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Después del día de Pentecostés, en Hechos capítulo 2, las primeras predicaciones de la Iglesia primitiva causaron estupor con moción en la comunidad religiosa a los judíos y los gentiles, potencialmente también a ellos le llegó el mensaje, sobre todo también por los milagros que ocurrieron a partir de Pentecostés en adelante. El Espíritu Santo que ya moraba ahora dentro de los apóstoles y de esas 3.000 personas que se bautizaron en aquel día. Pero así como hubo un rápido crecimiento, también no tardó la persecución sobre la Iglesia. Podríamos decir sobre la competencia que se gestó en estos pocos días.
En el capítulo 4 de Hechos vemos la primera persecución, donde dos hombres muy simples, Pedro y Juan, hablaron con un denuedo que dejó a su audiencia boquiabierta. Eran simples pescadores, eran del bulgo, pero tenían algo muy importante y muy diferente dentro de ellos, el Espíritu Santo.
El capítulo 7 ocurre este apedreamiento público del primer mártir, Esteban. En manos de aquellas almas enfurecidas que Esteban les dijo a ustedes, son culpables de la muerte de Jesús. Ellos no soportaron esto. Y todo lo que se puede leer en Hechos 7 es un hermoso compendio de la historia de la Iglesia.
Hasta ese momento, por Esteban. Cuando Esteban muere, inicia otra gran persecución a la Iglesia, hacia los miembros de la Iglesia, y fueron esparcidos por otras tierras. Y ellos que hacían anunciaban del Evangelio, por estas tierras a las cuales andaban corriendo, andaban escapándose.
Comenzó así un movimiento, no solo entre los judíos, sino también entre los gentiles. Un movimiento que hablaba de algo muy especial. Jesús de Nazaret, Su muerte y Su resurrección, y la vida eterna.
Antioquía, una localidad a unos 480 kilómetros al norte de Jerusalén, llegó a ser un lugar tan importante como Jerusalén, en lo que a capital religiosa se refiere.
Noten qué importante lugar era y cómo se le da una situación en este lugar que vamos a tomar de ahí el mensaje. Vamos a Hechos. Noten lo que ocurre aquí.
Este movimiento de personas que estaban hablando de Jesús de Nazaret, estaban hablando de Su muerte, estaban hablando de Su resurrección, estaban hablando de los arrepentimientos, de los pecados.
Hechos capítulo 11 y versículo 26.
Hechos capítulo 11, versículo 26. Y se congregaron allí todo un año con la iglesia y enseñaron a mucha gente. Y a los discípulos se le llamó cristianos por primera vez en Antioquía.
En Antioquía.
No se lo llamó. En Antioquía.
Nosotros, mis hermanos, por más de una década, así nos han llamado todos los empleados que nos sirven en el hotel al donde asistimos a la fiesta de Tabernáculos, los cristianos. Así nos reconocen. Así nos llaman.
El día que terminó la fiesta, como todos los años, se hace un detallado inventario de las cosas que quedan. Que no son pocas, son muchas cajas, son muchos cables, son muchos... varios elementos que quedan ahí. Y dentro de todas las cosas que había, a mí se me sugirió de ellos mismos que lo rotularamos. Entonces se poníamos en tripié y después poníamos cristianos. Ellos reconocían que ese era un tripié y que era de los cristianos. Somos los únicos cristianos que los visitan en el año. No nos llaman judíos, no nos llaman los religiosos, los espirituales, los correctos, los buenos. Nos llaman los cristianos. ¿Qué significa realmente esto para nosotros? ¿Qué nos identifica? ¿Quiénes somos mis hermanos? Entonces, como hemos regresado de la fiesta, creo que vale la pena hacer un recuento de lo que somos y por qué es acertado que nos llamemos y que nos llamen los cristianos. Ese es el título, los cristianos. Y vamos a desarrollar tres puntos. Hay más. Vamos a ir sacando algunos puntitos por aquí y por allá, pero vamos a basarnos el día de hoy en este regreso 2023 en tres puntos. El primero, los cristianos. Somos luz. Somos luz. Y es un punto muy atingente en estos días. Porque si hay una cosa que inmediatamente nos damos cuenta al regresar de Tabernáculo todos los años, a nuestros barrios, a los locales comerciales, a la publicidad que vemos en los teléfonos, en las calles, en la televisión, es la aproximación de las fiestas tradicionales y paganas del mundo.
