¿Es toda carne propia para alimento?

Usted está aquí

¿Es toda carne propia para alimento?

Descargar
MP3 Audio (53.11 MB)

Descargar

¿Es toda carne propia para alimento?

MP3 Audio (53.11 MB)
×

Dios nos ha dado sus leyes para nuestro bien. Ellas nos revelan las verdaderas normas de Dios: cómo distinguir entre el bien y el mal, entre lo bueno y lo erróneo, entre lo que es provechoso y lo que es dañino. Nos enseñan a hacer diferencia entre lo santo y lo profano. Las leyes de Dios también definen cómo nosotros debemos ser santos, consagrados al servicio de nuestro Creador.

A medida que aplicamos las leyes de Dios en nuestra vida, éstas nos ayudan a adoptar una nueva forma de pensar: a pensar más como Dios. También cambian nuestra percepción. Por ejemplo, guardar el sábado y demás fiestas bíblicas va cambiando la forma en que vemos y utilizamos el tiempo. El principio del diezmo cambia nuestra apreciación y uso de los recursos económicos. Y las leyes de Dios que nos dicen qué clases de carne son propias para el consumo cambian nuestra forma de considerar lo que comemos.

Dios espera que los maestros y dirigentes religiosos enseñen a la gente a distinguir entre lo que la Biblia define como comportamiento bueno y comportamiento malo. Por medio del profeta Ezequiel ordenó: “Enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano ,y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio” (Ezekiel 44:23 Ezekiel 44:23And they shall teach my people the difference between the holy and profane, and cause them to discern between the unclean and the clean.
American King James Version×
).

Si bien algunas de las leyes de Dios pueden parecer extrañas a nuestro modo de ver, y no captamos de inmediato su verdadero propósito, la verdad es que nos ayudan a evitar muchos males físicos, morales y espirituales. La Palabra de Dios nos da un marco para una vida saludable en los aspectos físico, moral y espiritual. Dios nos ha dado sus principios de salud, limpieza y santidad para nuestro bien a largo plazo, tanto en esta vida como en la venidera (1Timoteo 4:8).

Uno de los propósitos de nuestra existencia es que aprendamos a basar nuestra vida en las palabras de Dios (Matthew 4:4 Matthew 4:4But he answered and said, It is written, Man shall not live by bread alone, but by every word that proceeds out of the mouth of God.
American King James Version×
; Luke 4:4 Luke 4:4And Jesus answered him, saying, It is written, That man shall not live by bread alone, but by every word of God.
American King James Version×
; Deuteronomy 8:3 Deuteronomy 8:3And he humbled you, and suffered you to hunger, and fed you with manna, which you knew not, neither did your fathers know; that he might make you know that man does not live by bread only, but by every word that proceeds out of the mouth of the LORD does man live.
American King James Version×
). La Palabra de Dios —la Biblia— abarca todos los aspectos de la vida, incluso lo que comemos. Muchos no saben que Dios ha hecho distinciones entre lo que debemos y lo que no debemos comer. Otros piensan que tales diferencias no están vigentes en la actualidad. Pero conviene que hagamos a un lado las opiniones humanas y examinemos lo que la Biblia dice sobre este asunto.

Conceptos populares

Muchas personas consumen regularmente varios productos de carne de cerdo, tales como jamón, salchichas y tocino, y no sienten ninguna consecuencia adversa inmediata. Por consiguiente, hay quienes han querido buscar una explicación científica en la razón por la cual Dios les prohibió a los israelitas que comieran cerdo. Una de las teorías sostiene que Dios se lo prohibió debido a que los cerdos son portadores de ciertas enfermedades, entre ellas la triquinosis. Al fin y al cabo, en los tiempos del antiguo Israel la gente no tenía neveras ni refrigeradoras y tampoco existían investigadores que les informaran acerca de los peligros de comer esta carne sin que estuviera bien cocida.

Al parecer, los resultados de las investigaciones modernas han despejado todas estas dudas, porque el riesgo de los parásitos y los microbios desaparece casi totalmente al cocer muy bien estos alimentos. Por lo tanto, muchos concluyen que para Dios es perfectamente aceptable que comamos carne de cerdo. La gran mayoría de las personas que la consumen logran vivir hasta una edad avanzada; pueden concluir entonces (si es que alguna vez piensan algo al respecto) que consumirla no tiene ningún efecto nocivo ni para la salud ni para la longevidad.

Algo semejante ocurre con los conceptos religiosos. Los teólogos, suponiendo que las leyes de la alimentación humana se originaron en el antiguo pacto de Dios con Israel, han concluido erróneamente que con el establecimiento del nuevo pacto estas leyes perdieron su vigencia. Según este razonamiento, son muchas las leyes del Antiguo Testamento que ya no se aplican en la vida de los cristianos.

