Seguridad financiera y tranquilidad mental

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Seguridad financiera y tranquilidad mental

Una popular revista de la farándula, algunas celebridades de Hollywood, cada una de las cuales gana más de 35 millones de dólares anuales, están profundamente endeudadas. De igual forma, otro artículo en un periódico reveló que cierto músico muy famoso se vio obligado a reorganizar drásticamente sus finanzas, ya que sus gastos personales aumentaron un promedio de 400.000 dólares.

Al mismo tiempo, muchas naciones están sumidas en serios problemas económicos y arrastran descomunales déficits a pesar de su productividad a nivel industrial, comercial y agrícola, y de su avance en el área de conocimientos tecnológicos. 

Siguiendo estos mismos patrones, las bancarrotas personales continúan en aumento y muchas familias deben tanto dinero, que tienen muy pocas esperanzas de salir de sus deudas.

Es irónico que nuestro mundo materialista, el que valora la adquisición de riquezas sobre casi todo lo demás, esté tan seriamente agobiado precisamente por culpa de ellas. No es difícil darse cuenta de que hay algo fundamentalmente erróneo y desequilibrado en todo esto. En vez de ser una bendición y una fuente de estabilidad y seguridad, el dinero se ha vuelto una maldición que a menudo produce gran estrés y ansiedad, ya que las personas no han aprendido a usarlo correctamente.

El enfoque del hombre en el materialismo

Vivimos en un mundo que no busca el conocimiento de su Creador, ni tampoco sus consejos financieros. Pocas personas saben que la Biblia contiene una increíble cantidad de información acerca de cómo acumular riquezas y manejarlas. Dios quiere que seamos prósperos y felices (3 Juan 2), y él ofrece la guía para hacer esto posible.

En su mayoría, las personas sienten que pueden manejar solas sus asuntos personales, incluyendo las decisiones e inversiones monetarias. No se dan cuenta de que al hacerlo están cometiendo un craso error, alejándose involuntariamente del favor de Dios y su guía, los cuales podrían llevarlos al éxito económico que tanto buscan.

Por ejemplo, y contrariamente a la inclinación humana, Dios nos dice que no le demos gran prioridad a la acumulación de riquezas y bienes materiales. Él nos dice en cambio que a pesar de nuestras necesidades físicas, los valores y objetivos espirituales son más importantes y duraderos y que debemos buscar primeramente su Reino antes que las cosas de este mundo. Dios nos promete que si hacemos esto, él satisfará las necesidades físicas que todos tenemos (Mateo 6:19-34 Mateo 6:19-34 19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estaráen tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? 24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. 25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
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).

Sin embargo, debido a que las personas tienen una inclinación natural a adquirir lo más posible para sí mismas, muchas consideran que el enfoque de Dios es difícil de aceptar y poner en práctica. Pero si queremos lograr una verdadera estabilidad y seguridad económica —y paz mental— debemos reconocer la importancia de poner a Dios primero. Después de todo, él es la fuente principal de nuestras bendiciones. La codicia, junto a la falta de disciplina y autocontrol, es la causa principal de gran parte de los problemas económicos personales y nacionales (1st Timoteo 6:10 1st Timoteo 6:10porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
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).

La Palabra de Dios advierte firmemente en contra de la codicia. El décimo mandamiento de Dios (Éxodo 20:17 Éxodo 20:17No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
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) prohíbe codiciar — el desear con intensidad o de manera obsesiva lo que normalmente no podríamos obtener ni costear legítimamente.

El profeta Jeremías acusó al reino de Judá por la codicia de sus ciudadanos (Jeremías 22:17 Jeremías 22:17Mas tus ojos y tu corazón no son sino para tu avaricia, y para derramar sangre inocente, y para opresión y para hacer agravio.
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). Jesucristo advirtió de sus peligros (Lucas 12:15-34 Lucas 12:15-34 15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. 16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. 22 Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. 23 La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. 24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? 25 ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura uncodo? 26 Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás? 27 Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan, ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. 28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? 29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. 30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. 31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. 32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
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). Hebreos 13:5 Hebreos 13:5Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
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nos dice: “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora”. Demasiadas son las personas que no logran reconocer los riesgos de ceder a sus deseos y antojos, especialmente cuando éstos están fuera de su alcance. 

