El Evangelio

El Evangelio, es decir, el mensaje de Jesucristo fue muy claro: El Reino de Dios vendría a la Tierra en el futuro. Entonces ¿Qué debemos hacer con esas buenas noticias? Mensaje entregado el 20 de febrero de 2021.

Transcripción

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Ahora sí, ya estamos listos para el segundo mensaje de esta mañana. Quisiera iniciar este mensaje haciendo mención al slogan que hemos estado usando en el programa de radio de las Buenas Noticias, que estamos desarrollando aquí en Malalwe, a través de la radio que se llama Portal Radio, y el slogan que hemos usado es el siguiente. Todos necesitamos escuchar buenas noticias de vez en cuando. Ante la vorágena de malas noticias que inundan el espectro noticioso diario, hace bien para el espíritu y en consecuencia, para todo nuestro ser, escuchar buenas noticias. Si bien es cierto, no podemos pasar por alto las malas noticias, porque las malas noticias son noticias, y en consecuencia no podemos pasarlas por alto. Y por más que nos duelen algunas de ellas, siguen siendo ellas, las noticias, siguen siendo parte de la realidad cotidiana. Una noticia, según Alex Grigelmo, dice la noticia en estado puro, viene dado a siempre por un acontecimiento sorprendente, estremecedor, paradójico, otra ascendental y sobre todo reciente. Eso es la definición de noticias. Por ende, queramos lo o no, no se trata de pasar por alto las malas noticias, no se trata de obviar las malas noticias. Sin embargo, no es menor el efecto que producen las noticias sobre el estado mental de una persona, la persona que recibe. Si una persona se llena de malas noticias, por supuesto la vida cambia, el futuro cambia, el presente se vuelve difícil. Y por eso, aquí hemos estado usando este slogan, que a propósito es el slogan que tiene nuestra revista, las buenas noticias. Todos necesitamos escuchar buenas noticias de vez en cuando. Esto nos ayuda a superar las dificultades de nuestra vida diaria y nos da las fuerzas para enfrentar el futuro. La frase buena noticia se traduce del griego o se traduce al griego a través de la palabra evangelio. La palabra evangelio aparece en el Nuevo Testamento, en la versión reina Valera, 77 veces. Y la palabra evangelio viene asociada con el mensaje de Jesucristo, el cual podemos buscarlo en las escrituras. En el Nuevo Testamento, Jesucristo comenzó su ministerio predicando acerca del reino de Dios. Vayamos allá, marcos 1, verso 14.

Nos dice aquí la escritura.

Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo, el tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. A repentíos y creed en el evangelio. Como la versión reina Valera usa la palabra evangelio, podríamos decir lo mismo si lo tradujeramos al español, al cual hemos mencionado que evangelio significa buena noticia. Y podríamos hacer entonces la traducción en presente. Aquí podemos leer marcos 1, en el verso 14. Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando la buena noticia del reino de Dios, diciendo, el tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. A repentíos y creed en la buena noticia. En el primer programa que realizamos este año y que coincidentemente fue el día 7 de enero, y digo coincidente por esto del 7, dije en ese programa que la expectativa que teníamos era la de ser portadores de las buenas noticias, pero no de cualquier buena noticia.

No pretendemos, cuando hablamos o pensamos o estudiamos el tema de las buenas noticias del reino, no pretendemos hablar de buenas noticias económicas.

