¿Podrías negar a Cristo? Parte 2

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¿Podrías negar a Cristo?

Parte 2

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En Juan 6, leemos que muchos discípulos se apartaron de Jesucristo y dejaron de seguirlo. Para ellos, sus enseñanzas eran demasiado difíciles de aceptar. Este ejemplo nos ayuda a enfocarnos en lo que significa negar a Jesucristo, especialmente en el contexto de la Pascua y la Fiesta de los Panes Sin Levadura.

Transcript

[Darris McNeely] Mientras nos acercamos a celebrar la Pascua y a la Fiesta de los Panes sin Levadura, continuaremos esta serie de BT Dailys sobre la pregunta: “¿Podrías negar a Jesucristo?”. 

En esta 2da parte me gustaría profundizar en otra historia que nos ayude a comprender qué significa negar a Jesucristo. 

¿Recuerdas que en la primera parte hablamos de cómo Pedro había negado a Cristo tres veces la noche que lo arrestaron? Eso fue en cumplimiento de la advertencia de Cristo de que lo haría tres veces antes de que el gallo cantara, que es exactamente lo que sucedió. Y esa noche, cuando Jesús miró a Pedro desde el otro lado del patio después de esa tercera negación, fue un momento desgarrador para el apóstol. 

En Juan capítulo 6 encontramos una historia anterior. Jesús había realizado uno de sus milagros: había alimentado a 5000 personas. Luego comenzó a hablar no solo del milagro que había realizado de alimentar a 5000 personas con una pequeña cantidad de comida, sino de lo que significaba el pan que se había reunido y que, de hecho, Cristo le había dado milagrosamente a la gente ese día. Lo que él quería darles era más que simplemente comida física.

Cuando leemos el relato de Juan capítulo 6, podemos ver lo que Jesús les estaba diciendo: Él dijo: “Yo soy el pan de vida”. Leeré algunos extractos de las declaraciones que Jesús hizo después. Él dijo: “Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna”. Estos son extractos de los versículos 36 al 54 del sexto capítulo de Juan.

Fue una enseñanza muy difícil de aceptar para muchos de los discípulos en general, y lo que sucedió es que algunos de ellos en realidad negaron a Cristo al apartarse y dejar de seguirlo. Todo lo relacionado con el simbolismo de su cuerpo siendo el pan, y comer su carne, y la vida eterna, fueron enseñanzas difíciles.

Y entonces, lo que encontramos a partir de Juan 6:60, después de que la multitud no puede aceptar esto, es que Cristo se dirige a sus discípulos inmediatos, y les dice en Juan 6:61, “¿Esto os ofende? ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? El Espíritu es el que da vida; la carne”, dijo, “para nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”.

Nuevamente, Cristo estaba haciendo mucho más que simplemente alimentar a la gente físicamente: les estaba dando una enseñanza espiritual que era muy profunda con respecto a su cuerpo físico, su vida física y la vida eterna. 

Dijo: “Hay algunos de ustedes aquí que no creen”, porque Cristo sabía que eso ocurriría naturalmente. “Por eso”, en Juan 6:65 Él dijo: “Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.”. Y luego en Juan 6:67 Él les dijo a los doce – Sus discípulos más cercanos – “¿Queréis acaso iros también vosotros?” ¿O negarme? Entonces es Pedro quien responde, Juan 6:68. “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. ”.  En este caso, muchos discípulos de Jesús, aparentemente multitudes, no pudieron aceptar su poderosa enseñanza y se alejaron de él. Pedro, así como el grupo de los discípulos principales, entendieron que Él era el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 

Esta es una historia muy importante que debemos atender cuando pensamos en la Pascua y en los Días de Panes sin Levadura.

En la Pascua tomamos el pan y el vino para simbolizar tanto el cuerpo quebrantado de Cristo como su sangre derramada por nuestros pecados. 

Celebramos los Días de Panes sin Levadura; donde desechamos el pan leudado y comemos durante siete días solamente pan sin levadura. Mientras que reflexionamos sobre cómo Cristo resucitado nos da la vida eterna al seguirlo y seguir sus pasos. Y al hacerlo, afirmamos las verdades de las que Jesús habló aquí.

Juan 6 es una enseñanza muy importante para nosotros, porque nos ayuda a entender quién es Jesús y el papel que desempeña en nuestras vidas hoy. Y a evitar que lo neguemos apartándonos de él.

La próxima vez, hablaremos de otra historia que nos traslada a la casa de algunos de los amigos más cercanos de Jesús, y en ella veremos otras lecciones que pueden ayudarnos a tomar las decisiones correctas para no negar a Cristo.

Eso es BT Daily. Hasta la próxima.