Lo que Jesús enseñó acerca de la ley de Dios

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Lo que Jesús enseñó acerca de la ley de Dios

“No piensen que he venido a anular la ley y los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento” (Matthew 5:17 Matthew 5:17Think not that I am come to destroy the law, or the prophets: I am not come to destroy, but to fulfill.
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, NVI).

Quizá el más generalizado de los malentendidos acerca de las enseñanzas de Jesús tiene que ver con su actitud hacia las leyes de Dios registradas en el Antiguo Testamento.

El enfoque de la mayoría de las iglesias y grupos religiosos es que Jesús trajo enseñanzas bastante diferentes de las que se encuentran en el Antiguo Testamento. El concepto general es que las enseñanzas de Cristo en el Nuevo Testamento invalidaron y sustituyeron las del Antiguo Testamento. Pero ¿acaso es así?

La idea de que Jesús se apartó del Antiguo Testamento también es una suposición común dentro del judaísmo. Jacob Neusner, en su libro A Rabbi Talks with Jesus [“Un rabino habla con Jesús”], explica por qué los judíos en general no siguen a Jesús y rechazan cualquier posibilidad de que haya sido el Mesías: “Los judíos creen en la Torá de Moisés … y esa creencia requiere que los judíos fieles disientan de las enseñanzas de Jesús, basándose en que esas enseñanzas contradicen la Torá en puntos importantes” (1993, p. xii).

Tanto en el cristianismo como en el judaísmo existe un grave error acerca de las enseñanzas de Jesús. Ambos mantienen el concepto erróneo de que él se apartó de las enseñanzas del Antiguo Testamento, particularmente en relación con la ley. Pero como veremos, los registros muestran que aunque Jesús no estaba de acuerdo con los dirigentes religiosos, sí estaba de acuerdo con las Escrituras del Antiguo Testamento. Los mismos registros muestran que el propio cristianismo tradicional no sigue las enseñanzas de Cristo.

Para conocer al verdadero Jesús tenemos que preguntarnos: ¿Qué fue lo que realmente dijo? A fin de cuentas, no importa lo que la gente diga acerca de él. Tampoco importa cuál sea la interpretación que le dan a lo que él dijo. Lo que verdaderamente importa es qué dijo él realmente, y si vamos a creerlo o no.

El Sermón del Monte es un claro testimonio

El Sermón del Monte es un buen punto de partida. Debido a que este es el pasaje más largo que se ha registrado de las enseñanzas de Jesucristo, es de esperarse que aquí encontremos definida su actitud hacia las leyes de Dios como se encuentran consignadas en el Antiguo Testamento. Y ciertamente la encontramos.

Una de las razones por las que Jesús dijo ciertas cosas en el Sermón del Monte es que —debido a que su predicación era tan diferente de la de los fariseos y saduceos— algunas personas pensaban que su intención era menoscabar la autoridad de la palabra de Dios y sustituirla con la suya propia. Pero su verdadera intención era demostrar que muchas de las cosas que los fariseos y los saduceos habían enseñado eran contrarias a las enseñanzas originales de la Torá de Moisés, los primeros cinco libros de la Biblia.

Jesús rebatió los conceptos erróneos que la gente se había formado acerca de él con tres rotundas declaraciones acerca de la ley. Examinémoslas.

“No vine a destruir sino a cumplir”

Después de dar las bienaventuranzas, Jesús expone su punto de vista sobre la ley: “No piensen que he venido a anular la ley y los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento” (Matthew 5:17 Matthew 5:17Think not that I am come to destroy the law, or the prophets: I am not come to destroy, but to fulfill.
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, NVI).

Aquí vemos de inmediato que Jesús no tenía intención alguna de anular la ley. Él incluso dice que ni siquiera se debe pensar tal cosa. Lejos de estar en contra de las Escrituras del Antiguo Testamento, Jesús dijo que había venido a cumplir “la ley y los profetas” y enseguida confirmó su autoridad. “La ley y los profetas” era una expresión comúnmente usada para referirse a las Escrituras del Antiguo Testamento (comparar con Matthew 7:12 Matthew 7:12Therefore all things whatever you would that men should do to you, do you even so to them: for this is the law and the prophets.
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).

“La ley” se refería a los primeros cinco libros de la Biblia, los libros de Moisés, en los cuales fueron escritas las leyes de Dios. “Los profetas” se refería no sólo a los escritos de los profetas bíblicos, sino también a los libros históricos de lo que vino a conocerse como el Antiguo Testamento.

En capítulos anteriores hemos analizado cómo cumplió Jesús “los profetas”. Pero ¿qué quiso decir cuando habló de cumplir la ley?