Me encantaría decir, verdad, que no tendremos más problemas económicos, pero estamos en el mundo, vivimos en el mundo, vivimos en un mundo muy frágil. La pandemia de COVID-19 ha dejado muy en claro que nuestro sistema económico es un sistema tremendamente frágil, un par de días que no se trabaje y ya entramos en una crisis de proporciones. No es menor lo que haya acontecido desde esta perspectiva en el año 2020. Un par de semanas en donde los aviones no volaron y ya empresas tan emblemáticas en el mundo del vuelo, en donde uno ve tanto dinero circulando, naves que se mueven de un lado para otro, presentaron o han estado al borde del colapso financiero. La crisis de la pandemia o la pandemia que ha generado esta crisis ha dejado muy en claro que tenemos un sistema económico tremendamente frágil. Por lo tanto, no pretendemos, cuando hablamos de buenas noticias desde el punto de vista bíblico, no estamos hablando de buenas noticias económicas, ni tampoco de buenas noticias políticas. El mundo entero vive la debacle de la política y de los políticos. Esta semana o estos días nada más han habido a nivel político dos escándalos que dan cuenta de lo mal que están los políticos y la política en Perú y en Argentina. Ha existido algo que se ya se le denomina como el vacuna gate haciendo referencia verdad a esos escándalos en el pasado en cuanto a la corrupción. Aquí se ha visto verdad que se han vacunado las autoridades y se ha mencionado que no hay recursos para vacunar al resto de la población. Algo trágico, pero que da cuenta de que los servidores del pueblo se olvidan del servicio al pueblo en estos tiempos. Tampoco vamos a hablar de buenas noticias médicas.

Puesto que ya hay brotes nuevos y hay algunos antiguos brotes que se habían pensado ya olvidados, me estoy refiriendo a una noticia que aparece en el Deutsche Bele el día 14 de febrero recién la semana pasada. Las autoridades de la República de Guinea anunciaron oficialmente la existencia de una epidemia de ébola en el sureste de ese país de África tras registrarse al menos siete contagios y tres muertes.

No tenemos que olvidar que el ébola tiene una taza de letalidad en el último brote en el 2013 y que terminó en el 2016. La taza de letalidad fue de más del 50%. La cifra no la recuerdo exactamente, pero más del 50% de los contagiados fallecen a causa de esta enfermedad de ébola.

Por eso se habla de epidemia teniendo tan poquitos casos, pero es por el peligro inminente que significa la propagación de este virus al resto del país y, en consecuencia, podría ser también transmitido al resto del mundo. Entonces la pregunta, si no vengo a hablar acerca de esas buenas noticias, si no son buenas noticias económicas, ni políticas, ni religiosas, ni de ninguna índole, bueno, de cuáles buenas noticias estamos hablando. Para responder a esta pregunta, debemos remitirnos al pasado. ¿A qué pasado? Al pasado lejano representado por las gentes que recibieron y escucharon la prédica de Jesucristo en cuanto a el reino de Dios.

¿Saben ustedes que cuando Jesucristo se hizo presente en la Judea del primer siglo o finales del último siglo anterior a la era cristiana o en una línea de tiempo más comprensible para nosotros la Judea de hace casi dos mil años atrás? ¿Saben ustedes que esa tierra y sus pobladores vivían en una situación difícil, vivían en una situación muy difícil, tanto en lo económico, en lo político, en lo social e incluso en lo religioso? En primer lugar, no tenemos que olvidarnos que el imperio romano dominaba prácticamente todo el mundo occidental y en particular esa zona.

Roma dominaba la zona mediterránea. El mediterráneo siempre ha sido una zona codiciada por todos los grandes imperios, puesto que se une el lejano oriente con Europa y toda esa zona. Así es que el mar mediterráneo sirve para el transporte de las especies y de todo lo que se produzca en el lejano oriente. Eso es una zona que siempre siempre ha estado en el foco de la observación de todos los grandes imperios. Roma no fue la excepción ni en la época en donde Jesucristo hace aparición.

En la época, Roma era la que dominaba. Ahora bien, para dominar esa zona, Roma estableció un sistema de gobierno a través de nombramiento de gobernadores, gobernadores que administraban tanto para ellos, para su administración personal, como para el estado madre de Roma. Y aquí Wikipedia, por ejemplo, cuando se refiere a erodes el grande, dice que los azmoneos, que era la estirpe que representaba erodes, conservaron sus títulos nobiliarios, pero eran vasallos de Roma en virtud de la conquista del territorio realizada por Pompeyo, de manera que el rey le debía respeto a Roma y también le debía dinero.

Si no pagaban, el ejército de Roma se hacía presente y obligaba a pagar los impuestos. Los impuestos se aplicaban a la producción, el comercio y la tierra. De manera que los judíos en la zona de Palestina, de la época de Jesucristo vivían una situación económica precaria. Se menciona que aquí, más o menos, el 33% de la producción pagaba 33%.