La fuente de toda riqueza

Muchos han olvidado (o nunca han considerado) que es Dios quien nos da el poder para obtener riquezas. A pesar de que el esfuerzo diligente es una parte necesaria para el éxito de cualquier persona, Dios nos recuerda que cuando decimos en nuestros corazones: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza”, debemos acordarnos del “Eterno tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día” (Deuteronomio 8:17-18 Deuteronomio 8:17-18 17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. 18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.
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).

Como nos dice 1ra Crónicas 29:11-12 1ra Crónicas 29:11-12 11 Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. 12 Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos.
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: “Tuya es, oh Eterno, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas … Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos”. 

Salmos 24:1 Salmos 24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.
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añade: “Del Eterno es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan”.

Estos versículos nos dan una perspectiva divina sumamente importante, que debemos tomar en cuenta. Dios es quien nos da la vida y nuestras capacidades, y quien ha creado las materias primas de la Tierra, de las cuales se derivan los bienes de consumo y las riquezas.

Reconocer a Dios por sus bendiciones

Como Dios es el creador, el dador de vida y sustentador de cada ser viviente, es lógico que él tenga la prerrogativa de solicitar algo a cambio a quienes viven como inquilinos en su propiedad. Miles de años atrás, él instituyó el principio económico del diezmo (el dar 10% de nuestras ganancias a sus representantes) como una forma de reconocerlo a él como la fuente de nuestras bendiciones. El diezmar también nos da los medios para permitir que su verdad sea compartida con otros.

Las Escrituras nos muestran que los patriarcas del antiguo testamento, como Abraham y Jacob, diezmaban (Génesis 14:18-20 Génesis 14:18-20 18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; 19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; 20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.
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; Génesis 28:22 Génesis 28:22Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.
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). Dios le ordenó a toda la nación de Israel que diezmara (Levítico 27:30 Levítico 27:30Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.
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). Jesucristo abogó por el diezmo (Mateo 23:23 Mateo 23:23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.
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; Lucas 11:42 Lucas 11:42 Mas ¡ay de vosotros, fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello.
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).

La gente que piensa que el diezmar es una confabulación de hechura humana para obtener riquezas, no alcanza a ver que esta práctica económica fue ordenada por Dios, no por el hombre, para un gran propósito espiritual. Estas personas tampoco alcanzan a ver que el estar dispuestos a reconocer y obedecer a Dios en esta materia es un paso importante para alcanzar la felicidad personal y el éxito económico. 

Dios promete bendiciones materiales a aquellos que lo obedecen y lo honran con sus riquezas (Proverbios 3:1 Proverbios 3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos;
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, Proverbios 3:9-10 Proverbios 3:9-10 9 Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; 10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.
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). A través del profeta Malaquías, Dios nos advierte que retener su diezmo es igual que robarle, pero dice que bendecirá a aquellos que diezman (Malaquías 3:7-12 Malaquías 3:7-12 7 Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos? 8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. 9 Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. 10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. 11 Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. 12 Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.
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).

Dios nos da “toda buena dádiva y todo don perfecto” (Santiago 1:17 Santiago 1:17Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
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). El devolverle un décimo a él, junto con las ofrendas que expresan nuestra gratitud, es una obligación financiera primordial. Poner a Dios primero en la planificación de sus finanzas demuestra que usted tiene sus prioridades en orden y está dispuesto a seguir la instrucción de Dios. El primer décimo de nuestras ganancias es sagrado y le pertenece a Dios (Levítico 27:30 Levítico 27:30Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.
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) y debe ser separado para sus propósitos y sus deseos en vez de los nuestros.

¿Cuál es nuestra prioridad principal?

Eclesiastés 2:1-11 Eclesiastés 2:1-11 1 Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad. 2 A la risa dije: Enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto? 3 Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cuál fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida. 4 Engrandecí mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas; 5 me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto. 6 Me hice estanques de aguas, para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles. 7 Compré siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. 8 Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música. 9 Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; a más de esto, conservé conmigo mi sabiduría. 10 No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y esta fue mi parte de toda mi faena. 11 Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.
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muestra la futilidad de buscar los placeres mundanos, las riquezas y el materialismo. Al final, tales búsquedas son vanas: “El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto” (Eclesiastés 5:10 Eclesiastés 5:10El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
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).

