¿Es el Espíritu Santo una persona?

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¿Es el Espíritu Santo una persona?

En la Biblia se habla del Espíritu Santo en muchas formas que comprueban que no es un personaje divino. Por ejemplo, en Hechos de los Apóstoles 10:45 Hechos de los Apóstoles 10:45Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
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y 1 Timoteo 4:14 se menciona como un don. En 1 Tesalonicenses 5:19 se nos hace notar que puede ser  apagado . También se nos dice que puede ser  derramado  (Hechos de los Apóstoles 2:17 Hechos de los Apóstoles 2:17 Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños;
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; Hechos de los Apóstoles 10:45 Hechos de los Apóstoles 10:45Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
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), y que somos  bautizados  en él (Mateo 3:11 Mateo 3:11Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
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). Debemos avivarlo (2 Timoteo 1:6) y es algo que nos renueva (Tito 3:5 Tito 3:5nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
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). Obviamente, estas no son características de una persona.

En Efesios 1 se nos dice que, después de que oímos la palabra de verdad, el evangelio de nuestra salvación, y creímos en Jesucristo, fuimos “sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia”, y que éste es “espíritu de sabiduría y de revelación” (vv. 13-14, 17).

En agudo contraste con Dios y Jesucristo, a quienes frecuentemente se comparan con los seres humanos hechos a imagen y semejanza de Dios, al Espíritu Santo se le representa de una forma completamente diferente y con la misma frecuencia. Se le describe como “paloma” (Mateo 3:16 Mateo 3:16Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
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; Marcos 1:10 Marcos 1:10Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él.
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; Lucas 3:22 Lucas 3:22y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.
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; Juan 1:32 Juan 1:32También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.
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) y como “lenguas de fuego” (Hechos de los Apóstoles 2:3-4 Hechos de los Apóstoles 2:3-4 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
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). Jesús mismo lo describió como “ríos de agua viva” (Juan 7:37-39 Juan 7:37-39 37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.
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).

En los evangelios encontramos más pruebas de que el Espíritu Santo no es una persona. En Mateo 1:20 Mateo 1:20Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
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leemos que Jesús fue concebido “por obra del Espíritu Santo” (Nueva Versión Internacional). Sin embargo, cuando Jesús oraba al Padre o hablaba de él, era precisamente a él a quien siempre llamaba Padre, no al Espíritu Santo (Mateo 10:32-33 Mateo 10:32-33 32 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
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; Mateo 11:25-27 Mateo 11:25-27 25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. 26 Sí, Padre, porque así te agradó. 27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
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; Mateo 12:50 Mateo 12:50 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.
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; Mateo 15:13 Mateo 15:13Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.
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; Mateo 16:17 Mateo 16:17Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
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, Mateo 16:27; Mateo 18:10 Mateo 18:10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
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, Mateo 18:35 Mateo 18:35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.
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).

Jesús jamás llamó Padre al Espíritu Santo, y nunca habló de éste como si fuera un tercer personaje de la divinidad. Jesús sólo hablaba de la relación entre él y Dios el Padre (Mateo 26:39 Mateo 26:39Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
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; Marcos 13:32 Marcos 13:32 Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
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; Marcos 15:34 Marcos 15:34Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
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; Juan 5:18 Juan 5:18Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.
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, Juan 5:22 Juan 5:22 Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
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; Juan 8:16 Juan 8:16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre.
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, Juan 8:18 Juan 8:18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí.
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; Juan 10:30 Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.
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; Juan 13:3 Juan 13:3sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba,
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; Juan 17:11 Juan 17:11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
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).

Si existiera la Trinidad, es obvio que el apóstol Pablo lo hubiera entendido y enseñado con vehemencia. Pero en todas sus epístolas no se encuentra una sola alusión a tal idea. El saludo que generalmente usaba Pablo en sus cartas era: “Gracia y paz a vosotros, de nuestro Padre y del Señor Jesucristo”. Este mismo saludo, con ligeras variaciones, aparece en cada una de las epístolas que llevan su nombre: Romanos 1:7 Romanos 1:7a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
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; 1 Corintios 1:3; 2 Corintios 1:2; Gálatas 1:3 Gálatas 1:3Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo,
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; Efesios 1:2 Efesios 1:2Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
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; Filipenses 1:2 Filipenses 1:2Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
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; Colosenses 1:2 Colosenses 1:2a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
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; 1 Tesalonicenses 1:1; 2 Tesalonicenses 1:2; 1 Timoteo 1:2; 2 Timoteo 1:2; Tito 1:4 Tito 1:4a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.
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; y Filemón 3. Como se puede ver, nunca se menciona el Espíritu Santo, lo cual sería un descuido inadmisible si realmente éste fuera una persona igual a Dios y a Jesucristo.