Había cobros en cuanto a la producción, en cuanto a los animales, en cuanto a la tierra. Todos pagaban impuestos. De allí, la mala fama, por una parte de los cobradores de impuestos, que en muchos casos eran miembros de la familia judía. También, sumar la fama era debido a que, a diferencia de nosotros, todavía existían muchas maneras de evadir impuestos. El publicano era aquí anotando. Entonces existía la fragilidad moral para que el cobrador de impuestos cobrara menos impuestos, pero eso significaba que el impuesto no llegaba a Roma, pero sí se quedaban los bolsillos del cobrador de impuestos.

¿Y qué decir de los pobres de la tierra? Los pobres de la tierra eran tal cual lo dice la palabra. Pobres. El que quería tener algo para salir de esa pobreza debía trabajar mucho y en algunos casos debían endeudarse. La sociedad en la que nace Cristo era una sociedad básicamente agraria. Vivían del agro y las ciudades dependían de esa producción para sobrevivir. Y si hay algo que las sociedades agrarias viven en común a través de las historias y a través de las historias de las personas que viven del agro, es que a veces para producir hay que endeudarse.

Las deudas en la zona de Palestina era una forma de vida en la cual todo iba bien si la cosecha iba bien. Pero ¿qué pasaba cuando la cosecha iba mal? Las personas tenían que volver a endeudarse o tenían que pagar la deuda vendiéndose como esclavos.

Podrían pasar cuatro cosas si una persona no pagaba.

Cárcel por no pago. Confiscación de los bienes por no pago. Esclavitud por no pago.

Y la cuarta es todas las anteriores. O sea, cárcel, esclavitud, confiscación de los bienes. No es menor el dato entregado en la parábola de los dos deudores de Mateo 18. Allí se habla de esclavitud, de cárcel, de confiscación de bienes. La vida en Palestina en el primer siglo no era fácil. ¿Y qué decir del clima político?

En el común de las gentes había un anhelo por pertenecer a la clase política. O por lo menos relacionarse con ella para recibir favores. ¿Y qué decir del clima religioso? Que se vivía en la época de Jesucristo. En la época de Jesucristo se vivía una crisis de proporciones. La corrupción inundaba la clase religiosa. Desde el sumo sacerdote hasta los sacerdotes no podemos hablar de todos. Por supuesto, siempre hubo piadosos en el sacerdote. Siempre hubo personas piadosas. Los papás de Juan el Bautista, por ejemplo, hombres piadosos. José de Arimatea, hombres piadosos. Pero siempre una gama importante de los líderes religiosos se dejaron embaucar, persiguieron a Jesucristo, lo buscaban, los celaban, ¿verdad? Para hacerlo caer en falta, para acusarlo, para destruirlo. Así es que no podemos decir que no había corrupción. Es más, corrupción e hipocresía para pasar desapercibidos en cuanto al detrimento que ellos mismos vivían. En Mateo 23 no es menor que Jesucristo fustiga a los escribas y los fariseos que eran los representantes religiosos. Y lo que Jesucristo plantea es bastante fuerte y duro y da cuenta de lo que pasaba al interior de las mentes y los corazones de los escribas y de los fariseos. ¿Y qué decir de las enfermedades? ¿En el primer siglo no habían enfermedades? Claro que había enfermedades. De hecho, las personas que eran diagnosticadas de letra, esas personas perdían todos sus, podríamos decir, todos sus derechos de personas sanas. Y eran exiliados prácticamente, no eran exiliados a otra tierra, pero sí eran exiliados a vivir en las catacumbas, apartados de todo otro ser vivo, puesto que la lepra no había manera de contenerla. Y entonces se separaba esas personas y esas personas pasaban de tener derechos constitucionales, por decirlo así, a no tener ningún derecho. Y se alimentaban de lo que les tiraban las otras personas a ellos. ¿Y qué decir de las otras enfermedades incurables? Había otras enfermedades incurables. Por ejemplo, en Lucas 8.43 está el relato, está el relato de la mujer que padecía flujo de sangre. Dice, desde hace 12 años y que había la humediculación todo cuánto tenía. Y por ninguno había podido ser curada. Es llamativo aquí. Se menciona que la dama había perdido todo, había vendido para pagarle a los médicos y había quedado en la ruina. Había quienes profitaban de la enfermedad. Este era el contexto de la vida cotidiana, de los judíos en la zona de Palestina, en los días de Jesucristo y de Juan el Bautista. Y en este contexto, Juan el Bautista y Jesucristo hablaron de buenas noticias. Si reflexionamos un momento, el contexto de los hombres de Palestina del primer siglo no es tan diferente a lo que vivimos nosotros hoy en día. Nosotros hoy en día somos o vivimos un mundo complicado, un mundo que sea corrompido, un mundo en donde el dinero y el amor al dinero es una de las mayores causas de dolor familiar, de sociedad, de país. Por codicia, los hombres hacen muchas cosas. Desde asesinar a otros hasta destruir bosques milenarios que han costado en algunos casos miles de años producir para ser destruidos en un par de años. ¿Y qué decir de los afanes? Los afanes de esta vida agobían, así como también agobiaban a los hombres del primer siglo. Las ansiedades son o están a la orden del día. En la actualidad, después de 11 meses de encierro, hay que ver la enorme cantidad de enfermedades psicológicas que se han generado, por ejemplo, este año a raíz de la pandemia.