Para algunos, el apóstol Pablo confirmó esta perspectiva cuando afirmó: “Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es” (Romans 14:14 Romans 14:14I know, and am persuaded by the Lord Jesus, that there is nothing unclean of itself: but to him that esteems any thing to be unclean, to him it is unclean.
American King James Version×
).

Según esta forma de plantear las cosas, el Dios del Antiguo Testamento es visto como “el gran médico”, y Jesús, en el Nuevo Testamento, como “el gran libertador” de los que estaban sujetos a la ley de Dios. Si analizamos la lista de los animales limpios y los inmundos que Dios les dio a los israelitas únicamente desde un punto de vista médico, nuestra perspectiva moderna, liberal e ilustrada, nos llevará a despojar las normas de Dios completamente de su valor y a creer que en nuestra sociedad ya no hacen falta tales medidas para preservarnos de las enfermedades. Al suponer que Jesús, sabiendo esto, les ha dado a sus seguidores una libertad total para decidir sobre estos asuntos, llegaremos a la conclusión de que Dios estará perfectamente de acuerdo con cualquier decisión que tomemos.

Esto es lo que enseñan muchas iglesias, pero ¿qué dice la Biblia al respecto?

El punto de vista de Dios

Dios nos creó a su imagen y semejanza (Genesis 1:26-27 Genesis 1:26-27 26 And God said, Let us make man in our image, after our likeness: and let them have dominion over the fish of the sea, and over the fowl of the air, and over the cattle, and over all the earth, and over every creeping thing that creeps on the earth. 27 So God created man in his own image, in the image of God created he him; male and female created he them.
American King James Version×
), y al hacerlo así nos dio la capacidad de razonar. Eso es algo grandioso, pero no significa que seamos infalibles. Dios nos dice: “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos … Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaiah 55:8-9 Isaiah 55:8-9 8 For my thoughts are not your thoughts, neither are your ways my ways, said the LORD. 9 For as the heavens are higher than the earth, so are my ways higher than your ways, and my thoughts than your thoughts.
American King James Version×
). Es Dios, no nosotros, quien tiene la autoridad sobre nuestra conducta (Proverbs 14:12 Proverbs 14:12There is a way which seems right to a man, but the end thereof are the ways of death.
American King James Version×
), y esto incluye la clase de alimentos que debemos o no debemos consumir. El gran profeta Jeremías reconoció esto abiertamente: “Conozco, oh Eterno, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos” (Jeremiah 10:23 Jeremiah 10:23O LORD, I know that the way of man is not in himself: it is not in man that walks to direct his steps.
American King James Version×
).

Si tomamos en serio lo que estos pasajes nos dicen, entonces debemos examinar cuidadosamente este asunto de las carnes limpias y las inmundas. En lugar de confiar en nuestro propio razonamiento, más vale que estemos seguros de cuál es el punto de vista que tiene Dios al respecto.

El origen de las diferencias

La primera referencia bíblica que encontramos acerca de la diferencia entre los animales limpios y los impuros aparece mucho antes de que los israelitas salieran de Egipto.

Aproximadamente mil años antes de celebrar el pacto con la nación de Israel, Dios instruyó a Noé para que tomara una pareja de animales impuros y siete parejas de animales limpios y los introdujera en el arca (Genesis 6:19 Genesis 6:19And of every living thing of all flesh, two of every sort shall you bring into the ark, to keep them alive with you; they shall be male and female.
American King James Version×
; Genesis 7:2 Genesis 7:2Of every clean beast you shall take to you by sevens, the male and his female: and of beasts that are not clean by two, the male and his female.
American King James Version×
). Dios no le dijo a Noé que esta era la primera vez que estaba estableciendo la diferencia entre estas dos categorías de animales. Simplemente le dijo: “De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra” (Genesis 7:2 Genesis 7:2Of every clean beast you shall take to you by sevens, the male and his female: and of beasts that are not clean by two, the male and his female.
American King James Version×
). Dios no tuvo que explicarle a Noé qué quería decir con “limpio” y “no limpio”; él entendía perfectamente a qué se refería Dios y lo obedeció. Si queremos entender lo que Dios quiso decir con esos términos, tendremos que buscar la explicación en otra parte de la Biblia, a saber, Levítico 11 y Deuteronomio 14.

Lo que nos enseña este episodio de Noé es que siglos antes del pacto que Dios celebrara con Israel, ya se tenía conocimiento de que había una diferencia entre los animales limpios y los impuros. Podemos ver, pues, que la idea tan difundida de que la limpieza o impureza de los animales existe sólo a partir del antiguo pacto, simplemente no es cierta. Debido a que esta diferencia existía antes del sistema de sacrificios que tenía Israel y antes del sacerdocio levítico, es correcto decir que no ha cesado simplemente porque éstos ya no están vigentes en la actualidad. Como veremos, la Biblia nos enseña que la diferencia entre lo limpio y lo inmundo nunca ha perdido su validez ni su significado.