Lamentablemente, el significado de “cumplir la ley” ha sido tergiversado por muchos que invocan el nombre de Jesús pero no entienden realmente lo que enseñó. Plantean que debido a que Jesús dijo que cumpliría la ley, nosotros no necesitamos obedecerla y ya no es una obligación para sus seguidores.

Otro concepto erróneo acerca de “cumplir la ley” es que Jesús “llenó” lo que le faltaba a la ley, esto es, la completó, suprimiendo una parte y agregando otra, formando lo que en ocasiones llaman “la ley de Cristo” o “enseñanzas del Nuevo Testamento”. Lo que esta idea supone es que el Nuevo Testamento trajo un cambio en los requisitos para la salvación y que las leyes dadas en el Antiguo Testamento son obsoletas. Pero ¿alguno de estos dos conceptos refleja correctamente lo que Jesús dijo?

El enfoque de Jesús con respecto a cumplir la ley

El vocablo griego pleroo, traducido como “cumplir” en Matthew 5:17 Matthew 5:17Think not that I am come to destroy the law, or the prophets: I am not come to destroy, but to fulfill.
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, quiere decir “dejar lleno, llenar … llenar hasta el tope … es decir, completar” ( Thayer’s Greek-English Lexicon of the New Testament [“Diccionario griego-inglés de Thayer del Nuevo Testamento”], 2002). En otras palabras, Jesús dijo que vino a completar la ley y hacerla perfecta. ¿Cómo? Mostrando el propósito y la aplicación espirituales de la ley de Dios. El significado es claro en el resto del capítulo, donde vemos que Jesús mostró el propósito espiritual de ciertos mandamientos específicos.

Algunos tergiversan el significado de “cumplir” asegurando que Jesús dijo: “No vine a destruir la ley, sino a ponerle fin al cumplirla”. Esto es incongruente con las propias palabras de Jesús. En todo el resto del capítulo vemos que mostró que la aplicación espiritual de la ley la hacía aún más difícil de obedecer, no que fuera anulada o que ya no fuera necesaria.

Al explicar, ampliar e ilustrar la ley de Dios, Jesús cumplió una profecía mesiánica que se encuentra en Isaiah 42:21 Isaiah 42:21The LORD is well pleased for his righteousness“ sake; he will magnify the law, and make it honorable.
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: “El Eterno se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla”. El vocablo hebreo gadal, traducido como “magnificar”, literalmente significa “ser o llegar a ser grande” (William Wilson, Wilson’s Old Testament Word Studies [“Estudio de Wilson de palabras del Antiguo Testamento”], “Magnificar”).

Eso fue precisamente lo que hizo Jesucristo al mostrar la santa intención espiritual, el propósito y la amplitud de la ley de Dios. Él cumplió con todos los requisitos de la ley al obedecerla perfectamente de pensamiento y de hecho, tanto en la letra como en la intención del corazón.

Todo se cumplirá

La segunda importante declaración de Jesús fue precisamente en el mismo contexto y aclara aún más que no había venido a destruir, invalidar, suspender o abrogar la ley. “Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido” (Matthew 5:18 Matthew 5:18For truly I say to you, Till heaven and earth pass, one stroke or one pronunciation mark shall in no wise pass from the law, till all be fulfilled.
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, NVI).

Con estas palabras Jesús comparó la continuidad de la ley con la inmutabilidad del cielo y la tierra. Lo que dijo es que la ley es inmutable, inviolable e inalterable, y que sólo puede ser cumplida, jamás anulada.

Es necesario tener en cuenta que en este versículo se usó un vocablo griego distinto para “cumplido”, que es ginomai , que según el diccionario de Thayer significa “venir a ser”, “llegar a existir” o “suceder”. Mientras haya seres humanos de carne y hueso, la codificación física de la ley de Dios en la Escritura será necesaria; esto es, hasta la conclusión absoluta del plan de Dios para glorificar a la humanidad en su reino. Esto, Jesús explicó, es tan cierto como la continuación de la existencia del universo.

Sus siervos deben cumplir la ley

La tercera declaración importante de Jesús explica que nuestro futuro depende de nuestra actitud y respeto hacia la santa ley de Dios. “Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño [por los que estén] en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos” (Matthew 5:19 Matthew 5:19Whoever therefore shall break one of these least commandments, and shall teach men so, he shall be called the least in the kingdom of heaven: but whoever shall do and teach them, the same shall be called great in the kingdom of heaven.
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, NVI). La frase “por los que estén” se agrega como aclaración, ya que, como se explica en otros pasajes, los que persistan en quebrantar la ley de Dios y enseñen a otros a hacer lo mismo no estarán en el reino.

Jesús deja muy claro que quienes lo sigan y aspiren a entrar en su reino tienen la obligación de obedecer y perseverar en la ley de Dios. Remarcó que no podemos quitarle nada, ni siquiera una jota o una tilde, lo que es el equivalente al cruce de una “t” o el punto de una “i”.