El síndrome de la cabaña, por ejemplo, ese miedo a salir de la casa.

Funcionamos a través del miedo. Nuestra vida actual es moderna. Tenemos más tecnología, tenemos electricidad. Pero los problemas del diario vivir son los mismos, tanto en esa época como en nuestra época. Y por eso, después de todas estas reflexiones, la pregunta sigue vigente. ¿De qué buenas noticias podemos hablar, entonces? Debemos y podemos hablar de las mismas buenas noticias que habló Jesucristo y sus discípulos a través de la historia, en esa historia que nosotros entendemos se ha ido pasando y transpasando en esta posta, desde los días de Jesucristo, hasta nuestros días.

¿De qué buenas noticias estoy hablando? Estamos hablando de las buenas noticias del reino de Dios. Y tanto a los judíos que recibieron las primeras palabras de Jesucristo, así como nosotros, en estos posteros tiempos, el mensaje de esperanza vale lo mismo. Están gratificantes y esperanzadores a hablar acerca de las buenas noticias del reino, buenas noticias que debiéramos recibir con júbilo, sabiendo nosotros, en particular, su iglesia, su pueblo, recordar que hemos sido invitados a ser parte de ello. Esto es una verdad que algunas veces se nos olvida y probablemente se nos olvida porque esta novia lo aprendimos desde el día en que recibimos la verdad. Entonces, en el día en que entendimos la verdad, hemos sido invitados a ser parte de ello.

Ahora bien, para ser parte de ello, Jesucristo hizo una aclaración. El expresó lo siguiente. Voy a volver a leer Mateo 1, verso 14. Dice aquí que, vayamos allá, Marcos 1, verso 14.

Dice aquí, después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio del Reino de Dios, diciendo que el tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios se ha acercado, arrepentidos y creed en el Evangelio. Jesucristo hizo énfasis en que el tiempo se ha cumplido. El Reino se ha acercado, habló de arrepentimiento y habló de creer en la buena noticia. En cuanto al tiempo, la palabra usada aquí en Marcos Escairos, no cronos, nos está hablando del tiempo cronológico, sino más bien hace mención a la época, a la ocasión.

Ha llegado el momento de hablar de la buena noticia acerca del futuro Reino de Dios, el cual será instaurado en la tierra y el cual será manifestado con la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, el cual tendemos va a descender en el monte de los olivos, en el mismo monte donde ascendió, allí mismo descenderán en el monte de los olivos. Aquí en Zacarias 14, en el verso 4, se dice que el Eterno dice aquí, hablando del Eterno, y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los olivos que está en frente de Jerusalén al oriente y el monte de los olivos se partirá por en medio. Aquí un momento especial en la historia, uno se puede imaginar lo que significa esto. Aquí el poder de Dios descendiendo y aplanando un valle o aplanando un monte. El monte de los olivos mide o está aquí 300 metros sobre la altura del mar. Unos piensas, ya 100 metros que se aplanen de cualquier monte genera un movimiento de tierra muy grande y es un evento que no va a pasar desapercibido. Podemos entender que la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo ya no será como la primera venida de nuestro Señor Jesucristo.

