Las celebraciones tradicionales son populares y atractivas, pero no consiguen satisfacer los deseos más básicos del corazón. ¿Cómo podemos lograrlo? Solo mediante la verdad, encarnada por el Cordero que fue sacrificado, Jesucristo.
Pocos saben de las siete fiestas reveladas en la Biblia que fueron observadas por Jesucristo y la Iglesia primitiva, y de cómo esas fiestas muestran...