¿De qué manera nos afectará la profecía?

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Como estudiante de historia y de la Biblia, siempre me ha parecido que la profecía es una fascinante confluencia de ambas.

He explorado las ruinas de la antiquísima ciudad de Samaria, capital del poderoso reino de Israel y que fuera capturada por los invasores asirios, tal como vaticinaron los profetas de Dios (2da Reyes 17:5-18 2da Reyes 17:5-18 5 Y el rey de Asiria invadió todo el país, y sitió a Samaria, y estuvo sobre ella tres años. 6 En el año nueve de Oseas, el rey de Asiria tomó Samaria, y llevó a Israel cautivo a Asiria, y los puso en Halah, en Habor junto al río Gozán, y en las ciudades de los medos. 7 Porque los hijos de Israel pecaron contra Jehová su Dios, que los sacó de tierra de Egipto, de bajo la mano de Faraón rey de Egipto, y temieron a dioses ajenos, 8 y anduvieron en los estatutos de las naciones que Jehová había lanzado de delante de los hijos de Israel, y en los estatutos que hicieron los reyes de Israel. 9 Y los hijos de Israel hicieron secretamente cosas no rectas contra Jehová su Dios, edificándose lugares altos en todas sus ciudades, desde las torres de las atalayas hasta las ciudades fortificadas, 10 y levantaron estatuas e imágenes de Asera en todo collado alto, y debajo de todo árbol frondoso, 11 y quemaron allí incienso en todos los lugares altos, a la manera de la naciones que Jehová había traspuesto de delante de ellos, e hicieron cosas muy malas para provocar a ira a Jehová. 12 Y servían a los ídolos, de los cuales Jehová les había dicho: Vosotros no habéis de hacer esto. 13 Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas. 14 Mas ellos no obedecieron, antes endurecieron su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en Jehová su Dios. 15 Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus padres, y los testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las naciones que estaban alrededor de ellos, de las cuales Jehová les había mandado que no hiciesen a la manera de ellas. 16 Dejaron todos los mandamientos de Jehová su Dios, y se hicieron imágenes fundidas de dos becerros, y también imágenes de Asera, y adoraron a todo el ejército de los cielos, y sirvieron a Baal; 17 e hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y se dieron a adivinaciones y agüeros, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, provocándole a ira. 18 Jehová, por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino sólo la tribu de Judá.
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). He visitado la desolada colina de Silo, cuyo castigo sería aplicado también (según Dios predijo) a todo el reino de Judá si el pueblo no obedecía su llamado al arrepentimiento (Jeremías 7:12-14 Jeremías 7:12-14 12 Andad ahora a mi lugar en Silo, donde hice morar mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel. 13 Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice Jehová, y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis; 14 haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo.
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). Lamentablemente, sus habitantes se rehusaron y sufrieron las consecuencias de su rebelión.

He estado en Belén, pueblo en el que —de acuerdo a las predicciones del profeta Miqueas— nacería el Hombre más grandioso de todos los tiempos, aquel que cambiaría para siempre la historia de la humanidad: Jesús el Mesías (Miqueas 5:2 Miqueas 5:2Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.
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).

No muy lejos de allí se encuentra Jerusalén, donde sus enemigos conspiraron contra él y lo ejecutaron, y donde muchas profecías fueron anunciadas y cumplidas, incluyendo la destrucción del templo construido por Herodes el Grande. Hablando de este templo, Jesús dijo: “¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada” (Mateo 24:2 Mateo 24:2Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.
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). Al mirar la ciudad de cierta altura me he maravillado contemplando el monte de los Olivos, desde el cual Cristo ascendió al cielo y al cual ha prometido regresar (Hechos de los Apóstoles 1:9-11 Hechos de los Apóstoles 1:9-11 9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. 10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
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).

En la parte norteña del país he recorrido los polvorientos senderos del valle de Megido, del cual recibe su nombre la “batalla de Armagedón”, o batalla del tiempo del fin, y las ruinas de Capernaum y Betsaida, ciudades en las que Jesús ejerció gran parte de su ministerio y de las cuales profetizó que sucumbirían por su falta de fe (Mateo 11:21-23 Mateo 11:21-23 21 Ay de ti, Corazín! Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. 22 Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras. 23 Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.
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).

Más allá de este territorio he visitado la isla griega de Patmos, donde el apóstol Juan recibió las visiones registradas en el libro de Apocalipsis y que describen la historia humana desde aquel tiempo hasta el retorno de Jesucristo y aun con posterioridad. Y en Turquía he recorrido las siete ciudades de Asia Menor, a las cuales Jesucristo envió mensajes proféticos concernientes a su pueblo que deberían cumplirse a través de los siglos y hasta los tiempos del fin (Apocalipsis 2-3).

Además, he visto las ruinas de dos antiquísimas superpotencias: Egipto, del cual Ezequiel profetizó que caería y nunca más recobraría su antigua grandeza (Ezequiel 29:12 Ezequiel 29:12Y pondré a la tierra de Egipto en soledad entre las tierras asoladas, y sus ciudades entre las ciudades destruidas estarán desoladas por cuarenta años; y esparciré a Egipto entre las naciones, y lo dispersaré por las tierras.
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, 15), y Roma, el corazón de un imperio que de acuerdo a la profecía se levantaría para gobernar el mundo conocido hasta ese entonces, para luego colapsar y ser resucitado en los tiempos del fin.

También he tenido el privilegio de visitar museos en Jerusalén, El Cairo, Amán, Estambul, Londres y Chicago, en los cuales uno puede ver artefactos que, al igual que las ciudades mencionadas anteriormente, son mudos testigos de varios aspectos pertinentes al cumplimiento de la profecía bíblica.

Lamentablemente, muchas personas ponen en duda la profecía bíblica, pero en mis viajes he visto demasiada evidencia contundente de su increíble precisión como para ignorar su veracidad y crucial mensaje para nuestros tiempos.

Gran parte de la profecía bíblica ya ha sido cumplida, y otra parte considerable todavía debe cumplirse; pero en lo que a usted y a mí concierne, el aspecto más importante de la profecía tiene que ver con cuánto afecta nuestras vidas,  un tema que analizamos en los dos primeros artículos de esta edición.

Quienes estudian las profecías bíblicas también reconocen que muchas de ellas son entregadas en forma de símbolos, es decir, Dios ordenó que ciertas cosas fueran hechas en representación de acontecimientos que tendrían lugar más adelante.