Esto resulta aún más sorprendente si tenemos en cuenta que las iglesias a las que Pablo escribió contaban con muchos miembros que provenían de religiones politeístas. En ninguna de sus epístolas vemos que Pablo haya intentado siquiera explicar la Trinidad o que el Espíritu Santo fuera una persona igual a Dios y a Jesús.

En 1 Corintios 8:6 el apóstol categóricamente dice:  “No hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede . . . y no hay más que un solo Señor, es decir, Jesucristo . . .” (NVI). No hace referencia alguna al Espíritu Santo como un personaje divino.

En el último libro de la Biblia (el último también en ser escrito) se nos habla de “un cielo nuevo y una tierra nueva”, de “la ciudad santa, la nueva Jerusalén”, y que en esa ciudad estará la morada de Dios entre los hombres, porque “Dios mismo estará con ellos y será su Dios” (Apocalipsis 21:1-3 Apocalipsis 21:1-3 1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. 2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. 3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
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). Luego, en el versículo 22 leemos que en esa ciudad no habrá ningún templo “porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero [Jesucristo]”. Aquí tampoco se hace mención del Espíritu Santo, otra inexplicable omisión si éste realmente forma parte de una Trinidad.

En Juan 4:24 Juan 4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
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leemos que “Dios es Espíritu”, y en Lucas 1:35 Lucas 1:35Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
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vemos que un ángel se refiere al Espíritu Santo como “el poder del Altísimo”. Este es el mismo poder que los seres humanos podemos recibir de Dios.

En muchas otras partes de la Biblia se nos muestra una correlación directa entre el Espíritu Santo y el poder de Dios. Por ejemplo, en una de sus epístolas el apóstol Pablo nos recuerda que “no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7). Otros pasajes también se refieren al Espíritu Santo como al poder de Dios (Miqueas 3:8 Miqueas 3:8Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.
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; Zacarías 4:6 Zacarías 4:6Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.
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).

En Lucas 4:14 Lucas 4:14Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
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podemos ver que Jesús empezó su ministerio “en el poder del Espíritu”. Refiriéndose al Espíritu Santo, el cual les enviaría después de su muerte y resurrección, Jesús dijo a sus discípulos: “Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo . . .” (Hechos de los Apóstoles 1:8 Hechos de los Apóstoles 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
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).

En su elocuente y apasionado sermón registrado en Hechos 10, el apóstol Pedro mencionó “cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (v. 38).

Aquí, el Espíritu Santo es identificado directamente con el poder por medio del cual Dios obraba en su Hijo, el poder por el cual Jesús realizó grandes milagros durante su ministerio. El Espíritu Santo es la presencia misma del poder de Dios que obra activamente en sus siervos (Salmos 51:11 Salmos 51:11 No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.
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; Salmos 139:7 Salmos 139:7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
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).

Pablo expresaba su deseo de que sus hermanos en la iglesia abundaran “en esperanza por el poder del Espíritu Santo”, para que también por medio de ellos Jesucristo pudiera obrar de la misma manera que había obrado por medio de él, “con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios” (Romanos 15:13 Romanos 15:13Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
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, Romanos 15:18-19 Romanos 15:18-19 18 Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, 19 con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.
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).

Este es el Espíritu que fortalece a los seguidores de Cristo para que puedan ir creciendo y madurando en los caminos de Dios, transformando así su vida para llegar a ser como Jesucristo.

Cuando en la Biblia se hace referencia al Espíritu Santo con pronombres como “él” o “él mismo”, esto no prueba que el Espíritu Santo sea una persona. Como sabemos, en el idioma español estos pronombres (ya sean masculinos o femeninos) también son usados para referirse a objetos y hasta animales.