante para Dios. Nuestro gran Creador desea que en vez de estar tan ocupados con el resto de las cosas, seamos sacrificios vivos dándole a él el tiempo apropiado. En la actualidad estamos ocupados, probablemente más que en cualquier otro tiempo en la historia. Satanás constantemente tratará de consumir nuestro tiempo para distraernos de Dios, pero uno puede tomar medidas para utilizar su tiempo sabiamente. ¿Cuáles tomarás tú al respecto?