Si pensamos que esta ley de Dios no había existido hasta el momento en que fue codificada, esto podría llevarnos a concluir erróneamente que bajo el nuevo pacto ya no está vigente porque, como algunos lo aseveran, las únicas leyes que siguen en vigencia son las que fueron reafirmadas en el Nuevo Testamento después de la resurrección de Cristo. Sin embargo, Jesús mismo aclaró en Matthew 5:17-19 Matthew 5:17-19 17 Think not that I am come to destroy the law, or the prophets: I am not come to destroy, but to fulfill. 18 For truly I say to you, Till heaven and earth pass, one stroke or one pronunciation mark shall in no wise pass from the law, till all be fulfilled. 19 Whoever therefore shall break one of these least commandments, and shall teach men so, he shall be called the least in the kingdom of heaven: but whoever shall do and teach them, the same shall be called great in the kingdom of heaven.
American King James Version×
que este razonamiento no es válido. Aunque estos argumentos son falsos, nos llevan a considerar un asunto muy importante: la continuidad de la ley de Dios.

La naturaleza de la ley de Dios

Algunas personas aseveran que Dios les permitió a Adán y Eva que comieran la carne de cualquier animal, pero que le impuso restricciones dietéticas a Noé. Otros dicen que Noé podía comer lo que quisiera, a pesar de la diferencia que Dios había manifestado acerca de los animales, porque Dios no le había prohibido específicamente que lo hiciera. Todo este razonamiento es erróneo por cuanto pasa por alto la naturaleza permanente de los principios espirituales que constituyen el fundamento de las instrucciones de Dios para la humanidad.

Todas las instrucciones de Dios están basadas en principios espirituales que siempre han existido. De la misma forma en que Dios es eterno (Deuteronomy 33:27 Deuteronomy 33:27The eternal God is your refuge, and underneath are the everlasting arms: and he shall thrust out the enemy from before you; and shall say, Destroy them.
American King James Version×
; Psalms 90:2 Psalms 90:2Before the mountains were brought forth, or ever you had formed the earth and the world, even from everlasting to everlasting, you are God.
American King James Version×
), también lo son los principios que reflejan su carácter y su naturaleza santa (Psalms 119:142 Psalms 119:142Your righteousness is an everlasting righteousness, and your law is the truth.
American King James Version×
, Psalms 119:144 Psalms 119:144The righteousness of your testimonies is everlasting: give me understanding, and I shall live.
American King James Version×
; Malachi 3:6 Malachi 3:6For I am the LORD, I change not; therefore you sons of Jacob are not consumed.
American King James Version×
). La ley de Dios está basada en su carácter, el cual no cambia ni depende de acontecimientos, sucesos o actitudes que ocurran en el devenir humano.

De principio a fin, la Biblia es un libro acerca de la ley . Esto no significa que sea un libro únicamente de derecho. La palabra leyes una traducción de la voz hebrea torá, que significa “dirección” e “instrucción”, conceptos que abarcan mucho más que un simple código legal. Desde luego, la ley de Dios es más antigua que la Biblia. El apóstol Pablo nos dice que “la ley es espiritual” (Romans 7:14 Romans 7:14For we know that the law is spiritual: but I am carnal, sold under sin.
American King James Version×
).

En su esencia, la Biblia es un libro que tiene que ver con las relaciones interpersonales, especialmente la forma en que las personas se relacionaban con Dios en el pasado y, con base en las experiencias de ellas, cómo debemos relacionarnos nosotros con él en la actualidad. La ley de Dios —su instrucción y guía para la humanidad— revela los principios necesarios para poder establecer y cultivar con él una relación íntima que nos conduzca a la vida eterna (John 17:2-3 John 17:2-3 2 As you have given him power over all flesh, that he should give eternal life to as many as you have given him. 3 And this is life eternal, that they might know you the only true God, and Jesus Christ, whom you have sent.
American King James Version×
).

Con el tiempo, a medida que vamos cultivando nuestra relación con Dios, también iremos aprendiendo más y más a vivir como él quiere que vivamos. Así, nuestras acciones y pensamientos estarán más de acuerdo con su ley y haremos lo que a él le agrada (Matthew 7:21 Matthew 7:21Not every one that said to me, Lord, Lord, shall enter into the kingdom of heaven; but he that does the will of my Father which is in heaven.
American King James Version×
; John 14:15 John 14:15If you love me, keep my commandments.
American King James Version×
; Revelation 14:12 Revelation 14:12Here is the patience of the saints: here are they that keep the commandments of God, and the faith of Jesus.
American King James Version×
).