La podemos encontrar también descrita aquí en Sacarías 9, en el verso 9, un poquito antes en donde se menciona alegra de mucho hija de Sion, da voces de Júbilo, hija de Jerusalén y aquí tu rey vendrá a ti justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. La primera venida de nuestro Señor Jesucristo, humilde, cabalgando sobre un asno, pero la segunda venida ya no es así. En la segunda venida entendemos que nuestro Señor Jesucristo regresa como rey soberano, como rey soberano. Aquí en Apocalipsis 19, Apocalipsis 19, en el verso 11, la escritura dice, entonces vi el cielo abierto y aquí un caballo blanco y el que lo montaba se llamaba fiel y verdadero y con justicia, juzga y pelea y dice aquí, sus ojos eran como llama de fuego y había en su cabeza muchas liademas y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino el mismo, estaba vestido de una ropa teñida de sangre y su nombre es el verbo de Dios.

Y en el verso 16 dice, y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre, rey de reyes y señor de señores. La segunda venida ya nuestro Señor viene como rey soberano, viene a tomar el poder, entendemos que los hombres no van a entregar el poder, entendemos que los hombres van a luchar contra o se van a oponer contra Jesucristo y la Escritura menciona que van a ser destruidos allí de una manera espectacular, aquí en sacarias 14, se hace mención a aquello, sacarias 14, en el verso 12, se nos dice y esta será la plaga con que herirá el eterno a todos los pueblos que pedían contra Jerusalén. La carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies y se consumirán, dice aquí en las cuencas sus ojos y la lengua se les desará en su boca.

La segunda venida va a ser un momento de muchos eventos portentosos y el evento que podríamos decir más impacta o impactará en particular a nosotros los creyentes es lo mencionado en primera de Tésalo Miscenses 413. Primera de Tésalo Miscenses 413.

¿Dónde se nos dice? Tampoco queremos hermanos que ignoréis acerca de los que duermen para que no se entriste skies como los otros que no tienen esperanza. Aquí la expresión hablando de los que duermen se está mencionando específicamente para las personas que han muerto. Ese es el texto y el contexto y entonces dice aquí porque si creemos que Jesús murió y resúcito así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en Él. Aquí todos nuestros hermanos que han fallecido en la fe y que han perseverado en la fe hasta el fin de sus días entendemos que a la avenida de nuestro Señor Jesucristo serán resucitados. Verso 15, por lo cual os decimos esto en palabra del Señor que nosotros que vivimos que habremos quedado hasta la avenida del Señor no precederemos a los que durmieron porque el Señor mismo con voz de El Armando, con voz de El Cánchel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos los que hayamos quedado seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire y así estaremos siempre con el por tanto alentados los unos a los otros con estas palabras.

Esto es algo en lo cual cuando pensamos en el reino tenemos que pensar que el reino será gobernado por Jesucristo y por sus santos y quienes son estos santos. Bueno, aquí se está mencionando los resucitados puesto que uno piensa quiénes son los que van a resucitar. Bueno, van a resucitar como he mencionado a todos aquellos hermanos en la fe que han perseverado en su camino de fe hasta el último día de sus vidas y entendemos que van a resucitar y van a gobernar con Cristo y si nosotros estamos vivos no viviremos el proceso de la muerte.

Como sea, ya sea que hayamos dormido o no, entonces viviremos este proceso de la resurrección o transformación y gobernaremos con Cristo, como dice la Escritura, mil años. Pero ¿qué son mil años para un ser que vive en la eternidad? ¿Qué son mil años para el que vive en la eternidad? La Escritura dice, en segunda de Pedro, que para Dios mil años son como un día. Mil años son como un día.