También es evidente lo importantes que son para él los mandamientos de Dios, así como la alta estima hacia la ley que exige de quienes enseñan en su nombre. Desaprueba a quienes menosprecian aun el más pequeño de los mandamientos de la ley, y honrará a quienes los enseñen y obedezcan.

Puesto que Jesús obedeció los mandamientos de Dios, también sus seguidores deberán obedecerlos y enseñar a otros a hacer lo mismo (1 John 2:2-6 1 John 2:2-6 2 And he is the propitiation for our sins: and not for our’s only, but also for the sins of the whole world. 3 And hereby we do know that we know him, if we keep his commandments. 4 He that said, I know him, and keeps not his commandments, is a liar, and the truth is not in him. 5 But whoever keeps his word, in him truly is the love of God perfected: hereby know we that we are in him. 6 He that said he stays in him ought himself also so to walk, even as he walked.
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). Es en esta forma que los verdaderos ministros de Cristo pueden ser identificados: si siguen el ejemplo que les dejó (John 13:15 John 13:15For I have given you an example, that you should do as I have done to you.
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).

Superar a los escribas y fariseos

Con su siguiente declaración en el Sermón del Monte, Jesús no dejó lugar a dudas respecto a lo que quería decir en las tres anteriores. Claramente les estaba diciendo a sus discípulos que tenían que obedecer la ley de Dios, y les requería obedecer de una manera que iba más allá de lo que hasta entonces habían oído. “Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entrareis en el reino de los cielos” (Matthew 5:20 Matthew 5:20For I say to you, That except your righteousness shall exceed the righteousness of the scribes and Pharisees, you shall in no case enter into the kingdom of heaven.
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).

¿Quiénes eran los escribas y fariseos? Los escribas eran los más renombrados maestros de la ley, los intérpretes de la ley, los eruditos, los expertos. Los fariseos, un grupo relacionado, generalmente eran vistos como los modelos ejemplares del judaísmo. Formaron una secta del judaísmo que estableció un código moral y ritual más rígido que el enunciado en la ley de Moisés, basando gran parte de sus prácticas en muchos años de tradiciones. Tanto los escribas como los fariseos eran sumamente estrictos y respetados en el judaísmo (Acts 26:5 Acts 26:5Which knew me from the beginning, if they would testify, that after the most strait sect of our religion I lived a Pharisee.
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).

Aunque los escribas eran los expertos, los fariseos se vanagloriaban de ser los que más fielmente ejercían la justicia. Por tanto, cuando Jesús les dijo a sus discípulos que su justicia debía superar la de los escribas y fariseos, ¡era una declaración bastante sorprendente!

Los fariseos eran admirados como quienes habían alcanzado el pináculo mismo de la justicia personal, y la gente común pensaba que tal grado de espiritualidad estaba fuera de su alcance. Pero Jesús aseveró que la justicia de los escribas y fariseos ¡no era suficiente para entrar en el reino que él predicaba! Entonces ¿qué esperanza tenían los demás?

Jesús condena la hipocresía religiosa

De hecho, en la justicia de los escribas y fariseos había un problema muy serio. El meollo del asunto es que su justicia era insuficiente, porque era sólo superficial. Ante los demás aparentaban guardar la ley de Dios, pero la quebrantaban dentro de ellos mismos, donde nadie podía ver.

Leamos las tajantes palabras de Jesús al criticarlos por su hipocresía religiosa: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia … porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (Matthew 23:25-28 Matthew 23:25-28 25 Woe to you, scribes and Pharisees, hypocrites! for you make clean the outside of the cup and of the platter, but within they are full of extortion and excess. 26 You blind Pharisee, cleanse first that which is within the cup and platter, that the outside of them may be clean also. 27 Woe to you, scribes and Pharisees, hypocrites! for you are like to white washed sepulchers, which indeed appear beautiful outward, but are within full of dead men’s bones, and of all uncleanness. 28 Even so you also outwardly appear righteous to men, but within you are full of hypocrisy and iniquity.
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).

Estos autonombrados maestros religiosos hacían énfasis en aspectos menores de la ley, al tiempo que descuidaban los asuntos más importantes. “¿Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (v. 23). Jesús estaba interesado en que toda la ley fuera obedecida, y le enojaba que estuvieran ciegos a “lo más importante” de ésta: los grandes aspectos espirituales.