Cuando entendemos realmente los principios espirituales de la ley de Dios, no nos interesa buscar por dónde podemos escaparnos para no obedecer lo que nos ordena. Cuando disfrutamos de una verdadera relación personal con Dios, nos agrada guardar sus mandamientos y queremos complacerle (1John 5:2 John 5:2Now there is at Jerusalem by the sheep market a pool, which is called in the Hebrew tongue Bethesda, having five porches.
American King James Version×
). Como este apóstol claramente nos dice: “Este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos” (v.3). Todos los mandamientos existen para nuestro bienestar físico y espiritual.

¿Ha cambiado algún aspecto de la ley de Dios?

Analicemos otro aspecto de la naturaleza de la ley de Dios. Algunos, teniendo en cuenta los cambios evidentes que han ocurrido desde los tiempos del Antiguo Testamento respecto a las leyes de los sacrificios y la circuncisión, piensan que la ley de Dios es temporal.

La base de este argumento es la confusión que existe en cuanto a la forma en que se administranen diferentes circunstancias los principios espirituales de Dios. El apóstol Pablo, quien escribió acerca de la ley “espiritual” de Dios (Romans 7:14 Romans 7:14For we know that the law is spiritual: but I am carnal, sold under sin.
American King James Version×
), también señaló en 2 Corintios 3 las diferencias que existen entre la administración de las leyes de Dios bajo el antiguo pacto y bajo el nuevo.

Sin embargo, administrar las cosas de una manera distinta no es lo mismo que abrogar la ley de Dios, porque como Jesús dijo en Matthew 5:18 Matthew 5:18For truly I say to you, Till heaven and earth pass, one stroke or one pronunciation mark shall in no wise pass from the law, till all be fulfilled.
American King James Version×
: “Hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”. Dios ha instituido, y en ocasiones permitido, cambios en la forma en que se administra o aplica su ley. En todos estos casos, en la Escritura se nos explica el cambio administrativo. En el Nuevo Testamento no encontramos ningún cambio referente a las carnes limpias y las inmundas.

Reveladas, luego codificadas

Es evidente que las leyes de Dios existían mucho antes de Moisés y los israelitas. Por ejemplo, Dios dijo: “Oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes” (Genesis 26:5 Genesis 26:5Because that Abraham obeyed my voice, and kept my charge, my commandments, my statutes, and my laws.
American King James Version×
).

Luego, cuando Dios comenzó a relacionarse con el pueblo de Israel, no formuló ni anunció por primera vez su ley; él la volvió a declarara un grupo de personas que habían estado esclavizadas por varias generaciones en Egipto (Exodus 12:41 Exodus 12:41And it came to pass at the end of the four hundred and thirty years, even the selfsame day it came to pass, that all the hosts of the LORD went out from the land of Egypt.
American King James Version×
). Bajo esas circunstancias, era muy poco probable que se acordaran de ella y mucho menos que la estuvieran obedeciendo. Parte de la labor que Dios realizó con Israel fue codificar su ley para esa nueva nación.