En consecuencia, cuando uno piensa en el reino, va incorporando estas palabras, ¿verdad? Y, en primeros mil años, viviremos con Cristo, reinaremos con Él y ejerceremos las propiedades que la Escritura dice que tendrán los que van a gobernar con Cristo. A todos nos gusta escuchar, a todos nos gusta escuchar, a todos nos gusta escuchar, a todos nos gusta escuchar, a todos nos gusta escuchar del reino y de sus vontades, pero debemos atender al hecho sobrecogedor de la asunción en el poder, en el día en que Jesucristo actúe. Incluso, que hace mención al día del eterno, en zofonías, uno de los profetas menores, zofonías, en el escasito uno, vamos a encontrarlo aquí, aquí está. Zofonías 1, verso 14. Dice aquí, cercano está el día del eterno, cercano y muy próximo, es amarga la voz del día del eterno, gritará allí el valiente. Todos esperamos el día del eterno, porque entendemos que en ese día el eterno, Dios corregirá a las naciones, corregirá a las naciones, se les quitará el cetro del poder y lo tomará Jesucristo, pero no va a ser un día fácil. Verse 15, día de ir a aquel día, día de angustia y de aprieto, día del boroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de ente nevrecimiento, día de trompeta y de algazaras sobre las ciudades fortificadas y sobre las altas torres. Y atribularé a los hombres y andarán como ciegos, porque pecaron contra el eterno y la sangre de ellos será derramada como polvo y su carne como estierco. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira del eterno, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo, porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra. Las escrituras mencionan que muchas personas tendrán que vivir este día, pero no siendo parte integrante de los resucitados y transformados que van a gobernar con Cristo milagro, sino como seres humanos que tendrán que ser corregidos. Que tendrán que ser corregidos. Por eso dice, bueno, es amarga la voz. Gritará allí el valiente.

Exactamente dice, es amarga la voz del día del eterno. Gritará allí el valiente. Por eso es amarga, porque cuando uno es corregido y como la misma escritura dice, ninguna corrección al presente es causa de gozo. Menos es el día en donde se menciona aquí que el estiércol de las personas, verdad, es una manera muy dura de mencionar, pero la corrección es necesaria, será necesaria y muchas personas tendrán que vivir aquello y eso aquello significará para ellos la muerte física y tendrán que esperar su momento de resurrección al final del milenio para ser educados en los caminos de Dios.

Así es que como digo nos deleitamos en el día del eterno, pensamos que la humanidad necesita ser corregida y la humanidad será corregida. Pero va a ser un día difícil. No obstante, pasado aquello, la tierra vivirá el mejor de sus tiempos. Pasado ese día de corrección, la tierra vivirá los tiempos de restauración. Proceso que fue mencionado por Pedro, aquí en hechos capítulo 3, en el verso 18. Dice aquí en hechos 18, en el capítulo 3.

Dice aquí, pero Dios ha cumplido así lo que antes había anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados, para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio. Y Él envíe a Jesucristo que os fue antes anunciado. ¿A quién, de cierto, es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas? ¿De qué habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempos antiguos?

Debemos mirar en las escrituras antiguo-testamentarias para encontrar luz respecto de lo que vivimos y de lo que viviremos, si es que perseveramos en el bien hacer. Los santos profetas nos han hablado desde tiempos antiguos y dicen cosas maravillosas que ocurrirán en el reino. Cosas maravillosas. Por ejemplo, Isaías 32, verso 1. Aquí la escritura dice exactamente ¿Verdad, que para justicia reinará un rey? Y príncipes presidirán en juicio una maravilla pensar en un reino en donde los reyes o el rey actúen justamente. Los profetas de tiempo antiguos nos han hablado que los animales no tendrán ese carácter salvaje, sino que se amainarán.

En Isaías 11, en el versículo 5, hablando de este rey, dice ¿Será la justicia asintos de sus lomos? Y la fidelidad señalador de su cintura, verso 6, morará el lobo con el cordero y el leopardo con el cabrito se acostará. El becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos y un niño lo pastoriará. Un mundo muy diferente al mundo actual. Un mundo en donde los hombres podrán vivir bajo su vida, como mencionaba Don Germán hace un momento atrás.

Y otras podrán observar las vidas y podrán tomar de sus vidas. Y dice aquí en Miquías 4, en el verso 1, dice aquí, acontecerá en los posteros tiempos que el monte de la casa del eterno será establecido por cabecera de montes y más alto que los collados y corran a él los pueblos. Vendrán muchas naciones y dirán venir y subamos al monte del eterno y a la casa del Dios de Jacob y nos enseñará en sus caminos y andaremos por sus veredas porque decion saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de el eterno.

