Justicia y equidad para todos

Justicia y equidad para todos

Durante la edad dorada bajo David y Salomón, los esfuerzos de Israel por promover la equidad y justicia para sus ciudadanos han sido comparados con los esfuerzos modernos para alcanzar estos nobles ideales. Ambos reyes eran conocidos por gobernar justamente a su pueblo (2da Samuel 8:15 2da Samuel 8:15Y reinó David sobre todo Israel; y David administraba justicia y equidad a todo su pueblo.
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; 1ra Crónicas 18:14 1ra Crónicas 18:14Reinó David sobre todo Israel, y juzgaba con justicia a todo su pueblo.
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; 1ra Reyes 3:3 1ra Reyes 3:3Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.
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). Como era una nación ejemplar, Israel atrajo a líderes internacionales que buscaban presenciar personalmente su prosperidad y cultura. Uno de estos dignatarios fue la reina de Sabá.

Después de haber probado a Salomón con preguntas y examinado personalmente sus proyectos de construcción y la cultura israelita, la famosa reina le dijo a Salomón: “Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría; pero yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad; es mayor tu sabiduría y bien, que la fama que yo había oído.

“Bienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti, y oyen tu sabiduría. El Eterno tu Dios sea bendito, que se agradó de ti para ponerte en el trono de Israel; porque el Eterno ha amado siempre a Israel, te ha puesto por rey, para que hagas derecho y justicia” (1ra Reyes 10:6-9 1ra Reyes 10:6-9 6 Y dijo al rey: Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría; 7 pero yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad; es mayor tu sabiduría y bien, que la fama que yo había oído. 8 Bienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti, y oyen tu sabiduría. 9 Jehová tu Dios sea bendito, que se agradó de ti para ponerte en el trono de Israel; porque Jehová ha amado siempre a Israel, te ha puesto por rey, para que hagas derecho y justicia.
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; compare con 2da Crónicas 9:1-8 2da Crónicas 9:1-8 1 Oyendo la reina de Sabá la fama de Salomón, vino a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias aromáticas, oro en abundancia, y piedras preciosas, para probar a Salomón con preguntas difíciles. Y luego que vino a Salomón, habló con él todo lo que en su corazón tenía. 2 Pero Salomón le respondió a todas sus preguntas: y nada hubo que Salomón no le contestase. 3 Y viendo la reina de Sabá la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado, 4 Y las viandas de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado de sus criados y los vestidos de ellos, sus maestresalas y sus vestidos, y la escalinata por donde subía a la casa de Jehová, se quedó asombrada. 5 Y dijo al rey: Verdad es lo que había oído en mi tierra acerca de tus cosas y de tu sabiduría; 6 Mas yo no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto: y he aquí que ni aun la mitad de la grandeza de tu sabiduría me había sido dicha; porque tú superas la fama que yo había oído. 7 Bienaventurados tus hombres, y dichosos estos siervos tuyos, que están siempre delante de ti, y oyen tu sabiduría. 8 Bendito sea Jehová tu Dios, el cual se ha agradado de ti para ponerte sobre su trono como rey para Jehová tu Dios: por cuanto tu Dios amó a Israel para afirmarlo perpetuamente, por eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia.
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).

La felicidad y la paz florecen en una atmósfera de justicia y equidad para todos, sin importar su raza o antecedentes.

Como parte de las instrucciones de su pacto, Dios les había dicho a los Israelitas que fuesen justos con todas las personas que residían dentro de las fronteras de su nación. Él específicamente dijo: “La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros” (Éxodo 12:49 Éxodo 12:49La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros.
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). Para explicar este principio, Dios añadió: “Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto” (Éxodo 22:21 Éxodo 22:21Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
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).

Los extranjeros debían tener los mismos derechos que los nativos. Jueces y gobernantes debían aplicar las leyes con equidad. A los extranjeros debía ofrecérselas la oportunidad de adorar a Dios durante las fiestas santas (Éxodo 12:48 Éxodo 12:48Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.
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; Levítico 16:29 Levítico 16:29Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros.
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). Cuando Israel descansaba en el sábado, el séptimo día semanal, los extranjeros en la tierra debían descansar también (Éxodo 20:10 Éxodo 20:10mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
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).

Tal como los israelitas nativos, los extranjeros podían también ofrecer sacrificios a Dios (Números 15:14 Números 15:14Y cuando habitare con vosotros extranjero, o cualquiera que estuviere entre vosotros por vuestras generaciones, si hiciere ofrenda encendida de olor grato a Jehová, como vosotros hiciereis, así hará él.
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). Las leyes de la salud se aplicaban igualmente a nativos y extranjeros (Levítico 17:15 Levítico 17:15Y cualquier persona, así de los naturales como de los extranjeros, que comiere animal mortecino o despedazado por fiera, lavará sus vestidos y a sí misma se lavará con agua, y será inmunda hasta la noche; entonces será limpia.
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), y Dios ordenó a los Israelitas que ayudaran a los pobres y extranjeros entre ellos (Levítico 19:10 Levítico 19:10Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo Jehová vuestro Dios.
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; 23:22; 25:35). En resumen, Dios les dijo a los israelitas que amaran a los extranjeros y los tratasen como si fuesen nativos de su tierra (Levítico 19:34 Levítico 19:34Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.
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).

Dios deseaba que el derecho y el privilegio de adorarlo y vivir en su nación ejemplar estuviese disponible para todos. Su expectativa obvia era la “justicia para todos”.