Aunque eran meticulosos con respecto a sus tradiciones ceremoniales, al mismo tiempo se tomaban libertades para desobedecer los claros mandamientos de Dios. De hecho, en algunas situaciones ponían sus tradiciones por encima de tales mandamientos (Matthew 15:1-9 Matthew 15:1-9 1 Then came to Jesus scribes and Pharisees, which were of Jerusalem, saying, 2 Why do your disciples transgress the tradition of the elders? for they wash not their hands when they eat bread. 3 But he answered and said to them, Why do you also transgress the commandment of God by your tradition? 4 For God commanded, saying, Honor your father and mother: and, He that curses father or mother, let him die the death. 5 But you say, Whoever shall say to his father or his mother, It is a gift, by whatever you might be profited by me; 6 And honor not his father or his mother, he shall be free. Thus have you made the commandment of God of none effect by your tradition. 7 You hypocrites, well did Esaias prophesy of you, saying, 8 This people draws near to me with their mouth, and honors me with their lips; but their heart is far from me. 9 But in vain they do worship me, teaching for doctrines the commandments of men.
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).

El motivo escondido de su comportamiento eran sus propios intereses y su exaltación. Públicamente hacían lo que debían haber hecho en privado —orar, ayunar y dar limosna— todo para que la gente los viera y los considerara justos (Matthew 6:1-6 Matthew 6:1-6 1 Take heed that you do not your alms before men, to be seen of them: otherwise you have no reward of your Father which is in heaven. 2 Therefore when you do your alms, do not sound a trumpet before you, as the hypocrites do in the synagogues and in the streets, that they may have glory of men. Truly I say to you, They have their reward. 3 But when you do alms, let not your left hand know what your right hand does: 4 That your alms may be in secret: and your Father which sees in secret himself shall reward you openly. 5 And when you pray, you shall not be as the hypocrites are: for they love to pray standing in the synagogues and in the corners of the streets, that they may be seen of men. Truly I say to you, They have their reward. 6 But you, when you pray, enter into your closet, and when you have shut your door, pray to your Father which is in secret; and your Father which sees in secret shall reward you openly.
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; Matthew 23:5-7 Matthew 23:5-7 5 But all their works they do for to be seen of men: they make broad their phylacteries, and enlarge the borders of their garments, 6 And love the uppermost rooms at feasts, and the chief seats in the synagogues, 7 And greetings in the markets, and to be called of men, Rabbi, Rabbi.
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).

Los dirigentes religiosos no guardaban la ley de Dios

Inmediatamente después de asegurar que no había venido para eliminar la ley, Jesús procedió a dar ejemplos con respecto a las enseñanzas de los dirigentes religiosos judíos que malentendían completamente o hasta eran contrarios al propósito espiritual de las leyes de Dios.

El primer ejemplo que dio fue el sexto mandamiento: “No matarás”. Todo lo que entendían los fariseos acerca de este mandamiento era que el asesinato estaba prohibido. Jesús enseñó lo que debía haber sido obvio, que el propósito del sexto mandamiento no era sólo prohibir el hecho mismo de matar, sino cualquier actitud errónea del corazón y la mente que condujera al asesinato, incluyendo el enojo no justificado y palabras despectivas (Matthew 5:21-26 Matthew 5:21-26 21 You have heard that it was said of them of old time, You shall not kill; and whoever shall kill shall be in danger of the judgment: 22 But I say to you, That whoever is angry with his brother without a cause shall be in danger of the judgment: and whoever shall say to his brother, Raca, shall be in danger of the council: but whoever shall say, You fool, shall be in danger of hell fire. 23 Therefore if you bring your gift to the altar, and there remember that your brother has ought against you; 24 Leave there your gift before the altar, and go your way; first be reconciled to your brother, and then come and offer your gift. 25 Agree with your adversary quickly, whiles you are in the way with him; lest at any time the adversary deliver you to the judge, and the judge deliver you to the officer, and you be cast into prison. 26 Truly I say to you, You shall by no means come out there, till you have paid the uttermost farthing.
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).

Así también lo hizo en relación con su limitada comprensión del séptimo mandamiento: “No cometerás adulterio”. Los fariseos entendían que era pecado la relación sexual con una mujer fuera del matrimonio. Pero, igual que en el caso del sexto mandamiento, debían haber sabido que desear sexualmente a otra mujer era pecado porque el que la deseaba ya había quebrantado el mandamiento en su corazón.

Estos son ejemplos de “la justicia de los escribas y fariseos” que Jesús señaló al decirles que limpiaban lo de fuera del vaso y del plato, mientras que por dentro quedaban “llenos de robo y de injusticia” (Matthew 23:25 Matthew 23:25Woe to you, scribes and Pharisees, hypocrites! for you make clean the outside of the cup and of the platter, but within they are full of extortion and excess.
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).