Jerusalén entre muchos pueblos y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos y martillarán sus espadas para asadones y sus lanzas para voces. No alzará la espada de la nación contra nación ni se ensayará más para la guerra y se sentará cada uno debajo de su vida y debajo de su higuera y no habrá quien los amedrende porque la boca del eterno de los ejércitos lo ha hablado.

Una promesa maravillosa pensar vivir en un mundo en paz en donde los seres humanos no tendrán la influencia de Satanás y tendremos la oportunidad de convivir en paz. Los animales en paz, en el medio ambiente pacífico, hay otras escrituras que hacen mención de la producción agrícola en donde el que hará alcanzará al cegador algo que no ha acontecido nunca. Es una producción permanente, persistente. Uno piensa de esa manera y entiende que va a haber alimento para todos y vamos a vivir una cultura pacífica, una cultura pacífica. Ahora bien, la buena noticia expresada por Jesucristo, allí en Marcos 1, hizo referencia también a algunas condiciones, condiciones de quienes escucharon este mensaje o este primer mensaje entregado por Jesucristo.

Dice aquí en Marcos 1, 15. Vamos a volver a leer Marcos 1, 15.

Aquí Jesucristo dijo, el tiempo se ha cumplido. Es hora de hablar del reino. Eso fue lo que dijo Jesucristo. Es hora de que hablemos del reino. Esto es lo que va a acontecer en el reino. Dice, el reino de Dios se ha acercado. A repentíos y creer en el Evangelio. Es interesante aquí que Jesucristo menciona. Menciona el reino. Menciona los beneficios que tiene el reino. Incluso Jesucristo les dijo a sus discípulos que cada uno de ellos iba a reinar sobre las tribus de Israel. Sin embargo, dice, bueno, vamos a hablar del reino, pero también vamos a hablar de repentimiento. A repentimiento y creer en la buena noticia. Y entonces una pregunta. Debido aquí, Jesucristo habla de arrepentimiento. Debido aquí, Jesucristo habla de arrepentimiento. Bueno, podemos entender que si no hay arrepentimiento en nuestras vidas, no hay nada.

Si no hay arrepentimiento en nuestras vidas, no hay nada. Si no hay arrepentimiento, las promesas se ven y no hay nada. Dios no obliga a nadie. No obliga a nadie. Si uno quiere acercarse a Dios, tiene que acercarse en una actitud de humillación y de arrepentimiento. Aquí en 1 Juan, en el capítulo 1, en el capítulo 1, en el versículo 5. Primero de Juan 1, en el capítulo 5, se nos dice, este es el mensaje que hemos oído de él. Dios anunciamos, Dios es luz y no hay ninguna tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad. Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros. Y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros. Y entonces, ¿cómo demostramos que estamos arrepentidos? Demostramos que estamos arrepentidos a través de los frutos que da o produce el arrepentimiento. No basta con que uno se sienta mal por lo que haya hecho. No basta con que uno reconozca que ha pecado. No basta. Uno tiene que mostrar. El arrepentimiento no es sólo sentirse mal por haber transgredido la Santa justa y perfecta ley de Dios. El arrepentimiento es no querer pecar más, no querer transgredir más. Y entonces, aquí la pregunta. ¿Cómo demostramos que estamos arrepentidos? Demostramos que estamos arrepentidos a través de los frutos del arrepentimiento. Esto es lo que Juan el Bautista le dijo a los fariseos que se acercaron a él para ser enseñados por el arrepentimiento. Y para ser bautizados por él. Aquí en Mateo 3. En Mateo 3.

Mateo 3. Mateo 4.

En versículo 1. Dice aquí, en aquellos días, vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea. Y diciendo. Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues este es aquel de quien habló el profeta Isaías cuando dijo, voz del que clama en el desierto, preparado el camino del Señor, enderezado sus sendas. Mi Juan estaba vestido de pelo de camello y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos. Y su comida era langosta y miel silvestre. Y salía a él Jerusalén, los habitantes de Jerusalén.