Es lo que contrasta tanto cuando regresamos de Tabernáculo, al menos en esta parte del hemisferio, la parte norte. Ya viene Halloween, ya viene muerto, Santos, Virgen, es Navidad, año nuevo. Es una bomba de oscuridad que cada año nos intenta absorber sin efecto alguno. Acompáñame a Juan, capítulo 1.
Juan, capítulo 1. Y versículos 6 al 8. Vamos a hablar de aquí un concepto muy interesante.
Juan, capítulo 1, versículo 6 al 8.
Hablando de Juan el Bautista, dice versículo 6.
Hubo un hombre enviado de Dios el cual se llamaba Juan, entre aparentes dice el Bautista. Este vino por testimonio. Para que diece testimonio de la luz, a fin de que todos creyessen por él. No era él la luz, sino que para que diece testimonio de la luz. Para que diece testimonio de la luz. Retrocedamos unos cuantos versículos al 3, del 3 al 5. Hablando de la luz, que habló Juan el Bautista, dice, todas las cosas por él fueron hechas. Y sin él, nada de lo que ha sido hecho fue hecho. En él estaba la vida. Y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece. Y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
Juan el Bautista habló de Jesús. La vida del Mesías era luz para los hombres. Eso nos está diciendo, Juan. La vida del Mesías era luz para los hombres. Y los hombres estaban en tinieblas. ¿Entendemos bastante bien los conceptos? Que las tinieblas no prevalecieron, cuando dice aquí, en versículo 5, las tinieblas no prevalecieron del griego catalamvano, con K, catalamvano. Significa que las tinieblas no pudieron asirse de la luz, no pudieron apropiarse de la luz, no pudieron prevalecer la luz. Eso es lo que nos está diciendo.
Ahora, se sugiere, aquí un pequeño paréntesis. En los estudios, o una persona que está desarrollando un carácter intelectual en su desarrollo personal, se sugiere que para ampliar el vocabulario y desarrollar una conciencia de la luz, se sugiere que para ampliar el vocabulario y desarrollar una conciencia semántica, esto un poco de la expresión oral y escrita, como por ejemplo el club, un buen ejercicio es conocer varios sinónimos y antónimos. Es un buen ejercicio tener muchos sinónimos de una palabra y los antónimos de esta para poder expresarse de una manera más amplia, más íntegra. Esto es en cuanto a la semántica. El campo que nosotros estamos estudiando aquí no es lo semántico o lo gramatical, no se sujeta a esas reglas porque es un campo espiritual. Por lo tanto, porque digo esto, no podemos utilizar esta ciencia de la semántica, de los sinónimos y antónimos, no podemos utilizar esta ciencia para decir que las tinieblas son el antónimo de la luz. Algunas veces se percibe que las tinieblas son el antónimo de la luz, pero eso es más algo más semántico, algo más gramatical. Tenemos que acercarnos más al ámbito físico observable para tratar de entender esto de las tinieblas y la luz. Esta área de la física describe más acertadamente las tinieblas o la oscuridad, no como antónimo de la luz, sino que las tinieblas son en realidad ausencia de luz. Noten qué es útil, cómo podemos definir las tinieblas o la oscuridad. Ausencia de luz. No es antónimo, sino un emboya antónimo, no son contrastes, no son luz y oscuridad, que se puede hablar de eso, pero no estamos hablando de eso. Estamos hablando que las tinieblas son en realidad la ausencia de la luz. Los cristianos no somos tinieblas, no somos la ausencia de la luz, sino que somos el reflejo de la luz, que fue lo que Juan el Bautista predicó y anunció a los hombres que estaban en tinieblas.