Esto ilustra nuevamente la importancia de poner primero las cosas de Dios y su Reino, porque solamente ello puede brindarnos satisfacción y realización duraderas. 

Jesucristo nos dice que no podemos enfocarnos exitosamente y poner el énfasis correcto en Dios y en las riquezas al mismo tiempo (Mateo 6:24 Mateo 6:24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
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). Por lo tanto, la decisión de cuál de los dos escogemos es de gran importancia. 

Para ayudarnos a considerar y evaluar estas alternativas, Jesús contrastó el valor de cada una de ellas. Él dijo que los tesoros mundanos son fácilmente destruidos o robados, mientras que las riquezas del cielo son invulnerables a la pérdida o al robo, y por lo tanto, más permanentes y sustanciales (vv. 19-20).

Enseguida, él continúa este tema mostrando que la preocupación excesiva por las cosas de este mundo y el engaño de las riquezas pueden sofocar la influencia de la Palabra de Dios e impedir el crecimiento y la madurez espiritual (Mateo 13:22 Mateo 13:22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
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).

En Mateo 19:16-26 Mateo 19:16-26 16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? 17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. 18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. 19 Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? 21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. 23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. 24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 26 Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.
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y Lucas 12:13-34 Lucas 12:13-34 13 Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. 14 Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? 15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. 16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. 22 Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. 23 La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. 24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? 25 ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura uncodo? 26 Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás? 27 Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan, ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. 28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? 29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. 30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. 31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. 32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
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, él nos da aún más ejemplos sobre la gran importancia y el valor de poner nuestros corazones en las prioridades espirituales en vez de las preocupaciones materiales y mundanas.

Las responsabilidades hacia los demás

La Palabra de Dios ofrece muchos otros principios y verdades económicas que debemos estudiar y poner en práctica para obtener sabiduría y dirección según la mente de Dios.

Un consejo muy sabio es el de pagar nuestros impuestos. Romanos 13:1-7 Romanos 13:1-7 1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. 3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. 5 Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. 6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo. 7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
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nos enseña que debemos cumplir con los requerimientos tributarios del gobierno. Algunos piensan equivocadamente que están exentos de la autoridad gubernamental y que no tienen obligaciones hacia ella, pero esto no es lo que la Biblia enseña (excepto en aquellos casos en que las leyes de Dios estén en conflicto con las del hombre; vea Hechos de los Apóstoles 5:29 Hechos de los Apóstoles 5:29Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.
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).

El no pago de impuestos puede acarrear costosas multas, ya que va en contra del derecho común y las leyes de la nación. Jesús mismo nos dijo que debemos pagar nuestros impuestos, pero que al mismo tiempo no debemos ser negligentes con lo que le debemos a Dios (Mateo 22:17-21 Mateo 22:17-21 17 Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? 18 Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? 19 Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. 20 Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? 21 Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.
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). Debemos pagar tanto lo que le pertenece a Dios como aquello que exige el gobierno.

El apóstol Pablo nos enseña que debemos estar dispuestos a ser generosos y contribuir a aliviar las necesidades de otras personas (2do Corintios 9:6-15 2do Corintios 9:6-15 6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; 9 como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. 10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, 11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. 12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios; 13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; 14 asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros. 15 ¡Gracias a Dios por su don inefable!
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). Él expande este concepto explicando que debemos trabajar para tener “qué compartir con el que padece necesidad” (Efesios 4:28 Efesios 4:28El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.
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).

La clave para estar contentos

Las palabras de Pablo destacan un concepto poco común respecto al propósito de la riqueza. La mayoría de las personas considera que el trabajo y el dinero son solo medios necesarios para satisfacer sus necesidades y deseos personales, los que con frecuencia pueden estar encauzados egoístamente. Pero una actitud cristiana aplica el espíritu de la ley de amor de Dios, la que se preocupa del bienestar de otros además del propio. Debemos tener esto en mente cuando contemplemos cómo usar el dinero y otras riquezas materiales.