Y toda Judea y toda la provincia del rededor del Jordán. Y eran bautizados por él en el Jordán, concesando sus pecados. Al ver él, que muchos de los fariseos y de los azuceos venían a su bautismo, les decía, generación de víboras. ¿Quién nos enseñó a huir de la ira venidera? Hacer pues frutos dignos de arrepentimiento. Y no penséis decir dentro de vosotros mismos, ¡Abraham tenemos por Padre! Porque yo os digo que Dios puede levantar hijos. ¡Abraham, aún de estas piedras! Aquí Juan habla de frutos dignos de arrepentimiento. Si una persona está arrepentida, esa persona no es... no sólo se siente mal por haberse... por haber transgredido la ley.

Esa persona debe dejar de pecar. Debe dejar de pecar.

Y por eso aquí podemos ver o podemos entender si no hay arrepentimiento, no hay nada. Si no hay arrepentimiento, no hay nada. Las promesas quedan truncas. Las promesas quedan truncas. Si uno piensa o reflexiona en todo esto, se imaginan cualquiera de nosotros que recibimos el llamamiento en su momento, en el pasado, se imaginan tener una vida sin arrepentimiento. ¿Ustedes creen que Dios va a dejar eso sin corrección?

No basta con que uno entienda las cosas. No basta con que uno se sienta mal por haber transgredido. Tiene que cambiar. Tiene que mostrar con sus hechos que ha cambiado.

Y además, volviendo a la estructura de este versículo de marcos 1, en verso 15, Jesucristo también habló de la necesidad de creer en la buena noticia.

¿Cómo creer en una noticia que aún no ocurre? ¿Cómo creer en algo que no existe todavía? Jesucristo enfatiza en un principio del cual la escritura dice que sin aquello es imposible agradar a Dios. En hebreos 11, el capítulo de la fe, la escritura define lo que es fe. Y nos vamos a repasar juntos.

Dice aquí, en el versículo 1, es pues la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Cuando hablamos de las buenas noticias acerca del reino, hablamos de lo que va a pasar en el reino, de los que van a gobernar en ese reino, de los que van a vivir mil años con Jesucristo. Eso no ha ocurrido.

Eso es algo en lo cual creemos. Eso es algo en lo cual creemos y es definido como fe. Como fe, porque fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Y dice aquí, en el verso 2, por la fe, por ella, porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido de universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Y dice al verso 6, pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay y que es galgadonador de los que le gustan. Entender y atender a las buenas noticias nos deja como condición de participación nuestro arrepentimiento y el desarrollo de nuestra fe respecto de lo escrito en relación al reino. Y la mejor buena noticia para nosotros es que hemos sido invitados a ser parte del reino. La mejor buena noticia para nosotros es que si perseveramos, vamos a heredar todas las cosas y vamos a heredar la vida eterna, siempre y cuando perseveramos. Perseveremos en el bien hacer.

Y lo prometido es lejos mejor que cualquier cosa que hayamos podido vivir en esta vida. En Romanos, en el capítulo 8, Pablo por inspiración, escribe lo siguiente. Cuando uno piensa en la vida que le ha tocado vivir, a veces la vida que nos ha tocado vivir no es la vida que soñamos en algún momento de nuestras vidas, sino más bien es una vida difícil, complicada, con más cosas bajas que cosas altas. A veces la vida se torna difícil. Y aquí, Pablo, nos inspira por la inspiración que él recibió, a decirnos lo siguiente en el verso 16. El espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos. Herederos de Dios y coherederos con Cristo. Si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Y por eso, debes en cuando, todos necesitamos escuchar buenas noticias. La perspectiva del reino y nuestra participación en él nos permite entender mejor lo que estamos viviendo hoy. Le da sentido a nuestra vida. Y por eso quiero terminar con el slogan con que hacemos el programa Las buenas noticias. Y es el slogan también de nuestra vida. Todos necesitamos escuchar de vez en cuando las buenas noticias. Porque entender lo que nos depara el futuro, si es que perseveramos, nos puede ayudar a entender nuestro presente y podemos prepararnos para vivir el futuro. Buenas tardes a todos.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.