Los cristianos somos luz, que no se puede apagar. Tal como dice el verso 5 de Juan 1, la luz en las tinieblas resplandece. Son 1, 2, 3, 4, 5, 6 palabras, pero no nos detenemos a pensar en eso. La luz en las tinieblas resplandece. No es absorbida por las tinieblas. No prevalece, las tinieblas no prevalecen. Cristo resplandeció. Cristo resplandeció en un mundo oscuro. Les quiero contar algo que me ha pasado todos estos años ahí en el hotel. Y creo que todos los días veíamos a los meseros, a la gente que nos daba la comida, a los que limpiaban, a los que tendían ahí la recepción, a las mukamas. Cuando caminábamos por esas zonas públicas y los mirábamos, si es que los mirábamos, ellos siempre sonreguen. Buenas tardes, buenas noches, buenos días, etcétera, etcétera. Y siempre con una sonrisa. Sus jefes les inculcan saludar a ser extremadamente gentiles con nosotros, los huéspedes. Pero, hay un gran porcentaje de empleados que no vemos, que están por allá metidos, que están en los pasillos internos. Y algunas veces, en realidad, casi todos los años, yo casi siempre pido el mismo lugar, la misma habitación, porque está cerca de una escalera para poder moverme entre los salones e ir más rápido y no tomar el elevador. Entonces, subo bajo rápido y me muevo rápido. Pero en esas escaleras, ¿por qué no se esperan que un huésped utilice las escaleras? Y de repente, yo entro y estaba un empleado que decía, ¿por qué está usted aquí? Pero no me decía nada, porque ellos no se esperan que un huésped utilice las escaleras. Alguna vez, andaban ahí con el teléfono, sacando un poco la vuelta, se sorprendían un poco. Y claro, entre que subí bajo, lo preocupaba de mil cosas, muchas veces no lo saludaba, porque subí y bajaba y ellos estaban por ahí al lado. Y me pregunto, ¿no? Esto es una cosa más que nada hacia mi persona, pero también lo pongo como ejemplo para hacernos un análisis. ¿Fui acaso una luz para ellos? ¿Acaso lo saludé con una sonrisa? ¿O me di el tiempo de agradecerles en esos pasillos, en esos viajes de ir y venir? Son preguntas válidas. Una vez que terminan las fiestas, una vez que uno se analiza, fuimos acaso una luz para ellos, para los más escondidos o para los que menos esperaban algo de nosotros. Hay mucho que analizar de esta fiesta. Además, tenemos que conciliar la idea de que el momento del año en que vemos, como lo mencionamos, la ausencia de luz, es cuando regresamos. El contraste es muy nítido, muy claro. Se perside. Incluso en el avión, cuando veníamos para acá, las primeras personas con las cuales me topé una cantidad de groserías impresionantes. Impresionantes. Y uno no estaba acostumbrado a escuchar tanta grosería por eso, o ocho o diez días. Y también se habló en el primer mensaje sobre lo sobre el cogedor que sucedió en Israel. Por una parte, este grupo terrorista fundamentalista jamás, ellos mismos califican las acciones de los israelíes, sobre los casatíes, donde viven un poco más de un millón de personas, la zona más densa poblada, la zona más linda, y en poco más de un millón de personas, la zona más densa poblada en el mundo, los de jamás dicen que estamos viendo en estos días acciones inhumanas y bárbaras. Eso es lo que el grupo jamás está diciendo. Pero el ataque inicial por tierra, mar y aire de este grupo jamás sobre el territorio israelí de hace una semana, ¿cómo se hizo? Tomando rehenes, torturando, violando, masacrando, todo a su paso con una violencia descomunal. No estoy poniéndome de ningún lado, solamente estoy poniendo en la mesa, en el tapete, que esto es ausencia de luz. Esta es la ausencia de luz cuando uno regresa a este mundo.
Estos son las tinieblas en que el mundo está inserto. Hemos estado rodeados de catástrofes, terremotos, naturales, antes y después de la fiesta en varias partes del mundo. Hoy día tenemos un eclipse de 70%, se cubrió el sol, no sé si alguien se dio cuenta.
Y además, todas estas guerras que continúan se están incrementando. El tema de Israel está el día de hoy. Ellos dieron un ultimatum a los de Gaza. Tenían que salir. No sabemos qué ha pasado. Es una noticia en desarrollo. Y para colmo de todo esto, vemos que el mundo, todos los seres humanos, tenemos una sed espiritual.
¿Cómo saciamos esa sed? Bueno, el mundo, al estar en tinieblas, sacia esa sed con esa sed espiritual, celebrando a las tinieblas. Eso es lo que va a ocurrir. ¿Cómo si acaso fuera a encontrar luz en ellas? ¿No se puede encontrar luz en las tinieblas? Es algo físico y lógico, impensable. Un caso muy llamativo en la Biblia. Estamos hablando de estas fiestas que vienen, las fiestas paganas. Y sobre este tema, hay un caso muy llamativo en la Biblia. De un hombre desesperado por saber respuestas de Dios. O del más allá. Vamos a primera de Samuel.