Al examinar el ejemplo y las palabras de Pablo, vemos que durante los diferentes periodos de su vida él aprendió a estar contento con lo que tenía (Filipenses 4:11 Filipenses 4:11No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.
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). A veces, ello era prácticamente nada.

Dios nos dice que “gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (1st Timoteo 6:6-8 1st Timoteo 6:6-8 6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; 7 porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8 Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.
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).

El querer cada vez más puede ser muy peligroso espiritualmente. Pablo reconoció esto: “Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañinas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre” (vv. 9-11).

La constante presión para comprar y satisfacer cada uno de nuestros antojos hace muy difícil que adoptemos tal enfoque y que estemos contentos. Pero mientras más contentos estemos con lo que tenemos, mejor nos sentiremos. Debemos aprender a enfocarnos en nuestras necesidades genuinas y no en aquellas cosas que los frívolos publicistas nos han convencido que necesitamos.

Ser responsable de uno mismo

Pablo alentó a los cristianos a trabajar duro, a preocuparse de sí mismos y a ser autosuficientes (1ra Tesalonicenses 4:11-12 1ra Tesalonicenses 4:11-12 11 y que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado, 12 a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.
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). Él mismo nos dio un ejemplo de cómo llevar nuestra propia carga y no aprovecharnos de otros (2da Tesalonicences 3:7-13 2da Tesalonicences 3:7-13 7 Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, 8 ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; 9 no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis. 10 Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. 12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan. 13 Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.
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).

En este mismo sentido, él enseñó que las familias deben preocuparse de su propio grupo familiar y de sus parientes de edad avanzada (1st Timoteo 5:8 1st Timoteo 5:8porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
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), y que deben también compartir sus bendiciones materiales con aquellos menos afortunados (1st Timoteo 6:17-19 1st Timoteo 6:17-19 17 A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 18 Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; 19 atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.
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).

Debido a que Dios juzgará a cada uno de nosotros por lo que hacemos en esta vida (2nd Timoteo 4:1 2nd Timoteo 4:1Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,
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; 1ra Pedro 4:17 1ra Pedro 4:17Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?
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), debemos poner nuestros corazones en la instrucción de Dios y en hacer el bien cada vez que podamos. Ninguno de nosotros sabe lo que traerá el mañana, por lo que debemos aprender a aplicar ahora mismo estos principios y enseñanzas (Santiago 4:13-17 Santiago 4:13-17 13 ¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; 14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. 15 En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. 16 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; 17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
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; Santiago 5:1-5 Santiago 5:1-5 1 ¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. 2 Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla. 3 Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros. 4 He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. 5 Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza.
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).

Reflexiones finales

Como hemos visto, el dinero puede ser usado para propósitos tanto buenos como malos. El desafío es aprender a darle prioridad a lo esencial y a poner en práctica los principios económicos que complacen a Dios.

A pesar de que es sabio establecer cuentas de ahorros personales como un fondo de protección frente a los imprevistos del futuro (los expertos sugieren ahorrar el equivalente a seis meses de sueldo antes de invertir en nuevos proyectos), no debemos volvernos tan codiciosos y ególatras que lleguemos a perder de vista nuestras responsabilidades financieras hacia Dios y los más necesitados.

Además, nunca debemos olvidar que es mucho más fácil adquirir deudas que salir de ellas. El estar endeudados, especialmente por bienes comprados con una alta tasa de interés y que se devalúan, nos hace más vulnerables cuando vienen los momentos difíciles. Pagar al contado, lo más que podamos, es una forma mucho más sabia y segura de vivir.

¿Y qué se puede decir sobre comprar una casa? En contraste con la mayoría de las formas de endeudamiento, comprar una casa es generalmente una buena inversión, por su tendencia a mantener e incluso incrementar su valor, y por los beneficios de deducción de impuestos (en algunos países). No obstante, es un gran compromiso y algo que cada grupo familiar debe evaluar cuidadosamente en base a sus circunstancias individuales.

Este análisis de la instrucción sobre finanzas contenida en la Biblia le ayudará a adquirir el conocimiento y equilibrio necesarios para manejar sus ingresos, de manera tal que pueda honrar a Dios además de beneficiarse a sí mismo y a la humanidad.