Jesús les enseñó a sus discípulos que por supuesto la ley de Dios debe ser obedecida exteriormente, pero que también debe ser obedecida en el espíritu y la intención del corazón. Al enseñar Jesús tal obediencia a las leyes de Dios, estaba siendo fiel a las enseñanzas del Antiguo Testamento: “Porque el Eterno no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Eterno mira el corazón” (1 Samuel 16:7 1 Samuel 16:7But the LORD said to Samuel, Look not on his countenance, or on the height of his stature; because I have refused him: for the LORD sees not as man sees; for man looks on the outward appearance, but the LORD looks on the heart.
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).

El profeta Jeremías anunció un tiempo en el que Dios establecería un nuevo pacto, en el que prometió: “Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón” (Jeremiah 31:33 Jeremiah 31:33But this shall be the covenant that I will make with the house of Israel; After those days, said the LORD, I will put my law in their inward parts, and write it in their hearts; and will be their God, and they shall be my people.
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). El propósito original de Dios para su ley era que la gente la obedeciera de corazón (Deuteronomy 5:29 Deuteronomy 5:29O that there were such an heart in them, that they would fear me, and keep all my commandments always, that it might be well with them, and with their children for ever!
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). El hecho de que los seres humanos no obedecieran la ley de Dios “en lo íntimo” (Psalms 51:6 Psalms 51:6Behold, you desire truth in the inward parts: and in the hidden part you shall make me to know wisdom.
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), condujo inevitablemente a la desobediencia exterior.

Jesús no cambió la ley

Como un contraste entre el limitado entendimiento que los escribas y fariseos tenían de la ley y del verdadero propósito espiritual de ésta, Jesús, a modo de introducción, utilizó las expresiones “Oísteis que fue dicho … Pero yo os digo …” (Matthew 5:21-22 Matthew 5:21-22 21 You have heard that it was said of them of old time, You shall not kill; and whoever shall kill shall be in danger of the judgment: 22 But I say to you, That whoever is angry with his brother without a cause shall be in danger of the judgment: and whoever shall say to his brother, Raca, shall be in danger of the council: but whoever shall say, You fool, shall be in danger of hell fire.
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, Matthew 5:27-28 Matthew 5:27-28 27 You have heard that it was said by them of old time, You shall not commit adultery: 28 But I say to you, That whoever looks on a woman to lust after her has committed adultery with her already in his heart.
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).

Hay quienes erróneamente creen que la finalidad de Jesús era comparar sus propias enseñanzas con las de Moisés y así declararse como la verdadera autoridad. Suponen que Jesús o estaba oponiéndose a la ley mosaica o que la estaba modificando en alguna forma.

Pero resulta difícil pensar que Jesús, que acababa de declarar clara y enfáticamente la permanencia de la ley e hiciera hincapié en su gran respeto hacia ella, ahora estuviera socavando la autoridad de ésta con otras explicaciones. Jesús no se contradecía; honró y confirmó la ley en todas sus declaraciones.

En este pasaje no estaba contradiciendo la ley mosaica, ni estaba reclamando una superioridad espiritual. Lo que estaba haciendo era refutar las erróneas interpretaciones perpetuadas por los escribas y fariseos. Esa es la razón por la cual dijo que nuestra justicia debe superar la justicia de los escribas y fariseos. Lo que Jesús estaba haciendo era restaurar, en las mentes de sus oyentes, los preceptos de la ley mosaica a su lugar, pureza y poder originales. (Para un mejor entendimiento de estas leyes y preceptos, no deje de solicitar o descargar de nuestro portal en Internet el folleto Los Diez Mandamientos. )

Otra cosa que también debía ser obvia es que, debido al hecho de que el autor del antiguo pacto y del nuevo es el mismo Dios, no puede haber ninguna discrepancia mayor entre ellos, y que las leyes primordiales de moralidad resaltadas en ambos deben estar y están en completo acuerdo. Dios nos dice: “Yo, el SEÑOR, no cambio” (Malachi 3:6 Malachi 3:6For I am the LORD, I change not; therefore you sons of Jacob are not consumed.
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, NVI).

Jesús y el sábado

Entre quienes dicen ser cristianos, ningún otro mandato bíblico ha provocado más polémicas que el cuarto mandamiento, la instrucción de Dios de guardar el sábado, el séptimo día de la semana, y de santificarlo (Exodus 20:8-11 Exodus 20:8-11 8 Remember the sabbath day, to keep it holy. 9 Six days shall you labor, and do all your work: 10 But the seventh day is the sabbath of the LORD your God: in it you shall not do any work, you, nor your son, nor your daughter, your manservant, nor your maidservant, nor your cattle, nor your stranger that is within your gates: 11 For in six days the LORD made heaven and earth, the sea, and all that in them is, and rested the seventh day: why the LORD blessed the sabbath day, and hallowed it.
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). Aquí es donde particularmente encontramos que cada quien interpreta a su manera las enseñanzas de Jesús.

