¿Es toda carne propia para alimento?

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Si bien algunas de las leyes de Dios pueden parecer extrañas a nuestro modo de ver, y no captamos de inmediato su verdadero propósito, la verdad es que nos ayudan a evitar muchos males físicos, morales y espirituales.

Dios espera que con la guía de su santo Espíritu aprendamos a entender y a aplicar correctamente los principios revelados en su Palabra.

En Romanos 14:14 el apóstol Pablo afirmó: “Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo”. ¿Significa esto que en la iglesia apostólica no se reconocía ninguna diferencia entre las carnes limpias y las inmundas?

Algunos eruditos bíblicos reconocen el hecho de que los miembros de la iglesia apostólica continuaron guardando la ordenanza que prohíbe el consumo de carnes inmundas.

Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, no encontramos un solo ejemplo de un siervo de Dios o discípulo de Jesucristo que haya comido la carne de un animal inmundo.

Puede usar esta tabla para determinar qué animales son limpios (apropiados para consumo) o sucios (no apropiados para consumo) según las leyes bíblicas sobre los alimentos, registradas en el libro de Levítico