La fiesta de Panes sin Levadura nos enseña sobre la constante y dificil lucha para alejarnos del pecado. Pero hay una enseñanza más en esta misma festividad: ¡debemos aferrarnos a la verdad y la justicia de Dios para facilitarnos nuestro andar!
Desde tiempos remotos, el hombre ha buscado el origen de las enfermedades, así como sus curas. En la biblia encontramos una causa que la mayoría de las personas no conocen y consecuentemente ¡un camino a la sanidad!
Así como Dios permitió la destrucción de la ciudad de Jerusalén producto de la desobediencia a sus leyes, a nivel personal, si nos revelamos a la ley de Dios podemos no calificar para entrar en su Reino.