Primero en Samuel 28. Estamos hablando de Saul. Uno de los puntos más bajos del Rey Saul. Que lo podemos equiparar con lo que sucede hoy en el mundo. Primero en Samuel 28 a 14. Vamos a leer solamente el versículo 14 porque es una historia bastante conocida. Porque está aquí Saul frente a esta medium. Entre preguntas y respuestas, tal como idea se hace con muchas personas. Primero en Samuel 28 a 14 dice. Él le dijo, ¿cuál es su forma? Y ella, a la medium, respondió. Un hombre anciano viene cubierto de un manto. Saul entonces entendió que era Samuel. Y humillando el rostro a tierra hizo gran reverencia. Conocemos este tétrico relato. Es muy especial, es muy interesante.
La medium vio algo. Y Saul lo interpretó como que era Samuel. Esa es la parte más importante de este relato. Saul lo interpretó como que era Samuel. ¿Quién ya había fallecido? Esta interacción es real. Esto es algo simbólico. Está tratando de apuntarnos a otro lugar. Si no, esto es algo real. Y es bastante común en el tiempo presente.
Esto es consultar a los muertos o a los médiums o a estos puentes. Y aunque algunos lo tomen como un juego, aunque algunos lo tomen como un juego, pero la sola intención de acercarse a las tinieblas es muy peligroso. No por nada, porque no se puede hacer nada. No se puede hacer nada. No se puede hacer nada. No se puede hacer nada. No se puede hacer nada. No se puede hacer nada. Pero las es muy peligroso.
No por nada, Dios prohíbe todo tipo de interés hacia estas personas, estos médiums, estos adivinadores, puentes entre el mundo físico y el mundo espiritual, que, según dicen, se comunican con quienes con los seres queridos, fallecidos. Para así recibir respuestas del más allá. Y no son baratos. No, yo no he ido. Sabemos, basados en una premisa de Segunda Decoriente 11-14, que Satanás se disfraza como Ángel de Luz. Con esa premisa, ¿cuán fácil es para un demonio fingir ser alguien?
Muy sencillo. Y la gente lo cree. Se queda pensando, se queda ahí y se queda tratando de deshaciar su necesidad. Emocional, algunas veces, y también espiritual. Eso es lo que va a ocurrir en pocas semanas. ¡Péjico! ¡Pahí con una fuerte y colorida tradición de conectarse con los muertos! ¡Tíñe sus calles de la flor de Sempasuchi! Por fin lo dije bien, siempre me trabo con esa frase. Sempasuchi.
¡Ofrenda principal de los altares que se levantan dicha noche! Ese amarillo que vemos ya es también uno de los colores que vimos al revés. Las calles todas ahí llenas de Sempasuchi. Te hablo aquí tres veces, vamos bien. No tiene nada de malo recordar a los muertos. ¡Ojo con esto! Nada de malo tiene recordar a los muertos, a nuestros seres queridos.
Porque si hemos perdido un ser querido, claro que se le extraña. El punto es que Dios prohíbe consultar a los muertos. Y punto. Deutronomio 18. Deuterronomio 18. Versículos 10 al 13. ¿Qué pasaba en Palestina? ¿Qué pasaba en este pueblo? Lleno de paganismo, lleno de tradiciones y de culturas que adoraban el más allá y tenían todo tipo de rituales.
Cuando llegó Israel, Dios les dijo, no hagas esto. ¿Y aquí dice? Versículo 10. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego. Esto de donar a sus hijos, a estos dioses. Ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adedino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. ¿Queda alguna duda de las instrucciones de Dios? Creo que no.
No es el único pasaje. Y ya vimos a Saúl. ¿Cómo le fue a Saúl después de esto? No muy bien. Él estaba bastante mal. Él cuando llegó a este punto, que fue uno de los más bajos que tuvo de consultar a una adivinadora, la de Endor. Versículo 12. Porque es abuminación para con el eterno cualquiera que hace estas cosas. Y por estas abominaciones el eterno tu Dios echa a estas naciones delante de ti. Perfecto serás delante del eterno tu Dios. Estas poblaciones que estaban aquí tenían estas costumbres y Dios dijo no. Ellos tienen que salir de acá. Ellos tienen que salir de acá, pero no te vas a contaminar con sus costumbres.