Antes de que los israelitas salieran de Egipto, Dios comenzó a instruirlos acerca de sus fiestas santas (Exodus 5:1 Exodus 5:1And afterward Moses and Aaron went in, and told Pharaoh, Thus said the LORD God of Israel, Let my people go, that they may hold a feast to me in the wilderness.
American King James Version×
; Exodus 12:1-51 Exodus 12:1-51 1 And the LORD spoke to Moses and Aaron in the land of Egypt saying, 2 This month shall be to you the beginning of months: it shall be the first month of the year to you. 3 Speak you to all the congregation of Israel, saying, In the tenth day of this month they shall take to them every man a lamb, according to the house of their fathers, a lamb for an house: 4 And if the household be too little for the lamb, let him and his neighbor next to his house take it according to the number of the souls; every man according to his eating shall make your count for the lamb. 5 Your lamb shall be without blemish, a male of the first year: you shall take it out from the sheep, or from the goats: 6 And you shall keep it up until the fourteenth day of the same month: and the whole assembly of the congregation of Israel shall kill it in the evening. 7 And they shall take of the blood, and strike it on the two side posts and on the upper door post of the houses, wherein they shall eat it. 8 And they shall eat the flesh in that night, roast with fire, and unleavened bread; and with bitter herbs they shall eat it. 9 Eat not of it raw, nor sodden at all with water, but roast with fire; his head with his legs, and with the entrails thereof. 10 And you shall let nothing of it remain until the morning; and that which remains of it until the morning you shall burn with fire. 11 And thus shall you eat it; with your loins girded, your shoes on your feet, and your staff in your hand; and you shall eat it in haste: it is the LORD“s passover. 12 For I will pass through the land of Egypt this night, and will smite all the firstborn in the land of Egypt, both man and beast; and against all the gods of Egypt I will execute judgment: I am the LORD. 13 And the blood shall be to you for a token on the houses where you are: and when I see the blood, I will pass over you, and the plague shall not be on you to destroy you, when I smite the land of Egypt. 14 And this day shall be to you for a memorial; and you shall keep it a feast to the LORD throughout your generations; you shall keep it a feast by an ordinance for ever. 15 Seven days shall you eat unleavened bread; even the first day you shall put away leaven out of your houses: for whoever eats leavened bread from the first day until the seventh day, that soul shall be cut off from Israel. 16 And in the first day there shall be an holy convocation, and in the seventh day there shall be an holy convocation to you; no manner of work shall be done in them, save that which every man must eat, that only may be done of you. 17 And you shall observe the feast of unleavened bread; for in this selfsame day have I brought your armies out of the land of Egypt: therefore shall you observe this day in your generations by an ordinance for ever. 18 In the first month, on the fourteenth day of the month at even, you shall eat unleavened bread, until the one and twentieth day of the month at even. 19 Seven days shall there be no leaven found in your houses: for whoever eats that which is leavened, even that soul shall be cut off from the congregation of Israel, whether he be a stranger, or born in the land. 20 You shall eat nothing leavened; in all your habitations shall you eat unleavened bread. 21 Then Moses called for all the elders of Israel, and said to them, Draw out and take you a lamb according to your families, and kill the passover. 22 And you shall take a bunch of hyssop, and dip it in the blood that is in the basin, and strike the lintel and the two side posts with the blood that is in the basin; and none of you shall go out at the door of his house until the morning. 23 For the LORD will pass through to smite the Egyptians; and when he sees the blood on the lintel, and on the two side posts, the LORD will pass over the door, and will not suffer the destroyer to come in to your houses to smite you. 24 And you shall observe this thing for an ordinance to you and to your sons for ever. 25 And it shall come to pass, when you be come to the land which the LORD will give you, according as he has promised, that you shall keep this service. 26 And it shall come to pass, when your children shall say to you, What mean you by this service? 27 That you shall say, It is the sacrifice of the LORD“s passover, who passed over the houses of the children of Israel in Egypt, when he smote the Egyptians, and delivered our houses. And the people bowed the head and worshipped. 28 And the children of Israel went away, and did as the LORD had commanded Moses and Aaron, so did they. 29 And it came to pass, that at midnight the LORD smote all the firstborn in the land of Egypt, from the firstborn of Pharaoh that sat on his throne to the firstborn of the captive that was in the dungeon; and all the firstborn of cattle. 30 And Pharaoh rose up in the night, he, and all his servants, and all the Egyptians; and there was a great cry in Egypt; for there was not a house where there was not one dead. 31 And he called for Moses and Aaron by night, and said, Rise up, and get you forth from among my people, both you and the children of Israel; and go, serve the LORD, as you have said. 32 Also take your flocks and your herds, as you have said, and be gone; and bless me also. 33 And the Egyptians were urgent on the people, that they might send them out of the land in haste; for they said, We be all dead men. 34 And the people took their dough before it was leavened, their kneading troughs being bound up in their clothes on their shoulders. 35 And the children of Israel did according to the word of Moses; and they borrowed of the Egyptians jewels of silver, and jewels of gold, and raiment: 36 And the LORD gave the people favor in the sight of the Egyptians, so that they lent to them such things as they required. And they spoiled the Egyptians. 37 And the children of Israel journeyed from Rameses to Succoth, about six hundred thousand on foot that were men, beside children. 38 And a mixed multitude went up also with them; and flocks, and herds, even very much cattle. 39 And they baked unleavened cakes of the dough which they brought forth out of Egypt, for it was not leavened; because they were thrust out of Egypt, and could not tarry, neither had they prepared for themselves any victual. 40 Now the sojourning of the children of Israel, who dwelled in Egypt, was four hundred and thirty years. 41 And it came to pass at the end of the four hundred and thirty years, even the selfsame day it came to pass, that all the hosts of the LORD went out from the land of Egypt. 42 It is a night to be much observed to the LORD for bringing them out from the land of Egypt: this is that night of the LORD to be observed of all the children of Israel in their generations. 43 And the LORD said to Moses and Aaron, This is the ordinance of the passover: There shall no stranger eat thereof: 44 But every man’s servant that is bought for money, when you have circumcised him, then shall he eat thereof. 45 A foreigner and an hired servant shall not eat thereof. 46 In one house shall it be eaten; you shall not carry forth ought of the flesh abroad out of the house; neither shall you break a bone thereof. 47 All the congregation of Israel shall keep it. 48 And when a stranger shall sojourn with you, and will keep the passover to the LORD, let all his males be circumcised, and then let him come near and keep it; and he shall be as one that is born in the land: for no uncircumcised person shall eat thereof. 49 One law shall be to him that is home born, and to the stranger that sojournes among you. 50 Thus did all the children of Israel; as the LORD commanded Moses and Aaron, so did they. 51 And it came to pass the selfsame day, that the LORD did bring the children of Israel out of the land of Egypt by their armies.
American King James Version×
). Luego, durante su travesía hacia el Sinaí, les enseñó la importancia de guardar su día de reposo semanal, el séptimo día de la semana (Exodus 16:23 Exodus 16:23And he said to them, This is that which the LORD has said, To morrow is the rest of the holy sabbath to the LORD: bake that which you will bake to day, and seethe that you will seethe; and that which remains over lay up for you to be kept until the morning.
American King James Version×
), y acompañó esta enseñanza con milagros inequívocos al enviarles una doble porción de maná el día sexto y nada el sábado (vv.25-29). Cuando algunos israelitas pasaron por alto esta instrucción y salieron el sábado a buscar maná, Dios los reprendió: “¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?” (v.28).

