Para todo cristiano es necesario evaluarse a sí mismo para poder mejorar. Muchos personajes bíblicos han realizado este ejercicio, ¡Aprendamos de ellos!
Meditemos las enseñanzas que Cristo nos deja después de cada fiesta, maduremos espiritualmente anhelando su regreso.
Evaluarnos continuamente es uno de los grandes principios de la vida cristiana, en tanto nos retorna al camino correcto. Pero ¿qué es lo que debemos analizar de nuestras vidas?