Isaías, capítulo 8.
Dice Dios que vomitaba a estas personas que vivían en este lugar por las aberraciones que hacían de ofrecer a sus hijos a Moloc.
No hay mucha diferencia hoy día con los hijos que ni siquiera alcanzan a nacer y los millones que mueren abortados. Isaías 8. Versículos 18 al 22.
Ehe aquí. Yo y los hijos que me dio el eterno somos por señales y presagios en Israel, de parte del eterno los ejércitos que mora el monte de Sion. Y si os dijeran, preguntaba a los encantadores y a los divinos que susurran hablando, responded, no consultará al pueblo a su Dios, consultará a los muertos por los vivos, a la ley y al testimonio. Si no dijeran conforme a esto, es porque no les ha amanecido y pasarán por la tierra, fatigados y hambrientos y acontecerá que teniendo hambre se enojarán y maldicirán a su rey y a su Dios levantando el rostro en alto y mirarán a la tierra y aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia y serán sumidos en las tinieblas. Mis hermanos, esto no es ni dulce ni mucho menos un truco. La realidad es que el mundo está en tribulación, está en tinieblas, está en oscuridad, está en angustia y es tan triste porque se esmera tanto en seguir hundiéndose más y más. Algo similar a los tiempos de hoy ocurrió en los días del joven Samuel, dedicado a Dios por su madre, Ana. Samuel comprendió exactamente por qué Israel estaba tan mal enfocado, tan lleno de tinieblas. Acompáñeme a 1 Samuel, capítulo 7. 1 Samuel, capítulo 7 y versículos... Vamos a leer solamente versículo 3. El contexto aquí es la muerte de los hijos de Lee, el arca del pacto que se robaron los felisteos, los tumores, el regreso del arca, etcétera, etcétera. Pero mientras tanto, Samuel estaba creciendo. Y dice aquí versículo 3. Este es uno de los primeros, podríamos decir, predicaciones de Samuel al pueblo. Y se habló Samuel a toda la casa de Israel diciendo, si de todo vuestro corazón os volveis al eterno, quita los dioses ajenos y a hasta roto de entre vosotros, y preparad vuestro corazón al eterno y sólo a él servid, y os librará de la mano de los felisteos. Y en versículo 4 dice, entonces los hijos de Israel quitaron los bales y hasta roto, y sirvieron sólo al eterno. Entonces, ¿qué es lo que estaba interfiriendo entre los hombres y Dios, bueno, su idolatría, su paganismo, y estaban en tinieblas?
Y aquí Samuel dice, bueno, quiten todas esas cosas y sirvan sólo a Dios. Servirle a Dios no a los muertos, por muy amados que hayan sido. Servirle a Dios no a las estátuas de santos, vírgenes o símbolos o elementos que estropean el desarrollo de la verdadera fe de un verdadero cristiano. Hebreos 11, ¿qué es la fe? Algo que no se ve, algo que no se siente, algo que no podemos percibir con los cinco sentidos, pero sabemos que está. Eso es la definición de la fe. Hay mucho que podemos hacer en estos tiempos de tinieblas. Terminemos con este punto con un verso muy esperanzador de Cristo, la luz de los hombres. Mateo 5, Mateo capítulo 5, versículos 14 al 16.