Esto ocurrió antes de que los israelitas llegaran al desierto de Sinaí (Exodus 19:1-2 Exodus 19:1-2 1 In the third month, when the children of Israel were gone forth out of the land of Egypt, the same day came they into the wilderness of Sinai. 2 For they were departed from Rephidim, and were come to the desert of Sinai, and had pitched in the wilderness; and there Israel camped before the mount.
American King James Version×
). Fue allí donde Dios codificó el mandamiento de guardar el sábado como parte del Decálogo (Exodus 20:1-17 Exodus 20:1-17 1 And God spoke all these words, saying, 2 I am the LORD your God, which have brought you out of the land of Egypt, out of the house of bondage. 3 You shall have no other gods before me. 4 You shall not make to you any graven image, or any likeness of any thing that is in heaven above, or that is in the earth beneath, or that is in the water under the earth. 5 You shall not bow down yourself to them, nor serve them: for I the LORD your God am a jealous God, visiting the iniquity of the fathers on the children to the third and fourth generation of them that hate me; 6 And showing mercy to thousands of them that love me, and keep my commandments. 7 You shall not take the name of the LORD your God in vain; for the LORD will not hold him guiltless that takes his name in vain. 8 Remember the sabbath day, to keep it holy. 9 Six days shall you labor, and do all your work: 10 But the seventh day is the sabbath of the LORD your God: in it you shall not do any work, you, nor your son, nor your daughter, your manservant, nor your maidservant, nor your cattle, nor your stranger that is within your gates: 11 For in six days the LORD made heaven and earth, the sea, and all that in them is, and rested the seventh day: why the LORD blessed the sabbath day, and hallowed it. 12 Honor your father and your mother: that your days may be long on the land which the LORD your God gives you. 13 You shall not kill. 14 You shall not commit adultery. 15 You shall not steal. 16 You shall not bear false witness against your neighbor. 17 You shall not covet your neighbor’s house, you shall not covet your neighbor’s wife, nor his manservant, nor his maidservant, nor his ox, nor his ass, nor any thing that is your neighbor’s.
American King James Version×
). Además de los Diez Mandamientos, Dios también les dio a los israelitas sus juicios y estatutos —preceptos prácticos que les ayudaron a aplicar correctamente la ley— y más instrucciones acerca del día de reposo y las fiestas (Éxodo 21-23). Dios les prometió que si lo obedecían en todo, los bendeciría físicamente dándoles salud, protección y prosperidad en su nueva tierra (Exodus 23:25-33 Exodus 23:25-33 25 And you shall serve the LORD your God, and he shall bless your bread, and your water; and I will take sickness away from the middle of you. 26 There shall nothing cast their young, nor be barren, in your land: the number of your days I will fulfill. 27 I will send my fear before you, and will destroy all the people to whom you shall come, and I will make all your enemies turn their backs to you. 28 And I will send hornets before you, which shall drive out the Hivite, the Canaanite, and the Hittite, from before you. 29 I will not drive them out from before you in one year; lest the land become desolate, and the beast of the field multiply against you. 30 By little and little I will drive them out from before you, until you be increased, and inherit the land. 31 And I will set your bounds from the Red sea even to the sea of the Philistines, and from the desert to the river: for I will deliver the inhabitants of the land into your hand; and you shall drive them out before you. 32 You shall make no covenant with them, nor with their gods. 33 They shall not dwell in your land, lest they make you sin against me: for if you serve their gods, it will surely be a snare to you.
American King James Version×
).

El propósito de la diferencia

En Levítico 11 y Deuteronomio 14 encontramos las listas de los animales limpios y los inmundos. La primera fue dada a la generación de israelitas que había sido rescatada de la esclavitud en Egipto. En Deuteronomio, Dios repitió e hizo hincapié en sus instrucciones para la próxima generación, que estaba a punto de heredar la Tierra Prometida.