Algunos alegan que Jesús abolió todos los Diez Mandamientos, pero que nueve fueron reintegrados en el Nuevo Testamento, exceptuando el del sábado. Otros creen que Jesús reemplazó el sábado consigo mismo, y que ahora él es nuestro “descanso”. No pocos piensan que ahora ya no es necesario ningún día de reposo específico, que podemos descansar o adorar cualquier día o tiempo que queramos. Sin importar cuál sea el razonamiento que se tenga, una inmensa parte de la cristiandad tradicional cree que el domingo, el primer día de la semana, ha sustituido al sábado, el séptimo día de la semana.

¿Acaso se puede encontrar respaldo para estos razonamientos en las enseñanzas o el ejemplo de Jesús? Teniendo en cuenta sus claras enseñanzas relacionadas con la permanencia de las leyes de Dios, ¿qué encontramos con respecto a su actitud hacia el sábado?

Al estudiar los evangelios, una de las primeras cosas que debemos notar es que Jesús acostumbraba ir a la sinagoga a adorar el sábado, como lo leemos en Luke 4:16 Luke 4:16And he came to Nazareth, where he had been brought up: and, as his custom was, he went into the synagogue on the sabbath day, and stood up for to read.
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. Esa era su costumbre. Incluso, a los que se encontraban allí en esa ocasión les anunció su misión como el Mesías. Resulta interesante notar que también Pablo acostumbraba adorar y enseñar en las sinagogas el sábado (Acts 17:2-3 Acts 17:2-3 2 And Paul, as his manner was, went in to them, and three sabbath days reasoned with them out of the scriptures, 3 Opening and alleging, that Christ must needs have suffered, and risen again from the dead; and that this Jesus, whom I preach to you, is Christ.
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). ¡Ni este apóstol ni Jesús dieron jamás indicación alguna de que no tenían que reunirse ese día o que podían adorar en un día diferente!

Enfrentamientos no por guardar el sábado, sino por la forma de hacerlo

Muchas personas llegan a conclusiones equivocadas acerca de Jesús y el sábado, debido a los enfrentamientos que tuvo con los escribas y fariseos. Pero estos enfrentamientos nunca fueron por guardar el sábado, sino por la forma en que debía celebrarse. ¡Hay una diferencia trascendental entre estos dos aspectos!

Por ejemplo, al sanar a diferentes personas en ese día santo, Jesús desafió abiertamente a los judíos por la forma en que interpretaban la observancia del sábado (Mark 3:1-6 Mark 3:1-6 1 And he entered again into the synagogue; and there was a man there which had a withered hand. 2 And they watched him, whether he would heal him on the sabbath day; that they might accuse him. 3 And he said to the man which had the withered hand, Stand forth. 4 And he said to them, Is it lawful to do good on the sabbath days, or to do evil? to save life, or to kill? But they held their peace. 5 And when he had looked round about on them with anger, being grieved for the hardness of their hearts, he said to the man, Stretch forth your hand. And he stretched it out: and his hand was restored whole as the other. 6 And the Pharisees went forth, and straightway took counsel with the Herodians against him, how they might destroy him.
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; Luke 13:10-17 Luke 13:10-17 10 And he was teaching in one of the synagogues on the sabbath. 11 And, behold, there was a woman which had a spirit of infirmity eighteen years, and was bowed together, and could in no wise lift up herself. 12 And when Jesus saw her, he called her to him, and said to her, Woman, you are loosed from your infirmity. 13 And he laid his hands on her: and immediately she was made straight, and glorified God. 14 And the ruler of the synagogue answered with indignation, because that Jesus had healed on the sabbath day, and said to the people, There are six days in which men ought to work: in them therefore come and be healed, and not on the sabbath day. 15 The Lord then answered him, and said, You hypocrite, does not each one of you on the sabbath loose his ox or his ass from the stall, and lead him away to watering? 16 And ought not this woman, being a daughter of Abraham, whom Satan has bound, see, these eighteen years, be loosed from this bond on the sabbath day? 17 And when he had said these things, all his adversaries were ashamed: and all the people rejoiced for all the glorious things that were done by him.
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; Luke 14:1-6 Luke 14:1-6 1 And it came to pass, as he went into the house of one of the chief Pharisees to eat bread on the sabbath day, that they watched him. 2 And, behold, there was a certain man before him which had the dropsy. 3 And Jesus answering spoke to the lawyers and Pharisees, saying, Is it lawful to heal on the sabbath day? 4 And they held their peace. And he took him, and healed him, and let him go; 5 And answered them, saying, Which of you shall have an ass or an ox fallen into a pit, and will not straightway pull him out on the sabbath day? 6 And they could not answer him again to these things.
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).