Se refiere a nosotros como cristianos, los cristianos. Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de uno al mud, sino sobre el candelero y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos. La luz no se puede esconder. Las tinieblas es la ausencia de luz, pero la luz no se puede opacar, no se puede esconder, las tinieblas no la van a hacer, no le van a ganar nunca. Por eso es tan importante considerar que los cristianos somos luz. No podemos ser otra cosa. Punto número 1. Ahora vamos a punto número 2. Los cristianos, seguidores de Cristo, celebramos las fiestas. Siempre comento lo que me dijo una persona que llegó a la iglesia por el Internet. Esta persona andaba sospechando de que muchas de las festividades que hay en este mundo son como un poco extrañas. No están en la Biblia, son como una mezcla de muchas cosas, entonces abrió su computador, abrió Google e hizo una búsqueda noble, sencilla y clara. ¿Qué lo que buscó? Fiestas de Dios. Tan sencillo como eso. Fiestas de Dios. ¿Qué apareció? Navidad. Muertos. Samhain. Santos. Año nuevo. Nada de eso. Encontró Pentecostés, cada una palabra que algunos cristianos la utilizan. Encontró Pánice y Levadura. ¿Qué es eso? Encontró Trompetas. Encontró Tabernáculos. Nombres muertos. Estas festividades bíblicas no las ha hecho santas Moisés, ni ningún hombre, sino que Dios las ha establecido como la columna vertebral de la Iglesia de los Santos. ¿Qué es eso? Es decir, no se ha hecho en la Iglesia de los Santos, pero en la Iglesia de los Santos. Estas festividades bíblicas no las ha hecho santas Moisés, ni ningún hombre, sino que Dios las ha establecido como la columna vertebral para conocerlo a Él, para acercarnos a Él, para ver cómo es su carácter, cómo es su perfecto plan que ha diseñado para que el hombre llegue a ser como Él, como Dios. Levítico 23.4. ¿Ya le dimos algo de esto? Levítico 23.4. Dice, estas son las fiestas solemnes del Eterno. Le damos otra vez. Estas son las fiestas solemnes del Eterno, de Dios, de ningún hombre. Las convocaciones santas a las cuales convocareis en sus tiempos. Eso es todo lo que hay que leer para empezar a celebrar fiesta a Dios. Dios tiene sus fiestas y dice, ¿cuándo hacerlas? Estas asambleas santas son las fiestas de Dios y tienen un momento específico que se deben celebrar. No es que queramos ser fariseos o muy detallados en las cosas de Dios. Esto es bastante sencillo. Hay fiestas y hay un tiempo en el cual hay que celebrarlas. Esto incluye los sábados semanales, como el día de hoy. No nos reunimos el miércoles o el martes porque ese día me sentí una emoción espiritual muy grande y me quise juntar con todos, que no tiene nada de malo. Pero primero es lo que nos dice Dios.
Los sábados semanales y los sábados anuales. Veamos algo de esto en el libro de Enemias, capítulo 9.
Enemias, capítulo 9 y versículos 13 al 14.
Enemias, capítulo 9. 8 y 9 son capítulos para leerlos completos.
Enemias, capítulo 9 y versículos 13 al 14. Y sobre el monte de Sinaí descendiste y hablaste con ellos desde el cielo. Y les diste juicios rectos, leyes verdaderas y estatutos y mandamientos buenos.
Y les ordenaste el día de reposo santo para ti. Y por mano de Moisés, tu siervo, les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley.
¿Cuál es el contexto de esto? Es parte del acercamiento del pueblo de Dios y la bendición que le estaban dando en ese momento. Uno puede leer del 9 en adelante, del 6 en adelante, cuando comienza esta bendición hacia Dios. Un reconocimiento. Y hay un reconocimiento de lo que él hizo en el monte de Sinaí, que le dio juicios rectos, leyes verdaderas, estatutos, mandamientos buenos.
Eso es lo que Dios le dio a su pueblo, por mano de Moisés. La actitud del pueblo es notable. Ellos están dispuestos a obedecer a Dios y vienen con una actitud de arrepentimiento. Vienen con una actitud en ayuno y en silicio. Eso nos vemos en versículo 1. Y hablando de ayunos. Esta semana pasada, sugerimos un ayuno para el día de ayer, es decir, de jueves en la tarde y al viernes en la tarde, por las muchas situaciones que se están viviendo en el mundo y con los hermanos. Y también como una herramienta de acercamiento a Dios después de sus fiestas. En esa sugerencia, en ese mensaje, se mencionó lo sucedido con Nemías después de la fiesta. Y vamos a leerlo, capítulo 8, versículos 17 al 18.
Este es el grupo que viene de la cautividad después de estos 70 años. Recuerden aquí viene el gran avivamiento con Esdras, el sacerdote, con Nemías, con los muros de Jerusalén, toda la reconstrucción. De este segundo templo, versículo 17, y toda la congregación que volvió de la cautividad hizo tabernáculos. Y en tabernáculo se habitó, porque desde los días de Josué, hijo de Nún, estamos hablando del inicio del pueblo Israel, entrando en la Tierra prometida hasta este momento, no habían hecho así los hijos de Israel. Y hubo alegría muy grande. Y leyó Esdras en el libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día hasta el último. E hicieron la fiesta solemne por siete días, y el octavo día fue solemne, asamblea, según el rito.