En ambos pasajes se nos explica la razón por la cual fueron dadas estas instrucciones. En Levítico 11 Dios dice que para poder ser “santos” es necesario evitar lo que es inmundo. En Deuteronomio 14 leemos que Israel no debía comer “nada abominable” (v.3), “porque eres pueblo santo al Eterno tu Dios” (vv.2, 21). Ser santo significa ser apartado o separado por y para Dios.

Si examinamos cuidadosamente estos capítulos veremos que el motivo específico por el cual Dios nos prohíbe consumir la carne de animales inmundos es el de la santidad . Quiere que seamos santos. Puesto que le pertenecemos, y además nos compró con la sangre de Jesucristo, Dios no quiere que nos profanemos con ninguna clase de contaminación, ya sea física o espiritual (1Corintios 6:15-20). Para Dios, el hecho de no consumir animales inmundos es una de las señales de la santidad que identifican a todos aquellos que ha apartado para tener una relación especial con él.

Todas las personas que han sido llamadas a tener esa relación con Dios deben reflejar la santidad de él en sus pensamientos y acciones. Dios quiere un comportamiento santo, una forma de vida diferente de la que sigue el resto del mundo. La santidad en la conducta está basada en nuestra actitud hacia Dios, hacia los demás y hacia nosotros mismos, que hace que nuestras acciones no causen sufrimiento ni perju-?diquen a nadie. Este modo de vivir contribuye a las relaciones positivas y edificantes. Por supuesto, ser santo implica mucho más que no comer carnes inmundas. Jesús habló acerca de “lo más importante de la ley”, o sea la justicia, la misericordia y la fe (Matthew 23:23 Matthew 23:23Woe to you, scribes and Pharisees, hypocrites! for you pay tithe of mint and anise and cummin, and have omitted the weightier matters of the law, judgment, mercy, and faith: these ought you to have done, and not to leave the other undone.
American King James Version×
).

Dios ha dado sus leyes a gente física, y cuando las desobedecemos sufrimos las consecuencias. Por ejemplo, si cometemos adulterio esto bien puede traer como consecuencia la destrucción del matrimonio y de la familia. En Deuteronomio 28 se enumeran las calamidades que ocurrirían a los israelitas si quebrantaban los mandamientos de Dios. Empero, Dios les prometió que si obedecían sus mandamientos, ellos serían su pueblo santo (v.9).

Dios siempre ha deseado que su pueblo sea santo. Como lo expresó el apóstol Pablo: “Nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él” (Ephesians 1:4 Ephesians 1:4According as he has chosen us in him before the foundation of the world, that we should be holy and without blame before him in love:
American King James Version×
). Por su parte, el apóstol Pedro exhortó a los cristianos con estas palabras: “Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1Pedro 1:14-16; ver también Leviticus 11:44-45 Leviticus 11:44-45 44 For I am the LORD your God: you shall therefore sanctify yourselves, and you shall be holy; for I am holy: neither shall you defile yourselves with any manner of creeping thing that creeps on the earth. 45 For I am the LORD that brings you up out of the land of Egypt, to be your God: you shall therefore be holy, for I am holy.
American King James Version×
). Por supuesto, al decir esto Pedro tenía en mente todos los aspectos de la conducta cristiana, no sólo el dejar de comer carne inmunda.

Pablo también les recordó a los corintios las instrucciones que Dios había dado al respecto: “Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2 Corinthians 6:17-7 2 Corinthians 6:17-7
American King James Version×
:1).

Un cambio de administración

Cuando Jesucristo murió por nuestros pecados y fue resucitado, se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote y su ministerio reemplazó el sacerdocio levítico, que había estado vigente desde los tiempos de Moisés (Hebrews 7:11-14 Hebrews 7:11-14 11 If therefore perfection were by the Levitical priesthood, (for under it the people received the law,) what further need was there that another priest should rise after the order of Melchisedec, and not be called after the order of Aaron? 12 For the priesthood being changed, there is made of necessity a change also of the law. 13 For he of whom these things are spoken pertains to another tribe, of which no man gave attendance at the altar. 14 For it is evident that our Lord sprang out of Juda; of which tribe Moses spoke nothing concerning priesthood.
American King James Version×
). “Jesús es hecho fiador de un mejor pacto” (v.22), llamado el “nuevo pacto” (Hebrews 8:8 Hebrews 8:8For finding fault with them, he said, Behold, the days come, said the Lord, when I will make a new covenant with the house of Israel and with the house of Judah:
American King James Version×
, Hebrews 8:13 Hebrews 8:13In that he said, A new covenant, he has made the first old. Now that which decays and waxes old is ready to vanish away.
American King James Version×
).