Según los fariseos, estaba prohibido dar atención médica a alguien durante el sábado, a menos que fuera un caso de vida o muerte. Y ya que ninguno de esos casos de sanidad era de vida o muerte, ellos pensaban que Jesús estaba quebrantando el sábado. Pero siendo el Salvador, Jesús entendía el propósito del sábado, que era un tiempo perfectamente apropiado para dar su mensaje de sanidad, esperanza y redención para la humanidad y hacer vívido ese mensaje por medio de sus hechos.

Para que pudieran captar lo que quería que entendieran, Jesús les preguntó a los fariseos: “¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla?” (Mark 3:4 Mark 3:4And he said to them, Is it lawful to do good on the sabbath days, or to do evil? to save life, or to kill? But they held their peace.
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). Les mostró su hipocresía en que ellos no veían nada malo en rescatar a un animal que había caído en un pozo en el sábado, o darle de beber en ese día, pero a él lo censuraban por sanar a una persona en el sábado, cuya valía era muy superior a la de cualquier animal (Luke 13:15-17 Luke 13:15-17 15 The Lord then answered him, and said, You hypocrite, does not each one of you on the sabbath loose his ox or his ass from the stall, and lead him away to watering? 16 And ought not this woman, being a daughter of Abraham, whom Satan has bound, see, these eighteen years, be loosed from this bond on the sabbath day? 17 And when he had said these things, all his adversaries were ashamed: and all the people rejoiced for all the glorious things that were done by him.
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; Matthew 12:10-14 Matthew 12:10-14 10 And, behold, there was a man which had his hand withered. And they asked him, saying, Is it lawful to heal on the sabbath days? that they might accuse him. 11 And he said to them, What man shall there be among you, that shall have one sheep, and if it fall into a pit on the sabbath day, will he not lay hold on it, and lift it out? 12 How much then is a man better than a sheep? Why it is lawful to do well on the sabbath days. 13 Then said he to the man, Stretch forth your hand. And he stretched it forth; and it was restored whole, like as the other. 14 Then the Pharisees went out, and held a council against him, how they might destroy him.
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).

El enojo de Jesús era justificado ante su necedad de no querer entender que anteponían sus propias tradiciones e interpretaciones al verdadero propósito de guardar el sábado (Mark 3:5 Mark 3:5And when he had looked round about on them with anger, being grieved for the hardness of their hearts, he said to the man, Stretch forth your hand. And he stretched it out: and his hand was restored whole as the other.
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). Pero era tal la ceguera espiritual de ellos que lo odiaban porque exponía sus tergiversaciones de los mandamientos de Dios (v. 6).

En cierto sábado, al pasar por un sembradío, los discípulos arrancaron algunas espigas para comerse los granos. No estaban cosechando el campo, simplemente querían saciar su hambre tomando un bocado. Pero los fariseos decían que eso no era lícito. Jesús entonces utilizó un ejemplo de la Escritura para mostrarles que ni el espíritu ni el propósito de la ley habían sido quebrantados y que la ley de Dios permitía la misericordia (Mark 2:23-26 Mark 2:23-26 23 And it came to pass, that he went through the corn fields on the sabbath day; and his disciples began, as they went, to pluck the ears of corn. 24 And the Pharisees said to him, Behold, why do they on the sabbath day that which is not lawful? 25 And he said to them, Have you never read what David did, when he had need, and was an hungered, he, and they that were with him? 26 How he went into the house of God in the days of Abiathar the high priest, and did eat the show bread, which is not lawful to eat but for the priests, and gave also to them which were with him?
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).

Fue dentro de este contexto que Jesús mostró el verdadero propósito del sábado. “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” (v. 27). Los fariseos habían invertido las prioridades de la ley de Dios. Le habían agregado normas y tradiciones minuciosas al mandamiento sobre el sábado, al grado de que observarlo como ellos exigían había llegado a ser una pesada carga para la gente en lugar de ser una bendición como Dios quería que fuera (Isaiah 58:13-14 Isaiah 58:13-14 13 If you turn away your foot from the sabbath, from doing your pleasure on my holy day; and call the sabbath a delight, the holy of the LORD, honorable; and shall honor him, not doing your own ways, nor finding your own pleasure, nor speaking your own words: 14 Then shall you delight yourself in the LORD; and I will cause you to ride on the high places of the earth, and feed you with the heritage of Jacob your father: for the mouth of the LORD has spoken it.
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).