No nos da paz leer lo que ellos hicieron y tener la experiencia de haber realizado exactamente esto mismo por estas tierras lejanas como gentiles, habiendo entendido que celebramos fiesta a Dios. Fiesta solemne por siete días y el octavo día.
Esta fue la actitud correcta hacia Dios, que ellos tuvieron, y que nos dirige, que nos encausa para obedecerlo a Él. Y no a buscar algún método para decir, yo creo que Dios se agrada cuando yo hago tal o cual cosa. Cuando Dios deja muy claro cómo es que debemos adorarle.
Sigamos leyendo ahora el versículo 1 del capítulo 9, el día 24 del mismo mes. Se reunieron los hijos de Israel en ayuno. Se venían de la alegría de tabernáculos, regresaron y dijeron, ¡Uh! Ya tenemos el año listo, ya no pasa nada, estamos con las pilas puestas. ¿Qué hicieron ellos? Ayuno.
La actitud de ellos es muy, muy destacable. Versión en ayuno, y con silicio y tierra sobre sí. Ya se había apartado la descendencia de Israel de todos los extranjeros y estando en pie, confesaron sus pecados y las iniquidades de sus padres y puestos de pie en su lugar. Leyeron el libro de la ley de el Eterno su Dios la cuarta parte del día y la cuarta parte confesaron sus pecados y adoraron al Eterno su Dios.
Los cristianos no se disfrazan de muertos. Somos muertos al pecado y vivos para Dios. Los cristianos no consultan a los muertos, consultamos a Dios por medio de la oración. Su palabra, meditación, con ayuno, con el ministerio. Los cristianos no celebramos a los muertos, celebramos la vida que nos ha dado Dios por medio de Jesús y la esperanza de que esa vida sea eterna. Los cristianos no adornamos un árbol perenne con luces. Adornamos nuestras vidas con frutos del Espíritu Santo. Amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, fe, mansedumbre, templanza. Esos son los frutos que nosotros tenemos que desarrollar en nuestra vida y no un pedazo de plástico con luces.
Los cristianos no ilusionamos a nuestros hijos para darles regalos temporales, sino que les hablamos del reino, creyéndolo y saludándolo, sabiendo que será el mejor regalo que podemos recibir. Y así podemos seguir.
Luz, las fiestas, los mandamientos, etcétera. Los cristianos nos acercamos a Dios celebrando sus fiestas, las que están claramente instruidas en su palabra. Nos acercamos a Dios celebrando sus fiestas, las que están claramente instruidas en su palabra. Punto número 3 y último. Punto número 3 y último.
Los cristianos nos apoyamos mutuamente.
Nos apoyamos mutuamente.
Una comunidad es un grupo de personas conformada por miembros que viven en base a mismos principios y creencias. Además, los individuos de una comunidad se apoyan mutuamente, oran los unos por los otros, y esa es una manera de apoyarse en la oración los unos por los otros. Vamos a Hechos capítulo 12, un brevemente... algo que ocurrió respecto a la oración.
Hechos capítulo 12 y versículo 5.
Tenemos a Pedro ahí custodiado en la cárcel.
Y se ve el ciclo 5. Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.
Esta fue una de las persecuciones que la iglesia sufrió al comienzo, como lo hablamos al inicio de este mensaje. Herodes Agripa, el primero, había matado a Santiago.
Y luego dijo, como la gente se puso tan contenta, ahora voy por Pedro y lo encárcelo.
Pero Pedro fue liberado por un ángel de Dios. Y cuando fue a los suyos, ahí estaban ellos, preocupados por él, orando a Dios.
En congruencia con el punto de las fiestas de Dios, veamos lo siguiente en Hebreos capítulo 10.
Orarlos unos por los otros. También le dimos un montón de oración. Pedidos de oración en los anuncios.
Hebreos 10, 23 al 25. También le dimos algo de esto en el primer mensaje.
Hebreos 10, 23 al 25. Mantengamos firme, sin fluctuar la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y consideremos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos, y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca.
La comunidad donde nosotros estamos, tenemos esa misma profesión. ¿Cuál es nuestra profesión? Ser cristiano. ¿Qué es lo que venimos hablando? Tenemos las mismas creencias. Tenemos las mismas bases, las mismas morales, los mandamientos de Dios. El escritor de Hebreos nos dice que debemos considerarnos y estimularnos al amor a las buenas obras.