El ministerio de Jesucristo no anula la ley de Dios. Al contrario, Dios escribe su ley en la mente y en el corazón de todos los que entran en el nuevo pacto (v.10). Jesús dijo claramente que no había venido para abolir la ley (Matthew 5:17-19 Matthew 5:17-19 17 Think not that I am come to destroy the law, or the prophets: I am not come to destroy, but to fulfill. 18 For truly I say to you, Till heaven and earth pass, one stroke or one pronunciation mark shall in no wise pass from the law, till all be fulfilled. 19 Whoever therefore shall break one of these least commandments, and shall teach men so, he shall be called the least in the kingdom of heaven: but whoever shall do and teach them, the same shall be called great in the kingdom of heaven.
American King James Version×
). El nuevo pacto, del cual Jesús es nuestro Sumo Sacerdote, tiene “mejores promesas” (Hebrews 8:6 Hebrews 8:6But now has he obtained a more excellent ministry, by how much also he is the mediator of a better covenant, which was established on better promises.
American King James Version×
), pero no es una ley diferente ni mejor. Entre las mejores promesas están la de la vida eterna y la de la presencia del Espíritu Santo en nosotros que nos da el poder que necesitamos para cumplir la ley de Dios (Romans 8:4 Romans 8:4That the righteousness of the law might be fulfilled in us, who walk not after the flesh, but after the Spirit.
American King James Version×
).

En Romans 6:22-23 Romans 6:22-23 22 But now being made free from sin, and become servants to God, you have your fruit to holiness, and the end everlasting life. 23 For the wages of sin is death; but the gift of God is eternal life through Jesus Christ our Lord.
American King James Version×
el apóstol lo resumió de esta manera: “Ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación , y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. Un verdadero cristiano se esfuerza por someterse a las instrucciones que Dios le da y vivir una vida santa.

Cuando Dios instituyó el cambio administrativo de sustituir el sacerdocio levítico por el sacerdocio de Cristo, los principios administrativos que se aplicaban únicamente a los levitas dejaron de aplicarse de la misma manera: “Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley” (Hebrews 7:12 Hebrews 7:12For the priesthood being changed, there is made of necessity a change also of the law.
American King James Version×
). La ley a que se refiere aquí es la que estaba explícitamente relacionada con quién podía ser un sacerdote; este precepto no fue anulado sino cambiado (vv.13-14). El cambio de sacerdocio no abrogó las leyes y los principios que Dios nos dio para nuestro beneficio espiritual y físico.

En tiempos del Nuevo Testamento, la iglesia y los apóstoles continuaron reconociendo y practicando las normas de Dios con respecto a la diferencia entre las carnes limpias y las inmundas (Acts 10:14 Acts 10:14But Peter said, Not so, Lord; for I have never eaten any thing that is common or unclean.
American King James Version×
). Algunos piensan que esto es algo que se relaciona únicamente con la cultura o la tradición, pero la Biblia menciona los animales inmundos en ciertos acontecimientos proféticos que aún están por suceder (Revelation 18:2 Revelation 18:2And he cried mightily with a strong voice, saying, Babylon the great is fallen, is fallen, and is become the habitation of devils, and the hold of every foul spirit, and a cage of every unclean and hateful bird.
American King James Version×
) y también profetiza los castigos que vendrán para aquellos que se nieguen a obedecer esta ordenanza (Isaiah 66:15-17 Isaiah 66:15-17 15 For, behold, the LORD will come with fire, and with his chariots like a whirlwind, to render his anger with fury, and his rebuke with flames of fire. 16 For by fire and by his sword will the LORD plead with all flesh: and the slain of the LORD shall be many. 17 They that sanctify themselves, and purify themselves in the gardens behind one tree in the middle, eating swine’s flesh, and the abomination, and the mouse, shall be consumed together, said the LORD.
American King James Version×
). La Biblia continúa designando la obediencia a las leyes acerca de las carnes limpias y las inmundas como una de las señales que identifican al pueblo de Dios.

No debemos avergonzarnos si por seguir las leyes de Dios somos diferentes de la sociedad que nos rodea. Hablando acerca de los llamados de Dios, el apóstol Pedro nos dice: “Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1Pedro 2:9). ¡Dios dice que su pueblo escogido ha sido llamado a la santidad!

Sin embargo, un cristiano siempre debe ser prudente y discreto en su forma de obedecer y practicar estas leyes, y debe ser cuidadoso para no tratar de obligar a sus familiares y amigos a que sigan estas normas. Como nos dice el apóstol Pablo: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno” (Colossians 4:5-6 Colossians 4:5-6 5 Walk in wisdom toward them that are without, redeeming the time. 6 Let your speech be always with grace, seasoned with salt, that you may know how you ought to answer every man.
American King James Version×
).