Enseguida Jesús afirmó tener la autoridad para decir cómo debía guardarse el sábado: “Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo” (v. 28). Aquí Jesús ejerce su posición como aquel que dio este mandamiento sobre el sábado. Porque siendo el Creador mismo, como ya hemos visto (Colossians 1:16 Colossians 1:16 For by him were all things created, that are in heaven, and that are in earth, visible and invisible, whether they be thrones, or dominions, or principalities, or powers: all things were created by him, and for him:
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; John 1:3 John 1:3All things were made by him; and without him was not any thing made that was made.
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), él es quien creó el sábado al descansar en él (Genesis 2:2-3 Genesis 2:2-3 2 And on the seventh day God ended his work which he had made; and he rested on the seventh day from all his work which he had made. 3 And God blessed the seventh day, and sanctified it: because that in it he had rested from all his work which God created and made.
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). Por tanto, ¡es una insensatez decir que Jesús abolió o anuló algo que él personalmente había creado para beneficio de todo ser humano!

Lo que Jesús en el fondo les estaba diciendo aquí a los fariseos era: Ustedes no tienen el derecho de decirle a la gente cómo guardar las leyes de Dios. Yo soy quien dio estas leyes al hombre; por tanto, yo sé por qué fueron ordenadas y cómo deben guardarse.

Cuando Jesús hablaba, era por su autoridad inherente como el gran Legislador. ¡Jesús nunca abolió su propia ley! Pero no vaciló en reprender enérgicamente a esos dirigentes religiosos por desvirtuarla. (Si desea saber más acerca del día de reposo bíblico, no deje de solicitar o descargar de nuestro portal en Internet el folleto El día de reposo cristiano. )

El judaísmo olvidó a Moisés, el cristianismo olvidó a Cristo

Cuando se trata de Jesús y la ley, tenemos que concluir que la religión “cristiana” nos ha decepcionado al no retener las enseñanzas originales de Cristo, siendo que él mismo retuvo las enseñanzas de las Escrituras del Antiguo Testamento. Y así como las enseñanzas de los dirigentes religiosos judíos pervirtieron las enseñanzas de Moisés, así también los maestros que luego enseñaban acerca de Cristo —es decir, los falsos maestros— pervirtieron las enseñanzas de Jesús. En realidad, Jesús y Moisés concordaban.

Hagámonos aquí una pregunta: Si Jesucristo estuviera hoy entre nosotros, ¿qué día guardaría como día de reposo? Sería el día que él mismo ordenó en los Diez Mandamientos, el séptimo día, el sábado.

El verdadero Jesús obedeció la ley y esperaba que sus discípulos hicieran lo mismo. Claramente expresó lo que pensaba con respecto a cualquiera que hiciera el más mínimo cambio a esa ley. Quienquiera que no la obedezca sólo está usando el buen nombre de Cristo, pero sin hacer lo que él dijo.

Él nos advierte: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Matthew 7:21-23 Matthew 7:21-23 21 Not every one that said to me, Lord, Lord, shall enter into the kingdom of heaven; but he that does the will of my Father which is in heaven. 22 Many will say to me in that day, Lord, Lord, have we not prophesied in your name? and in your name have cast out devils? and in your name done many wonderful works? 23 And then will I profess to them, I never knew you: depart from me, you that work iniquity.
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).

Así que debemos preguntarnos si las iglesias que dicen representar a Cristo, realmente lo representan tal como él es.

Jesús siempre aclaró que sus enseñanzas se basaban en las Escrituras del Antiguo Testamento. A los que lo desafiaban con respecto a lo que enseñaba, les respondía: “¿No habéis leído … ?” antes de indicarles los pasajes que respaldaban lo que les había dicho (Matthew 12:3 Matthew 12:3But he said to them, Have you not read what David did, when he was an hungered, and they that were with him;
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, Matthew 12:5 Matthew 12:5Or have you not read in the law, how that on the sabbath days the priests in the temple profane the sabbath, and are blameless?
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; Matthew 19:4 Matthew 19:4And he answered and said to them, Have you not read, that he which made them at the beginning made them male and female,
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; Matthew 22:31 Matthew 22:31But as touching the resurrection of the dead, have you not read that which was spoken to you by God, saying,
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).

Quienes dicen que Jesús se apartó del Antiguo Testamento, francamente están equivocados. En este capítulo hemos demostrado que lo mismo que muchos judíos, la mayor parte de la cristiandad está equivocada con respecto al concepto que tiene de las enseñanzas de Jesús. Él enseñó fielmente la palabra escrita del Antiguo Testamento.

Previamente vimos que Jesús de hecho era Dios en el Antiguo Testamento. Dios no cambia su modo de ser. Es eterno. No inspiraría mucha fe saber que en el Antiguo Testamento ordenó una cosa, pero luego cambió de idea y ordenó algo completamente diferente en el Nuevo. Jesucristo es invariable; “es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebrews 13:8 Hebrews 13:8Jesus Christ the same yesterday, and to day, and for ever.
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).