Hasta aquí puede sonar una frase quizás media cliché, o obvia, de que Hano tiene que juntarse para hacer todos buenos y bonitos, y todos llenos de amor. Pero lo lleva a cable a tierra, el siguiente verso, no dejando de congregarnos. Eso es algo que...
yo lo veo como un cable a tierra. Porque cuando nos congregamos, es cuando realmente podemos estimularnos al amor y las buenas obras. Eso es lo que nos está diciendo acá.
¿Se puede hacer esto en la semana? Claro que sí, también se puede. Pero el enfoque de nuestra cercanía con los hermanos está dispuesta particularmente en los días en que nos congregamos. Ahí es donde nos podemos estimular. Ahí es donde nos podemos estimular al amor, a las buenas obras, a las ideas. Cuando nos congregamos. ¿Y qué días nos vamos a congregar? Exo 2.31.
Exo 2.31.
Exo 2.31. Tú hablarán a los hijos de Israel diciendo, en verdad, vosotros guardaréis mis días de reposo. Porque señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones para que sepáis que yo soy el eterno que os santifico. Sábados semanales, sábados anuales. Cuando nosotros nos reunimos, cuando nosotros nos congregamos, no solamente sábados a sábados, sino también en los sábados anuales, Dios nos santifica. Versículo 3 al final dice, para que sepáis que yo soy el eterno que os santifico. Somos una comunidad, somos la congregación del desierto. No importa si somos dos o tres, si somos 20, 50 o 200, o 550 como en la fiesta de Tarnáculos, o 15 en Veracruz. El tema no es cantidad, el tema es calidad. Ahí es cuando Dios nos santifica. Y en estos sábados es el lugar propicio para mirarnos cara a cara y presentarnos cosas tan sencillas, tales como... ¿Cómo te fue la semana? ¿Cómo estás de salud? ¿Te veo un poco cansado? Etc. etc. La exhortación aquí es que asistamos presencialmente a reunirnos en una santa convocación, cada vez que tengamos oportunidad. Pretextos hay siempre, de sobra. Pero no dejemos de lado esta importante instrucción, que no se vuelva una costumbre no congregarnos. Ni en los sábados semanales, ni en las fiestas, mucho menos. Los cristianos nos apoyamos mutuamente, y cuando nos congregamos, podemos estimularnos. Entonces, ¿qué tenemos hasta aquí para ir recapitulando y finalizando? Los tres puntos que vimos, los cristianos somos luz, los cristianos celebramos las festas de Dios, y los cristianos nos apoyamos mutuamente. ¿Hay más puntos que podemos agregar a las características de un cristiano? Claro que sí. Los cristianos tenemos una fe en Cristo. Los cristianos nos arrepentimos de nuestros pecados, como la actitud de enemías que leímos. Los cristianos nos comprometemos de vida con Dios. Desarrollamos el Espíritu Santo de Dios dentro de nosotros, demostramos amor a Dios, obedeciéndole. Sus mandamientos no son grabosos. El yugo de Jesús es... ligero. No es pesado. Entre muchas otras cosas. Nos podemos agregar aquí varias otras más. Conclusión. Estas son las características que un cristiano tiene. O algunas de ellas. Pensemos en ellas para tener una identidad en esta comunidad a la que pertenecemos. Al cuerpo de Jesús, que es un cuerpo espiritual de muchos miembros, de muchos dones, que todos funcionamos y nos apoyamos. Y somos cristianos que manifestamos esta identidad no tanto por palabras, sino por hechos. Terminemos con un verso muy inspirador en Daniel 12. Y con esto ya finalizamos. Daniel, capítulo 12, el último... Capítulo de Daniel. Vamos a leer al versículo 3. Hablando de aquellos que resplandecerán. Hablando de esa iluminación, de esa luz. Dice versículo 3. Los entendidos resplandecerán. Como el resplandor del firmamento. Y los que enseñan la justicia... ¿Qué tipo de justicia estamos enseñando hoy? Es la que está aquí, en las sagradas escrituras. No la que la vida le ha enseñado. Es lo que Dios nos enseña en las sagradas escrituras. Y los que enseñan la justicia, la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Que tengamos un feliz sábado.