Para el mundo, la justicia de Dios es algo cuestionable. Sin embargo, a la luz de las escrituras, podemos ver el inmenso amor, misericordia y cuidado que el Eterno tiene con la humanidad a través de su plan de salvación. ¿Podemos ver la perfección de sus caminos?
Un pensamiento común es que Dios no se interesa por nosotros. Grave error si consideramos su acto supremo de piedad al enviar a su hijo como nuestro cordero pascual.