¿Qué es el hombre?

3 minutos tiempo de lectura

¿Qué es el hombre? Son pocos los que tienen una respuesta correcta y satisfactoria a esa trascendental pregunta.

En las Escrituras hebreas la pregunta “¿Qué es el hombre?” aparece dos veces. Las reflexiones de David en el Salmo 8 son ampliamente conocidas y son citadas en la Epístola a los Hebreos en el Nuevo Testamento. En contraste, es raro que se tenga en cuenta el pasaje en Job 7, pero vale la pena considerar ambos con cuidado. (En la última sección de esta lección: “El gran designio de Dios”, examinamos específicamente estos dos pasajes.)

Pero ¿cómo definimos lo que es el hombre? ¿Qué es un ser humano? Estas preguntas han inquietado a los filósofos desde tiempo inmemorial, pero en esta lección lo que nos interesa es lo que la Palabra de Diosnos revela sobre este tema.

¿Qué revela Dios acerca del hombre?

“Entonces el Eterno Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7).

“He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá” (Ezequiel 18:4; comparar el versículo 20).

En Génesis 1 se nos dice que el hombre fue hecho a imagen de Dios (vv. 26-27); luego el capítulo 2 revela más detalles acerca de esa creación. Dios creó al hombre de materia, “del polvo de la tierra”. La Biblia no dice en ninguna parte que el hombre sea ni que posea una “alma inmortal”. Semejantes ideas acerca de la supuesta inmortalidad inherente del hombre provienen de fuentes ajenas a la Biblia y no están de acuerdo con las Escrituras.

La Palabra de Dios nos dice claramente que el alma es algo que puede morir o ser destruido. ¡El alma no es inmortal! Jesús dijo: “No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno” (Mateo 10:28). (Si desea una explicación más detallada de este importante tema, por favor no vacile en solicitar nuestro folleto gratuito ¿Qué sucede después de la muerte?).

Aunque está claro que el hombre no posee un alma inmortal, ¿no tendrá un importante componente no físico?

“Ciertamente espíritu hay en el hombre. Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda” (Job 32:8).

Al parecer, el “espíritu en el hombre” es ese ingrediente esencial no físico que les da a los humanos su capacidad innata para aprender y entender en una forma incomparablemente superior a la de los animales. Imparte la habilidad de saber “las cosas del hombre” (1 Corintios 2:11).


Cuando una persona muere, ¿qué le sucede al “espíritu en el hombre”?

“Y el polvo [vuelve] a la tierra, como era, y el espíritu [vuelve] a Dios que lo dio” (Eclesiastés 12:7).

¿Tiene este espíritu humano conciencia aparte del cerebro y el cuerpo del hombre?

“Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben” (Eclesiastés 9:5).

“Porque en la muerte no hay memoria de ti [Dios]” (Salmos 6:5).

En varios pasajes de la Biblia el estado de la muerte se compara al sueño humano (Daniel 12:2; Lucas 8:52; Juan 11:11-13; 1 Corintios 15:19-20). Sin embargo, los muertos serán “despertados” por Jesucristo y volverán a estar conscientes en el tiempo de la resurrección (Juan 5:28-29; 6:39).

woman holding basket on her head

What does God reveal about man’s present existence?

“And the Lord God formed man of the dust of the ground, and breathed into his nostrils the breath of life; and man became a living being [or ‘soul,’ KJV]” (Genesis 2:7).

“Behold all souls are Mine; the soul of the father as well as the soul of the son is Mine; the soul who sins shall die” (Ezekiel 18:4; compare verse 20).

Genesis 1 tells us that man was made in the image of God (verses 26-27). Then chapter 2 reveals a little more detail about the specifics of that creation. God created man out of matter, “the dust of the ground.” The Bible nowhere reveals him to either be or to possess an “immortal soul.” All such ideas representing man as already possessing immortality in his being are nonbiblical concepts originating from distinctly non- biblical sources.

Scripture tells us plainly that the soul is something that can die or be destroyed. It is not immortal! Jesus said not to fear “those that kill the body but cannot kill the soul. But rather fear Him [God] who is able to destroy both soul and body in hell” (Matthew 10:28)—that is, a final fire to burn up the unrepentant, not a place of eternal torment. (For a more complete explanation of this crucial topic, download or request our free study guide What Happens After Death?)

Though man clearly does not possess an immortal soul, is there an important nonphysical component of man’s being?

“But there is a spirit in man, and the breath of the Almighty gives him understanding” (Job 32:8).

Apparently this “spirit in man” adds that essential nonphysical ingredient that gives people their innate capacity to learn and understand on a level vastly superior to animals. Paul indicates that it imparts the ability to know “the things of a man” (1 Corinthians 2:11).

What happens to the spirit in man when one dies?

“Then the dust will return to the earth as it was, and the spirit will return to God who gave it” (Ecclesiastes 12:7).

Is this spirit in man conscious apart from the man’s brain and body?

“For the living know that they will die; but the dead know nothing . . . There is no work or device or knowledge or wisdom in the grave where you are going” (Ecclesiastes 9:5, 10).

“For in death there is no remembrance of You [God]” (Psalm 6:5).

Many verses in the Bible show us that the state of death is compared to sleep (Daniel 12:2, Luke 8:52; John 11:11-13; 1 Corinthians 15:19-20). The dead, however, will be awakened to consciousness by Jesus Christ at the time of the resurrection (John 5:28-29; 6:39).