Libertad por medio de la ley de Dios

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Libertad por medio de la ley de Dios

El sistema actual de gobierno democrático en las naciones occidentales está basado en la libertad, que es definida y garantizada por la ley. La libertad bíblica no es diferente. Sin ley, no puede haber una libertad efectiva ni duradera.

Una sociedad sin ley inevitablemente sucumbe ya sea a la anarquía total o a una dictadura opresiva. Una ley verdaderamente justa, que se obedece voluntariamente, provee estabilidad y asegura justicia para todos. La libertad suprema es posible tan sólo cuando hay leyes justas y equitativas, y cuando los ciudadanos se someten voluntariamente a ellas con todo su corazón.

Esta es la meta que Dios se ha comprometido a lograr, por medio de un sistema de leyes muchísimo mejor que cualquier sistema inventado por los seres humanos. Él ya ha revelado leyes a la humanidad que son equitativas y justas, leyes que si se obedecieran nos librarían del sufrimiento. Actualmente, Dios está escribiendo sus leyes en los corazones y las mentes de los pocos que ha llamado y escogido.

Cuando Jesucristo regrese, ampliará este programa hasta incluir a toda la humanidad. En el juicio final separará a aquellos que voluntariamente le respondan de los que se nieguen a renunciar a sus actitudes egoístas y su comportamiento egocéntrico (Mateo 25:31-46 Mateo 25:31-46 [31] Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, [32] y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartarálos unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. [33] Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. [34] Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. [35] Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; [36] estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. [37] Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? [38] ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? [39] ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? [40] Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. [41] Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. [42] Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; [43] fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. [44] Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? [45] Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. [46] E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
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).

Aquellos que interioricen sus leyes y le permitan escribirlas en sus mentes y corazones, recibirán la vida eterna. Aquellos que rechacen totalmente el gobierno de la ley divina serán destruidos para siempre en el lago de fuego (Hebreos 10:26-31 Hebreos 10:26-31 [26] Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, [27] sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. [28] El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. [29] ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? [30] Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. [31] ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
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; Apocalipsis 20:15 Apocalipsis 20:15Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
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El resultado final será una familia inmortal de hijos e hijas de Dios (Efesios 3:14-15 Efesios 3:14-15 [14] Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, [15] de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
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; 2 Corintios 6:18) que se amarán de todo corazón y habrán sido libertados de “la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios” (Romanos 8:21 Romanos 8:21porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
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Ya no estando aprisionados por restricciones físicas, serán libres del sufrimiento físico y aun de la muerte. Y al vivir para siempre según la ley divina del amor, experimentarán el gozo y la felicidad verdaderos por toda la eternidad.